La Poesía

ABEJA QUE VAS LIBANDO

ABEJA QUE VAS LIBANDO

Abeja que vas libando
de flor en flor con dulzura,
y de todas vas tomando
esa fragancia tan pura.

Buscas la flor del romero,
la del brezo y de la encina,
del pino y el eucaliptus,
del castaño y de la tila.

Y también coges lavanda,
y las flores de azahar,
haciendo miel de mil flores,
que más gustosa saldrá.

Dicen que eres un insecto
que tenemos que temer,
pero tú pones remedio
a muchos males también.

Remedias mal de garganta
los nervios y depresiones,
también curas los resfriados
y otras muchas infecciones.

Cuando tocar yo pretendo
la flor donde tú has libado,
siento que estoy invadiendo
tú paraíso sagrado.

Por querer ser protectora
y preservar tu colmena,
zumbas amenazadora
cuando sientes que alguien llega.

Pero yo quiero decirte
linda abejita querida,
mejor no piques a nadie
porque te juegas la vida.

Porque al clavar tú aguijón
y esto no es una patraña,
pierdes músculos y nervios
y parte de tus entrañas.
Pa. Sa. Ma.