ROSA DE CAPUCHINOS, Canción

ROSA DE CAPUCHINOS

Qué bonita, ni pintada por los pinceles de Murillo.
Que carita, envidia por el coral de los zarcillos

La niña como un jilguero por calles y plazas pregonando flores.

Los hombres a retortero bebían sus vientos con ansias de amores.

Y una noche de la cruz de Mayo entró en un corral.

Y en los ojos de un mozo de rumbo leyó este cantar.

Rosita de capuchinos verde de nardo y clavel

dame el ramito más fino del jardín de tu querer.

De que rosal has robado la sangre de tus mejillas.

Si eres lo más delicado de los parques de Sevilla.

Que tengo sembrada de flores las piedras de tu camino,

porque quiero que me adore la rosa de capuchinos.

Ni un minuto el querer de aquel mocito le ha durado.

Y de luto se vistió su corazón abandonado.

Si yo subo de jilguero pregonando flores por la plazoleta.

Cambio el mantón dominguero por uno dorado como sus violetas.

Y otra noche de la cruz de Mayo llenita de azahar.

Se encontró frente a frente a los ojos de un hombre cabal.

Rosita de capuchinos verde de nardo y clavel.

Quién te ha sembrado de espino el rosal de tu querer.

Quién le pintó esas ojeras a tu carita de rosa.

Quién te mandó que sufrieras igual que una dolorosa.

Mocita vuelve a tus flores y olvida tu desatino.

Que yo no quiero que llore mi rosa de capuchinos.

Marife de Triana