Dictadura, dictaduras

Franma. Permíteme decir algo más del baile en tiempos...

Franma. Permíteme decir algo más del baile en tiempos de la dictadura. En León capital existían 3 salones de baile, uno con más o menos lujo (poco) se diferenciaban de los otros dos. Estos salones de baile funcionaban desde los meses de noviembre hasta los meses de abril. De cara al verano había otros dos. Por supuesto, había que pagar la entrada (unos tres duros). El negocio es el negocio. El salón era privado, era un negocio establecido por su dueño. Alrededor de la capital (unos 2 o 3 Kilómetros) había unos pueblos (los sigue habiendo) donde había también sala de bailes. Nosotros, en nuestra juventud, al principio íbamos a los pueblos, después ya frecuentábamos los bailes de la ciudad.

Citas los casinos. En mi ciudad, supongo que en la tuya también, había un casino de carácter cultural. Tenías que ser socio y pagar unas cuotas. Con lo cual, yo no podía ser socio del casino por el importe que te pedían. Este casino, de vez en cuando hacía baile. No podías pasar si no eras socio. Así que nunca pude entrar en dicho salón de baile.

En los pueblos difería algo, pero no mucho en relación con el baile. Veamos. En mi pueblo el dueño de un bar tenía un pequeño salón donde hacía baile algún domingo que otro (en invierno) y cuando había ferias. Cobraba, ¡claro! Era un baile privado. Como éramos menores de edad el dueño no nos dejaba entrar, así que bailábamos en la calle los chicos /as. En verano ponía la música para la calle y bailábamos. En verano no abría el salón porque no iba la gente. Cuando llegaba la fiesta del pueblo, se contrataba una orquesta. Muchas veces pagaba la orquesta el ayuntamiento, otras el pueblo daba lo que podía y el resto lo pagaba el ayuntamiento. Se hacía el baile al aire libre, en el campo o praderas del pueblo (hasta las 10 de la noche). Después de cenar había baile en la plaza del pueblo hasta las 2 de la mañana o un poco más, pero de ahí no se pasaba por orden gubernamental, la Guardia Civil vigilaba y al llegar la hora, se acabó la verbena. En las villas importantes había casino y sí es cierto que había que pagar, pero en la calle también había orquesta gratis para el pueblo que pagaba el ayuntamiento.

En cuanto a que las chicas del pueblo no bailaban con los forasteros... en mi pueblo no sucedía como lo cuentas. Las del pueblo no daban calabazas a los chicos del mismo pueblo, pero a los de otros pueblos tampoco. Y así se forjaron noviazgos que terminaron en matrimonio. Resumiendo, el que tenía un salón de baile cobraba. Dudo mucho que el ayuntamiento pusiera una sala cobrando al personal del pueblo, ¡eran las fiestas del pueblo! Y había una orquesta tocando para que nadie dejara de bailar gratis.

Un saludo.