Curiosidades


Y vuelve a empezar
Le diagnostican una enfermedad letal y le dicen que sus tres hijos no son suyos.

Un millonario británico logra que su exesposa le indemnice por un caso de fraude de paternidad.

ABC.

MADRID.

Actualizado:

07/01/2019 14:21h.

¿Se imagina descubrir el mismo día que padece una enfermedad pulmonar incurable y que sus tres hijos no son suyos? Es lo que le sucedió a Richard Mason, un empresario millonario británico. Los médicos le dijeron que no podía haber engendrado a esos tres niños porque su enfermedad no solo le dañaba los pulmones, también le convertía en un hombre estéril.

Mason sufre fibrosis quística, una de las enfermedades hereditarias genéticas más frecuente en nuestro medio, también llamada mucoviscidosis.

En individuos que están afectados, produce acúmulo de mucosidad sobretodo en los pulmones, y en menor medida al páncreas, hígado e intestino. Como la afectación más importante es en los pulmones, suelen ser pacientes con graves problemas respiratorios, con múltiples infecciones pulmonares desde la infancia.

La fibrosis quística también puede producir esterilidad en los varones por ausencia congénita bilateral de los vasos deferentes, el conducto necesario para el transporte del espermatozoide. Así pues, estos varones tendrán azoospermia (ausencia de espermatozoides en el eyaculado).

Mason no conocía estos datos y había tenido hijos, incluyendo un par de gemelos, con su primera esposa, Kate, de 54 años, con quien se había divorciado en 2008, pagándole un acuerdo de 4 millones de libras.

Cuando los médicos del Hospital Broadgreen de Liverpool le dijeron que no podía ser el padre biológico de los niños, el primer pensamiento de Mason fue: «Mierda, mi vida está arruinada», dijo al Sunday Times.

Dos gemelos
El empresario, que se volvió a casar, se sometió a pruebas médicas que confirmaron que era incapaz de producir esperma normalmente. El estudio de ADN reflejó que sus dos hijos menores, los gemelos, no eran suyos. Su hijo mayor se negó a dar una muestra de ADN.

En diciembre de 2016, tras recibir los resultados de ADN, Mason comenzó un caso de fraude de paternidad. A fines del año pasado, su ex esposa acordó pagar £ 250,000 en un acuerdo extrajudicial en la corte del condado de Birmingham. El caso había dependido de su presunto engaño.

Segundo nombre judío
Mason dijo que la «agonía» del descubrimiento y sus efectos había sido insoportable, con el caso causando una ruptura con sus hijos.

A pesar de haber admitido haber tenido una relación amorosa durante su matrimonio de 20 años con Mason, su ex esposa se ha negado a revelar la verdadera paternidad de los niños. Una pista puede ser que ella insistió en que cada niño debería tener un segundo nombre judío, algo que Mason pensó curioso en ese momento.

PD: SI ES QUE SON UNAS "SANTAS"
Morir en Ghana: un largo, extravagante y ruinoso viaje.

Las familias ahorran durante toda la vida para poder costear un gran funeral con cientos de invitados en un encuentro que puede durar hasta siete días.

ANA PALACIOS.

Accra 3 ENE 2019 - 09:28.

La vida es la antesala del más allá. La muerte como puerta de entrada a la vida eterna es una creencia muy arraigada en África, por eso no es de extrañar que un fallecimiento sea motivo de celebración en el continente. Sin embargo, en Ghana se está descontrolando. La lista de la compra de un funeral se ha convertido en una cascada de extravagancias caras que llevan a la ruina a miles de familias en el país. Los rituales fúnebres no se celebran solo para honrar a los difuntos, sino que se convierten en el símbolo del nivel social de la familia. Es la ocasión de mostrar públicamente una acomodada situación económica, aunque haya que fingirla, con una celebración por todo lo alto.

Si la familia es pobre pedirá préstamos y se endeudará, incluso hasta arruinarse, con tal de lograr la máxima opulencia en la ceremonia de despedida de su ser querido. Este es el acto más trascendente en sus vidas, mucho más importante —y caro— que las bodas. En ocasiones, el funeral es de tal envergadura que se celebra meses o hasta años después del fallecimiento. No siempre es fácil o rápido conseguir reunir a toda la familia —que a veces vive en el extranjero—, o todo el dinero que hace falta. La preparación del funeral ideal es larga y compleja. Las tradiciones funerarias varían según la región, el origen tribal y la religión, pero hay una ruta común para llegar al reino de los espíritus a todo tren. El sueldo medio de un ghanés es de 300 euros al mes y el coste de un funeral ronda entre los 5.000 y 15.000.

