Foro Común


Mensajes de Vivienda enviados por Triana:

Después de la pandemia, los okupas ocupan un lugar preferente. Después del paro, falta de trabajo y otras circunstancias, son los okupas el tema a combatir. Nuestros políticos socialistas y comunistas, ladran mucho pero no muerden ni resuelven el problema. Si todos los okupas estuvieran controlados por la policía como está el chalé de Pablo Iglesias, no habría okupas.
Ángel, totalmente de acuerdo.

Un saludo.
La okupación de viviendas se dispara hasta niveles récord con PSOE y Podemos.

M. LLAMAS.
La izquierda asesta cinco golpes mortales a los propietarios de vivienda.

M. LLAMAS.

El Gobierno de PSOE y Podemos lanza la mayor ofensiva contra la propiedad privada de la democracia.
Los okupas, cada vez más protegidos.
Son "amigos" de este Gobierno de ineptos, entre ellos anda el "tema"
ABC PREMIUM.

La prohibición de los desahucios costará más de 9.000 euros a cada propietario.

El Gobierno también veta el corte de suministros para hogares sin contratos.

Guillermo Ginés.
ABC PREMIUM.

El «paraíso okupa» de Parla: 800 viviendas municipales usurpadas.

Carlota Barcala.
El recibo de la luz del usuario medio ha experimentado este octubre una bajada interanual del 7,8%, según el análisis de FACUA-Consumidores en Acción sobre la tarifa semirregulada PVPC. Se ha situado en 64,61 euros, frente a los 70,08 euros de octubre de 2019.

En cuanto a la evolución mensual del recibo, este octubre ha bajado un 3,2%. Con ello se interrumple una tendencia de subidas que se ha producido durante cinco meses consecutivos, después de que en abril la factura del usuario medio se hubiese ... (ver texto completo)
¡Mentiras de este Gobierno!
Los que cobran y pagan en B de deducen?
Tú sabrás, ¿porqué preguntas?
Hacienda prepara una ley para poder entrar en los domicilios particulares sin avisar.

La Agencia Tributaria considera que no es efectivo hacer registros domiciliarios con previo aviso.

LD/
LOS VECINOS TOMAN LA PALABRA.

Conviviendo con okupas: «Es una pesadilla. Van navaja en mano»

Patricia Abet.
La Justicia europea respalda limitar el alquiler turístico ante la carencia del residencial
En su sentencia, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea avala que "la lucha contra la escasez de viviendas destinadas al alquiler de larga duración constituye una razón imperiosa de interés general que justifica esa normativa.
Espero y que tu tengan alguna vivienda y te fuercen a que la alquiles sí o sí.
Alerta roja en Orusco de Tajuña: «Los okupas van por el pueblo buscando chalés»

Los vecinos saldrán esta tarde a la calle para protestar ante la creciente «invasión» de los usurpadores.

Pese a ser okupas, Sara y Kenia reniegan de las personas más conflictivas y piden ayuda a las autoridades.

Aitor Santos Moya.

MADRID. Actualizado: 19/09/2020 18:51h.

Las lágrimas de Kenia se mezclan con el abrazo de Maribel. Kenia es okupa, Maribel una vecina afectada. Ambas residen en Orusco de Tajuña, una localidad al sureste de Madrid de 1.200 habitantes donde la tranquilidad hace tiempo que pasó de largo. Al menos en la urbanización de Peña del Tesoro, bautizada en el pueblo con el sobrenombre de «El Príncipe». Las inmejorables vistas de las que se disfruta en el enclave contrastan con las pilas de quincalla amontonadas en algunos patios de los chalés usurpados. «El caso de Kenia es diferente, ella está aquí por necesidad», reconoce sincera Maribel. El problema, no obstante, versa en la desigualdad: los okupas se multiplican para desgracia de un vecindario acorralado por las circunstancias. Tal es la situación, que hoy saldrán a la calle para gritar a los cuatro vientos que no pueden más; que así, entre gritos, broncas, amenazas e incursiones en sus propios domicilios, no se puede vivir.
El origen de la encrucijada se remonta a 2012, año en que María de los Ángeles Campos terminó la construcción de 24 adosados con todo lujo de detalles: dos terrazas por vivienda, solárium, un amplio salón, dos baños, patios en los pisos inferiores y una piscina común para todos los futuros moradores. Hasta ahí todo normal. Sin embargo, las altas pretensiones de la promotora, en una época de marcada depresión económica, dio al traste con todo el proyecto. De pronto, «El Príncipe» pasó a ser una urbanización fantasma sobre la que rápidamente puso sus ojos una conflictiva familia asentada en el municipio cercano de Ambite. El clan de los Cuervos, como así se les conoce en Orusco, acababa de hacer su primera incursión.

«Dos familias de los Cuervos se instalaron aquí y comenzó un efecto llamad», señala a ABC el presidente de la asociación de vecinos de la localidad, Jorge González. Comenzaron las noches en vilo, horas de insomnio marcadas por la inseguridad. «Los cuatro primeros años fueron súper traumáticos, empezó a venir a gente violenta, desafiante... Mi casa era la única que estaba pegada a ellos y una vez entraron al patio para pegar palos a mi perro. No soportaban que les ladrara», añade. Miembros del clan descubrieron también otro lucrativo negocio: empezaron a revender algunas de las casas: «Les daban las llaves y cuando llegaba la Guardia Civil decían que habían pagado 1.500 euros en Vallecas».

La tormenta inicial remitió cuando uno de los usurpadores más conflictivos tuvo que marcharse debido a una orden de alejamiento que el juez le interpuso sobre Sara, otra de las okupas más longevas y la persona con quien comparte un hijo de siete años. «Me pegaba palizas hasta que un día se marchó a otra parte del pueblo», relata nerviosa, alejada ya de los Cuervos: «Aquí no queda ninguno». Pese a reconocer que son okupas, tanto ella como Kenia se desmarcan de los «residentes» conflictivos y piden ayudas a las autoridades correspondientes: «Si tienen que tapiar las casas que lo hagan, pero que nos den una solución. No podemos quedarnos en la calle con nuestros hijos».

Casi sin querer, Sara da con una de las teclas que explican el porqué de un fenómeno enquistado. «Yo estoy empadronada aquí y el alcalde promete mucho cuando quiere el voto, pero luego no ha hecho nada por nosotros», incide, en alusión al regidor socialista que gobierna en Orusco. En agosto de 2018, a raíz de un intento de okupación en otra parcela cercana a la urbanización, se creó la asociación de vecinos con el objetivo de solucionar esta y otras controversias. Ese año, Maribel Arcenegui se vio obligada a tapiar las ventanas de las dos viviendas contiguas a la suya para evitar una nueva entrada. «Nos dimos cuenta por el perro de que habían entrado y cambiado las cerraduras. La Guardia Civil nos dijo que tendrían pensado trasladar sus cosas y meterse, por lo que contacté con el administrador concursal de los mismos y me dio las llaves para poder evitarlo», recuerda.

Aquel suceso no se dio por casualidad. «Los okupas van por el pueblo preguntando a los vecinos si los pisos de al lado están vacíos», resume el presidente de la asociación, consciente de que la unión vecinal es la única salida: «Tenemos un grupo de Whatsapp donde nos vamos informando mutuamente ante cualquier situación de riesgo». Duros episodios como los que ha vuelto a vivir Maribel, cercada, esta vez por una familia conocida como los Heredia, y amenazada en su propio domicilio para que les permitiera la entrada a los chalés tapiados: «Les dije que no y me contestaron que querían hablar con mi marido. Saben que si a mí me insultan les puedo denunciar por violencia de género, pero un hombre no».

