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Sánchez prende la mecha e Iglesias incendia las calles.

OKDIARIO-19/09/2020 06:50.

Tras las medidas restrictivas adoptadas por la Comunidad de Madrid en ocho municipios y seis distritos de la capital de España para intentar frenar la pandemia -se verán afectadas 850.000 personas de 37 zonas con más de 1.000 contagios por cada 100.000 habitantes-, Podemos busca desesperadamente un estallido social utilizando el falaz argumento de que el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso ha condenado a las localidades y barrios obreros, víctimas del «apartheid para los pobres» de un Ejecutivo que les ha abandonado a su suerte. Es la estrategia de la extrema izquierda: agitar e incendiar las calles de las zonas afectadas sirviéndose del mantra de que la gestión del PP les ha condenado a una suerte de gueto por razones de clase. El sectarismo de Podemos es repugnante, pero forma parte del manual clásico de la extrema izquierda: aprovechar las restricciones decretadas por Díaz Ayuso para instrumentalizar la crisis sanitaria y desenterrar la lucha de clases.

Obsérvese que Podemos cumple el papel de brazo ejecutor, mientras que el PSOE se erige inductor de una estrategia en la que el socialcomunismo gobernante se reparte los cometidos a seguir. Pedro Sánchez abandona a su suerte a la Comunidad de Madrid, le niega el pan y la sal y trata de mover la silla de Isabel Díaz Ayuso amagando con una moción de censura que sirve de calvo de cultivo para generar un clima de tensión social extremo. Sánchez prende la mecha e Iglesias incendia las calles a través de la movilización de las asociaciones y colectivos afines. Eso es lo que ha ocurrido y lo que va a ocurrir con carácter inmediato.

Sánchez se erige en salvador de Madrid, acude a la Puerta del Sol a reunirse con Ayuso, a la que tratará de forzar a que solicite el estado de alarma, mientras Pablo Iglesias atiza las calles. Todo está perfectamente diseñado: el socialcomunismo se ha lanzado políticamente al cuello de Díaz Ayuso y no soltará a su presa hasta que no consiga su objetivo de hacerse con el poder en la Comunidad de Madrid.

R. 2º.