“OÍA”...

“TUS BESOS”

Me tienen tus besos atrapado en la eternidad del afecto
en el humor de tu piel que transita todos mis días
en las soledades de las cumbres,
en las lagrimas que nos pertenecen
que moldean el barro de nuestros días
palpitando la cuna de todos nuestros frutos.

No han dormido nunca nuestros afanes
se han osado a penetrar la noche
a cantarle al día
a perdonar las maldades de la vida
a dignificar el dolor
a sonreírle al infortunio del olvido
hemos vuelto a la mañana nuestra
a decirle a la distancia que tiene el sorbo
mas tierno de nuestro afecto
a abrazarnos eternamente
como la noche acaricia el día
la melancolía se viste de fe
tu boca es la mía y mi boca la tuya
fiesta es nuestra cercanía.

Amanecemos siempre
como el mar se cobija
en la arena de la esperanza
en la luz parida en cada adiós de la noche
las ausencias rezan al infinito
recitan los versos de las estrellas
son ojos del universo
suspiramos todos los besos
viajamos eternamente
en cada callar de la vida.

EH 09.12.2017

¡Buenísimo, buenísimo como siempre!

Muchas gracias Enrique.

“LA CASA”

Callada esta la casa
tiene la lumbre del rocío
amando todas las auroras
besando la mansedumbre del jardín
la calidez del sol
las noches ardientes de la luna
sombra transeúnte de las horas
insaciable navegante de su historia
desvelando el rostro de cada día.

Geometría cantando a la memoria
espacios anfitriones
atesorando el clamor de los afectos
la envoltura de los huesos
el palpitar de los cuerpos
las tribulaciones del corazón
los gritos del espíritu
en cada risa declamada
en cada lágrima derramada
afanes tan sentidos
huellas del alma.

Los pasos de mi casa
no se cansan de volver
peregrinan cada recodo de su camino
galopan cada sueño
beben la savia de sus ratos
se enamoran de cada errante agitación
de cada grano sembrado
infinitamente tiernos
irremediablemente míos.

EH

Muchas gracias Enrique, por compartir con nosotros tus maravillosas poesías.

“OÍA”

Mis pupilas están llenas de ventanas
son verdes y azules
están plenas de asombro
abrazando la magia
eterna escultura de la creación
hay mucha paz en sus aguas
infinita luz del cielo
mi corazón está más rojo que el fuego
la luna ha viajado tanto
para encender la montaña
las blancas casas son nidos de amores
están libando las esperanzas
por los días que vendrán
dormitan los cuerpos entre susurros
los pensamientos no dejan de cantar
las pieles son sedas
los huesos arboles
sosteniendo el surco
comulgando la sangre de la vida.

La noche ha escondido sus dolores
sus cuitas están danzando
bajo el embrujo de las estrellas
silba la brisa destilando su miel
en cada grano que penetra.

Mis ojos están embriagados de celestes
hay corales turquesas en sus pestañas
mis dedos son los peces del viento
estoy extasiado de mañanas.

EH