Oraciones


Oracion para dar gracias

Gracias Padre, por escucharme.
Gracias por liberarme de las interferencias creadas por Mí.
Gracias por hacerme entender lo que valgo y lo que busco.
Gracias por quitarme las vendas para ver lo que tú deseas para Mí.
Gracias por aquietarme internamente y en esa quietud lograr reflexionar en plenitud y confianza.
Gracias por el Don del Conocimiento y la Confianza.
Gracias Dador de Vida y Sustancia Unica Vital por mi futuro encuentro con lo anhelado.
Hoy te amo y te venero, porque todo me lo das y lo acepto con amor.
Paz, OH dulce Paz,

Sé siempre nuestra esperanza.
Reina de la Paz,
acepta nuestra alabanza.
¡De todos los peligros, protégenos!
¡En nuestras luchas, quédate con nosotros!
Para glorificar al Padre Eterno,
danos a todo Tu Amor.
Oh Santísima Trinidad, en unión con nuestra Madre,
proclamamos Tu Misericordia,
el poder de Tu Amor Eterno.
Reina de la Paz, escucha la oración
de Tus hijos de la Tierra,
que Te suplican les des la Paz.

Amén.
¿Qué es la oración?

No podemos hacer oración bien si primero no sabemos qué es. Descubre la oración y qué es exactamente

La oración es a la vez algo fácil y difícil. Fácil porque hablar con Dios es algo que podemos hacer en cualquier momento, prácticamente en cualquier circunstancia. Y es difícil porque a veces no sabemos exactamente qué es hacer oración, porque las ocupaciones diarias nos absorben o simplemente porque hay una gran resistencia a sentarse un rato para hablar con Dios.

Para poder hacer bien la oración, para rezar bien, es importante entender qué es la oración.

Orar es hablar con Dios, de tú a tú, como le habla un hijo a un padre. Y a Dios podemos decirle cualquier cosa: lo que vivimos, nuestras preocupaciones, lo que hemos logrado, en lo que necesitamos su ayuda, incluso platicarle nuestro día tal y como lo haríamos con la gente a la que le tenemos confianza y le queremos. La oración es un dirigirse a Dios para alabarlo, agradecerle, reconocerlo y pedirle cosas que sean para nuestro bien.
Orar es... Hablar con Dios, y... para hablar con Dios es necesario que creas que Él es y que está para galardonar a los que le buscan. En otras palabras... Tienes que tener Fe en el Dios de amor. "Sin fe es imposible agradar a Dios..."
Guárdanos, Señor, durante esta noche y haz que mañana, ya al clarear el nuevo dia,
nos llene de alegia la celebración de la resurrección de tu Hijo.ÉL, que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén
Orar es... Hablar con Dios, y... para hablar con Dios es necesario que creas que Él es y que está para galardonar a los que le buscan. En otras palabras... Tienes que tener Fe en el Dios de amor. "Sin fe es imposible agradar a Dios..."
¿porque oramos? ¿siempre pedimos, o sabemos tambien dar? La oracion es un dialogo, directamente con Dios, es lo que humanamente decimos, el deseo de estar con ser amado. Cuando amas, deseas estar con ella con el, se busca los rincones de mas paz, necesitamos huir del bullicio. Muchas veces estamos en silencio, simplemente escuchando al ser amado, no queremos entermediarios, directamente
con ser que amamos.
Igualmente debe ser nuestras oraciones, con Dios el ser que reconocemos como
nuestro Creador,; para ello no nos hace falta ni imagenes ni mediaciones de
Santos. El ser humano ya a madurado como para comprender que podemos llegar
con la oracion directamente a Dios.

La proxima vez os dare mas opiniones que tengo sobre la oracion
Te respeto. No opinamos lo mismo. Y de mentiras nada.......... Saludos.....
seño, mio, que yo no me lo he comio, ca sio, aquel gañan dise, que no sabe el colo del pan,
señó libranos de tanto partio, porque entero esta mejor, el queso y el graderío, y si no gritan mejor.
pan... amen...
Cuando le sacan a la calle
En su trono de esplendor
La gente le espera apasionada
Y yo a solas con mi corazón

Con su corona de espinas
Y en su cara el dolor
Le pido a los costaleros
Que lo lleven al cielo
¡Al cielo con Dios
El Cristo de mi pueblo...........

Saludos
! Oh TU, cuyas pruebas son la medicina curativa para quienes estan cerca de Ti, cuya espada es el deseo ardiente de todos los que aman, cuyo dardo es el mas caro deseo de los corazones que te anhelan, cuyo decreto es la unica esperanza de quienes han reconocido tu verdad!. Yo te imploro, por tu divina dulzura y por los resplandores de la gloria de tu rostro, que nos envies desde tus aposentos
de lo alto aquello que nos haga acercarnos a Ti. Haz, pues, que nuestros pies
sean firmes en tu Causa, oh mi Dios, ilumina nuestros corazones con el resplan-
dor de tu conocimiento y alumbra nuestros pechos con el brillo de tus nombres
Baha'u'llah
ORACIÓN A SAN PABLO
Glorioso apóstol San Pablo, vaso escogido del Señor para llevar su santo nombre por toda la tierra; por tu celo apostólico y por tu abrasada caridad con que sentías los trabajos de tus prójimos como si fueran tuyos propios; por la inalterable paciencia con que sufriste persecuciones, cárceles, azotes, cadenas, tentaciones, naufragios y hasta la misma muerte; por aquel celo que te estimulaba a trabajar día y noche en beneficio de las almas y, sobre todo, por aquella prontitud con que a la primera voz de Cristo en el camino de Damasco te rendiste enteramente a la gracia, te ruego, por todos los apóstoles de hoy, y que me consigas del Señor que imite tus ejemplos oyendo prontamente la voz de sus inspiraciones y peleando contra mis pasiones sin apego ninguno a las cosas temporales y con aprecio de las eternas, para gloria de Dios Padre, que con el Hijo y el Espíritu Santo vive y reina por todos los siglos de los siglos. Amén.
ORACIÓN A SAN PEDRO
Príncipe de los Apóstoles y de la Iglesia Católica: por aquella obediencia con que a la primera voz dejaste cuanto tenías en el mundo para seguir a Cristo; por aquella fe con que creíste y confesaste por Hijo de Dios a tu Maestro; por aquella humildad con que, viéndole a tus pies, rehusaste que te los lavase; por aquellas lágrimas con que amargamente lloraste tus negaciones; por aquella vigilancia con que cuidaste como pastor universal del rebaño que se te había encomendado; finalmente, por aquella imponderable fortaleza con que diste por tu Redentor la vida crucificado, te suplico, Apóstol glorioso, por tu actual sucesor el Vicario de Cristo. Alcánzame que imite del Señor esas virtudes tuyas con la victoria de todas mis pasiones; y concédeme especialmente el don del arrepentimiento para que, purificado de toda culpa, goce de tu amable compañía en la gloria. Amen.