PD: SIGAN EL ARTÍCULO EN LA (web)
LA JUNGLA.

La cómica esquela de un sevillano que "estará en el bar" durante su funeral.

En La Jungla. La familia de José Manuel quiso despedirse de él con una irónica esquela en la que dejan claro que al hombre le gustaba la juerga y tenía mucho sentido del humor.

2 enero, 2019 18:56.

Las familias cada vez se animan más a la hora de publicar esquelas que se salen de lo normal. Empezamos a huir del esquema habitual para personalizar el texto al máximo y, como en esta ocasión, provocar la carcajada de todos los que tengan la suerte de leerla. Porque, quizás, más que llorar a quien se va, el truco está en celebrar su vida como se merece.

El obituario, que salía publicado este miércoles en la edición sevillana del periódico ABC, sirve para despedir a José Manuel Fernández Núñez, un hombre que falleció pronto, a los 53 años, el pasado día 28 de diciembre en la capital andaluza. Ya si él tenía guasa, haber dicho adiós el día de los Santos Inocentes también sería de lo más comentado entre sus allegados.

"Tu madre, hermanos y hermanas, sobrinos y sobrinas, y tu primo nunca te olvidarán", comienza el texto. Hasta ahí podría ser todo de lo más normal, pero continúa: "Y menos con la camisa que te has ido, llevas un paquete de tabaco entero, no te lo fumes del tirón que ya no te mandamos más, y compártelo con tu padre".

Además, la familia no ruega una oración por su alma, sino un "brindis por su recuerdo". También emplazan a quien quiera a ir a una misa por él en la capilla de Los Estudiantes, en Sevilla, pero advierten: "él seguramente esté en el bar de enfrente". Sin duda, un texto que nace del cariño y que, por lo menos, ha valido para que toda España sepa del gran sentido del humor que se gasta la familia de José Manuel y, sin duda, también él mismo.

PD: VEAN LA ESQUELA EN LA (web)
MARI. A mí también la medida me parece buena. Oye, por qué se repite tu mensaje.
En Villar de Corneja en Ávila, van a tomar las uvas a las ocho de la tarde todos juntos, en la plaza del Ayuntamiento, ya que las doce de la noche es muy tarde para sus habitantes con una media de 82 años de edad.

Pues muy bien, lo principal es tomar las uvas, sea a la hora que sea, nosotros las hemos tomado a las 12 del mediodía en la plaza Mayor en Zamora, y tan ricamente y ahora las volveremos a tomar con los de la tele.
Historia de amor eterno: una británica recibe 77 años después una carta de su prometido enviada en 1941.

El soldado, caído en la II Guerra Mundial, escribió en aquella misiva su alegría porque ella hubiera aceptado casarse con él.

ABC.

Londres.

Actualizado:

30/12/2018 20:04h.

Una mujer británica de 99 años, Phyllis Ponting, aún mantiene vivo el recuerdo del novio que le pidió matrimonio pero cuyo rastro perdió cuando él se fue a combatir durante la Segunda Guerra Mundial (1939–1945).

Una expedición de arqueólogos, que trabaja desde el año 2011, logró dar con el paradero de la embarcación de carga SS Gairsoppa, conocido supuestamente por transportar el mayor tesoro de metales preciosos de la historia, hundido en las aguas del océano Atlántico en el año de 1941 en la costa de Irlanda. De la nave pudieron rescatar diversas pertenencias, entre las cuales se encuentran 700 escritos, entre cartas y documentos.

Cuando Phyllis Ponting, en su casa en el pueblo de Devizes, en el sudoeste de Inglaterra, abrió aquel sobre que le entregaron desde el Museo Postal de Londres reconoció la letra de Bill Walker, su prometido en 1941, y se dio cuenta que era la carta que había estado esperando durante toda su vida. Llegaba con 77 años de retraso y era la respuesta a la carta que ella le envió aceptando la propuesta de matrimonio que él le había hecho desde la India británica, donde Bill estuvo destinado durante la segunda guerra mundial.