Con todos estos ingredientes, los vecinos se echarán esta tarde a la calle para recorrer los principales puntos del municipio y reivindicar una actuación firme que ponga fin a la problemática. «Evitaremos las zonas calientes para no crear más crispación», resume Jorge, antes de dejar una última premisa: «La okupación no afecta solo a los vecinos más cercanos, si seguimos así, todo el pueblo se verá afectado».
La culpa en este caso solo es tu falta de comprensión lectora y las ganas de líos con los que consideras que tienen ideología diferente a la tuya.
Na, pero de na, no entiendes absolutamente nada, la culpa de todo es del PP.
No sé como interpretas las palabras. Decir que en cuanto a los ocupas, todo sigue exactamente igual en cuanto a las leyes y en cuanto a la ejecución de ellas, por parte de los Jueces, no es echar la culpa a nadie sino constatar la evidencia.
Si tú no entiendes bien el castellano yo no tengo la culpa.
Ya, como decía mi prima Romana, tararí que te vi, la culpa de todo la tiene mentes tan obtusas como la tuya y los demás ¿?
Nadie ha echado la culpa de lo que pasa al PP. Agudiza la comprensión lectora, por favor.
Agudizada la tengo, TÚ en primera persona siempre estás echando la culpa al PP, ¿no te das cuenta? creo que hay que perdonarte los lapsus que tienes, será el tiempo................
De verdad Ángel. No ha cambiado absolutamente nada, ni en la ley ni en la ejecución de los jueces.

No es comprensible lo que hace la derecha para desprestigiar aireando todo lo que encuentra, parece que ha encontrado el filón de oro para echarle en cara al gobierno, que no lleva más que unos meses, y con un unas condiciones y un trabajo extra y muy serio para nuestra salud. Puede ser que la situación sanitaria haya propiciado mayor ocupación pero lo que debería haber hecho la derecha es proponer ... (ver texto completo)
Sí, hija, sí, Rajoy tiene la culpa de lo que está pasando ahora, y por ende se lo aplicamos a la DERECHA, ¡maldita derecha culpable de todos los males que tiene España desde los Reyes Católicos, de verdad quiero pensar que no te das cuenta de lo que dices, debes de hacer un cursillo de reciclaje, no se si ya te dará tiempo a ello. CULPABLE LA DERECHA.
Rebelión vecinal contra los okupas: «Tenemos miedo de las mafias que abren las casas. Nos amenazaron»

Eurovillas y Pezuela de las Torres se organizan contra el efecto llamada de las usurpaciones.

Carlota Barcala.

MADRID. Actualizado: 13/09/2020 00:44h.

En la urbanización Eurovillas, en Nuevo Baztán, se alternan los grandes chalés en los que habitan familias con solares abadonados y otros que, aunque parezca lo contrario, también tienen gente en su interior. No son propietarios o inquilinos, sino okupas que adquirieron las llaves a una mafia que opera en la zona por entre 350 y 400 euros. El municipio al este de Madrid se ha convertido en la nueva cara visible de la usurpación al tener, al menos, cincuenta viviendas con arrendatarios ilegales, según los registros del Ayuntamiento y de los vecinos. Estos últimos, desde hace casi dos meses, han formado una suerte de comitiva para poner freno a las nuevas okupaciones, hartos del efecto llamada que ha habido en la zona. «No tenemos miedo a los okupas, sino a las mafias que les abren las casas y los meten dentro. Nos han llegado a amenazar de muerte, con quemar los coches y decirnos que nos iban a enterrar», cuenta Ventura, uno de los propietarios damnificados.

«Desde lo del coronavirus, esto parece que es Jauja. Y los vecinos tenemos que pagar la luz y el agua que consumen por las derramas que hace el Ayuntamiento al estar ellos enganchados al cableado municipal», dice.

José y su mujer son vecinos. Compraron su chalé hace dos años y medio con el objetivo de vivir tranquilos a las afueras de Madrid, pero a los seis meses les robaron joyas y algo de dinero que había en el interior. Culpan de la problemática que vive la urbanización a un grupo de delincuentes, también vecinos, que se encargan de averiguar qué casas están vacías y pertenecen al banco. En ese momento, las señalan, cambian la cerradura, hacen las llaves y las venden a los nuevos «propietarios». Los vecinos llaman «matones» a esta banda. «Hace tiempo que existe esta problemática aquí, pero nunca hemos dicho nada por miedo», revela Isabel, la mujer.
ABC PREMIUM.

La Policía propone detener a los okupas por allanamiento y usurpación violenta.

Cruz Morcillo.
Como a ti te gusta.
Rosarios y alborada...
¿Quién sabe?, igual es lo que tu haces, creo que aparte de esconderte debajo la cama te aprovechas del anonimato para decir lo que no serías capaz de decirlo en vivo y en directo.

Cierra la puerta cuando salgas, frase de ese tipo que tanto os gusta a los socialcomunistas.
La culpa la tienen todas estos ineptos de gobernantes que no saben ni por donde va la linde.
EDITORIAL ABC.

Desamparo ante un «fenómeno delictivo»

Pedro Sánchez utiliza a Delgado para recordar una obviedad, que la «okupación» es un delito, y reconocer la magnitud de este fenómeno, pero sin asumir su responsabilidad para proponer en el Parlamento cambios legales que pongan fin a la impunidad de la que aún gozan quienes asaltan viviendas.

ABC.

Actualizado: 07/09/2020 22:28h.

Las «ocupaciones de morada» son un «fenómeno delictivo». Lo dijo ayer la fiscal general del Estado antes de anunciar que en los próximos días dictará una instrucción que aborde su tratamiento por parte del Ministerio Público. Dolores Delgado reconoció ayer la gravedad de un problema social que, paradójicamente, ha sido alentado desde las propias instituciones. La irrupción en el Gobierno de Unidas Podemos ha dado carta de naturaleza a un delito que desde la propia Moncloa ha sido consagrado como derecho e incluido en ese «escudo social», puramente ideológico, en el que los subsidios públicos se mezclan sin pudor con los ataques a la propiedad privada, legitimados en función de una falsa necesidad económica que beneficia la actividad de las mafias y la delincuencia. La Fiscalía no podía ser ajena a una crisis que atenta contra los derechos fundamentales, genera inseguridad y perjudica a quienes buscan vivienda en un mercado de alquiler que se repliega ante el temor a sufrir una ocupación.

Pedro Sánchez utiliza a Delgado para recordar una obviedad, que la «okupación» es un delito, y reconocer la magnitud de este fenómeno, pero sin asumir su responsabilidad para proponer en el Parlamento cambios legales que pongan fin a la impunidad de la que aún gozan quienes asaltan viviendas. Es el Gobierno, sin embargo, el primero que debe reivindicar el Estado de Derecho, hacer respetar las leyes y tomar la iniciativa legislativa en defensa del interés general. Sánchez no puede ser rehén de Pablo Iglesias, ni tolerar un discurso político que desde el propio Ejecutivo agita la misma crisis que trata de cerrar su fiscal general. A la instrucción del Ministerio Público ha de seguir una reforma que frene la ocupación de viviendas y proteja a los ciudadanos, no a las mafias a las que ampara la izquierda radical.
De momento los okupas, tienen vivienda y además gratis. Conozco un okupado, que ha tenido que alquilar un piso.
Cuando le devuelvan, algún día el suyo, tendrá que asumir, el costo de la reforma.
Es tremenda la situación que estamos viviendo en este sentido, al final todo esto acabará como el rosario de la aurora, osea, como diría Liberal, a mamporrazo limpio............., triste realidad para los que les afecta el asunto.
Preguntas y respuestas sobre la okupación: el mito de las 48 horas y la diferencia entre allanamiento y usurpación.

