La Poesía

SE EVAPORÓ LA ALEGRÍA

SE EVAPORÓ LA ALEGRÍA

Planté un jardín en mi pecho
con flores de pensamientos,
con amor yo las regaba
protegiéndolas del tiempo.

Pero solo entre tus manos
se sentían protegidas,
floreciendo entre tus labios
lo mismo que las poesías.

Pero una noche cualquiera
llegó la desilusión
los dos perdimos el rumbo
y nuestro jardín murió.

se consumió la alegría
como la luz de un farol,
ya no vuelan las gaviotas,
ya no canta el ruiseñor.

Todo ha quedado en silencio,
solo se escucha el rumor
de algún rio turbulento
que la tempestad dejó.

He guardado una semilla
para volverla a plantar,
confiando que en mi pecho
otra vez florecerá,

esta vez, es de esperanza
y aguanta los temporales,
se cultiva con paciencia
esperando a ver que sale.
Pa. Sa. Ma.