Foro Común

Tribuna LIBRE

 Mensajes de Agustín. sobre este tema

247 mensajes, 133 respuestas

«Ser madre a los 64 es aberrante desde el punto de vista médico»

El director del centro Salud de la Mujer Dexeus, Pere Barri, recuerda que el riesgo de padecer diabetes gestacional, problemas vasculares o hipertensión se dispara a partir de los 50.

E. ARMORA.
Seguro OLIMPIO, que todo esto lo van a solucionar, de lo contrario el foro va de capa caída, y tan sólo habrá conversaciones triviales, yo creo de verdad que se tendrán que tomar medidas.

Saludos OLIMPIO
Seguro que estarán en ello.
!. Eso eso, que las tomen que las tomen.!

Agustín me han borrado unos versos muy bonitos que por cierto tu eras uno de los "protas" a ver si los puedes leer y me das tu opinión...

Cordialmte
Son preciosos, haremos como la THYSSEN, quedaran enmarcados en la galería, estos son solo para entendidos.

Cordialmente.
Querida Elo, no cito nombres porque hay nombres que nunca más escribiré.

Tú jamás te has reído de nadie con nadie. Va en contra de tu forma de ser y de tu modo de vivir, de pensar... Va en contra de tu integridad moral.

Estoy a tu lado, Querida amiga.
Pues claro, eso digo yo también.

Le dejo un chistecito.: - Manuel ¿cómo ha ido el juicio?
- El juez ha dicho que 5 años de cárcel o 95 mil euros.
- Tú no seas tonto, ¡coge el dinero!
Esto està preparado para DINAMIZAR el Foro, pese a quién pese y sin medir las consecuencias.

Todos lo leen, participen o no.

Qué pensaràn?
Efectivamente todos lo leen, participen o no, y por eso saben el paño que venden vos y las demás.
UNA SENTENCIA CUSTODIADA.

Bieito Rubido.

La próxima vez que usted vea un sumario o una sentencia filtrada a los medios, también en este diario, tenga la completa seguridad de que un juez, un fiscal o un funcionario tienen algo que ver. Cuando ellos ponen empeño, no hay fallo que se adelante a los plazos legales ni cauces oficiales. Se ha demostrado con el Caso Nóos. Nada menos que mil folios ocupa toda la literatura del veredicto, y ni un párrafo fue deslizado a la Prensa. La Justicia puede extraer de aquí dos sabias conclusiones para mejorar su imagen: que si un magistrado guarda celosamente sus resoluciones, no hay periodista que las anticipe, y que los chivatazos suelen partir de voces interesadas, incluidas las de quienes acusan, defienden o condenan. Lejos de custodiar sus documentos, algunos los instrumentalizan como parte de una estrategia mediática que debería estar perseguida y castigada. La megalomanía justiciera puede llevar a un juez a adoptar una superioridad moral que no se corresponde con ninguna ley, ni divina ni de los hombres.
Médicos en la máquina del tiempo.

César, Alarico I, Dante o Enrique VIII tenían enfermedades que marcaron su vida y la historia.

MIGUEL ÁNGEL CRIADO.

Hay médicos cuyos pacientes murieron hace 200 o 2.000 años. Rara vez tienen sus cuerpos para hacerles un diagnóstico. Así que tienen que recurrir a los libros de historia, aprender griego o latín para leer las fuentes originales o preguntar a los historiadores del arte. Son los paleopatógrafos y se meten en una máquina del tiempo para descubrir la enfermedad que marcó la vida de grandes personajes de la historia, enfermedades que marcaron la historia de todos.

"La paleopatología tradicional investiga las marcas de la enfermedad en huesos y momias pero, si realmente quieres saber cómo se manifestaban las enfermedades hace siglos y cómo han evolucionado tienes que estudiar también las señales y síntomas en pacientes antiguos", dice el médico y paleopatólogo del Instituto de Medicina Evolutiva de la Universidad de Zúrich, el italiano Francesco Galassi. A falta de restos de pacientes antiguos "las biografías de personajes históricos, con la cantidad de fuentes que hay sobre ellos, ofrecen una posibilidad", añade un Galassi incluido en la lista Forbes de los mejores investigadores menores de 30 años.