El allanamiento conlleva penas de entre 2 y 4 años de cárcel y el proceso es rápido, nada que ver con la okupación.

EFE.

MADRID. Actualizado: 08/09/2020 10:31h.

Con el fin de las vacaciones, el temor de muchas personas a encontrarse su hogar okupado al regresar crece, aunque los trámites para desalojar a los «inquilinos» son inmediatos por ser un delito de allanamiento de morada y no una usurpación, referida a un inmueble inhabitado. Esta es la verdadera okupación, la que puede durar años. A continuación, vamos a aclarar los términos sobre cómo actuar ante estas situaciones, cuánto tiempo pueden transcurrir hasta recuperar la vivienda, qué penas conlleva y por qué duran tantos los procesos judiciales.

¿Qué es la okupación o usurpación y qué es el allanamiento de morada?

Como ya se ha apuntado, la okupación es un problema social cada vez más de actualidad que afecta, principalmente, a viviendas vacías, sin uso alguno, deshabitadas. Cuando afecta al hogar, sea este el habitual o la residencia de la playa o la montaña estaríamos ante un allanamiento de morada.

Antes, el miedo al partir de vacaciones era que entraran a casa a robar. Ahora a okupar. Pero este fenómeno del «okupa veraniego» nada tiene que ver con la modalidad convencional, todo un via crucis de tiempo y dinero para los propietarios hasta culminar el desalojo.

¿En qué casos es un delito leve y en qué casos conlleva cárcel?

La casa, el hogar, es inviolable. Si alguien entra comete un delito de allanamiento, castigado con hasta dos años de prisión y cuatro si emplea violencia o intimidación.

Si al volver de las vacaciones, los okupas siguieran dentro se produciría un delito flagrante. Aquí no debe cundir el pánico. La Policía puede entrar de inmediato sin orden judicial y recuperar la casa. En caso de que la Policía dude, se recurre a la vía judicial, igual de rápida. Se acude al juzgado de guardia y se pide el lanzamiento de los okupas tras comprobar que la vivienda es un hogar y no una propiedad vacía. Todo este esquema se aplica igual a la segunda residencia, ya sean días, meses o años lo que se habite ahí. Nada que ver con la okupación se considera un delito leve al no haber urgencia y lleva otros cauces judiciales que abordaremos más adelante.

¿Cuántas denuncias hay?

Según datos del Ministerio del Interior, a los que ha tenido acceso Efe, los «hechos conocidos» de ocupación ilegal (aludiendo solo los denunciados), han pasado de 10.367 en 2015 a 14.621 en 2019. Y en el primer semestre de 2020 van 7.540.

¿Es verdad que hay que actuar antes de las 48 horas?

La usurpación transita por otro camino que el allanamiento. Pese a ser un delito flagrante, la Policía -el mito de avisar en las primeras 48 horas es eso, un mito sin base legal, afirman las fuentes- no suele actuar motu propio por varios motivos: no hay urgencia, el propietario no vive ahí y los «okupas» juegan al despiste tratando de crear una apariencia de legalidad.

¿Cómo? Con recibos, empadronamientos, actuar en silencio durante un tiempo para que los vecinos no sospechen de recién llegados o entregar contratos de alquiler, incluso verdaderos, con la intención de que «les abran la puerta» para luego okupar el inmueble.

¿Por qué duran tanto los proceso judiciales?

Tras la denuncia, el dueño puede pedir al juzgado un lanzamiento, pero ya no es tan fácil por cuestiones de proporcionalidad, hay que esperar a juicio. La consecuencia es un exhausto recorrido de meses o años.

Para evitar esto hay dos opciones. Al ser delito leve cabe el juicio rápido. Pero la Justicia choca con un problema. Se identifican y condenan a unos okupas, aunque ocurre que siempre hay gente sin identificar dentro, lo que hace que el proceso se repita y eternice, explican las fuentes. Y luego la sentencia es recurrible.

Una segunda vía con la usurpación es el desahucio exprés por lo civil. Se puede lograr en semanas pero los jueces reconocen demoras. «Los juzgados están saturados y no damos abasto», dicen.

El negocio de la seguridad y las mafias.

Ocurre que el allanamiento de morada no es tan mediático como el fenómeno de la okupación y erróneamente se suelen relacionar. De ello se han beneficiado las empresas de seguridad. El miedo a los okupas ha relanzado la contratación de sistema de alarmas. Basta echar un vistazo en Internet para ver como se ofrecen «alarmas anti okupas».

También han proliferado las empresas de desokupación. Las fuentes consultadas discrepan con su actuación. Una cosa es que negocien y otra que puedan llegar a recurrir a «tácticas intimidatorias con hombres fornidos». Advierten, además, de que «existe un castigo expreso para todo aquel que se toma la justicia por su mano».

Pero el fenómeno okupa es todavía más amplio, porque han entrado las mafias. El okupa delega en ellas a modo de inmobiliarias y paga un dinero a cambio de que le busquen residencia, como vienen denunciando PP y Ciudadanos.

¿Qué hacer con la okupación?

El asunto ya se ha colado en la agenda política, pese a que no nació ayer. El PP culpa al PSOE y a Podemos de presentar a los okupas como las víctimas y defiende su plan antiokupación, ante lo que considera la «pasividad» del Gobierno frente al «aumento alarmante» de casos. También carga contra la Generalitat, cuya ley de vivienda ha recurrido al TC para no convertir «Cataluña en un paraíso okupa».

Pero su discurso, como sucedió en las pasadas elecciones vascas, alerta sobre la «desprotección» que sienten quienes han visto ocupada su vivienda después de «salir a dar un paseo o un fin de semana», sin distinguir entre un allanamiento y una usurpación.

Los partidos y operadores jurídicos no convergen tampoco en la respuesta. ¿Social o punitiva?. Un ejemplo es la propuesta del Colegio de Abogados de Barcelona, que aboga por reformar la ley para conseguir un desahucio en 48 horas, pero facilitando el realojamiento en función de la vulnerabilidad de los ocupantes.

De un problema a otro, porque la okupación esconde otra realidad: personas y familias que no tienen acceso a una vivienda digna.
... Y se dicen llamar ANTICAPITALISTAS.
Sí, como Iglesias y compañía.................
TRIANA. Si todo lo que dice y está convencida de que es así, Sra. abogada, no permita que entren en su piso... REGÁLELO... Se evitaría que destrocen el pisito de marras. Ya, ya, ya... Cuanta hipocresía hay en este país.
Ángel, yo con esta gente no puedo, es imposible, me sacan de mis casillas, tremendo lo de estos comunistas de las pelotas.
Teresa Rodríguez insta a okupar casas: «Es un derecho, no un delito»

BORJA JIMÉNEZ-29/08/2020 12:06.

Anticapitalistas, formación escindida de Podemos que está dirigida por Teresa Rodríguez, ha compartido en sus redes sociales los consejos de una supuesta abogada de okupas en los que aconseja okupar casas. Entre otras cosas, el mensaje difundido por los de Rodríguez asegura que «cuando la vivienda es un lujo, okupar es un derecho».

La peligrosa invitación a okupar por parte de los de Teresa Rodríguez no tiene desperdicio. La supuesta abogada recuerda, en primer lugar, que «el delito de ocupación (usurpación) se da cuando alguien usa para vivir un inmueble abandonado, que el propietario no usa nunca jamás».

