Familia


"Se conoce a la pareja en el divorcio, a los hermanos en la herencia, a los hijos en la vejez y a los amigos en las dificultades."
ABC PREMIUM.

La marca blanca representa ya más de la mitad de la cesta de la compra de las familias españolas.

ABC.
Shrier: "Padres de España, alejad a vuestros hijos de la ley trans para que no pase como en USA"

JORGE RAYA PONS.
ABC PREMIUM.

Una simple denuncia bastará para prohibir las visitas del otro progenitor a los hijos.

La modificación del artículo 94 del Código Civil se «cuela» en un texto sobre Discapacidad relegando al juez.

Nati Villanueva.
Los nacimientos caen un 20% en el primer año de la Covid: el otro drama de España.

RAFA MARTÍ- JAIME SUSANNA.
Hola mi página favorita donde encontré mi familia, quisiera y me ayudarán para poder ayudar una amiga si conocen algún familiar de Matilde Salvarrey Ocharo se los agradecería
ABC PREMIUM.

Las reuniones familiares desbancan a las fiestas como fuentes de contagios.

Sara Medialdea.
ABUELOS PADRES E HIJOS
ABUELAS MADRES E HIJAS
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He leído una noticia que, para algunos habrá pasado desapercibida que nos lleva a pensar qué es lo que no estamos haciendo bien del todo, para que la mayoría de los abuel@s se sientan angustiados y utilizados por unos que, actualmente, delegan excesivamente en ellos el cuidado y la educación de los más pequeños de la casa o sea de los nietos
Para educarlos deberían de estar los padres a nosotros los abuelos ya no nos escuchan cuando intentamos contarles las historias y batallitas por que vivimos, ahora, por circunstancias de la vida, papel de estos abue@s, quizás desgraciadamente, ha cambiado mucho. En los matrimonios tradicionales trabajan madre y padre; también en las parejas que tienen hijos en común; en los padres separados con hijos pasa exactamente lo mismo e igualmente en aquellos, que por otras circunstancias, quizás más dolorosas, se han quedado solo o sola con hijo o hijos. Y no pueden dedicarles el tiempo necesario para su educación.
Pero ahí están los abuelos.
Podemos verlo a diario por nuestras calles y a las puertas de los colegios, pero eso no importa a muchos hijos, quienes, con un descarado egoísmo, solo piensan en su comodidad. Los abuelos y las abuelitas, en su mayoría, no se sienten muy cómodos con esa excesiva responsabilidad y como ellos dicen « cuidamos a nuestros hijos, cuidamos a nuestros nietos y sospechamos que nadie va a preocuparse de cuidarnos a nosotros».

O sea...
OBSERVATORIO DE LA SANIDAD.

Las familias españolas gastarán en mascarillas 136 euros al mes.

El Gobierno ha autorizado este jueves la bajada del precio máximo de venta de estos productos hasta los 72 céntimos.

MERCEDES RIVERA.
ABC PREMIUM.

Cinco mil menores maltrataron a sus padres el año pasado.

Cruz Morcillo.

MADRID Actualizado: 13/09/2020 02:39h.

«Resulta descorazonador comprobar cómo esta modalidad delictiva asciende año tras año». Son palabras de los fiscales de Menores referidas a las cifras de violencia doméstica hacia ascendientes y hermanos, es decir, menores convertidos en maltratadores de sus padres: 5.055 casos el año pasado. Y no ha dejado de crecer, desde los 4.355 procedimientos que se incoaron en 2016.

Quienes conocen de primera mano la delincuencia juvenil no se quedan solo en los datos y elaboran su diagnóstico. Hablan de un problema delictivo «enquistado en el tejido social desde que comienza a dispararse en 2005». «Quince años son muchos», dicen, y añaden que aquellos maltratadores de entonces son ya adultos. « ¿Qué modelo educativo van a trasladar a sus hijos»?, se preguntan los expertos. Pese a que se han redoblado esfuerzos para atajarlo los resultados no aparecen.
Patrones defectuosos
«Perviven en el tiempo los mismos patrones educativos fracasados y defectuosos». Los fiscales de la jurisdicción de Menores se asombran de que estos delitos no tengan la repercusión mediática de otros no tan graves y eso que algunos acaban en muertes, como la de Minaene Franco al que su hijo de 17 años apuñaló hasta acabar con ella en Foz (Lugo) y luego se fue a un parque; o el reciente caso de Villarejo (Toledo) donde un joven de la misma edad mató con una escopeta a su padre y a su madrastra.