Uno de esos personajes es Julio César, el creador del Imperio romano. Aparte del interés que pueda tener por sí mismo, las biografías de los grandes de la historia como César, "no deben ser estudiadas por su fama sino porque son las únicas que ofrecen información biomédica relevante del pasado", argumenta Galassi. Fruto de esa visión es el libro Julius Caesar's Disease (La enfermedad de Julio César, aún no editado en España) que, junto a su colega del Imperial College de Londres, Hutan Ashrafian, ha escrito sobre el dictator romano.

La historia oficial cuenta que Julio César era epiléptico. Sin embargo, para Galassi y Ashrafian existe otra posibilidad que encaja mejor con lo que sus biógrafos cuentan de la vida del romano. Su tesis, expuesta en 2015, es que el general sufrió al menos dos derrames cerebrales. En el libro de ahora, además de acumular más pistas y argumentos, afinan el diagnóstico: ataque isquémico transitorio. Esta especie de mini ictus podrían haberse repetido a lo largo de la vida de César.

" ¿Por qué muchos grandes personajes han tenido epilepsia? ¿Era porque tenían una gran incidencia o había una segunda intención?", plantea el paleopatólogo italiano. La epilepsia era considerado un mal sagrado, el morbus comitialis que paralizaba una sesión del Senado romano. Pero también aparece en escritos aristotélicos relacionada con la genialidad. "Si César, en especial en sus últimos años, no podía ocultar que tenía una enfermedad ¿qué era mejor para él, decir que tenía una enfermedad cualquiera que le debilitaba o una asociada con la divinidad? Creo que la respuesta era obvia para alguien que sabía qué gestos usar para impresionar al pueblo", explica Galassi. Otros grandes, como Napoleón, también dijeron ser epilépticos.

Impacto en la historia

La revisión de las fuentes antiguas con ojos de médico permite esclarecer episodios de la historia aún confusos. Es el caso de la repentina muerte de Alarico I. El rey visigodo se atrevió a saquear Roma, ciudad inexpugnable durante casi un milenio, en el año 410. El saqueo es para muchos el símbolo del ocaso del Imperio romano. Pero Alarico quería más, pensaba pasar a África, el granero del imperio. Sin embargo, murió ese mismo año de unas fiebres a su paso por Calabria.

Siguiendo el enfoque multidisciplinar de la paleopatografía, un equipo de historiadores de la medicina, antropólogos y epidemiólogos en el que estaba Galassi concluyó el año pasado que el Plasmodium falciparum, el protozoo causante de la malaria fue el asesino más probable de Alarico. "Venía de una región donde no existía la malaria", recuerda Galassi, por lo que su sistema inmunitario no estaba entrenado, "y fue a una región, Calabria, donde la enfermedad fue endémica hasta los años 70 del siglo pasado", añade.

Los casos como el de Alarico se salen de la historia de la medicina para saltar a la historia a secas. Aunque no es el objeto de los paleopatógrafos, a veces la enfermedad de un solo hombre altera el curso de los acontecimientos. La que sufría Enrique VIII debe ser una de las más investigadas a tenor de la cantidad de estudios que hay sobre la salud de este personaje. Rey inglés entre 1491 y 1547, se casó seis veces, para lo que tuvo que romper con la iglesia de Roma, y tuvo otras tres amantes. Con tanto casorio buscaba un heredero varón que prolongara su dinastía. Pero entre abortos e hijos nacidos al poco de morir, solo uno de ellos, Eduardo VI, llegó a gobernar un lustro antes de morir con 15 años.

El problema no eran sus mujeres, eran sus genes. "Enrique debía tener alguna condición médica transmitida por línea paterna que pudiera causar pérdida del feto, abortos o muerte neonatal", comenta la antropóloga Kyra Kramer. Junto a su colega Catrina Banks, investigadora del Museo de Nuevo México (EE UU), Kramer hizo uno de los diagnósticos más convincentes sobre los problemas de Enrique VIII. El rey inglés bien pudo sufrir el síndrome McLeod y su sangre unos antígenos que condenaban a sus hijos varones.

