Foro Común


Mensajes de Pedro Sánchez enviados por Mari:

Puñetera envidia, tenemos el mejor presidente que ha conocido nuestra democracia, todo un caballero, inteligente, educado, paciente y cumplidor. La derecha esto no lo soporta.
Ni la derecha ni la extrema derecha, que ya no sabemos donde empieza una y donde termina la otra.

Saludos Juan
No... A mi no me gustan LOS PRESIDENTES MENTIROSOS
VÍDEO | Casado, en 2016: "Imaginemos que el PSOE le saca 52 escaños al PP, ¿se entendería que bloqueásemos a Sánchez?"

Casado reclamó en una entrevista en TVE que el PSOE se abstuviera para investir a Rajoy, cuando el PP tenía 2 millones y medio de votos y 52 diputados más.

EL PSOE SE ABSTUVO.

En las elecciones generales del 28 de abril, el PP quedó segundo, con 57 diputados menos y a 3 millones de votos de diferencia de los socialistas.

EL PP NO SE ABSTUVO, A PESAR DE LO QUE DIJO EL MENTIROSO CASADO.

MIRA EL VIDEO, ESTA MUY CLARITO.
¿Quieres más años?
AHHHHHHHHHHHHHHHH, que metedura de pata, quería decir no "quita años"
Pues al otorrino
El otorrino no da años.
El tonto de a piruleta, que dice Juan, ese tiene que tener dinero a porrillo.
Otra
.. MARI forera de esta casa
ÁNGEL, que los dos hijos tiene colocados y las mías no dan golpe.
Hay un viento que apenas se oye nada-
Villy Toledo tampoco tiene dinero, anda usted muy mal informado de las finanzas de los españoles, en Cuba vive muy pobremente, Zapatero tiene dos hijas que le quiere hacer la misma boda de Anita Aznar, y ahora no hay el mangoneo de entonces, todo le hace falta.
Monedero no tiene dinero.
Felipe González arruino a España en su mandato... Zapatero la arruino a pesar de los brotes 'VERDES' que sólo el veía, estos dos'ILUMINADOS' TARDARON LA A ARRUINADO ALGUNOS AÑOS EN ARRUINARLA y el Pedrito LA A ARRUINADO EN SÓLO UNOS MESES... VAYA PORQUERIA DE PERROSOE.

ciao
SIN lugar a dudas el el pais donde has tenido que marchar, CON PAGA ESPAÑOLA, funciona mucho mejor, POR LO MENOS PARA TI! donde vas a parar ¡INTENTA VIVIR AHÍ CON LOS SALARIOS AUTÒCTONOS Y VERÁS QUE BIEN TE VA. Y DE PASO TÚ QUE ERES TAN "GALLITO" Y TE DEBE DE IMPORTAR TAN POCO LAS ELECCIONES DE LOS PRESIDENTES ESPAÑOLES, POR LOS ESPAÑOLES; INTENTA TABIEN HABLAR ASI DE LOS PRESIDENTES DONDE VIVES Y CON MUCHA SUERTE, TE VEO PIDIENDO EL PER EXTREMEÑO.
Clara, también he visto una cacerolada. Contra. el gobierno de Pedro Sánchez
A ve si la confundes con las cazuelas del guiso que estuviera preparando tu mujer, ya sabes que a P. Sanchez lo tienes hasta en sueños.
MARI... jajaja... un aplauso para Felipe
Y otro para ti.
Bueno los que no esperamos nada bueno de él estaremos impacientes por ver lo que reconstruye Sánchez.
Seguramente pasteles para todos, y tostadas con chocolate.
Es que Felipe González en política era único. Hombre, si defiendo a un socialista, sin ser socialista, deberías dar me gracias.
Tú defiendes a cualquiera sea socialista o no lo sea siempre que sea contrario a Sanchez y a la ideología socialista, Felipe Gonzalez, fue, hoy ya no lo es.
mari ¡viva felipe!
No me gusta el Felipe actual, casado con mi paisana, la de los quesos vaquero, reconozco su gran valía como como politico y el gran cambio que experimentó España, la entrada en el MC ------ y mas cosas, pero las ideas del Felipe de hoy, no me gustan.
Pero ha perdido la frescura y el arrojo, la rebeldía que caracteriza a la juventud y la necesidad imperiosa de querer cambiar el mundo. Se ha acomodado y no me extraña nada, no solo por su madurez sino también por su situaciòn económica. Le ha cogido cariño al dinero. Yo no sè para què necesita nadie tanto. Tampoco él.
Sí, una gran desilusión con Gonzalez, personajes de este tipo son los que acaban con los ideales de la izda., no por como vive, (tiene pleno derecho a ello si puede legalmente) si no por los mensajes que lanza y la forma que tiene ahora de "ver" las cosas. Yo no sé, creo que sí, cobra la paga vitalicia, no le hace falta ninguna, no debería cobrarla. Caso distinto fue el de Suarez.

