Taller de aprendizaje de poesía

Llevo una niña en mi alma, es la niña de mis ojos:

Llevo una niña en mi alma, es la niña de mis ojos:
La niña de mis caprichos y también de mis enojos.
Niña de mirar sereno, niña de ojos almendrados,
niña que en mi fantasía de duermevela mil noches
querría soñar despierta y hacer de sueños derroches,
imaginando tu pelo de oscuros rizos rizados.

Te alcanzaría la luna y también cientos de estrellas,
de los mares los corales, también las perlas más bellas
escondidas por Neptuno y también por las sirenas.
Y de la tierra amatistas, esmeraldas y turquesas,
para adornar ese rostro tan propio de las princesas;
regalos paradisiacos para las niñas más buenas.

¡Ay niña de mis amores, de mis desvelos, pequeña!
Te alcanzaría un tesoro para que fueras la dueña
del castillo más valioso, del palacio más grandioso
y jugaras con los cisnes más bonitos del jardín
y cortaras las petunias, y las rosas y el jazmín
y coronara tu frente el laurel más oloroso.

Noemí

Creo que este poema entra dentro del estilo de Rubén Darío.