Phyllis siempre interpretó el silencio de Bill como la señal de que se había repensado su propuesta. Se escribían dos y tres cartas por semana y, de repente, dejó de responder. Bill, que entonces tenía 22 años, integró el primer batallón del Regimiento de Whiltshire de las Fuerzas Armadas británicas y fue destinado a la India en septiembre de 1939, primero a Bangalore y luego a Madrás. Nunca regresó. Le dieron por desaparecido.

Ella lo estuvo esperando, pero la misiva de respuesta no llegó, así que esta mujer británica acabó rehaciendo su vida y se casó con otro hombre con quien tuvo cuatro hijos. Y cuando falleció su marido se volvió a casar en terceras nupcias.

«Serás mía para siempre»

«Cariño, lloré de alegría cuando leí tu carta, no sabía qué hacer, tendrías que haber estado aquí para ver lo feliz que me hiciste cuando leí que aceptabas y que serías mía para siempre», le escribía Bill en la carta perdida desde la tienda de campaña donde dormía. Phyllis, que ahora tiene 4 nietos y 7 bisnietos, explica que sintió un alivio y una felicidad enormes cuando recibió la visita de un programa de la BBC que buscaba a la persona escondida tras el nombre de «Phyll» a quien escribía un soldado enamorado.
MUY SOLIDARIA
Imágenes del día: El gesto de la hija de Gema López que ha conmovido a las redes
Una emocionada Gema López ha compartido públicamente el diploma que ha recibido su pequeña Nadia por haber donado, de manera voluntaria, pelo para "niñas en tratamiento de quimioterapia y similares". Llegar a casa y descubrir que tu hija de manera voluntaria ha decidido donar su pelo para la fabricación de pelucas para niñas y mujeres en tratamiento de quimioterapia...", confesaba la colaboradora en sus redes sociales.
Demetrio, el desconocido guardia civil republicano que ayudó al Rey a salir de España en la II República.

Nunca se hizo famoso, pero este miembro de la Benemérita acompañó y protegió a Alfonso XIII, junto al ministro de Marina, en su salida del país el 14 de abril de 1931.

Israel Viana.

Madrid.

Actualizado:

28/12/2018 18:24h.

En la histórica portada que ABC publicó el 17 de abril de 1931, tres días después de que se proclamara la Segunda República, Alfonso XIII se dirigía a los españoles para explicar las razones de su abdicación y salida del país: «Las elecciones celebradas el domingo me revelan claramente que no tengo hoy el amor de mi pueblo». En la misma carta subrayaba después: «Soy el Rey de todos los españoles, y también un español. Hallaría medios sobrados para mantener mis regias prerrogativas, en eficaz forcejeo con quienes las combaten. Pero, resueltamente, quiero apartarme de cuanto sea lanzar a un compatriota contra otro en una fratricida guerra civil».
Nombres de los EMOTICONES elige el que más te guste
La expresión de "no me da más" que el forero ÁNGEL, usa muy a menudo, para indicar que "le es indiferente" o "ni fu ni fa" es empleada muchísimo y parece propia de Asturias, aunque también se usa en Léon.

En Castilla, si prescindimos del contexto, diríamos que es la negación a darnos mas cantidad de algo.
MARI. Nunca tuve curiosidad por mis frases. Tengo otras. De todas maneras quedo agradecido.

Mira, otra, esta es seguro que no está en libros. Para decir: ni los unos ni los otros... decimos: "Ni los junos ni los jotros".

GRACIAS.
La expresión de "no me da más" que el forero ÁNGEL, usa muy a menudo, para indicar que "le es indiferente" o "ni fu ni fa" es empleada muchísimo y parece propia de Asturias, aunque también se usa en Léon.

En Castilla, si prescindimos del contexto, diríamos que es la negación a darnos mas cantidad de algo.
LIVING.

Cómo ordenar tu casa como si fueras a morir.

Se llama 'döstädning' y se resume en estos seis pasos. No solo es todo un detalle para quienes te sobrevivirán, sino que es la única manera de preservar tu intimidad. Haciéndolo varias veces en la vida conseguirás también cierta tranquilidad de espíritu.

MIGUEL ÁNGEL BARGUEÑO.

