La Poesía

Es de noche y no siento tu mirada

Es de noche y no siento tu mirada,
porque la noche tan cruel y traicionera
se hace complice de mis arrugas,
se hace cómplice de mis cabellos blancos
pero no de mi pena.

No veo la estrella polar, no veo a Orión.
Parece que mi norte esté perdido
a pesar de la luna casi llena.
Si he perdido tu mirada
lo he perdido todo, no queda nada.

¿Podrá llenar este vacío el perfume de las rosas?
¿El recuerdo de los juegos infantiles?
¿Las miradas de seda ebrias de sueño?
Nunca volverá el tiempo pasado
tiempo pasado, que no perdido.

Al estilo de Fancisco Brines cuando trata en sus poemas la añoranza de lo que fue su juventud.