Castilla la Mancha


Ricardo nos informó sobre lo que podríamos ver en casi una jornada, teniendo en cuenta que Toledo es enorme, con unos 160 monumentos. Así que él nos hizo una selección de lo más representativo.

Dos puertas importantes nos enseñaría, la Puerta de la Bisagra y la Puerta de Cambrón; el puente de San Martín, sobre el Tajo del siglo XIV, realizado por Pedro Tenorio.

Como barrio singular destacó el barrio judío que contiene diez sinagogas pero que veríamos dos, la del Tránsito y Santa María la Blanca.

Toledo, nos dijo llegó a tener 55 conventos y 80 iglesias; pero que actualmente quedaban 14 conventos.

Otro de los tesoros ocultos de Toledo eran los restos arqueológicos hallados en los sótanos, que habían aflorado baños y algives mientras se intentaban hacer algunas obras como garajes. Que a sus dueños les ocasionaron muchos quebraderos de cabeza pero para Toledo, una riqueza de incalculable valor.
No todo se pudo fotografiar pero algo mas de lo que en un principio con un guía oficial se puede. Si no miraba Ricardo, o si entrábamos primero. Así hice algunas fotos. O si no había moros en la costa, que de todo había.
Y claro si se tienen que tomar tantas medidas, pues no es nada fácil. Pero tomé las que pude. Y seleccionando las tomas falsas.
Ricardo se presentó como manchego de Toledo. Y en todo hay clases y clases, porque yo le dije que también era manchega, de Guadalajara; y él me dijo entonces que quizás quería decir que era alcarreña." Pero niño, si Guadalajara y Toledo son ahora de Castilla la Mancha. Soy tan manchega como tu, que además eres toledano y yo alcarreña".
Pero si en esta comunidad, que antes se llamaba Castilla la Nueva estaba hasta Madrid. ¡Pero niño qué me vas a contar!, que porque Toledo sea tan monumental, y Guadalajara tan natural, ¿no vamos a ser paisanos?
Pero en todas las comunidades siempre hay y ha habido clases y clases.

Eso no se lo dije en el autobús, por supuesto; sino al tener la oportunidad de hablar con él porque en el autobús estuve muy atenta a sus explicaciones; que me viene ahora muy bien pues si lo hubiera confiado todo a la memoria me hubiera sido imposible retener tanto y desde hace tanto tiempo.
Pero una, siempre que se presenta la oportunidad de aprender algo, es toda oídos y aplicada a los apuntes.
Esto me ocurrió desde que visitamos" El lago de Sanabria" en Zamora en el 2009, recién iniciada la crisis. Y aquella vez, no era un español el guía, sino un alemán que conocía muy bien la zona, los pormenores y las historias del enigmático Lago de Sanabria.
" ¿Y porque haya crisis no voy a hacer crónicas de lo que quiera? Pues de ahora en adelante, mas voy a escribir en mis viajes. Que antes, debía limitarme a una foto y cuatro líneas; pero ahora, relato sin límite alguno. Fotos, como si quiero poner todas. ¿Te enteras crisis que no vas a poder conmigo? Ni sé la de caracteres que estoy escribiendo desde que tomé la alternativa de escribir en este foro. Creo que empecé el año pasado por abril o mayo.

Lo importante es tener ilusión por algo, y lo malo, es si la pierdes pero lo bueno, mientras la tienes es que te da muchas energías extras para todo lo que emprendas, aunque materialmente no te reporte nada, si te da moral para seguir haciendo lo que te guste.
Total que en el espacio de Castilla y León introduje aquel viaje de Sanabria, y otros viajes a León, no con tanto detalle, porque no había crisis y no se me ocurrió que podía dar de sí tanto un viaje.
LLEGAMOS A TOLEDO

