Madrid

Hacia el año 1962, pisé por primera vez la sala de...

Sr. Cantalapiedra. Su escrito bien pudiera ser el inicio de una novela. Está muy bien narrado. Algo si compartimos: LA SALA DE FIESTAS DE LAS PALMERAS. Dice que a veces cenaba en el restaurante de la Universidad. ¿Podía entrar cualquiera? ¿Qué no tuviera carné universitario?

Un saludo.

HISTORIA DEL CIERRE DE LA SALA DE FIESTAS; LAS PALMERAS

La historia del cierre de la sala de fiestas, Las Palmeras, de la Glorieta Quevedo, de Madrid, tuve la suerte de poderla escuchar en primera persona, a su antiguo dueño, que tuvo que soportar el castigo de una condena, que hoy sería imposible que se diera, El antiguo dueño, que me imagino habrá fallecido, ya que cuando me conto toda la historia debe de hacer unos 35, años, y el señor era bastante mayor, me dedico como una media hora para poderme contar todo aquel contenido, pero lo principal lo voy a explicar aquí lo que paso, según el dueño de Las Palmeras, parece que en la puerta de dicho local, se mantuvo una pelea entre dos hombres, uno de los dos hombres falleció a cuenta de las lesiones recibidas. Entonces era director general de seguridad, en España, Don Carlos Arias Navarro, que sin dudarlo ni un minuto, castigo a dicho local, a perpetuidad, para que jamás pudiera ser local abierto al público, y sin poder ser ninguna clase de tienda o cafetería. La sentencia tenía 14, folios, y por ella le ofrecieron medio millón de pesetas, en una revista de Suecia. al dueño de las Palmeras, sí hubiera querido publicarla. Me conto aquel señor, que no acepto dicho dinero, por miedo a la represión que significaba, publicar todo aquel castigo para la eternidad, ya que el no quería marcharse de nuestra España, y entendía que poder publicar aquella sentencia a nivel internacional, le podía causar muchos problemas en aquella época de dictadura. Pasados unos años, el local fue vendido al dueño de la cafetería Marín, para almacén, hasta que empezó la democracia y aquellos folios fueron papeles mojados, ya que ningún local en el mundo, puede ser cerrado hasta la eternidad, como aquellos folios decían, y que en aquellos años era muy complicado meterse en juzgados, contra el estado de la dictadura. Y el dueño de Las Palmeras, tuvo que callarse, y hasta unos años después no pudo contar la verdadera historia del cierre de aquel local, que era entonces de lo más conocido de Madrid. La Palmeras quedaron en el recuerdo, de muchas personas hoy mayores, que quizá nunca supieron los motivos de dicho cierre, Un saludo a los seguidores de estas páginas aclaratorias. G X Cantalapiedra.
17 – 12 – 2016.

Hacia el año 1962, pisé por primera vez la sala de fiestas LAS PALMERAS.