No mires hacia atrás,
aún no han florecido los almendros.
No te impacientes tanto,
aún nos queda tiempo para vernos.
No cuentes nada a nadie,
y menos nuestro amor de hace ya tiempo.
No grites a la aurora,
si su luz te despierta mi recuerdo.
Claro que me haces falta,
amor, calla, no lo cuentes al viento
porque el viento es voluble,
cambiante, caprichoso y traicionero.
No mires hacia atrás,
aún no han florecido los cerezos.

Noemí