Burgos

DE TIENDA EN TIENDA

DE TIENDA EN TIENDA

Llegó la hora de ir a por pan y aquí, en este pueblo lo hay de muchas clases, y todas muy buenas. Panadería en la propia localidad con sus tipos variados de panes, hogazas, barras, pan sin sal, integral, de centeno, tortas de aceite... y en la tienda de comestibles de la Plaza, hay pan de Las Quintanillas con varias especialidades, pan "sobao", tanto de barra como de panete, chapata normal, y una novedad, la chapata- torta. En la variedad está el gusto. Si será por pan.
Aquí el pan acompaña de maravilla al cangrejo señal que se pesca este año libremente, (untándolo en su exquisita salsa); y todos los cangrejos que caigan en el retel. Lo único, es que los tienes que matar antes de ir a casa. ¡Rarezas de nuestro gobierno regional o provincial, que son de una pieza! ¿A quien se le ocurre tal exigencia? Son únicos. A veces se hacen leyes de nulo cumplimiento, y ellos lo saben de sobra. Lo malo es si te pillan que entonces los pagas caros. Aunque el riesgo forma ya parte de las gentes de aquí y de allí por genes, historia y costumbre.

Total que cuando llego a la tienda había un representante vendiendo embutido, y a la vez, pescador avezado en truchas, bogas, barbos, y por supuesto cangrejos. Tenía un ejemplar monumental en el móvil, una especie nueva, según él, el cangrejo de río bogavante.

- A ver, le dije, ¿me lo enseñas?- ¡Qué lástima! que podía haberle pedido que me lo enviara por whatsapp, y me conformé con la historia, nada más.

- Este cangrejo lo ha pescado un amigo mío allá por Lodoso o sus alrededores y mide 50 centímetros.

- ¡Pero eso es imposible! ¡Anda ya!

-Que si, mira, la mano y cómo sobresale el cangrejo.

-Pues tu amigo lo habrá llevado al record de los guines, al periódico como caso excepcional. A la tele regional o provincial. ¡Si eso es todo un hallazgo... que puede revolucionar la especie, un ser transgénico, o un milagro de la naturaleza!

-Qué va, que mi amigo es muy modesto y no quiere publicidad.

-Oye, ¿y por dentro, estaba lleno o lo suyo sólo era caparazón?

-Pues no lo sé, se lo tendré que preguntar.

- Pues yo lo que sé es que ahora en "fotoshop" se hacen maravillas y unos montajes que puedes hacer lo que te de la gana. Ponerle tu cara o la de tu amigo a una trucha. ¡Menuda cara que tenéis algunos!

Eso último lo pensé, sólo para mi, y salimos fuera a seguir charlando porque si cuentas tus dudas, así a la primera, la charla se acaba y no te cuentan más rarezas.

Otro amigo suyo, se equivocó y se fue a pescar cangrejos cuando el período de la trucha no se había terminado. Y él tan pancho, pero con suerte, que no le cazaron. Cuando se dio cuenta del error que le hubiera podido suponer toda una fortuna, casi se cae del susto. A toro pasado ya no hay que temer. Y lo malo de eso es que te lleves una sorpresa gorda:

- ¿Qué no se puede pescar cangrejo? se te puede quedar una cara de bermeja.

Menuda metedura de pata, porque si uno o una sabe que hace algo ilegal, pone los pies en polvorosa, tira los cangrejos al río, se inventa alguna historia creíble pero lo malo es ignorar, que entonces te pillan y te empluman de veras.

Aquí el cangrejo ha arruinado a muchos, según me contó, que yo ya lo sabía. ¡Y qué afición, dos, tres o no sé cuántas veces, pero que no escarmientan!
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-Sí, si, eso lo debe dar la zona, es una cabezonería muy peculiar que he tenido la ocasión de ver en vivo y en directo, desde que vivo aquí, y en infinidad de ocasiones. Y lo que no ves te lo cuentan.
Nuestro representante proseguía, otros, según él me decía, se han divorciado, enfermado..., y si a esos ahora les dicen que aquello por lo que les cambió la vida es ahora así de fácil... ¡Para tirarse de cabeza al río y no salir!

-Ya te digo, qué especímenes pululan por estas riberas del Urbel donde todavía se puede pescar.

También hicimos un repaso desde la licencia de trucha, a los cotos de pesca a los ribereños...

- Menudo bajón las licencias de la junta que este año han experimentado. ¿Se habrán creído que somos tontos, que nos hemos caído de un guindo o algo así? pescar y soltar la trucha, eso no es algo a lo que se puedan acostumbrar los pescadores de estos lares.

-Eso fomenta el furtivismo a ojos vista. Los míos se han ahorrado la licencia y los cotos, y solo se la sacan para el cangrejo señal. Ahora las truchas las compro en la pescadería para dar de comer a los cangrejos buscando las más baratas de los supermercados. Así, con esas condiciones, que pesquen los de la Junta en sus propias jurisdicciones. Harto es que el año pasado firmé cotos en barbecho, sin saber cuánto nos iban a cobrar por ellos. Y de 8 euros, pasaron a cobrar 20 eurazos por todo lo alto por coto y día. ¡Una pasada!. Por el mismo precio, este mismísimo año me compro un soberano besugo, le dije. Porque si pagas 20 euros y te vienes sin nada, es que se te queda una cara... de besugo, por lo menos. Hasta otro rato, majo.

Por cierto que no le pregunté su nombre... pero su cara, no se transfigura. ¡Menuda cara y menudo rollo que tenía el amigo!