Una pena.
MARI por qué sabias que era él
Porque dice cosas queriendo decir otras. Porque tiene un ingenio y unas ocurrencias muy propias de él. Porque siempre lo leo entre líneas.

Siempre lo "calo" por lo que dice, y como lo dice.
Los de izquierdas abren un mensaje y al final lo estropean todo mencionando al Pp. Lo llevan consigo
Que tiene que ver los terremotos con las perdidas de vidas o con el hundimiento de las calles, hay que ver los de izda. siempre acabáis hablando del causa-efecto y para algunos no tiene nada que ver.

Lo llevan consigo.
Que lista erez. Yo tuve más mensajes... dije,,, al comenzar un escrito se escribe con mayúscula
Bueno...... para cuando dijiste tú eso, ya llevaba un buen tiempo entre nosotros.
MARI, una pregunta sin malicia, ¿Cuando supiste lo de aires de SEGOVIA
Desde el primer mensaje.
Osea que maribel, nada tiene que ver el que tu madre me haya dejado sin un euro, sin casa, sin camas, sin medios nada tiene que ver eso con verme en la calle.

Pasa que como soy de izdas. pienso, lo relaciono ojsla fuera de encefalograma plano.
Los de izquierdas abren un mensaje y al final lo estropean todo mencionando al Pp. Lo llevan consigo
Que tiene que ver los terremotos con las perdidas de vidas o con el hundimiento de las calles, hay que ver los pobres afectados siempre acabáis hablando del causa-efecto.

Lo llevais en la sangre.
Por fin acuerdo para hacer frente al coronavirus a traves de la Union Europea de 500.000 millones de euros, un plan economico que sera el mas importante de la Historia
Y éso se debe en gran parte al esfuerzo, trabajo, tesón y entrega de nuestro Presidente Pedro Sánchez.
No es la línea roja de EMPRESARIO
ANGEL, yo a los tres en uno por salud mental y emocional NO LOS LEO, y al otro tampoco

Ese es otro artículo.
Dice jj Vázquez.

Actualizado a 10 de abril de 2020, 13:04

Entiendo que Pedro Sánchez no llame a Casado. Yo haría lo mismo. Imagino que tengo que hablar con él y me entra un vacío superexistencial, o sea, muy existencialista. Lo mismo me sucede si pienso que tengo que descolgar el teléfono para hablar con Teodoro García Egea o Cayetana Álvarez de Toledo. Fíjate lo poco que me apetecería hablar con ellos que prefiero que me expulsen del Tinder de por vida, para que te hagas una idea del perezote.

Que estas tres personas ocupen cargos de tanta responsabilidad no es malo para el PP, sino para el país entero, que ha perdido la ilusión de quitar a los unos para meter a los otros porque los otros son como esa atracción de feria que te conduce a un triste pasado. Al pasado donde impera una estricta moral, unas costumbres que ellos consideran buenas y una estricta separación de clases en la que los más pudientes puedan criar Jaguars en los garajes de sus salones

Casado habla de España como si fuera una parcela familiar. Y como esa parcela es suya, cree que todos deben pensar como él, sentir como él y vivir como él y su paterfamilias –Aznar– dictaminen. Y los que no lo hagan serán tachados de irresponsables, hippies u okupas. Yo no quiero pertenecer a su España/parcela y no por eso no me considero español, que es algo que no sé por qué no le entra en la cabeza. Soy español como quiero serlo. Casado me aburre y eso, siendo yo votante de izquierdas, no me alegra, sino que me parece descorazonador. Porque lo que necesita un gobierno es una oposición implacable que le obligue a vivir permanentemente en alerta. Y cuando digo lo de ‘oposición implacable’ no me refiero a competir por ver quién la tiene más larga. Es saber estar en silencio cuando corresponde, tarea fácil cuando uno tiene el don de la oportunidad, que no es el caso.

Ir tomando nota, no añadir zozobra a una realidad inquietante. ¡Ay, el miedo! Desconfiad de aquellos que lo utilicen como arma para teneros dominados. Pablo Casado no cumple ninguno de los requisitos para proporcionar confianza a un país atemorizado. La peor versión de Pedro Sánchez es la mejor de Pablo Casado. Deberían ir advirtiéndoselo y empezar a buscarle recambio, porque la versión milenial de José María Aznar ya está amortizada.
Eres la monda.
Lo siento pero yo no abro ningún enlace e empresario.
Inteligente y saludable decisión OLIMPIO.
Más bien un sensacionalista creador de división.
Mas bien una rata de alcantarilla, a las cosas por su nombre OLIMPIO.
Ángel te cuega tu ideología y eso que no la tienes. Si la llegas a tener serías peor que VOX.
Si la tiene, es claramente de VOX.
¿Qué le llamó?
Lo que era por HABER MIRADO PARA OTRO LADO Y CONSENTIDO TODO LO QUE CONSINTIÓ, la justicia fue mucho mas dura.