No son excepciones. Los delitos contra la vida cometidos por jóvenes que no han cumplido los 18 años también se han disparado: 83 el año pasado, la cifra más alta de toda la década que además rompe una tendencia más o menos estable desde 2015 que rondaba el medio centenar de casos por año. La Memoria de la Fiscalía General del Estado pone el acento en el revelador aumento en Madrid, de 12 a 20 crímenes en un año. Casi en la mitad estuvieron implicados miembros de bandas latinas y las muertes fueron consecuencia de enfrentamientos entre ellas, que también ocasionaron un importante número de lesiones. El estudio de asuntos revela que casi dos tercios de todos los crímenes de menores se concentran en seis provincias: Madrid (20), Barcelona (12), Baleares (6), igual que en Cádiz y 5 en Málaga. Algunos no fueron consumados y se calificaron como lesiones graves.

Deficiente educación.

Hijos que rompen muebles, insultan, desobedecen y acaban pegando y mandando al hospital a los suyos. Los fiscales hacen hincapié en el dolor que provocan estos delitos y en el «estrés emocional» que acarrean a quienes tienen que combatirlos. A veces se recurre a una solución extrajudicial; otras los progenitores no denuncian y los casos salen a la luz por reconocimientos forenses cuando el maltratador es obligado a un ingreso psiquiátrico.

La radiografía de la delincuencia juvenil que dibuja la Fiscalía no resulta esperanzadora. En los cuatro últimos años se ha producido un continuo incremento de delitos sexuales. Hasta ahora se había relacionado con la reforma de 2015 que elevó de trece a dieciséis años la edad de consentimiento, pero en 2019 estos delitos volvieron a aumentar. Descendieron las agresiones sexuales (ver gráfico); sin embargo los abusos registraron otro demoledor récord, con 1.370 casos. «El fenómeno resulta muy preocupante», se apunta. La fiscal de Menores de Sevilla argumenta: «Se aprecian graves carencias de formación en materia sexual, más allá del simple aprendizaje sobre reproducción humana y prevención de embarazos o enfermedades de transmisión». En varios apartados de la memoria se hace referencia al consumo de pornografía a edades muy tempranas como una posible causa.

Sexo y nuevas tecnologías.

Los fiscales especializados en violencia de género y doméstica sostienen: «Se viene detectando un alarmante incremento de las ideas sexistas y de la violencia entre los menores y adolescentes en el entorno familiar, pero también y especialmente en el ámbito sexual, conductas realizadas en grupo y a menudo grabadas y difundidas a terceros, práctica anudada al uso de la pornografía a través de las redes desde tempranas edades, donde se representa a la mujer cosificada». Y apuntan también a las nuevas tecnologías, herramientas que amparan el anonimato y nuevas formas de violencias sobre las adolescentes.

Este desajuste muestra la peor de sus caras en el caso de los menores de 14 años, inimputables, es decir, sin responsabilidad penal. Se les dedica un apartado específico y así sabemos que el año pasado se archivaron 7.526 diligencias, un dato que no es preciso por la escasa fiabilidad de las estadísticas. Sin embargo, los representantes del Ministerio Público ponen el foco de nuevo en la «implicación creciente» de casi niños en el maltrato a sus padres y en delitos contra la libertad sexual. Los ejemplos hablan por sí mismos. Alertan las secciones de Madrid, Toledo, Jerez y Jaén de casos protagonizados por menores de esa edad que reproducen estereotipos procedentes «quizá del consumo de pornografía on line».

En Madrid de 67 agresiones sexuales, 11 correspondieron a menores de 14 años, también implicados en 47 de los 195 abusos sexuales. Se destacan tres casos en Jerez de abusos de dos niños de once años a una niña de cinco y a otra de seis, su hermana; y una agresión sexual en un colegio protagonizada por un crío de diez años.

Violencia en las aulas.

Respecto a los delitos por vía informática los especialistas alertan de la falta de consideración que tienen de su intimidad algunos menores -que se hacen fotos y graban vídeos sexuales explícitos-, así como en la falta de empatía de los que luego los difunden.

La violencia en las aulas se mantiene estable, después de un importante incremento en 2015 y 2016. La mejora se atribuye a una mayor conciencia del problema y a que las consejerías se han puesto más estrictas. En algunas provincias casi la mitad de los casos se archivaron porque los acosadores tenían menos de 14 años.

Violencia sexual, de género, filo parental y escolar en aumento... «buena parte de esos delitos traen su causa de un modelo educativo que precisa mejorar», diagnostican. Y el resumen para reflexionar: la delincuencia juvenil se ha incrementado; más en los núcleos urbanos más poblados, sobre todo los robos con violencia, y siguen al alza, como se ha detallado, «los delitos no asociados a la marginalidad sino a una deficiente educación».
Ancianos dispuestos a desheredar a sus hijos: el confinamiento, "la gota que colmó el vaso".