"Los historiadores se enfrentan a grandes obstáculos en su intento por descubrir la verdad y es aún más difícil hacer un diagnóstico médico usando solo información recogida de algunos registros históricos quizá sesgados", recuerda Kramer, autora del libro Blood Will Tell: A Medical Explanation for the Tyranny of Henry VIII (algo así como La sangre lo contará. Una explicación médica de la tiranía de Enrique VIII, sin editar en España). Para Kramer, solo un complicado análisis genético podría confirmar sus conclusiones. Hasta entonces, escribe Kramer "la única manera de definir la verosimilitud de la hipótesis McLeod era recurrir a recursos médicos e históricos para ver si había suficiente correlación entre los hechos de la vida de Enrique y la teoría". Pura paleopatografía.
Internacional.

Terrorismo al estilo norcoreano.

El asesinato del hermanastro de Kim Jong-un apunta al régimen de Pyongyang por su largo historial de atentados y secuestros.

PABLO M. DÍEZ Corresponsal En Pekín.

Más propio de una novela de espías, el misterioso asesinato en Malasia de Kim Jong-nam, hermanastro mayor del dictador de Corea del Norte, Kim Jong-un, apunta directamente al régimen estalinista de Pyongyang. A pesar de sus lazos de sangre, todas las sospechas señalan al joven tirano Kim Jong-un, quien en 2013 no dudó en ejecutar a su tío y número dos del régimen, Jang Songh-thaek, para que no le hiciera sombra. Además, Corea del Norte acumula un largo historial de terrorismo de Estado con numerosas operaciones en el extranjero:

Asalto a la Casa Azul (1968)
El 21 de enero en 1968, casi dos décadas después de la guerra de Corea y en pleno apogeo de la de Vietnam, un comando de élite con 31 soldados de Norte, llamado Unidad 124, se infiltró en Seúl para asaltar la Casa Azul, residencia del presidente del Sur. Su misión consistía en matar al general Park Chung-hee, el dictador que dirigió Corea del Sur desde 1961 hasta su asesinato en 1979 y es el padre de la actual presidenta, Park Geun-hye, suspendida ahora por corrupción. El plan sorpresa del comando norcoreano se vino abajo cuando se encontraron en las montañas con unos campesinos. Extrañamente, en lugar de matarlos, los dejaron marcharse tras adoctrinarlos en las bondades del comunismo con la promesa de que no alertarían a la Policía, que fue justamente lo primero que hicieron al escapar. Aunque el Ejército rival estaba esperándolos, los comandos del Norte burlaron todos los controles disfrazándose de soldados del Sur y se plantaron ante un puesto de vigilancia a solo cien metros de la Casa Azul. Tras estallar un tiroteo al ser descubiertos, huyeron y todos menos uno, que fue capturado con vida, fueron abatidos en días sucesivos en choques con la Policía y el Ejército. Pero dejaron a su paso 26 soldados surcoreanos muertos y más de 60 heridos, entre ellos algunos civiles.

Atentado contra el presidente surcoreano (1974)
Tras el asalto fallido contra la Casa Azul, su residencia oficial, el presidente surcoreano, Park Chung-hee, fue víctima de otro atentado orquestado por Pyongyang. El 15 de agosto de 1974, mientras pronunciaba un discurso en el Teatro Nacional de Seúl, un pistolero japonés de origen norcoreano, Mun Se-gwang, le disparó con un revólver Smith & Wesson robado a la Policía de Osaka. Aunque erró el tiro, mató a la esposa del dictador, Yuk Young-soo, quien falleció horas después.

Secuestro de japoneses (Años 70 y 80)
Entre los años 70 y 80, agentes secretos de Pyongyang secuestraron a ciudadanos japoneses, algunos con solo 13 años, y se los llevaron a Corea del Norte para instruir a sus espías en la lengua y las costumbres niponas. Tras negarlo durante años, el caudillo norcoreano, Kim Jong-il, reconoció por primera vez el secuestro de 13 ciudadanos nipones en la histórica cumbre que celebró el 17 de septiembre de 2002 con el primer ministro de Japón, Junichiro Koizumi. Según Pyongyang, ocho de ellos habían muerto ya, casi siempre en extrañas circunstancias, y solo quedaban con vida cinco, que regresaron a su país el 24 de octubre de ese mismo año después de permanecer más de dos décadas secuestrados. Aunque Pyongyang solo reconoce 13 raptos, la Asociación de Familiares de Víctimas Secuestradas por Corea del Norte sospecha que podrían llegar al centenar y no se cree las muertes comunicadas por el régimen, ya que el ADN de los restos devueltos no coincide con el de sus parientes. Además de raptar a ciudadanos de otros países, se sospecha que, desde el final de la guerra civil (1950-53), Pyongyang ha secuestrado a miles de surcoreanos, de los que medio millar aún seguirían con vida. Entre ellos destacan la actriz Choi Eun-hee y su marido, el director Shin Sang-ok, secuestrados en 1978 en Hong Kong por orden expresa del cinéfilo Kim Jong-il, quien les ordenó rodar para él películas como «Pulgasari», una especie de «Godzilla» con mensaje comunista. Ambos escaparon en 1986, aprovechando un viaje a Viena.