Al llegar a Toledo recogimos al guía que nos acompañó durante toda la jornada del domingo 24 de junio. Que creo que he dicho en algún sitio 25, pero un error. Disculpad que a veces me bailan los días y no tiene mayor importancia. Pero era domingo y 24 de junio.
Nuestro guía era toledano y se llamaba Ricardo. Más tarde sabría cuán orgullosos son los toledanos como os contaré. Pero era de un trato encantador que nos llevaba de aquí para allá, contándonos los pormenores de su ciudad y anécdotas varias. E indicándonos el terreno que pisábamos. Detalle importante a tener en cuenta en el Toledo accidental y escabroso.
En el autobús nos fue explicando la ciudad en una visita panorámica sin movernos de los asientos pero mirando por las ventanillas del autobús.
Esto no representaba ninguna novedad pues también hemos visitado León de la misma manera, con una guía especializada y una vista panorámica desde el autobús como toma de contacto con la ciudad visitada.
Segunda parada ya en las cercanías de Toledo

El viaje ya estaba resultando un poco largo, una vez que dejamos el laberinto madrileño de lado, y seguimos rumbo a la ciudad elegida en la excursión de fin de curso de la Coral sin tener que cantar, y solo conocer llanamente Toledo; como fue mi caso, esa ciudad todavía desconocida para mi en la segunda parada.

La segunda parada fue un poco decepcionante pues el lugar parecía fantasmal. Un restaurante cerrado, donde paran los conductores de autobús, que me dije si no nos estarían tomando el pelo. ¡Vaya forma de lucirse que tuvieron!

Ya se sabe que lo que hay que hacer no puede estar a expensas de que haya un lugar apropiado o no. La necesidad manda. los hombres, en ese sentido lo tienen mejor que las mujeres, ¿o no?
Pero tampoco cambia en nosotras que en esas circunstancias también nos acompañamos unas a otras como si de un restaurante se tratase en busca de servicios, que tenemos fama de no ir solas.

Descubrimos un secarral lleno de hierbas donde se supone que había habido jardines pero no estaban nada cuidados. Eso me indicó que quizás no era el día libre del establecimiento. Y porque era domingo, y quizás los domingos hay más trabajo, y los días de librar menos. O al contrario, no se sabe, ni todavía lo sé.

El caso fue que justo al lado, a pocos pasos, descubrimos otro restaurante y al acercarnos pudimos comprobar lo mismo. Cerrado y no ponía "Cerrado por descanso personal"tampoco. Simplemente estaba cerrado y nos volvimos por donde habíamos venido un tanto decepcionadas pues creíamos que habíamos descubierto la luna y nos dimos con la luna del hostal en las narices.
Siempre hay gente prevenida, y mas en los pueblos, que llevan sus meriendas. Pleno al quince, diría por su acierto. L@s que no fuimos prevenidos, a verlas venir. Pero tampoco pasa nada pues no se va a estar siempre comiendo y comiendo; que ayunar de vez en cuando también es bueno. Y encima ya teníamos la comida pagada y reservada que nos esperaría hasta que llegásemos a tal hora como concertamos.
Y lo bueno fue que quedaba poquísimo para ir a Toledo capital, así que volvimos a montar en el autobús y a correr yendo sentados cómodamente.
La lástima fue que no le hice una foto al olivo florido y entonces empecé a escribir algo sobre un un olivo en flor. Quería reservar las fotos para Toledo pues nunca se sabe lo que vas a ver y la cantidad de fotos que necesitas realizar. Al final, me sobraron pero porque iba seleccionando sobre la marcha.
¡Lástima de foto que dejé de hacer por el camino!
CRÓNICA DE UN VIAJE DE CORALISTAS DE TARDAJOS (BURGOS) A LA CIUDAD DE TOLEDO

Nos separaban muchos kilómetros aquella mañana del 25 de junio de 2012. Una mañana muy fresca en Burgos, de relente, como dirían los antiguos; y para ello nada mejor que ponerse capas de ropa. Camiseta de tirantes, niqui de manga corta y cuello alto, y chaqueta.
Opté por el cuello alto para proteger mi garganta ya que salía de una faringitis y no quería volver a recaer. Y acerté con la indumentaria.
En la primera parada que hicimos, en Boceguillas (Segovia) dejé la chaqueta y nos tomamos un café, para mi era el segundo del día.
Me sorprendió un olivo segoviano en flor a esa hora de la mañana en que el sol se refugiaba en sus flores o las flores del olivo en el sol. No sabría decir exactamente como era el incidente del olivo y el sol mañanero. Quizás fue algo consentido entre el sol y el olivo para ser mas exactos.
El caso es que fue el único bar de carretera que visitamos como explicaré en su momento.
QUERID@S:

Toca retomar el tema de Castilla La Mancha y quizás vuelva a mi provincia alcarreña, Guadalajara; pero ahora voy a relatar y exponer sobre fotos de Toledo, la capital del reino de la Mancha; como imagino, como en Castilla León lo es Valladolid. Con la diferencia que Toledo se lo merece por arte, cultura, historia y naturaleza (no tanto, que en cuestión de naturaleza el río Tajo es lo que debiera ser)
Valladolid no se lo merece pues hay otras capitales mejor dotadas en esas cuestiones, y en todo, arte, naturaleza, historia y cultura. Pero ya se sabe que siempre hay quien arrima el ascua a su sardina y se la come entera.
Si meto la pata en algo me lo decís y asunto arreglado porque no es lo mismo ir en plan turístico, y sin demasiados conocimientos, que vivir el día a día del clima toledano, y menuda suerte que tuvimos l@s de Tardajos el día que visitamos Toledo. Dos días mas tarde, no hubiera sido lo mismo. Por cuestión de clima, nada mas.
En estos pueblos siempre ha habido un frontón para jugar a la pelota. De tradición aragonesa. Aragón está muy presente en el calado de estos pueblos míos. Incluso en mi pueblo de origen hay un "Juego Pelota" para referirse al frontón ablanqueño.
De la misma manera en que ahora ha prosperado el tema de los polideportivos, estos pueblos siempre tuvieron su frontón para el deporte.
Y aquí si que tenías que tener cuidado especial pues un golpe de pelota, te podía dejar mucha marca. Menuda fuerza que se imprimía al golpe.

Gracias que en Ciruelos el frontón estaba alejado del pueblo. En la zona residencial o de los ricos. Las niñas merodeábamos por los chalets buscando y rebuscando entre los desperdicios. Que si frascos de potitos para las comidillas de nuestras casetas, latas vacías para nuestros zancos o teléfonos móviles y mil variados objetos de los niños bien, de los madrileños que veraneaban en sus lujosos chalets a la sombra de los pinos.

Pero nosotras lo pasábamos mejor yéndonos a Maranchón descalzas y pisando las pompas del alquitrán de la carretera recién embadurnado, contando mil historias y disfrutando de la caminata con unos pies negros de vuelta a casa.
Parábamos en la fuente de los caños, nos los lavábamos y listo. ¡Qué salvajes éramos ahora que lo pienso!
De feria por los pueblos de España con los productos de Castilla y León. ¿Si en Castilla la Mancha hay tan buenos productos que los hay, cómo no se promocionan mas?
Algo se puede pensar de ello. Quizás no se haya promocionado tanto ni los productos ni el mercado manchego en mucho tiempo. Alguna razón habrá si se indaga algo en esta materia.
Alguien, al ver estos quesos pensaría, no fallan, son quesos manchegos.
Pues una equivocación tremenda pues son quesos de Astorga (LEÓN).
CRUCE DE CAMINOS. EL CAMINO DE SANTIAGO CON EL CAMINO DEL CID.
Si, es que Maranchón, Ciruelos son puntos en el Camino de la ruta del Cid Campeador.

Una vez en un programa de una semana cultural del "Petra Lafont" de Tardajos, me dio por inventarme una frase:

" ¿Qué es la vida sino un cruce de caminos? "

Y la coloqué al lado de unos versos, de uno de mis poetas favoritos, Antonio Machado, y su "Caminante no hay camino, se hace camino al andar y al volver la vista atrás se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar. Caminante no hay camino sino estelas en el mar."
EL PARQUE DE LA ALAMEDA DE MARANCHÓN

Salíamos disparadas, al parque en cuanto se acababan las clases. Directas al columpio de la Alameda. No había mas que uno. O espabilabas, o te quedabas sin columpiarte. Y claro, que me columpiaba hasta el cielo algunas veces. Sería una impresión, claro, porque eso es del todo imposible.
COLUMPIOS

