Tribuna libre

Ojo a la tensión

La hipertensión arterial y el papel de la farmacia comunitaria
Hipertensión arterial, AMPA, Farmacia

En el marco de la celebración del Día Mundial de la Hipertensión Arterial, queremos recordar la importancia del rol que desempeña la farmacia comunitaria a la hora de prevenir y controlar la elevación anómala de los niveles de presión arterial. Esta complicación vascular es uno de los factores de riesgo más frecuentes asociados con trastornos circulatorios y patologías del corazón como los accidentes cerebrovasculares (ACV) o el infarto de miocardio, y se asocia con enfermedades crónicas.

Se trata de una complicación de elevada frecuencia; según el estudio Di@bet. es la cifra en España se sitúa en más de 16 millones de personas (en torno al 42,6% de la población española), con una prevalencia superior en hombres que en mujeres (49,9% frente a 37,1%). El dato más llamativo de este estudio quizás sea la cifra de pacientes sin diagnosticar, que se calcula en torno a 6 millones en España (en torno a un 36% de los pacientes). Esto es debido, principalmente, a que se trata de un trastorno asintomático.

Precisamente, por eso el lema del Día Mundial de la Hipertensión Arterial insiste en la necesidad de vigilar y tener consciencia de los parámetros arteriales. Know your numbers (conoce tus cifras) ha sido el lema de la campaña los últimos años, y apela directamente a los millones de personas que podrían sufrir esta patología sin saberlo.

En este escenario, la capilaridad de la farmacia comunitaria y su cercanía a la población general resulta de máxima relevancia, gracias a los distintos servicios que ofrecen a los pacientes para conocer sus parámetros vasculares. Esto permite, por un lado, mantener bajo control a los pacientes con hipertensión arterial diagnosticada y, por otro, contribuir a la detección de todos esos casos no diagnosticados para poder derivarlos al especialista y trazar las medidas oportunas.

Medida de la presión arterial en farmacia comunitaria. Son muchas las farmacias que disponen en su establecimiento de un tensiómetro para monitorizar los parámetros arteriales de su establecimiento. La ventaja es que el propio profesional, conocedor del empleo del dispositivo, se encarga de realizar las mediciones según las pautas recomendadas (realizar tres tomas, tomar de referencia la media de las dos últimas, etc.). La desventaja es que puede presentarse la llamada hipertensión de bata blanca (un resultado anómalamente elevado como consecuencia de un nerviosismo por encontrarse en un establecimiento sanitario, y ante la presencia de un profesional).

MAPA (Monitorización Ambulatoria de la Presión Arterial). Este procedimiento, debido a su coste y a las molestias que supone para el paciente, suele reservarse para personas con alto riesgo cardiovascular. Consiste en colocar un brazalete en uno de los brazos, conectado a un dispositivo que graba las medidas de su presión arterial durante 24 horas de un día normal.
­-AMPA (Automonitorización de la Presión Arterial). Aunque no es válido para todos los pacientes, resulta mucho más económico y de gran utilidad. Son los propios pacientes los encargados de realizarse mediciones en su domicilio y llevar un control de los resultados para luego presentárselos al profesional sanitario. Los principales inconvenientes son la necesidad de utilizar dispositivos de monitorización validados y, por supuesto, el entrenamiento al paciente para que realice las mediciones de manera correcta.

En cualquiera de estos casos, la farmacia comunitaria se presenta como un aliado clave para combatir la hipertensión arterial, una patología silenciosa.