Nubes de septiembre, Taller de aprendizaje de poesía

Diez días de tramontana
convierten mar en infierno
y ella suplica al Eterno
con resignación cristiana.

Otea cada mañana
el paisaje sempiterno,
crudo vivir, crudo invierno,
crudeza que la amilana.

Es la niña del farero,
la mujer del marinero
que un día se hizo a la mar;

y hoy busca en las nubes flores
que le recuerdan amores.
¡Él no puede naufragar!
.........................

Él no puede naufragar
a pesar de la galerna,
(con impaciencia materna
no se quiere resignar..)

Neptuno, vos, rey del mar,
toma el timón y gobierna,
mi espera, que ya es eterna
mora en aromas de azahar.

¡Oh Virgen de La Paciencia
sabia en amor y clemencia!
Haz que regrese mi amor.

Y en tu cámara de Alcora
donde reinas cual señora,
te rezaré con fervor.

Noemí
(De mi historia La hija del farero) (sonetillos)