Atentado en Birmania (1983)
Durante una visita del presidente surcoreano Chun Doo-hwan a Birmania en octubre de 1983, su comitiva sufrió un atentado con bomba en Rangún que dejó una veintena de muertos, entre ellos cuatro ministros y varios consejeros y periodistas. Gracias a un atasco, el presidente Chun se libró de milagro, pero el atentado rompió las relaciones diplomáticas entre Corea del Norte y Birmania durante años.

Bomba en un vuelo de Korean Air (1987)
En noviembre de 1987, otra bomba colocada por dos espías de Pyongyang hizo estallar en pleno vuelo un avión de la aerolínea Korean Air, matando a sus 115 ocupantes. En una escala del trayecto, que iba de Bagdad a Seúl vía Abu Dhabi, los agentes norcoreanos se bajaron del avión dejando una bomba oculta en un transistor y líquido explosivo en una botella. Al ser detenidos, uno de ellos se suicidó con una cápsula de cianuro. Su cómplice, una mujer, confesó que Kim Jong-il había ordenado el atentado para atemorizar a los turistas y que no viajaran a Corea del Sur durante los Juegos Olímpicos de Seúl 88. Aunque la mujer fue condenada a pena de muerte, el Gobierno surcoreano la indultó al considerar que el régimen le había lavado el cerebro desde niña, ya que se arrepintió de sus actos y colaboró con la investigación en cuanto vio que Seúl no era como se lo habían pintado en Pyongyang.

Asesinatos de desertores
En venganza por su huida, sobre todo a Corea del Sur, el régimen despacha a sus mejores espías para eliminar a los desertores. En 1997 murió de un disparo en la cabeza Yi Han-yong, que era el sobrino de Song Hye-rim, la actriz con la que el «Querido Líder» Kim Jong-il tuvo a su primer hijo, Kim Jong-nam. El desertor de más alto rango a quien también intentaron liquidar fue Hwang Jang-yo, quien había sido presidente del Comité Permanente de la Asamblea Suprema Popular y estaba considerado uno de los artífices de la doctrina «Juche» («Autarquía»). Conociendo cómo se las gasta el régimen, no es de extrañar que Kim Jong-nam le escribiera en 2012 una carta a su hermanastro rogándole por su vida y la de su familia. Evidentemente, Kim Jong-un no le hizo ningún caso.

Tráfico de armas y drogas
Dirigidas por la Oficina 39, que funciona como un auténtico Ministerio del Crimen, actividades ilegales como el tráfico de armas y drogas y el contrabando de cigarrillos o la falsificación de billetes de 100 dólares le reportan al régimen de Pyongyang entre 500 y 1.000 millones de euros al año. En el pasado, Corea del Norte ha simulado accidentes aéreos y hundimientos para cobrar sus seguros de compañías internacionales.

Ciberataques
Además de sabotear bancos y cadenas de televisión de Corea del Sur, los «hackers” al servicio de Pyongyang parecen estar tras los ciberataques que sufrió en 2014 la productora Sony por su película «The interview», que ridiculizaba a Kim Jong-un. Con estos siniestros precedentes y el clima de terror y opresión que impera en Corea del Norte, todo apunta a que el joven dictador ordenó matar a su hermanastro.
Tecnología - Telefonía.

Los teléfonos básicos se resisten a morir.

Nokia lanzará en 2017 dos modelos Nokia 150 mientras se plantea resucitar al histórico y exitoso 3310.

ANA I. MARTÍNEZ.

