Paro, desempleo

Ángel. Todo sigue igual salvo el ego de los políticos...

Ángel. Todo sigue igual salvo el ego de los políticos cuando lo sacan a pasear que es demasiado a menudo, todos los políticos que tenemos.

El Presidente se da baño de multitudes con los suyos, o es abucheado por todos menos los suyos. Lo mismo le ocurre a Casado, Abascal y cualquier otros. La realidad es que lo de unos y lo de los otros es también alabado, engrandecido o todo lo contrario por las medios de información y ahora por las redes sociales. Hasta aquí entiendo que todo es normal. Lo peor está en las formas usadas para la descalificación a través del insulto y cuando no la mentira.

Desde que conozco la vida, todo ha sido igual, salvo la intensidad de los problemas de hoy por culpa de una pandemia para mí desconocida que hunde todos los países, a unos más que otros, en función de los cimientos de su sanidad y economía. Tenemos problemas, si, tenemos políticos que deben resolverlos, sí; pues como siempre dejémosles trabajar para todos con las armas que tienen, y cuando pase su etapa, las urnas los premiará o castigará. Mientras, nosotros a ejercer la critica cada cual la suya dentro de las normas del país.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
OLIMPIO. Estando de acuerdo con lo que dices casi en su totalidad, te diré que se comenta más las buenas o malas acciones del Presidente porque es quien lleva el timón del barco. Sobre él recae lo bien hecho o lo malo por hacer. Que no nos hagan caer en triunfalismos sonoros. El juego ha de ser limpio. Combatir por un lado la pandemia, eje principal de las desgracias y el paro como deriva de la pandemia. Con esas dos cosas habría suficiente.

Hablando de todo un poco. SUSPENDERÍA LAS VACACIONES DEL PRESIDENTE Y MINISTROS para que estuvieran al pie del cañón, porque si EL ABAD JUEGA A LAS CARTAS... QUE HARÁN LOS FRALES. Tienen derecho a las vacaciones, pero en estos precisos momentos hay que predicar con el ejemplo. Mucha gente no puede salir de vacaciones. No es demagogia barata. Son las luces de la razón.