Además, explican, «si se usa el inmueble ocupado de manera puntual para reunirse, para dormir unas noches o realizar una actividad sin ánimo de permanecer viviendo allí no es delito». También explica la abogada que, si la persona o familia que okupa el inmueble está «en estado de necesidad» y la ocupación «es la única vía por la que puede acceder a un techo», no se le debe imponer ninguna pena. «Esto es lo más común», se reafirma.

Pero Anticapitalistas deja más consejos: «Si el inmueble está en avanzado estado de ruina o abandono no es delito. De hecho es la propiedad la que incumple el deber de conservación». Pero la cosa va cada vez a peor con los consejos de los de Teresa Rodríguez: «Si se lleva viviendo más de un año sin que el propietario haya hecho nada no debería penarse el delito. El propietario, si alguna vez aparece, debe acudir a la vía civil para recuperar la posesión»

Además, por su el propietario quiere recuperar la vivienda que Anticapitalistas invita a okupar, recuerdan: «La policía siempre debe tener una orden judicial para entrar en el inmueble cuando las personas ya están viviendo allí».

«El propietario que se toma la justicia por su mano y llama a los desokupas es un delincuente que comete delitos más graves que el de usurpación», continúan desde Anticapitalistas, dejando al propietario que se ha quedado sin su inmueble como el delincuente. Increíble.

«El delito de usurpación tiene una pena leve porque el okupa atenta sólo contra la posesión y no contra la propiedad. Usa pero no roba nada a nadie», continúa la abogada cuyas recomendaciones comparten los de de Teresa Rodríguez, que recuerda que ha defendido a «numerosas familias» que «han ocupado una vivienda por extrema necesidad y en la inmensa mayoria de los casos las viviendas eran de bancos». «He defendido a personas que han rehabilitado inmuebles ruinosos abandonado por especuladores y han construido bibliotecas, comedores sociales y centros culturales. Casi siempre he ganado», continúa.
«Cuando la vivienda es un lujo ocupar es un derecho. Cuando la especulación es un negocio ocupar centros sociales es un deber constitucional. Hasta que la propiedad no tenga el fin social que impone la Constitución solo queda ‘un desalojo, otra ocupación’», concluye la presunta abogada.

PD: SOLO DECIR QUE A ESTA GENTUZA LO MEJOR QUE LES PUEDE OCURRIR ES QUE LES OCUPEN SUS VIVIEDAS, ¡QUE DESASTRE DE POLÍTICOS DE POCA MONTA!, BUENO TAMBIÉN ES VERDAD QUE NO HAY NINGÚN POLÍTICO QUE DE LA TALLA!
EDITORIAL ABC.

Okupas: reforma legal inaplazable.

Lo más urgente es reformar la ley, agilizando los alzamientos (que hoy se eternizan en los juzgados) y endureciendo el castigo y la sanción a los okupas, sobre todo a las mafias.

ABC.

Actualizado: 28/08/2020 23:16h.

Las fiscalías de la Comunidad Valenciana y Baleares ya tienen redactado para su aplicación un protocolo para perseguir en sus ámbitos territoriales la ocupación de viviendas, que como venimos insistiendo desde estas páginas se trata de un problema que crece exponencialmente debido al escaso armazón legal del que disponen los propietarios para defenderse de una usurpación de un inmueble. Debería haber sido la Fiscalía General del Estado la que a estas alturas (y dado de que no es un fenómeno nuevo) tendría que haber tomado la delantera en esta lucha. Pero no cabe esperar diligencia alguna de Dolores Delgado, toda vez que es difícil que la exministra de Sánchez se aparte un centímetro de las consignas (recuerden ese « ¿Quién manda en la Fiscalía? Pues eso?») que lanza el Gobierno al que ella perteneció. Y el Ejecutivo socialista en vez de aportar soluciones en defensa del derecho a la propiedad privada de los ciudadanos, arrastra el típico complejo de la izquierda que, mezclando churras y merinas, no deja de proyectar una mirada de comprensión a los okupas, confundiendo el problema del acceso a la vivienda y de la pobreza en un sector de la sociedad (que existe pero se ha de atajar de otra manera) con el pingüe negocio que las mafias tienen montado, un verdadero tinglado delictivo que les hace disponer de un extenso parque de viviendas asaltadas que luego van realquilando. Según algunos estudios, el 75 por ciento de las ocupaciones ilegales de viviendas de Madrid son cometidas por grupos organizados. Más allá de la agresión al derecho a la propiedad privada, muchas de estas ocupaciones llevan aparejadas la degradación no solo del inmueble en cuestión sino del barrio o sus alrededores (hay edificios enteros con okupas), amén de un aumento de la inseguridad ciudadana en la zona.

Lo cierto es que aunque haya que celebrar estos tímidos avances de las fiscalías territoriales, lo más urgente es reformar la ley, agilizando los alzamientos (que hoy por hoy se eternizan en los juzgados) y endureciendo el castigo y la sanción a los okupas, sobre todo a las mafias, para que no se extienda por más tiempo la impunidad que planea socialmente en este asunto y que además actúa como un «efecto llamada» para que esta lacra siga creciendo. Lo más apremiante es que el Gobierno se deje de pamplinas y verborrea sentimental y comprensiva y comience a entender que se trata de un grave problema social. Mientras el Ejecutivo siga satisfecho con la legislación actual, solo conseguirá que las 100.000 viviendas que se estima que están ahora en manos de los okupas sean muchas más en el futuro inmediato. A que en este asunto despierte Sánchez nada ayudan los compañeros elegidos para su segunda estancia en La Moncloa. En Podemos son unos entusiastas del fenómeno okupa y en algunos municipios bajo su mando (como en la Barcelona de Ada Colau) solo les falta entregarles las llaves de oro de la ciudad.
ABC PREMIUM.

La Fiscalía e Interior tratan de atajar la okupación a marchas forzadas.

Analizan ahora la elaboración de instrucciones y protocolos que agilicen la respuesta en los casos de usurpación, los más frecuentes.

Cruz Morcillo.
«Te da asco hasta dormir en tu cama, lo hemos tirado todo»

La intrusión a domicilio genera miedo y desamparo, como en una violación.

Laura L. Caro.

MADRID Actualizado: 23/08/2020 08:15h.

Este diario se planteó abordar de forma amplia por segunda vez en lo que va de verano la plaga de ocupación ilegal de viviendas desde la óptica de los rostros, las caras de los que, como M. G., vecino de Carabanchel Alto (Madrid), un buen día al volver de vacaciones metió la llave en la cerradura de su casa y la puerta no se abrió. Escuchó ruido dentro. Y cuando miró a las cuerdas de tender comprobó que la ropa que estaba colgada no era la suya.

M. G. prefiere que no se conozca su nombre, cuánto menos permitir que le hagamos una foto, porque el comportamiento de estas víctimas se parece mucho al de quienes han sufrido una violación. Sienten el asco de que un desconocido se haya metido hasta las entrañas de su intimidad, la de sus casas, el miedo, a ratos les azota la rabia, y cuando van a la Policía, son ellos quienes tienen que demostrar con papeles que su piso es suyo. Por ejemplo a L. A. M., una mujer marroquí se instaló ilegalmente en la vivienda de su padre fallecido durante el confinamiento en El Ejido (Almería) y con el DNI del muerto se fue al Ayuntamiento y pudo empadronarse de inmediato. Sin más. Pero cuando consiguieron desalojarla, L. A. M. se fue al censo municipal a registrarse ella y les tuvo que presentar «hasta el libro de familia, el acta de defunción del progenitor, la declaración de herederos con mis hermanos, las denuncias contra la intrusa...», enumera. «A mí, que soy la dueña», se dice en conversación con este diario, todavía sin dar crédito.
Y eso sin empezar a hablar de la Justicia. Nada más ser conscientes de la profanación, -con esa llave que no abre todavía en la mano, con esa señora diciendo desde tu cocina que no se va-, estas víctimas se derrumban ante la expectativa de un via crucis judicial duro, en el que la ley parece hecha para que tengan que justificarse mientras el delincuente «se ríe en tu cara». Así lo describe L. A. M. Un vía crucis, además, de años.