Por su sencillez, por su durabilidad y, sobre todo, por la seguridad que ofrecen. A pesar de que a muchos les parezca mentira, los teléfonos básicos, sin conexión a internet, tienen su público. Y basta algún que otro dato para comprobarlo: casi 500 millones de «dumbphones» (del inglés, «teléfonos tontos») se vendieron en el mundo en 2016, según datos de la consultora IDC. En España, las ventas superaron el millón de unidades. Teniendo en cuenta que el pasado año las ventas mundiales de «smartphones» alcanzaron los 1.495 millones, tal y como indica la firma especializada CCS Insight, no es descabellado que hasta Nokia se planteé «revivir» al mítico 3310.

La compañía, que durante catorce años lideró el mercado de la telefonía móvil, puede que sorprenda en el Mobile World Congress de Barcelona, la cita mundial de la industria móvil que se celebra del 27 de febrero al 2 de marzo, con uno de sus modelos más exitosos. Nokia, que ha regresado al mercado de la mano de su nueva empresa matriz, HDN Global, podría volver a comercializar el Nokia 3310, según ha publicado el medio especializado «Venture Beat». Este teléfono se lanzó en el año 2000 y llegó a colocar más de cien millones de unidades. Es considerado uno de los modelos más exitosos de la historia. Si bien, se trataría de una versión rediseñada para la ocasión y tendría un precio de 59 euros.

Segundo teléfono
Las personas están optando cada vez más por un móvil básico, sin internet, como segundo dispositivo con el objetivo de desconectar. Y por ello nació Punkt en 2008. Con sede en Suiza, esta compañía comercializa el MP01, un teléfono sin cámara, WhatsApp o Facebook. Solo hace llamadas porque la idea de la compañía es ofrecer productos simples en un mundo enganchado al «smartphone». Su precio: 295 euros.

Aunque también hay que reseñar que los «dumbphones» siguen siendo muy importantes en mercados concretos como La India, donde continúan dominando la penetración de teléfonos con más del 50% de la cuota de mercado, según datos de IDC. Africanos, chinos e iberoamericanos son también grandes compradores de este tipo de dispositivos.

De hecho, HMD ha anunciado ya que lanzará este año los modelos Nokia 150 y Nokia 150 Dual SIM, teléfonos con radio, reproductor MP3, conexión Bluetooth, cámara con flash LED, pantalla de 2,4 pulgadas, una batería capaz de aguantar hasta 22 horas de conversación y, por supuesto, con el clásico juego de la serpiente. Su precio rondará los 30 euros.

Privacidad y seguridad
Los terminales básicos son también una buena opción con la que los niños pueden adentrarse en la telefonía móvil. Pero para los mayores también. Y no solo como segunda opción, sino por cuestiones de seguridad, como sucede con los presidentes, personalidades o empleados de cualquier compañía.

La privacidad es la característica más valiosa que ofrecen los «dumbphones». «Lo más probable es que los ‘smartphones’ no lleguen a ser tan seguros como los teléfonos tradicionales», explica Miguel A. Juan, socio-director de S2 Grupo, compañía especializada en seguridad.

«La principal motivación, a nivel de seguridad de tener un ‘teléfono tonto’ en vez de uno ‘inteligente’ –continua– es que en un móvil tradicional se reducen los vectores de ataque al no estar conectado a internet, principalmente. A priori va a ser más seguro, aunque no inexpugnable».

Pese a que Nokia parece estar dispuesta a hacer de nuevo historia, aunque sea en el mundo «anti-smartphone», en el mercado ya existen teléfonos básicos como el Card Phone, del tamaño de una tarjeta de crédito (29 euros); Light Phone, con una autonomía de hasta 20 días (88 euros) o Doro Secure 580, con cuatro teclas de marcación rápida (145 euros).
CURRI VALENZUELA - CHISPAS.

Demasiado tarde para Rita.

La sentencia del caso Nóos concede una victoria póstuma a la exalcaldesa al negar la trama valenciana.

En intervenciones públicas y en conversaciones informales Rita Barberá narró muchas veces como en su momento le pareció natural que una empresa municipal que se ocupaba de promover eventos deportivos contratara a Diego Torres e Iñaki Urdangarín, que por entonces era vicepresidente del COI, para que organizaran aquellos Valencia Summit que llevaron a la ciudad a destacadas figuras del deporte. «Las jornadas fueron un éxito, las facturas que no estaban en regla se devolvieron y, ¿cómo se calcula lo que cuesta que Rafa Nadal participe durante tres días en un evento?», preguntaba cuando todavía no había caído en desgracia aquella mujer que este viernes se hubiera llevado una gran alegría de no haber muerto hace dos meses y medio.

