Literatura

Buenas tardes a todos: Hoy siento la necesidad de contar resumida la gran tragedia de mi vida

Buenas tardes a todos: Hoy siento la necesidad de contar resumida la gran tragedia de mi vida, la pérdida de mi esposo y padre de mis hijos tras una lucha titánica de ambos contra el Alzheimer.

Yo puedo asegurar que esta enfermedad tan presente en nuestros días y que deja tantas familias destrozadas, representa, para el cuidador principal del enfermo, una experiencia agotadora y frustrante, al tener que vivir día a día el deterioro progresivo de la función mental de la persona que amas, esperando pasivo e impotente su triste final. Tu vida cotidiana da un giro de ciento ochenta grados, pasando bruscamente a otra, desconocida y agotadora. Al principio, la situación es tan abrumadora y desconcertante, que te desborda y tratas de paliarla mediante actitudes diversas, y a veces disparatadas, incluída la de negar la evidencia. Pasado algún tiempo y con más calma intentas poner en orden tus ideas marchando contrarreloj, en lo que realmente es una carrera de fondo y faltan horas al día para hacer cosas, dando algún que otro palo de ciego, fruto de la desesperación e inexperiencia. Luego tratas de adquirir información sobre el tema, aprovechando todas las fuentes posibles: libros, revistas, asociaciones, familiares de afectados... Finalmente, y a medida que empeora la situación, tienes que recurrir a la ayuda de familiares y amigos, que no en todos los casos es aceptada.

Otro aspecto de este drama familiar, es que la salud del cuidador principal también se resiente anta la angustia y el estrés diarios que se van acumulando, con el consiguiente cansancio físico y psíquico. Aparece la depresión, el insomnio y un cierto sentido de culpabilidad.

Por fin comienzas a ver la luz del túnel porque crees tener el control de la situación, apoyada en ayudad externas. Entonces tomas las riendas, poniendo en práctica las estrategis y conocimientos adquiridos, plantando cara a una situación cambiante y a veces límite.

De todos modos quienes asistimos a estos enfermos no solo tenemos experiencias negativas. También las tenemos enriquecedoras y gratificantes, y en mi caso concreto, he tenido el privilegio de conocer y disfrutar una faceta de mi marido, para mi desconocida, que ha emergido de su subconsciente con la enfermedad: me estoy refiriendo a su ternura espontánea, manifestándome en todo el momento el cariño y las atenciones que nunca supo dedicarme, bien por falta de tiempo. o porque, de modo inconsciente, las guardaba para compensarme de algún modo en esta dramática situación.

Esto es a grandes rasgos, el contenido del prólogo de mi primer libro dedicado a su vida familiar y profesional de limitada difusión. familiares y amigos.

Muchas gracias a todo el que se detenga en leer mi drama personal, que a pesar del tiempo transcurrido, sigue latente en mi triste soledad, pero a pesar de ello, soy optimista por naturaleza amando la vida por encima de todo.

LA FUERZA DEL AMOR

A ti, enfermedad de Alzheimer
Desde que te conocí ya no vivo
Un día te alojaste en mi casa
Destruyendo la mente de mi marido.

Le has robado sus recuerdos
Su semblante y su mirada
Destrozando esta familia
Que llora lágimas amargas.

A ti, huesped indeseable
Dios del cielo te maldiga
Con Samuel te llevarás mi alma
Y me marcarás de por vida.

Pero como el amor todo lo vence
Yo alzheimer te reto a muerte
Es mi arma más poderosa
Y lucharé hasta el final dignamente.

Fina Simón