La salvación.

A ambos, en Madrid y Almería, dos puntos muy distantes de España, fueron miembros de las Fuerzas de Seguridad quienes les explicaron en la conmoción del primer momento lo mismo: que el procedimiento es largo. Y puede llegar a ser muy largo. A uno le comentaron que lo mejor hubiera sido echar abajo la puerta y sacar a los usurpadores por las bravas, pero que con la denuncia ya no cabía algo así.

La solución rápida recomendada fue que recurrieran a una empresa de las que hacen el trabajo de forma profesional, cuestión de días. Y coincidieron en «Desokupaexprés». «Desalojamos su vivienda en 48-72 horas», reza su publicidad. Y así fue. «100% legal», puntualiza la web de la compañía, y lo certifica su propietario, Salvador Palazón, que destaca que son ellos mismos quienes van a veces a informar a la Policía o la Guardia Civil de que van a «montar un operativo» o incluso lo graban. Desde 2018 han realizado unas 600 actuaciones. Venían haciendo entre 12 y 15 al mes y, tras el estado de alarma, realizan «de 20 a 25».

Técnicamente, el propietario les contrata para «mediar» en la «toma de posesión de una vivienda ocupada ilegalmente», objetivo para el que se despliega «un control de acceso con vigilante uniformado», cuya misión es impedir que quien salga del inmueble vuelva a entrar. En el caso de M. G., consiguieron que se desentendiera de todo. «Nunca vi a la pareja que ocupó mi casa, sólo les escuché hablar una vez», narra. Tampoco sabe a ciencia cierta cómo entraron, ni cuánto tiempo llevaban dentro cuando él les descubrió. Porque no quiere saberlo. «Al final lo que importa es que se solucionó y ya está», zanja. Han tirado a la basura las sábanas, los cepillos, mandaron una empresa de limpieza. «Te da asco hasta dormir en tu cama», confiesa.

En su piso, el familiar desde hace diez años, faltaron «joyas y relojes» y estaba todo revuelto. Se cree que los intrusos estuvieron poco tiempo. En la casa de El Ejido, «nos encontramos los grifos destrozados, las mamparas rotas, comida podrida... se llevó ropa de hogar, objetos personales, tuvimos que pagar recibos de luz de 150 euros, cuando normalmente no suben de 24 euros». Lo explica L. A. M., en el contexto de que fue una ocupación larga, unos dos meses, porque durante el estado de alarma no pudieron hacer nada en semanas contra intrusa. Ya en la desescalada le ofrecieron tiempo «una, dos semanas... para que se buscara algo». «Vino conque había encontrado un cortijo, pero desamueblado, y le propuse darle algunos muebles para que se fuera... pero la verdad es que había contactado con una asociación española que le asesoraba en lo legal, y le había dicho que aguantando podría vivir gratis allí dos años», añade.

Pagar o pagar.

Al desgarro de la usurpación se unía que dentro estaban las pertenencias de un padre muerto, incluida una cama adaptada pendiente de devolver al hospital, al que ni siquiera habían «podido velar ni despedir» por culpa de la pandemia. «No teníamos ni una foto, ni su DNI», musita. El DNI del empadronamiento.

Vía desokupación en 72 horas, pudieron recuperar la casa, muy deteriorada pero con nueva cerradura y alarma -forma parte de los servicios de la empresa mediadora- y también con los recuerdos. Pero L. A. M. cuenta que la mujer volvió, «acompañada de los de la asociación, y mientras yo estaba dentro con mi madre recién operada del corazón, trataron de echar la puerta abajo con un taladro». En aquella ocasión lo paró la policía.

Al margen, la víctima reconoce tener miedo. Cada día, cuando se va a trabajar. Por eso L. A. M. se ha mudado a residir a esta que fue la vivienda del padre, aunque por el pueblo se ha encontrado por la calle «dos o tres veces» a la mujer desalojada. Una de ellas «se me paró enfrente mirándome, intimidándome».

Del tormento solo les ha salvado pagar a una empresa privada por lo que «debería haber hecho la policía, pero no tienen armas legales», reflexiona M. G. Su cuenta, 3.000 euros más IVA. Los dos comentan que pagarse un alojamiento alternativo o las facturas de los okupas les habría costado más.
Sexo, basura y drogas en los balcones del confinamiento okupa.

Un barrio de Huelva ha convivido meses con «el desmadre» de un edificio usurpado por entero.

Laura L. Caro.

MADRID Actualizado: 23/08/2020 08:22h.

Okupas practicando sexo en el balcón. Masturbándose a ojos de todos. Orinando barandillas abajo. Mientras la España del confinamiento aplaudía a los sanitarios a las ocho de la tarde desde las ventanas, en el barrio del Molino de la Vega, en el corazón de Huelva capital, los vecinos asistían descompuestos desde las suyas al «desmadre» en el edificio de la calle Macías Belmonte. Una finca buena, a cientos de miles de euros el piso, sólo pendiente de la célula de habitabilidad y donde se detectó el primer intruso en el verano de 2019. Luego eran cuatro, después más, muchos rebotados del desalojo de un local en la avenida Costa de la Luz,-a siete minutos andando-, que habían convertido en un infierno de violencia y narcotráfico. Con la cuarentena llegó el desenfeno.
«Entre noviembre y Fin de Año habían rajado las ruedas a 28 coches, a primeros de enero hubo un fuego con los bomberos allí, en Reyes quemaron dos contenedores y el día 9 incendiaron la azotea». Es el resumen que hace María Teresa Paús, presidenta de la asociación vecinal, de unos comienzos duros, pero en los que jamás sospecharon que una pandemia vendría a diezmar su margen de maniobra hasta la impotencia y a disparar al infinito el libertinaje de quienes les han amargado la vida. Drogadictos, prostitutas, menas sin lugar donde ir, delincuentes de todo tipo.

Con precedentes en el distrito madrileño de Tetuán, en el Raval barcelonés o en Agra de Orzán, en La Coruña, este expolio de un edificio entero en Huelva demuestra como la okupación puede confiscar el bienestar de barrios completos, y con ella requisar la existencia de vecindarios que se ven obligados a perpetrar gestas colectivas para tratar de volver a la normalidad ante la inoperancia de los poderes públicos. En el Molino de la Vega se busca esa vuelta a la calma desde los primeros días de agosto, cuando «por razones de salud pública... no lo sabemos, pero creemos que va por ahí» -apunta Teresa Paús-lograron que se activara finalmente un desalojo. Tuvo que mediar una campaña de denuncias en los medios, manifestaciones y la reclamación impenitente y presencial al Ayuntamiento, sus partidos políticos (Podemos e IU no acudieron a la convocatoria más crítica), peticiones a la Junta de Andalucía, Subdelegación del Gobierno o visitas a los jueces, que solo fueron posibles cuando se puso en marcha la desescalada. El asalto al edificio dejó a la vista un vertedero descomunal. La guarida del fin del mundo, canibalizada hasta el hueso.