La sentencia del caso Nóos que absuelve a su vicealcalde, Alfonso Grau, y otros cuatro altos cargos de las Ciudad de las Artes y de las Ciencias, niega la existencia de una trama valenciana en ese asunto. Ni malversación, ni prevaricación, ni tráfico de influencias. Las tres ediciones del Valencia Summit cumplieron los objetivos propuestos. La inversión fue recuperada. Aunque Barberá no fue procesada como sus subordinados, una vez que la instrucción comprobó que ni conocía a Torres y Urdangarín ni había intervenido en sus contratos, está claro que concede una victoria póstuma a la alcaldesa al exonerarla de la más grave de las acusaciones que pesan sobre su equipo.

El PP valenciano salió ayer en tromba a criticar a los líderes del PSOE valenciano y de Comprimís por haber llevado a cabo la campaña contra la exalcaldesa por esta cuestión. Con toda la razón, porque los socialistas fueron incluso acusación particular en el caso. La nueva lideresa popular regional, Isabel Boning, aprovechó la ocasión para reivindicar la figura de Rita Barberá. Ahí se pasó tres pueblos. En sus últimas semanas, cuando se sentía enferma, sola y abandonada por muchos de sus compañeros de partido, culpaba de gran parte de sus males a quien ahora la defiende. « ¡Si la promocioné yo!», se lamentó cuando los populares valencianos se sumaron a toda su oposición para pedirle el acta de senadora.

Boning asistió al funeral de su antigua jefa casi de incógnito; no se atrevió a acercarse a la familia de la finada para darle el pésame. En Madrid, el vicesecretario Javier Maroto se quejó de su falta de «dignidad y ejemplaridad». Y aunque el PP nacional ahora le rinde homenaje, este es el momento de recordar que a Rita no le partieron el corazón sus adversarios políticos, sino los suyos.
El astrolabio, por Bieito Rubido.

La justicia discreta.

En la historia del caso Nóos quizás hubo más sobreactuación judicial que mesura y austeridad. La sentencia debería servir para aprender del error.

Parece que hay una parte de España que se encuentra frustrada porque la expectativa creada por el juez Castro, en su lamentable y dilatada instrucción del caso Nóos, haya terminado con la absolución de la infanta Cristina. Este caso, instrucción y sentencia, debería servir para aprender del error. En primer lugar, los propios jueces, cuyo afán inquisitorial les lleva a pretender ser el perejil de todas las salsas, cuando justamente deberían ser lo contrario. En segundo lugar, la propia sociedad, cuya sed de justicia no puede servir de excusa para admitir sentencias injustas, aunque popularmente sean aplaudidas. Debemos establecer con claridad y valentía la diferencia entre justicia ejemplar, que es la necesaria, y ejemplarizante, que suele correr paralela a la condición de antijurídica. Tal vez en toda la historia de Nóos hubo más sobreactuación judicial que mesura y austeridad. Por eso se dice que malos tiempos son aquellos en que los jueces tienen que ser juzgados. No quiero escribir ningún nombre propio pero, por favor, la próxima vez, discreción.
ESPAÑA.

La Infanta reanuda su vida habitual en Ginebra, tras la sentencia de Nóos.

Cristina de Borbón trabaja para la Fundación la Caixa, para la que coordina los programas con agencias de la ONU.

AGENCIAS.
ESPAÑA.

El Gobierno no podrá cumplir el pacto con Ciudadanos sin presupuestos.

«Si no tenemos cuentas, los acuerdos económicos tendrán que esperar», avisan desde el Ejecutivo de Mariano Rajoy.

MARIANO CALLEJA.
ESPAÑA.

España y Francia unen fuerzas para impulsar la UE frente al populismo.

Rajoy ve imprescindible que avance el proyecto en Europa y Hollande subraya que «el muro no es el modelo europeo»

MARIANO CALLEJA.
Los saltos en Ceuta hacen temer una nueva crisis permitida por Marruecos.

En 72 horas han cruzado la valla de Ceuta 857 subsaharianos frente al millar que la saltaron a lo largo de todo el año 2016.

L. L. CARO / ABC.