Taller de aprendizaje de poesía

A las arizónicas, por aquí hay muchas en las vallas...

ABATIMIENTO (De trabajos anteriores)

A pecho descubierto por la vida
camina sin cautela, con arrojo
descubriendo en mañana dolorida
que se tornan las flores en abrojo.

Que lo sueños gemían como un niño
el río murmuraba a sus espaldas
el espejo le mostraba miradas
con rostros de tristeza y desaliño.

Que hundido por el curso de la vida
no encuentra en este mundo la salida
ni metas que su lucha justifiquen
ni sueños que merezcan su alegría

ni ilusiones, que risas amplifiquen
impidiendo con fuerza su partida.
Su poema es lamento y petición
a ese Dios que lo mira desde arriba,

rogándole encontrar la solución
a tanto desvarío de su vida,
a esa negra, tremenda agitación
que le roba una calma merecida.

Mari

A mí también me gusta mucho y veo algún serventesio perfecto.
Ayer no pasé por aquí, no podía leer por culpa de la alergia.

NOEMI. ¿A qué tienes alergia?

A las arizónicas, por aquí hay muchas en las vallas de separación de las casas. Con un antihistamínico se me pasa y luego me echo una buena siesta.
Gracias, Ángel. Lo peor es que se me ponen los ojos como a los conejos.