Hoy día mi cole tiene columpios dentro del recinto escolar pero hubo un tiempo en que...
MARANCHÓN

AQUI ME ENSEÑARON A JUGAR A LAS DAMAS, AL PARCHÍS, A LEER CUENTOS... EN UNA DE MIS PRIMERAS ESCUELAS

En las primaveras frías de mi tierra y recién llegado el mes de marzo, durante los recreos tenían lugar los juegos de interior.
En el mismo sitio, la biblioteca donde leíamos un cuento a la vez, y donde no te tenías que perder pues en cualquier momento podías ser tu la siguiente lectora, y aunque solo fuera por no quedar mal y que se rieran de que te habías perdido, había que poner especial atención al cuento de tu vida.
LAS REGLAS DEL JUEGO

Mis juegos infantiles no estaban exentos de reglas, tanto los juegos al aire libre, como los juegos en las aulas.
Un día me enseñaron que había unas señoras muy importantes llamadas damas. Sin colores y en blanco y negro. Ellas sabían muy bien por donde caminar sin ser comidas y pilladas.
Y era lo mejor el que hubiera unas reglas para cada movimiento. Si había que respetar pero lo mejor era que así te respetaban a ti también. Las reglas eran ambivalentes.
Por un momento, el rojo y el azul dejaron de pelearse entre ellos. Porque, puede que alguien no lo sepa pero los colores hacían estragos, incluso entre los niños.
¿Le importó a alguien, alguna vez que tuviera mas rojo intenso en la sangre que cualquiera de los que se llamaban "rojos"? Nunca. Fueron tan ignorantes que nunca apreciaron mi rojo en vena. Lo desconocían o se ponían una venda en los ojos para no ver sino mi procedencia "azul", haciendo que caminara y caminara en busca de mis orígenes primeros. Y en mi primera salida los encontré. En un diminuto bosquecillo, a la luz de un candil encontré muchas más historias que aquellas que me negaron.
Veía sombras por las noches, patos en un estanque, maravillas y nubes multicolores. Veía como se movían las figuras en blanco y negro, y se iban diluyendo los colores al caer la noche.
Al poco tiempo me encontré con aquellas damas tan elegantes y tan sabias que eludían a sus contrarios porque en el juego predominaban las reglas, las sabían y las respetaban.
Paso correcto, y avanzabas; o paso erróneo, y te comían. Ni trampa ni cartón.
Cada juego podías elegir color, no predeterminado en tus genes, que tan engañosos fueron para mi y los míos; y tan crueles.
Por negarte, te negaron incluso el agua. Lo cual era imposible en el pueblo de las mil fuentes pero los ignorantes no lo sabían.
Algún día puede que vuelva a ver mi tierra sin prisas ni agobios pero lo que es mas cierto que el Evangelio es que contraje una deuda con ella. Nadie me dio mas nunca sin pedirme tan poco.
Salud, lo primero. En cuanto me iba a Madrid, mi salud caía en picado. Y no me recuperaba en cuanto ponía mis pies en mis pueblos del Alto Tajo.
Pudiera haber sido una gran pintora o una mediocre pintora, nunca se sabe; porque mi abuela manchega pero "urbanita" así lo pretendía.
A esta niña la apunto en el verano a que aprenda a pintar que se concentra mucho en sus estudios.
Pero ocurría que aquella niña se quedaba sin aire en el verano, se asfixiaba y se tenía que ir sino por gusto si por necesidad.
"No abuela, no quiero ni ir al cine, ni pasteles de nata, ni chocolatinas rellenas de fresa, ni ser tu nieta modelo como me llamas. Quiero irme a respirar el aire de mis pinos y a recuperarme, que estos calores me hunden. Y a ser una mas en la plaza de Ciruelos en el juego del balón prisionero, aún a riesgo de recibir un balonazo. "
Así fue, aquel año en vez de viajar en coche o en autobús, viajé en avión de débil que estaba y como entre las nubes me fui cayendo hasta llegar a mi destino. Mi pueblo de aquel año, mi Ciruelos del alma me estaba esperando a que fuese al pinar a operar a los saltamontes. ¡Pobrecillos!