«Todo destruido, quitaron escayolas para llevarse los cables, las instalaciones del aire acondicionado, vendieron los sanitarios, los marcos de las puertas... cuando el camión municipal llegó, las basura en el patio interior llegaba a las ventanas del primer piso y entre ellas excrementos, comida podrida, ratas y cucarachas. El hedor hizo vomitar a los muchachos que hacían la limpieza», narra la representante vecinal.

Para valorar la dimensión temporal de este despropósito, conviene tomar distancia y advertir que los okupas ya habían sido identificados dos años atrás en ese local propiedad de un banco de Costa de la Luz, donde vivien mil familias. El presidente de su asociación de Vecinos, Carmelo Merchán, desmenuza un diario de peleas animales entre los intrusos que se alojaban permanentemente, de vez en cuando o iban de visita de aquel espacio de 65 metros cuadrados, antiguo taller de alumnio, que acabó en «narcosala, en fumadero». En supermercado de estupefacientes.

Merchán fue el primero en pelear por ayuda, que no encontó en ninguna institución. Nadie les dio respuesta. «El alcalde decía que era un problema subjetivo, que nos dejábamos llevar por la xenofobia», cuenta. Solo meses de concentraciones semanales y, ya entonces, esa presión de los medios de comunicación que luego reproducirían en El Molino, funcionaron para que en noviembre de 2019 evacuaran el local. Se hizo en el marco de una operación antidroga. Dentro había un butrón listo para colonizar otro local colindante.
ABC PREMIUM.

Okupación salvaje: la España secuestrada.

Un alto porcentaje de la okupación ilegal afecta a viviendas de bancos, pero desde ellas, la corrupción de la convivencia y la intimidación vecinal es la misma que cuando lo que se profana es un piso privado.

Laura L. Caro.
LOS CONSEJOS DEL EXPERTO.

Qué puedo hacer si alguien okupa mi casa.

Las soluciones judiciales a este disparate sobrevenido nunca llegan antes de seis meses.

Antonio Díaz Solís.

15/08/2020.

Manifestantes en Cadrete en contra de la okupación de viviendas. - F. V.
Manifestantes en Cadrete en contra de la okupación de viviendas. - F. V.

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Antonio Díaz Solís
15/08/2020

Imagínense por un momento que se han ido, como hacen todos los años, a pasar el mes de agosto a su lugar de vacaciones habitual. Deciden que, aunque tienen dos coches, únicamente se van a llevar uno y van a dejar el otro aparcado en su plaza de garaje. Cuando a finales de agosto vuelven para reintegrarse a sus quehaceres se encuentran con la desagradable sorpresa de que el coche que habían decidido dejar no está, se lo han llevado. Inmediatamente acuden a la policía a interponer la correspondiente denuncia con el objeto de recuperar el coche y les dicen que no se puede hacer nada, que el coche ha sido ocupado por varias personas que ahora mismo lo están utilizando y que si lo quieren volver a ver deberán contratar un abogado e iniciar el correspondiente procedimiento judicial para obtener una sentencia favorable que permita la devolución del vehículo a su legítimo propietario.

Alucinante, ¿verdad?, pues sustituyan coche por vivienda y eso mismo es lo que les pasará a bastantes españoles cuando regresen a su hogar después de las vacaciones de verano. ¿Cómo puede ser este disparate? Básicamente esto es así porque en España, al igual que en el resto de países inspirados en el derecho romano, se protege la posesión de las cosas de la misma manera que también se protege la propiedad. Por tanto, siempre que haya discrepancias sobre el derecho que puede tener una persona para ocupar o poseer una cosa deberá ser un juzgado el que decida si se le devuelve la posesión a su legítimo propietario o si por el contrario se protege al poseedor por tener un título legal sobre el bien que ampare su posesión, por ejemplo un contrato de arrendamiento, un derecho de garantía o un derecho de retención, por poner algún ejemplo.

¿Qué soluciones existen entonces para recuperar una vivienda ocupada? En la actualidad existen dos vías, una penal y la otra civil. Si la vivienda constituía lo que era el hogar habitual de una persona, lo más fácil y rápido es presentar una denuncia por allanamiento de morada, que es un delito tipificado en el Código Penal y que lleva aparejadas penas que van desde los tres meses a los dos años de prisión y castiga a aquellos que entran en un domicilio ajeno o permanecen en él sin la autorización de su morador. No obstante, dependiendo del tiempo que la casa estuviera ocupada la recuperación de la misma podría llevar más o menos tiempo. Esta claro que si no han pasado más de 24 horas desde la entrada ilegal de la vivienda, la propia policía, sin mandato judicial, podría desalojar a los ocupantes por estar cometiendo un delito flagrante

Si por el contrario han pasado días o incluso semanas desde la ocupación y por supuesto, si los nuevos ocupantes se han provisto de de pruebas que demuestren que están utilizando la vivienda como hogar habitual, recibos de compras, facturas o incluso certificado de empadronamiento, la cosa se complica y puede que tengamos que esperar que exista una resolución judicial que ampare la intervención de las fuerzas de seguridad para proceder al desalojo de la vivienda.

En caso de que la vivienda no constituya el hogar habitual ya no podremos acudir a la vía del delito de allanamiento de morada porque este caso sería, como mucho, constitutivo de un delito de usurpación, castigado únicamente con penas de multa bastante pequeñas que no bastan para intimidar a los ocupantes ilegales, ya que en la mayor parte de los casos carecen de patrimonio para hacer frene a posibles sanciones pecuniarias. La otra posibilidad es acudir a la vía civil del desahucio por precario, que consiste en un procedimiento que se insta contra aquellos que están habitando una vivienda ajena sin ningún tipo de contrato o derecho que lo justifique. También se puede optar por el denominado desahucio exprés, introducido recientemente en nuestro ordenamiento para agilizar los trámites en casos de ocupaciones ilegales de vivienda. En ambos casos, contando recursos y aplazamientos del lanzamiento o desalojo de los ocupantes ilegales nos podemos ir más allá de los seis meses hasta poder recuperar nuestra vivienda.
TRIANA. Cuando no se soluciona el caso de la vivienda ocupada por los OKUPAS, solo queda la peor de las opciones... hostia va y hostia viene... Ahora que me llamen FACHA.
Ángel, totalmente de acuerdo contigo, es el mejor jarabe para curar a estos golfos indeseables.
Artículo completo.
La lacra de la ocupación ilegal: España supera los 40 casos al día.

Guillermo Ginés.

Carlos Manso Chicote.

MADRID Actualizado: 11/08/2020 06:25h.

El coronavirus está agudizando el drama de la ocupación ilegal, una lacra social que provoca que cada vez más propietarios decidan no sacar su vivienda al mercado. Según los datos del Ministerio del Interior, durante el primer semestre del año se registraron 7.450 denuncias relacionadas con este delito en España, lo que supone un 5% más respecto al mismo periodo de 2019. Es decir, en la primera mitad del año se registraron más de 40 denuncias al día en España por ocupaciones ilegales.

Casi la mitad de estos procedimientos (3.611) se realizaron en Cataluña. La región es la más afectada por la ocupación ilegal, y triplica los datos de Andalucía, que ocupa la segunda posición en este particular índice con 1.183 denuncias, y multiplica los de Madrid, con 657 procedimientos. La comunidad presidida por Quim Torra registró además un crecimiento de las ocupaciones del 13% en el primer semestre; en Madrid, en cambio, se produjo un descenso del 10% en el mismo periodo.
Fuentes del Ministerio del Interior explican a este periódico que la estadística solo hace referencia a los casos en los que se presenta una denuncia. «En realidad, existen muchos más casos, pero un alto porcentaje no llega a judicializarse», explican desde el Ministerio.