20 DIC 2018 - 09:33.

Ya se sabe que los nórdicos lo hacen todo bien: ellos han exportado conceptos como el hygge o lagom, que son como nuestro "sofá, peli y mantita", pero con chimenea y vistas a un lago helado. En Suecia la gente también se muere igual que en todas partes, pero sin dejar de atender cierto protocolo. Se llama döstädning, un acrónimo de dos palabras que significan "muerte" y "orden, limpieza". Eso es lo que propugna: someter nuestro hogar a una criba profunda como favor hacia quienes nos van a sobrevivir.

Es también la única manera de preservar nuestra intimidad. De haberse popularizado a tiempo, se podría haber evitado —y los que aún vivimos nos habríamos perdido— más de un capítulo póstumo cuyos protagonistas habrían preferido dejar enterrado bajo llave. Hace en las vísperas de Navidad cuatro años, la escritora Sarah Baddiel murió dejando en su casa de Londres una enorme colección de material relacionado con el golf que había ido reuniendo a lo largo de los años para impresionar a su amante. Entre sus cosas, su hijo David Baddiel, conocido cómico inglés, también encontró unos poemas eróticos que su madre había escrito para su compañero sexual.

Aquí un verso que Baddiel seguramente habría deseado tirar antes de irse, y que David decidió airear en My Family: Not the Sitcom, el espectáculo cómico con el que lavaba en público los trapos familiares: "Estoy deseando que vengas hoy que estaremos completamente solos para ser libres de amar siempre / Y dejaré que mordisquees mi clítoris mientras devoras las costillas".

Sí, en lo tocante a tener la casa ordenada hay varios niveles. Está desde quien organiza las camisas por colores hasta quien padece un avanzado estado de Diógenes; cada uno es libre de elegir su propio grado de desorden. Pero la acumulación de objetos inútiles —papelajos, ropa de hace 15 temporadas, obsequios defenestrados, la colección de cromos de la Liga 1987-1988 y el trofeo de mus de la facultad— supone un marrón para los que quedan, y quizá también un daño irreparable para la reputación del difunto.

Una octogenaria sueca llamada Margareta Magnusson ha publicado un libro sobre el tema, El arte sueco de ordenar antes de morir (Reservoir Books, 2018), donde da pautas para superar el trance con plena salud. Después de desprenderse de los objetos de sus padres y de su marido fallecidos, la señora Magnusson terminó harta, y ahora es firme defensora del döstädning, o sea, de que cada uno se ocupe de sus cositas mientras pueda.

Hacerlo varias veces en la vida, querido lector aún en los 40 que esperas postergar tu óbice lo más posible, también te hace más feliz. Contactamos con la señora Magnusson, quien habla de la muerte con la frialdad de Stieg Larsson, en su casa de la costa oeste de Suecia: "Si sabes dónde guardas tus pertenencias no tendrás que buscarlas cuando las necesites. Eso evitará que te irrites".

No hay que ser muy listo para darse cuenta de que el desorden es fuente de conflictos. Desplazarse en una casa atiborrada de enseres —muchos, inservibles— es incómodo. Cuando te gustaría invitar a los amigos a cenar pero no puedes porque la mesa del comedor soporta más enseres que un puesto de El Rastro, te sientes triste y frustrado. Cuando tu pareja te dice que necesita el libro de familia y (¡mierda!) no lo encuentras, se masca la tragedia. En un hogar que alberga solo lo estrictamente necesario, esas situaciones no se dan. Te las ahorras, y por tanto, eres más feliz; o menos infeliz, si quieres verlo así.

Lo cual encierra una curiosa paradoja: ¿cómo es posible, entonces, que IKEA, el paraíso del "orden en casa", sea un probado desestabilizador de parejas? No hay respuesta para eso, pero algo lleva a pensar que los suecos tienen alguna extraña obsesión con que cada cosa esté en su sitio (o que cada cosa 'tenga' un sitio). "Quizás IKEA nos ayudó con eso. Basta con mirar de qué manera inteligente y atractiva decoran, por ejemplo, una cocina. Por otra parte, no creo que sea específicamente sueco tener algo de orden en tu hogar", dice Margareta Magnusson.