DOMINGO DÍAZ.
LOS JUECES FALLAN A FAVOR DE LOS PADRES.

Sin pensión ni herencia para los malos hijos: los padres han ganado la batalla.

Cada día más jóvenes están perdiendo sus pensiones y sus herencias por no cumplir con sus obligaciones.

05/08/2019 05:00
Hasta hace un par de años, los hijos de matrimonios divorciados podían disfrutar de la pensión de alimentos hasta que se incorporasen al mercado laboral. En algunos casos, como los que optan a oposiciones o aquellos que se graduaron en carreras que exigen un examen profesional posterior, como Medicina o Psicología, podían alargar el cobro de la pensión casi hasta los 40 años.

Es más, en muchos casos los jueces ni siquiera entraban en el fondo de la cuestión y se ceñían a la doctrina: si los hijos no pueden mantenerse por sí mismos, es necesario que los padres sigan pagándoles los gastos hasta que tengan un trabajo, independientemente de su edad. Pero este grifo se empezó a cerrar durante la crisis económica y no parece que vaya a volver a abrirse.

"Antes de la crisis económica, había muy pocas sentencias de este tipo", dice Javier María Pérez-Roldán, director del bufete que lleva su nombre. "Pero con las apreturas económicas, muchos padres han comenzado a demandar a sus hijos. Se puede entender como que escasea el dinero o que los niños de estas generaciones son especialmente vagos, 'ninis', como se los llama".
Lo que deben hacer los padres con su sentimiento de culpa tras perder los nervios con sus hijos.

La pedagoga Tania García, explica cómo es posible educar con respeto y calma.

Laura Peraita.

Actualizado:

26/03/2019 09:48h.

¿Alguna vez has dicho o hecho cosas a tus hijos de las que te has arrepentido? ¿Les has gritado o puesto castigos excesivos? Nadie dijo que educar fuera fácil. Lo que sí tiene claro la pedagoga y asesora familiar, Tania García, autora de «Educar sin perder los nervios», es que el respeto a los hijos es muy importante.

¿Qué pueden hacer los padres con el sentimiento de culpa que sienten después de un conflicto?

La culpa en realidad no sirve para nada. Hemos crecido con el dedo acusador encima, tanto para nosotros mismos como para con los demás, y lo cierto es que la culpa solo sirve para hacerte sentir mal, dejarte sin autoestima y sin ganas para seguir creciendo y evolucionando. Realmente aprovecharía estas sensaciones para aprender, reflexionar sobre qué es lo que quieren para su vida y en la relación con sus hijos y tomaría medidas para no volver a cometer el mismo error. Si de las equivocaciones se aprende, estupendo. El problema es cuando se repite constantemente la misma equivocación, perpetuando así una mala relación entre padres e hijos y, por tanto, inculcando una incorrecta autoestima en los hijos.

¿Son los padres egoístas por querer controlar el comportamiento de los hijos?

Más que egoístas, adultistas. Es decir, educan a sus hijos según los intereses del adulto, sin pensar en ningún momento en los niños y, si se piensa en ellos, suele ser con el juicio adulto por delante.

Controlar a los hijos y que hagan caso, ¿es educarlos bien?

Ni hay que controlar a los hijos ni hay que pretender que hagan caso. Controlar a los hijos es ejercer una manipulación emocional hacia su persona con el único objetivo de que hagan, digan, se comporten o sean como nosotros queremos, y eso está muy alejado de lo que un ser humano necesita en realidad. Lo que debemos hacer es conectar con nuestros hijos, siendo conscientes de sus necesidades psicológicas y físicas en cada momento, dejando de lado los objetivos que tenemos para ellos y centrándonos en los que ellos realmente necesitan. Si son posibles, genial; que no, qué mínimo que estar ahí para sostener su frustración.

¿Es frecuente que se les deje hacer lo que quieren para evitar que la monten?

No, la verdad es que a los hijos no se les deja hacer lo que quieren ni cuando aquello que quieren hacer es lo más coherente y lícito del mundo. Lo frecuente es evitar los momentos emocionalmente intensos con los hijos, ya sea con libertinaje o con opresión, pero es usual que con tal de que no expresen sus emociones hagamos cosas incoherentes y sin sentido. Lo que tenemos que hacer es aceptarlos como son. Asumir su etapa vital —diferente a la nuestra— en la que necesitan sacar todas sus emociones hacia fuera y que sean escuchadas, acompañadas y sostenidas, sea cual sea su motivo, y si se puede llevar a cabo lo que solicita o no, siempre debemos conectar con ellos y atender sus emociones.