Los conflictos por ocupaciones suelen enquistarse. La legislación cuenta con un buen número de recovecos que las mafias que ocupan una vivienda saben exprimir a la perfección. En concreto, si el propietario de la vivienda es un particular, tiene dos caminos para poner fin a la ocupación ilegal. Una es la vía civil, acogiéndose a la reciente Ley 5/2018, de 11 de junio y la otra es la penal, a través de una querella contra los presuntos «okupas» atribuyéndoles un delito de «allanamiento de morada» o «usurpación».
Entre los anarquiistas siempre están los incumplidoes de leyes, los que arreglan cosas a patadas. No responderé a más cositas como esta.
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Las artimañas de los okupas: «He llamado a la Guardia Civil para comunicar que he ocupado»

En la localidad toledana de Cedillo del Condado varios se han cambiado a chalés vacíos con piscina solo para pasar el verano.

Un policía local: «Los mensajes que se lanzan de una manera sutil son para estimular la okupación»

Manuel Moreno.

TOLEDO. Actualizado: 13/07/2020 08:37h.

« ¡Esto es una mierda!». La exclamación, rotunda, es de un guardia civil que ha acudido a varias ocupaciones ilegales. «Sientes impotencia, cien por cien. Identificas a los okupas e instruyes diligencias. No puedes hacer nada más, la legislación está como está», añade. «Si el propietario de la vivienda denuncia que cree que han entrado a robar en su casa, entonces, en un momento dado, podrías entrar por ese aviso de robo para intentar echarlos. Pero si llevan quince días..., olvídate si es una segunda vivienda», asevera.

Guardias civiles, policías nacionales y locales conocen muy de cerca el fenómeno de la okupación. Que se lo pregunten a Óscar Gil, jefe de la Policía local de Cedillo del Condado, en la castigada comarca de La Sagra por esta lacra social. Cedillo y el vecino pueblo de El Viso de San Juan suman unos 9.000 habitantes censados, además de una población flotante de unas 4.000 personas. Los agentes de uno y otro municipio patrullan por las calles de ambas localidades. «El fenómeno de la ocupación ilegal era para gente con necesidades sociales, pero ahora se ha convertido en una forma de vivir. Tenemos gente que se dedican a abrir viviendas y las ofrecen con luz y agua por 500 euros. Te da rabia», admite Gil.

Junto al río se está mejor.

La desfachatez de algunos okupas de Cedillo del Condado es insolente. «En la calle El Carmen están en un piso en el que viven casi todo el año. Pero ahora han ocupado chalés con piscina junto al río Guadarrama para pasar el verano y organizar fiestas todos los días. La piscina la llenan y, cuando el agua se pone verde porque no le echan cloro ni tienen depuradora, la vacían y la vuelven a llenar», cuenta el policía. «Te ven y te dicen que lo hacen porque en el chalé están más a gustito, que se vive mejor en verano; y que luego, ya en septiembre, volverán al piso», relata Gil. «Algunos tienen hasta tres y cuatro chalés okupados junto al río. Te produce indignación por el descaro con el que te lo cuentan. Se saben todas las leyes», sentencia.

En la calle El Carmen hay casi 40 pisos ocupados ilegalmente, algunos con niños. Son propiedad de un banco que en su día los destinó a alquiler social. «Pero los usuarios solo pagaron los primeros cien euros —afirma Gil— y ahora todos son okupas». Su presencia genera suciedad, trapicheo de drogas, robos, peleas entre ellos y graves problemas de convivencia con el resto de vecinos.

Gil recuerda cómo delante de él han llorado vecinos impotentes por sufrir esta exasperada situación: «Me decían que estaban en una cárcel, dentro de su propia casa, porque no podían salir de allí; estaban hipotecados y nadie les querría comprar su casa con okupas al lado. Ni siquiera vendiendo por la mitad del valor de la vivienda. Me repetían que no podían vivir por la presión que tenían».

También habla de okupas que trabajan y que tienen aparcado un «buen coche» a la puerta de su casa. «Pero lo bueno es que estos no dan guerra», afirma.

«Creo que el que empieza a vivir de esa manera ya no se le ocurre cambiar si mejora sus condiciones de vida porque ¿para qué va a pagar?», reflexiona el agente, quien ha llegado a conocer el caso de dos funcionarias de la Junta de Comunidades que vivían como okupas. «Ellas decían que para qué iban a pagar un alquiler si otras personas no lo hacían y luego no les pasa nada», recuerda. «Y tú, como policía, ¿qué haces? Estamos fomentando que esto vaya a más», concluye.

«No todos los agentes tienen la formación técnica para saber cómo actuar. El asunto de la okupación es un tema muy enrevesado». Lo dice Iuslex (Ius, derecho; lex, ley, en latín), el nombre ficticio elegido por un policía local de la comarca de Torrijos. Recoge el guante de Gil y apostilla: «Hay una corriente actual de pensamiento partidaria de que hay que ser benévolos con la ocupación ilegal, si no es que el Gobierno la incentiva de una manera subliminal. Los mensajes que se lanzan de una manera sutil son para estimular la okupación».

Este policía silabea a continuación la palabra vulnerabilidad. «La presencia de niños en una ocupación —afirma— es determinante en la actuación policial y también incluso para los jueces. Estos derivan los casos a procedimientos civiles para que se efectúe un desahucio en precario por la falta de un contrato».

Iuslex pone luego el dedo en la llaga: «Hay que partir de la base de que a los bancos poco o nada les importa las ocupaciones. ¡Es increíble! Yo les he llamado para avisarles y no han hecho nada, nada, nada». Pero este agente subraya que, hoy en día, los okupas no pegan la patada a la puerta. «Identifican un inmueble, van al Registro de la Propiedad, piden una nota simple de la vivienda y, si es de un banco, la ocupan; cambian la cerradura y se meten», simplifica Iuslex, quien califica de «vergonzoso» encontrar manuales en internet de cómo okupar un inmueble.

El tique del kebab.

En junio colocó un candado a la puerta de una vivienda vacía y escribió un correo electrónico a la propiedad, un banco, de la que recibió «largas». Días después, la casa fue ocupada ilegalmente tras cambiar la cerradura. Iuslex volvió: «El okupa no me abrió la puerta, a pesar de mi insistencia, sino que me habló desde una ventana. Se identificó y me dijo que tenía un tique de la compra de comida en un kebab para demostrar que llevaba dos días viviendo allí. Además, llamó al cuartel de la Guardia Civil para comunicar que había ocupado la vivienda».

«Una vez que lo han notificado, solo los puede echar un juez», explica el jefe de la Policía local de Cedillo. «Tú levantas un acta, averiguas quién es el dueño y lo pones en conocimiento de la autoridad judicial para que la otra parte denuncie». Lo que viene después, es la historia que se repite desde hace años.
Las medidas de Casado contra los «okupas»: penas de cárcel y poder echarlos en 48 horas.

En su propuesta el PP plantea «prohibir que los ayuntamientos permitan empadronarse a los okupas, como está pasando ahora»

EP.

Actualizado: 09/07/2020 12:56h.

El presidente del PP, Pablo Casado, ha abogado por una Ley contra la ocupación ilegal de viviendas que incluya recuperar el delito de usurpación con penas de uno a tres años de prisión y que facilite a la Policía poder echar a los «okupas» en un máximo de 48 horas.

