Herencias, Curiosidades

LOS JASON BOURNE DE LA GENEALOGÍA.

Así trabajan los cazadores de herencias que rastrean testamentos por todo el mundo.

Usted también puede recibir una llamada en la que alguien le explique que tiene derecho a los bienes de un familiar que no conoce, y que no sea un timo. ¿Cómo funciona?

A Antonio, a sus más de 90 años, ya no hay casi nada que le sorprenda. Quizá ni siquiera haber recibido la llamada más misteriosa en casi un siglo de existencia, en la que un desconocido de una agencia de extraño nombre francés le contó que tenía derecho a la herencia de un familiar lejano de cuya muerte no estaba al tanto. “Se pusieron en contacto conmigo, me explicaron lo que tenían entre manos, aunque no me dieron la cifra exacta al principio, y ahí iniciamos la tramitación, contrastaron los datos que les facilité, y todo terminó en buen puerto, incluso sacaron a la luz cosas familiares de las que yo no tenía noción”, explica.

Aunque usted no lo sepa, casi cualquiera es candidato a que un buen día alguien llame a la puerta de su casa comunicándole que le corresponde una herencia de un familiar que quizá no conoció jamás. Es lo que le ocurrió a Antonio, a quien de repente y sin esperarlo le sobrevino una herencia con la que no contaba. “Uno se queda patidifuso después de que le digan que alguien de su familia se ha muerto hace no sé cuántos años”, explica por vía telefónica. “Uno dice, 'jolín, tanto tiempo sin saber de él y resulta que se ha muerto”. Pero Antonio ya está acostumbrado. “Me pasa con tantos amigos, que los llamo por teléfono y han tenido el mal gusto de mudarse a la avenida Daroca” (pista: es donde se encuentra el cementerio de la Almudena).