Escritos "literarios" originales y propios de cada forero

Seguro que más de una vez, habéis oído hablar del cuento...

Seguro que más de una vez, habéis oído hablar del cuento chino, es algo así como el cuento de la lechera pero en grande, mucho más extenso, tanto que hasta se hace cansino escucharlo, más cansino incluso que el famoso libro de petete. Los cuentos chinos, son de tiempos inmemorables, se contaban a los niños de forma improvisada, el narrador se lo iba inventando paso a paso, había veces que se atascaba y no quedaba más remedio que repetir lo que ya había contado, es por eso que los cuentos chinos nunca tenía final, más o menos como este que yo os voy a contar.
Estáis en vuestro derecho de leerlo o pasar página, para eso tenéis libertad y derecho a decidir, uff, ¡! qué bonito queda eso!, ahora está de moda lo del derecho a decidir, pero hay un problema, que si todos tenemos derecho a decidir, nunca tendremos nada. Imaginaros por un momento, que aunque sea en sueños, Cataluña es independiente porque así lo han decidido unos cuantos, que quitando el derecho a decidir de otros cuantos imponen su criterio.
¡! Ya somos libres!, por fin nos hemos librado del yugo español, ya no habrá mas represión, y para eso vamos a redactar una constitución, LA CONSTITUCIÓN CATALANA, que en su primer artículo dice así: el ciudadano catalán, es un ciudadano libre, con derecho a decidir, con derecho a la autodeterminación, y por supuesto que no estará sujeto a cumplir las leyes que en esta constitución se refleja.
Bueno y ahora que somos libres, qué hacemos?, sabéis?, que cada cual decida lo que quiere hacer, a vuestro aire.
Pasado un corto tiempo, una vez que se acabaron las celebraciones, empezaron los problemas; como sabéis, este nuevo país, consta de cuatro provincias y cada una de ellas con sus pueblos. Alguien, en un momento de lucidez pensó…y porqué tengo yo que hacer lo que rige el gobierno?, pues yo, haciendo uso de mi libertad y mi derecho a decidir, no quiero ser catalán; y convenció a sus vecinos y ese derecho a decidir les hizo de la noche a la mañana ser más libres todavía, de esta manera, Barcelona decidió ser un nuevo país, Cataluña pasó de cuatro provincias a tres, aunque esto duró poco, había entrado la fiebre a todos, y Girona dijo ¡basta!, yo también quiero ser libre, quiero tener mi propia constitución, para eso tengo derecho a decidir, casi al mismo tiempo, Tarragona y Lleida hicieron lo mismo, y sin darse cuenta, Cataluña dejo de existir, pero se habían creado cuatro naciones más.
Y antes de despertar de este sueño, les diré que como aquellos cuentos chinos, esta historia no tiene final, porque aplicando el derecho a decidir, cada pueblo se convirtió en una nueva nación y de los pueblos salieron cientos, miles de naciones más, hasta que cada ciudadano tuvo su propia nación.
LIBERTAD, LIBERTAD, LIBERTAD.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
Sabia conclusión amigo Juan 217. No se puede pedir algo que no se puede dar. Ni se puede comer el coco a la gente y mucho menos a los niños con promesas totalmente imposibles Mas aun enfrentarse a un país, a un Rey, a un Gobierno, a una Constitución, y hasta a las fuerzas del orden público, convirtiéndose en delincuentes para luego cuando la justicia les juzga emprender una especia de guerra de guerrillas que lo único que consiguen es aumentar el número de delitos y de delincuentes y sembrar el desorden, el caos en las calles, el deterioro de la convivencia y de la economía en su propia casa. Todo para nada como tú muy bien demuestras en tu conclusión si algún día se consiguiera esa imposible independencia habría que conceder la independencia de todos, capitales, pueblos, barrios, familias e individuos. O sea solo que daría al final independencia. Un saludo
Juan, muy sabio tu cuento, así son las cosas; si se les da cuerda a unos, está terminará por ahorcarnos. Saludos.