Foro Común


Mensajes de Socialismo enviados por Triana:

Cargos socialistas se adjudicaron vehículos de lujo Audi Q5 y Q7 propiedad de Sierra Nevada.

Carlos Cuesta. 13/03/2019.06:50.

La Fiscalía investiga el chiringuito montado por el PSOE en la estación de esquí de Sierra Nevada a través de la sociedad pública Cetursa, encargada de la gestión de las instalaciones. A esta sociedad no sólo se le cargaron importantes cantidades en sobresueldos para enchufes socialistas, sino que también se adjudicaron vehículos de lujo –Audi Q5 y Q7– a nombre de la empresa pública para utilización puramente privada de los agraciados por el dedo socialista.

El Ministerio Fiscal cuenta ya con los informes de la Cámara de Cuentas que desvelan los sobresueldos de hasta 13.000 € anuales que se autopagaban directivos socialistas de la empresa pública que gestionaba la estación Cetursa, como ha desvelado OKDIARIO. Y ahora los investigadores han empezado a recabar datos de los vehículos empleados por los directivos con cargo a la misma sociedad pública: coches de alta gama que, fruto de un acuerdo con Audi, permitieron a los directivos adjudicarse el uso de ocho todoterrenos Q5 y Q7.

No fueron los únicos vehículos empleados para puro uso y disfrute de los enchufes socialistas. También uno de los Volkswagen todoterreno más caros del mercado formaba parte de este parque público de vehículos que acabo haciendo las delicias de los cargos socialistas. Se trataba de pick ups 4×4 Amarok. De este modelo habría en concreto un total de 10 unidades a disposición de los directivos del chiringuito público de la Junta de Andalucía. El precio de un Audi Q5 se sitúa en 50.000 euros. El de un Audi Q7 se eleva hasta los 75.000 euros. Y el del Amarok alcanza los 42.000 euros.
La izquierda carca.

¿Es compatible con el respeto al derecho de manifestación calificar a quien lo ejerce de fascista?

Juan Fernández-Miranda.

Madrid.

Actualizado:

11/02/2019 09:02h.

A la izquierda le molesta que se manifiesten los demás. Se pone tan autoritaria que se desnuda en público: toda la chusma que le critica es facha. Qué antigualla, señor Sánchez, su miedo al rechazo se detecta desde muy lejos. Dime de qué presumes... Una excelente manera de medir la calidad democrática de una sociedad es observar cómo un Gobierno cualquiera encaja las críticas de quienes libremente se oponen a su ejecutoria. Pues bien: nuestro Gobierno, el PSOE y sus medios afines han dado un espectáculo poco democrático.

En la víspera se trató de estigmatizar a quien osara salir a la calle: destacados dirigentes del PSOE tuitearon con la etiqueta «NoVoyconelFascismo». La estrategia era equiparar a los partidos convocantes, PP y Ciudadanos, con cualquier radical que se adhiriera a la manifestación. ¿Es compatible con el respeto al derecho de manifestación calificar a quien lo ejerce de fascista? El insigne Tezanos equiparó la manifestación con un «motín», como si el ciudadano fuera un preso sometido a la disciplina del alcaide. Los dirigentes del PSOE, bien colocaditos por un presidente del Gobierno que no ha dejado títere con cabeza en el sector público para situar a su gente –y así cohesionar al partido–, muerden como el dóberman de los spots socialistas de los noventa. Aquel perro rabioso del siglo pasado también buscaba equiparar a la derecha con el fascismo. Esa estrategia, más antigua que el hilo de coser, no funcionó con Aznar y no funcionará ahora. Antigualla.

Su respeto por el derecho de manifestación –que dicen defender cuando se trata de rodear las instituciones sin comunicación previa– se diluye cuando el que se manifiesta es otro. «La democracia soy yo», deben de pensar Sánchez e Iván Redondo, ese asesor áulico que considera que «resistir es avanzar».

Solo una hora después del inicio de la concentración, Ferraz puso el nombre, «fracaso», y la Policía Nacional la cifra: 45.000. Y la palabra favorita de todo presidente socialista: crispación. Si me llevas la contraria, crispas; si te manifiestas, facha.

La movilización fue un éxito, pero el éxito real de quienes se oponen a Sánchez está en la base social que consigan reunir. El partido se juega en el centro: por eso era tan importante que Casado y Rivera fueran de la mano, y por eso acertaron los dos en despejar la marcha de colores partidistas. Por eso, Sánchez dio orden de equiparar a todos como extrema derecha: para amedrentar a quienes, dicho sea de paso, ni le apoyaron en 2016 ni le apoyan ahora. Porque ese es el origen de todo: a Sánchez le pusieron menos de la mitad de los 187.000 militantes del PSOE, no sus cinco millones de votantes. Él, quiera o no, solo tiene 84 diputados. Y todos los demás, somos fachas.

Juan Fernández-Miranda.

Redactor jefe.
Guerra critica que “se considere mejor ser independiente que militante” en relación a Pepu Hernández.

OKDIARIO. 02/02/2019.

El ex vicepresidente del Gobierno Alfonso Guerra ha criticado que "se considere mejor ser independiente que ser militante" a la hora de designar a un cabeza de lista del PSOE, como ha hecho el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, con el ex seleccionador español de baloncesto Pepu Hernández.
“Lo que me parece mal es que por ser independientes tengan un plus”, ha explicado Guerra en una entrevista con Efe, en la que ha puesto en duda que Pepu Hernández sea el candidato “idóneo” para la alcaldía de Madrid.

“Ahora, si el candidato es el idóneo… de la política no ha surgido. Por tanto debe haber una resistencia en los medios políticos muy fuerte”, ha planteado.

