Columnistas y Tertulianos

«La chica del 17» y la banda del lazo....

«La chica del 17» y la banda del lazo.

Álvaro Martínez.

Actualizado:

19/08/2019 23:49h.

La autodenominada Asamblea Nacional Catalana ha emprendido una campaña publicitaria para desprestigiar a España. Es la enésima. De aquí a la Diada septembrina de este año, y de cara a la sentencia del Tribunal Supremo a los golpistas del «procés», va a intentar la ANC inundar Europa de carteles y pasquines hablando mal de España y diciendo mentiras, su gran especialidad, como que la autodeterminación es un derecho. Como ya publicó ABC el 27 de julio, ya ha «decorado» Roma con la patraña y hará lo mismo en Berlín, París y otras grandes capitales. Más dinero. Con la ANC cabe preguntarse lo que a «La chica del 17» del cuplé: « ¿De dónde saca pa tanto como destaca?». Porque visto el derroche a manos llenas, lo de las cuotas y las cuestaciones no termina de colar, que ya son muchos. No cuadra, por ejemplo, que Diplocat (el entramado «diplomático» de la Generalitat) le pagase a Elisenda Paluzie, presidenta de la mencionada ANV, los viajes para dar tres conferencias en Japón. Probablemente Paluzie no llegó a pagar de su bolsillo o del de la ANC ni el taxi que la llevó al aeropuerto, porque del dinero público de todos los catalanes salieron sus pasajes de avión, sus comidas, sus dietas, el alquiler de las salas en las universidades niponas donde profirió su monserga, los intérpretes del japonés al inglés y viceversa (al menos se ahorró el de catalán, todo un detalle) y hasta lo que se pagó a los ponentes japoneses. Todo lo pagó la Generalitat. La oposición ha preguntado en el Parlament por este despilfarro.

Más oscura aún es la financiación de la llamada Casa de la República Independiente de Puigdemont, es decir, la guarida de Waterloo, cuyo alquiler cuesta cuatro mil euros al mes, a lo que hay que sumar la rumbosa vida de viajes y restoranes que lleva el huído. Cómo será la cosa que ha tenido que poner a trabajar de senador a Matamala, su presunto mecenas, para que se lleve un sueldo público apañadete.

No cuela tampoco el cuento de los patriotas desinteresados, como esa empresa de publicidad que se vanagloria de haber perdonado 80.000 euros a la Generalitat por publicidad digital del referéndum ilegal de 2017... y después ha ganado varias adjudicaciones de contratos en los dos años siguientes por valor de más de 8,2 millones. Les va a salir caro tanto patriota a los catalanes, porque al final, y si no al tiempo, serán los que paguen esta fiesta.

Álvaro Martínez.

Redactor Jefe.