SEMANA SANTA, Semana Santa

SEMANA SANTA-

MIÉRCOLES SANTO

Es el día en que se reúne el Sanedrín (el tribunal religioso judío) para condenar a Jesús.. Este episodio es el que convirtió los miércoles en días de ayuno. Hoy es el primer día de luto de la iglesia, en que se celebra el OFICIO DE TINIEBLAS, una especie de funeral por la muerte de Jesús. Los pasos y procesiones de este día reflejan el aumento del dramatismo.

En la liturgia de hoy continúa el canto de las Lamentaciones de Jeremías:


“El Señor repudió su altar, desechó su santuario, entregó en manos enemigas los muros de sus palacios; y gritaban en el templo del Señor como en los días de fiesta.

El Señor determinó arrasar las murallas de Sión: Tendió la plomada y no retiró la mano que derribaba; muros y baluartes se lamentaban al desmoronarse juntos.

Derribó por tierra las puertas, rompió los cerrojos.”

Empieza también a anticiparse el gran tema del Jueves Santo: el amor fraterno imitando el amor de Cristo: “En esto se manifestó el amor que Dios nos tiene: en que Dios envió al mundo a su hijo único para que vivamos por medio de él. Si Dios nos amó de esta manera, también nosotros debemos amarnos unos a otros”. Y en las laudes, un anticipo del misterio del Viernes Santo: “Nos has comprado, Señor, por tu sangre”.

En el introito de la misa se exalta el nombre de Jesús: “In nómine Dómini omne genu flectatur. En el nombre del Señor, dóblese toda rodilla en los cielos, en la tierra y en los infiernos; porque el señor se hizo obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Por eso el Señor Jesucristo está en la gloria de Dios Padre.

Hoy le toca el turno a la versión de la Pasión según san Lucas. “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu” Y diciendo esto, expiró. Después de estas palabras, se arrodillan los sacerdotes y fieles y guardan un momento de silencio.

El miércoles, que con el viernes es el día penitencial de los tiempos de penitencia (Adviento, Cuaresma y Témporas), se intensifican las prácticas piadosas y las procesiones penitenciales.