Tras subrayar que no tiene “nada en contra de los independientes”, Guerra ha defendido que para él lo que es un plus es “comprometerse con un partido” político y ha recordado que en las listas electorales “siempre ha habido independientes, en todas las épocas”.

Todo apunta a que dos de ellos formarán el ticket electoral del PSOE en Madrid para las elecciones del 26 de mayo del PSOE, con el catedrático Ángel Gabilondo como candidato a presidente de Madrid y Hernández para la alcaldía de la capital, a falta de las primarias que este último deberá superar el 9 de marzo.

Un sistema de elección, el de las primarias, del que el histórico socialista reconoce que ha sido “enemigo desde el principio”, porque “eso no es más democracia, están equivocadísimos, eso es menos democracia, es la creación de cesarismos y yo soy contrario”.

A menos de cuatro meses para las elecciones del 26 de mayo, el ex vicepresidente también cree que los pactos dependerán de los resultados, pero defiende que “es más consolidador de la democracia pactar con un grupo como C’s que con grupos más extremistas” como Podemos.

Guerra anima al PSOE a llegar a acuerdos con C’s tras las municipales y autonómicas, en una entrevista con Efe en la que apoya la continuidad de Susana Díaz al frente de los socialistas andaluces, “porque ha ganado las elecciones y estaría bueno que a quien gana las elecciones se le separe y a quien las pierde se le mantenga”.

El histórico socialista, que el próximo miércoles presenta en Madrid su nuevo libro “La España en la que creo”, dice también que la “rebelión” de los independentistas catalanes es lo que está dando votos a Vox y que espera que las penas en el juicio del “procés” sean “severas”.
La cólera del socialista sentado.

El curioso y antropológico mal perder de la izquierda española ha llevado a alguno de sus actuantes andaluces al ridículo.

Carlos Herrera.

Actualizado:

11/01/2019 08:48h.

Habrá de ser una legislatura, la andaluza, en la que no debamos descartar sobresaltos. El propio tránsito de la firma del acuerdo hasta la investidura de Moreno no está ni estará exento de tropiezos, desafíos, retanteos, borderías y tomatazos. Ayer mismo Rivera se esforzaba por molestar a los otros dos miembros del pacto de forma absolutamente gratuita: «Sus acuerdos son papel mojado». ¿Tenía alguna necesidad de escenificar ese desprecio tanto a quien va a darle los votos que van a hacer vicepresidente a su valido como al partido con el que ha firmado un documento de 90 artículos? Evidentemente no: ello responde a la necesidad de hacerse perdonar el hecho de entrar en un gobierno que, desde las afueras, va a propiciar Vox. Se trata de escenificar, a cada poco, la idea de que no ha tenido más remedio que precipitar el cambio y dejar manifiestamente claro que todo le da mucho asco. Yo no sé por qué se ha prestado a esto pudiendo haber hecho caso al cretino de Macron, ese que se mete donde no le llaman.

También se escriben crónicas inmediatas de los choques a cuenta de una Consejería de Familia que Vox exige y que Ciudadanos niega y que forma parte del aperitivo de todas las refriegas, esas que se intercambian los dos polos del pacto como anticipo de los años que nos quedan antes de que Rivera abandone el acuerdo cuando crea que le conviene (al tiempo). Pero donde hay que poner el foco en las próximas horas y días es en la cólera socialista, en los miembros de la retirada, todos en auténtica escalada para ver quién alcanza antes la cima de la estulticia, la mentira, la demagogia y el exabrupto. Susana no va a presentar su candidatura y puedo entenderla, aunque a los suyos les gustaría que, siendo el partido más votado, lo intentara; lo cual solo sirve, si tienes enfrente una mayoría pactada, para dejar claro que has ganado y que ahí está tu cuerpo serrano. No pasa de ser la gloria de un día, pero te refuerzas ante los tuyos. El problema reside en que los tuyos tuyos se quedan desnudos y los tuyos menos tuyos van a por ti y te quieren en el ostracismo de la oposición contando las horas que faltan para que asalten tu oficina.

El curioso y antropológico mal perder de la izquierda española, contemplada en todo su arco, ha llevado a alguno de sus actuantes andaluces al ridículo de la cólera del socialista sentado... en su escaño, en su oficina de partido o en su coche oficial. Cornejo, Jiménez, Simancas, Sánchez, andaluces o no, han proferido tal cantidad de barbaridades que, por falta de espacio y de capacidad para seleccionar, soy incapaz de reproducir en este suelto. Diera la impresión de que una horda de salvajes violadores y maltratadores, primitivos individuos enemigos de Andalucía, se aprestaran a caer sobre mujeres solas en los callejones o sobre los resortes explosivos de las oficinas de la Junta. La alerta antifascista vendría a sonar como las alertas antiaéreas de las guerras: ¡tienen un plan oculto! ¡están negociando sobre la libertad de las mujeres! ¡Han acordado acabar con la autonomía andaluza!... Y todo eso lo dicen también por ti, Rivera, por más que quieras esconderte.

No obstante, ninguno de los coléricos sentados ha establecido reflexión alguna acerca de la cantidad de agua que han de acumular para atravesar el desierto, ni sobre los días que va a durar esa travesía ni sobre los que pueden sumarse a su expedición en los próximos meses. Deberían hacerlo: después de 40 años en los asientos demostrando su incapacidad para hacer saltar a Andalucía de los últimos lugares siquiera a alguno cercano pero adelantado, ya va siendo hora que saboreen la soledad de las largas ausencias de poder.

Carlos Herrera.

Articulista de Opinión.