Casado ha defendido esta propuesta en un acto electoral en San Sebastián tras visitar la empresa Viralgen, dedicada al sector biofarmacéutico, junto al candidato a lehendakari por la coalición PP+Cs, Carlos Iturgaiz. Se trata de una iniciativa que el PP ya incorporó a su programa electoral en las pasadas elecciones generales.

El líder del PP ha señalado que el Grupo Popular ya ha registrado en el Congreso una proposición de ley «antiokupas» con cinco puntos fundamentales: en primer lugar, recuperar el delito de usurpación que lleve aparejada condenas de uno a tres años de cárcel. Según ha añadido, el PSOE «lo rebajó a multas».

En segundo lugar, ha señalado que el PP quiere que el desalojo por parte de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado «se pueda hacer en 24 horas o en un máximo de 48 horas», «dando plena seguridad jurídica a los servidores públicas».

Además, Casado ha indicado que en esa ley plantean «prohibir que los ayuntamientos permitan empadronarse a los okupas como está pasando ahora». «Es el colmo, se empadronan para recibir ayudas sociales y se empadronan además para que sus legítimos propietarios no les puedan desahuciar ya que se considera al estar empadronados como su morada», ha enfatizado.

También ha defendido que las comunidades de vecinos, «ante comportamientos violentos de los okupas, puedan actuar directamente ante los tribunales», así como que los propietarios que sean personas jurídicas «puedan actuar contra la ocupación». «Esto no solo son fondos de inversión. Hay inmobiliarias, hay pequeños autónomos, que tienen pisos y los tienen registrados como personas jurídicas y hasta ahora no podían a actuar», ha manifestado.

Casado ha resaltado que esa norma contra la ocupación ilegal «no afecta a los desahucios por causas de vulnerabilidad social o económica» y ha agregado que con su norma el PP busca proteger a «clases medidas ahorradoras que no tienen por qué ver su casa ocupada y cada vez más con mafias y con redes de extorsión dedicados a ello».

«El tema de desahucios hipotecarios por vulnerabilidad social no opera para esto. Todo lo contrario. Mantenemos nuestra propuesta, como hicimos en la última crisis», ha abundado, para preguntar al lehendakari, Iñigo Urkullu, si está a favor de este tipo de propuestas o de «naturalizar, como diría Pablo Iglesias, este tipo de delitos».

Casado ha señalado que la vivienda es un tema que «preocupa» en Guipúzcoa porque «falta suelo, faltan viviendas y los jóvenes no se pueden emancipar» porque «el alquiler está muy caro» y también «la compraventa».

En este punto, el líder de los 'populares' ha defendido el plan de vivienda que ya propuso el PP en las elecciones generales del pasado mes de noviembre y que, a su juicio, en el País Vasco es «fundamental».

«Tenemos que encontrar terrenos de propiedad pública, en la que se puedan desarrollar viviendas para dedicarlas a un alquiler con opción a compra, sobre todo para familias vulnerables, numerosas o monoparentales con hijos a cargo o jóvenes que se quieren emancipar», ha dicho, para añadir que el PP estos programa de viviendas el PP quiere incentivarlos con deducciones o rebajas en el ITP o en el impuesto de Actos Jurídicos Documentados (AJD).
UNA MEDIDA PIONERA EN ESPAÑA.

Baleares lleva un año sacando 'okupas' sin orden judicial: "Ha reducido el problema"

Una instrucción del fiscal superior de Baleares permite a la policía desalojar a los okupas "de forma inmediata". Las partes confirman que está siendo útil, pero solo en casos muy claros.

06/07/2020 11:15.

Hace justo un año, en Baleares se aprobó una medida pionera contra la ocupación de viviendas que pasó desapercibida en el resto del país pero que ha contribuido a controlar a los okupas en las islas. Se trata de una instrucción emitida por el fiscal superior de Baleares, Bartolomé Barceló, que autoriza a las fuerzas de seguridad a desalojar una vivienda sin intervención de un juez. Si los agentes ven la situación clara, están legalmente amparados para abrir la puerta y expulsar a los okupas, lleven allí el tiempo que sea. Incluso los pueden detener. Según policías y abogados, esta instrucción ha sido usada con frecuencia durante todo el año para atajar un problema social que en los últimos años se había descontrolado en las islas, principalmente en Mallorca. Pero advierten de que su alcance es limitado y que a la mínima complejidad no queda más remedio que seguir el cauce habitual.
¡Ay, ¡ay, ¡ay, ESAS que se le llenan la boca de decir que son socilistas y tal y tal y más pascual,,,,,,,,,,,,, pero hete aquí que cuando ven peligrar sus propiedades por los okupas dicen que es partidaria de ese "metodo", o sea, el de partir la cara a hostias, ¡vaya, ¡vaya, ya lo dice el refrán, no es lo mismo llamar que levantarse a abrir. Socialistas de boquilla, solo de boquilla, lo mismo que sus colegas comunistas, ¡ver para creer!

PD: ESTO VA DEDICADO A TODAS ESAS Y ESOS QUE SE LE LLENAN LA BOCA HABLANDO DE SOCIALISMO Y COMUNISMO, PERO QUE NO LE TOQUEN SUS PROPIEDADES, ESO ES HARINA DE OTRO COSTAL.!
Okupas de Lugo llaman a la Policía por "miedo" a los propietarios.

Finalmente, los okupas fueron detenidos por un delito de robo con fuerza.

ACTUALIZADA. 1/7/2020 A LAS 11:00.

HERALDO. ES.

"Los okupas llamaron a la Policía para decirles que tenían miedo y la Policía nos llamó para decirnos que nos teníamos que ir de allí. Que me parta un rayo si entiendo algo", relata la nieta de los propietarios de la vivienda okupada durante el confinamiento en Lugo, ha informado el diario 'La Voz de Galicia'.

Un conocido alertó a la nieta de que había visto entrar y salir gente de la casa de sus abuelos, de 84 y 91 años, que se habían trasladado a vivir con un hijo para pasar el confinamiento. En la casa donde el matrimonio había vivido toda la vida había un grupo de personas. Esa noche, la joven, acompañada de otros familiares, hizo guardia hasta las 3.00 de la madrugada para evitar que se llevaran algo.

El desalojo se produjo al día siguiente. Cuando la Policía procedió a arrestarlos, uno de ellos les gritó a los familiares: " ¡Anda que no hay casas por ahí para venir a esta!". Los detenidos, dos mujeres y tres hombres de entre 18 y 31 años, fueron acusados de un delito de robo con fuerza.
Que le preocupa, lo que hicieron los jubilados vascos o lo de Galapagar?
Haga caso a su "consejera"
Usted Sr Manuel solo ve lo negativo, los jubilados del País Vasco los echaron a la puñetera calle y no paso nada. El cuento de Galapagar se lo habra contado algún okupa para meterle miedo. Si fuimos nosotros los que levantamos el país ¿se va usted a acojonar porque le hayan contado una historia? Venga hombre eso no se lo cree ningún setentaañero como usted.
La ley está para respetarla, ¡déjese de echar a nadie a la calle, para eso está el Gobierno que todos hemos votado, ¡respete a su Gobierno y deje a la Justicia que haga su trabajo!
Y l as Gurtel, ranas, los eres y demás es culpa los suecos.

Ya está bien
Precisamente no es ese el tema, no te desvíes del asunto, estás muy adoctrinado con tu partido.
Manuel, lo tiene difícil con estos socialcomunistas, ellos solo ven lo que les interesa, no pierda el tiempo intentando que razonen, eso es como pedir peras al olmo.

Buenos días tenga usted.