Seis pasos para deshacerte de lo superfluo, proteger secretos y encontrar el resto
Por todo lo cual, parece sensato afirmar que no hay que esperar al otoño de nuestros días (como diría Frank Sinatra) para hacer algo con las cosas de casa. Ahora bien, no sabemos si hay que hacerlo una vez cada década o cuándo, y se lo preguntamos a la señora Magnusson, que es quien sabe del tema: "Yo diría que cada vez que te encuentres con cosas que no te gustan o no usas. Deshazte de ellas. No necesitas tener una edad especial para eso. Es solo un buen hábito que hay que conseguir".

" ¡No hay prisa!", añade. "Los niños y el trabajo y muchas otras cosas, como las vacaciones, son demasiado importantes como para descuidarlas. Tendremos tiempo para todo, pero es bueno no acumular demasiado en el camino". En su libro, enumera varios consejos para vaciar nuestras estancias de sobras y llenar nuestras vidas —y nuestros pisos— de paz y armonía, de los cuales hemos extraído los siguientes:

1. Pasa tiempo con los objetos antes de tirarlos. Esto, a priori, parece una paradoja, puesto que podría hacer la despedida más difícil, al hacernos más conscientes del amor que sentimos por ellos. Pero la señora Magnusson cree que hay que hacerlo en cualquier caso y se basa en su propia experiencia: "Me divertí mucho revisando mis pertenencias, recordando sus historias. Si no recordaba por qué las guardaba, era fácil deshacerme de ellas. Si quería regalar algo, era bueno que el objeto tuviera una historia".

2. Empieza por el sótano, el desván y el armario del recibidor. Estas zonas inhóspitas suelen acabar siendo, con los años, el destino de las pertenencias que menos necesitamos. Son, digámoslo así, áreas naturales de almacenaje. "Puede que encuentres una casa de muñecas o unos palos de hockey", escribe Magnusson en su libro. "En su mayoría, cosas que ya no te hacen ninguna falta". Vacíalos y los tendrás de nuevo a tu disposición para poder despejar las estancias visibles y trasladar allí otros objetos que llevas años sin usar.

3. Lo primero, la ropa. Los libros, los discos, las figuritas de Lladró… no tienen una clara fecha de caducidad. La ropa, sí. La moda cambia, tu talla cambia. La mayoría de las prendas se desgasta con el paso del tiempo. A los jerséis les salen pelotilllas y los pantalones de pana pierden su relieve. Lo mires como lo mires, deshacerse de prendas de vestir viejunas es un primer paso ideal, que no solo te brindará más espacio en casa sino que te meterá en el cuerpo el gusanillo de tirar.

4. Mejor con ayuda. La señora Magnusson opina que está muy bien invitar a familiares o amigos a una birra (bueno, eso no lo dice ella, lo decimos nosotros; pon aquí la bebida a tu elección) mientras estamos en pleno proceso de depuración. ¿Por qué? Pues porque en el peor de los casos nos van a ayudar a decidir si ese juego de té debe quedarse o no, y en el mejor de los casos se lo llevarán puesto. Ella va incluso más lejos y sugiere invitar a alguien que no sea de nuestro círculo más íntimo: "Alguien que no sea de la familia y que no tenga un vínculo sentimental con los objetos de los que quieres desprenderte". Es lo que ella denomina "una segunda opinión".

5. Endosa tus posesiones siempre que puedas. La autora del libro no se anda con rodeos: "Si te invitan a comer, no le compres a tu anfitrión o anfitriona flores o un regalo: dale una de tus pertenencias". Este consejo es buenísimo, porque matas dos pájaros de un tiro: evitas gastarte 20 euros en un detalle y contribuyes a dejar tu casa limpia de excedentes. Que le guste o no ya es problema de la otra persona; si lo detesta, que lo incluya en su propio döstädning.

6. Agrupa cartas de amor, programas de conciertos… en una caja que ponga: "Cosas para tirar". Aquí la experta no te pide que tires nada. Solo que almacenes recuerdos muy especiales en una caja donde, por un lado, los tengas controlados, y por otro, indique a quien lo encuentre qué hacer con ellos en caso de defunción. Dado que son efectos personales cargados de significado solo para ti, no tienen valor para nadie más. Así te aseguras que nadie se pondrá a fisgar. "Cuando me haya ido, esa caja puede ser destruida", sentencia Magnusson tan ricamente.
Neptuno Rey de las aguas ¿...?
Es curioso si es verdad