El confesionario

CIUDADANA. ¡Cómo Dios manda! ¡Sí señor! Una confesión...

CIUDADANA. ¡Cómo Dios manda! ¡Sí señor! Una confesión en toda la regla. Perdonada queda de sus pecadillos y como en toda confesión hay que poner la penitencia. Verá, por mi parte, tiene usted que decir el CREDO en latín. No vale copiar. Si no se acuerda, lo estudia.

Carpe diem.