¿Qué consecuencias tiene esto en su educación?

El no atender a los hijos emocionalmente tienen muchas consecuencias negativas, entre otras, el no tener en tu vida adulta ningún tipo de educación emocional, tener desequilibrios y ni tan siquiera conocerte a ti mismo, guiándote por el qué dirán, la necesidad de aprobación social y la necesidad de causar una buena impresión a tus padres. Las carencias emocionales causan estragos en nuestra vida. A veces están tan normalizadas que no nos damos cuenta de su peligrosidad.

¿Escuchan los padres poco a sus hijos?

Sí, a los niños se les escucha poco, se les atiende emocionalmente poco, se les entiende poco, se ponen poco en su lugar… Siguen siendo el colectivo menos cuidado de la humanidad, cuando en realidad son las personas más importantes de nuestra especie. Ellos son los únicos que pueden salvarnos del mundo en el que vivimos, y solo lo conseguirán si son educados mediante el respeto hacia sus derechos.
La batalla contra los «hijos parásito» se libra ya en los tribunales.

Cada vez más padres tratan de extinguir la pensión alimenticia a sus descendientes cuando son mayores de edad y no estudian ni trabajan.

María Alcaraz Mayor.

Madrid.

Actualizado:
... (ver texto completo)
El lema de los " ninis " es vivir a costa de sus padres, hasta que puedan hacerlo, de su companera y/o sus hijos.
FAMILIA.

Todo lo que debes decir (y lo que no) al dar el pésame.

Ir a un entierro o funeral siempre supone cierto nerviosismo: ¿qué le digo a la familia?

Laura Peraita.

Actualizado:

01/11/2018 02:19h.

A pesar de haber acudido en repetidas ocasiones a un entierro o funeral, este tipo de sucesos siempre impone un profundo respeto y cierto nerviosismo al tener que dar el pésame a las personas más allegadas al difunto. Al menos, así lo aseguró José Carlos Bermejo, director del Centro de Humanización de la Salud, en las «Jornadas de mayores», organizada por ABC en el marco del acuerdo de colaboración entre la Fundación Bancaria “la Caixa” y la Consejería de Políticas Sociales, Familia, Igualdad y Justicia del Gobierno de La Rioja, en convenio con el Ayuntamiento de Logroño.

Con el objetivo de despejar dudas y nerviosismo ante este duro momento, Bermejo aporta los siguientes consejos:

—No decir frases hechas porque son tópicos. No sirven de consuelo.

— ¿Qué le digo, entonces, en el tanatorio? Como decía un filósofo «tenemos dos orejas y una boca»; es decir, es mejor escuchar el doble de lo que hablamos. En esta ocasión, sentirse escuchado puede suponer el mayor de los apoyos. Regalarle la escucha, que hable y se desahoge, que saque todo lo que piensa y se sienta acompañado.

—No dar consejos. Lo mejor es hablar del fallecido, al hacerlo estamos dandado un poco de sentido a lo sucedido, porque muchas veces no lo encontramos. Fomentar que el ser querido cuente cómo era su hijo fallecido, de qué manera vivió, murió... Eso ayuda en forma de terapia a descargar emociones.

—Dar un fuerte abrazo vale en muchas ocasiones más que las palabras. Debe ser un abrazo sincero, aquel del que se sale con el hombro empapado por sus lágrimas.

—Nunca decirle «si ya tenía muchos años, es mejor así». Eso es muy doloroso para el allegado. Es para responderle «pues que te pase a ti y verás si es mejor también».

—Lamarle pasado el tiempo y preguntarle cuestiones que parecen poco importantes, pero que sí que lo son: ¿Has comido?, ¿has dormido bien?, ¿te queda leche o fruta en la nevera?, ¿te apetece dar una vuelta?, ¿quieres que tomemos un caldito?... Para que no se sienta abandonada. No son preguntas investigadoras, pero uno se hace próximo y sabe si se está descuidando o no por la pérdida del ser querido.

—No decir «ya verás como el tiempo lo cura todo».

—No dejar de hablar del difunto ni evitar mencionar su nombre. Hay que recordarle. Que nadie diga «bueno, déjalo ya que ya ha pasado tiempo».

—No juzgar la forma en que los allegados sienten o expresan su dolor. cada duelo es personal y distinto.

—No comparar. Si se va a ver a una persona que, por ejemplo, ha perdido a su abuelo, no decirle «peor fue cuando murió mi hermano».