¿Tu como llamas al policía (Rajoy) que mira para otro lado cuando ve al que diariamente entra en tu casa, te roba, y comete tropelías? ¿Le eriges un altar? Ya está bien ÁNGEL, ya esta bien, siempre con la misma canción.
ESPAÑA GANA EN LA COMPARATIVA

Ciertamente, hay países como China o Corea del Sur, que, por sus características sociales, culturales e incluso políticas, son más capaces de anticiparse con éxito a problemas como el actual y a resolverlos antes y con menor coste. De los países de Oriente tenemos mucho que aprender los occidentales.

Bolsa de Madrid. La debacle bursátil y económica, otro frente abierto. J. M. PAGADOR
Bolsa de Madrid. La debacle bursátil y económica, otro frente abierto. J. M. PAGADOR

Pero nuestro modelo es el occidental y es en ese ámbito -sin renunciar a aprender de lo que hacen los otros- donde debemos buscar ejemplos y comparaciones para evaluar la acción de nuestro Gobierno también desde una perspectiva internacional.

Es cierto que el Gobierno no debió autorizar las manifestaciones, ni el mitin de Vox, ni los partidos de fútbol del domingo 8 de marzo y es cierto también que tardó demasiado en reaccionar. Pero aun más tarde reaccionó un país tan avanzado como Francia, cuyas medidas contra el virus llegaron después que las españolas. Y mucho más tarde se ha sumado el Reino Unido al confinamiento, con un primer ministro que al principio se reía del problema y que, mire usted por dónde, de primeras resultó infectado él y su ministro de Sanidad, y cuyo tsunami vírico suma en pocos días más de 26.000 infectados y 2.000 fallecidos. O qué decir de los EE. UU. con un presidente como Trump que al principio negó la importancia de la epidemia y ahora está desbordado en todos los estados, habiéndose convertido de buenas a primeras en el líder mundial de contagiados, con 170.000 casos ya, y una creciente cifra de muertos que sobrepasa los 3.000.

No, no es el Gobierno español el único que ha cometido errores y ha reaccionado tarde, ni tampoco es el que peor lo está haciendo. Y eso que la presión que padecen Pedro Sánchez y sus ministros socialistas no tiene parangón en el resto del mundo. Como para volverse loco. TEXTOS DEL PEIODISTA EXTREMEÑO JOSE MARIA PAGADOR
LIDERAZGO Y SOLUCIONES

Y pese a todo ello, el Gobierno ha ido construyendo, de manera tardía y con errores, es cierto, pero ya de modo creciente y razonable, un liderazgo que, pese a las tremendas dificultades del momento, ha logrado:

1.- El imprescindible confinamiento de los ciudadanos en sus domicilios.

2.- La pedagogía y la comunicación que subrayan y justifican la utilidad de la alarma.

3.- La coordinación de todas las fuerzas de seguridad del Estado, Policía Nacional, Guardia Civil, Ertzaintza, Mossos d´Esquadra y Policías Municipales y Locales de España, en una ejemplar cooperación que todos apreciamos altamente.

4.- La puesta a disposición de las Fuerzas Armadas, con la Unidad Militar de Emergencias (UME) a la cabeza, pero también con efectivos del Ejército de Tierra, del Ejército del Aire y de la Armada; efectivos que están realizando extraordinarias y meritorias labores de desinfección de instalaciones en todo el territorio nacional, montando hospitales de campaña, habilitando buques como hospitales flotantes, apoyando a la Policía en tareas conjuntas de seguridad, etc. etc., en un trabajo muy sacrificado y ejemplar que demuestra la necesidad de contar con unas Fuerzas Armadas modernas y bien dotadas, imprescindibles como instrumento de paz.

5.- La necesaria labor de recentripetación de las Comunidades Autónomas, algunas de las cuales tienden a rebasar por sistema la centrifugación acordada en el modelo constitucional y autonómico.

6.- La coordinación de los medios sanitarios, hospitalarios, científicos y farmacéuticos del país que, pese a las reticencias de algunas autonomías y a los fallos de ciertos sectores privados -como las residencias de mayores- están funcionando cada vez mejor.

7.- La implementación de medidas para asegurar la producción de bienes básicos, la logística nacional y el transporte, de modo que, a pesar de la histeria de los primeros días, en ningún momento se ha producido problema alguno de abastecimiento de bienes, y no solo de los de primeras necesidad.

8.- La salvaguarda de las instalaciones estratégicas que suministran agua y energía eléctrica a las ciudades, con especial atención a las centrales hidroeléctricas y nucleares, en lo que el Ejército está apoyando también.

9.- La salvaguarda de los servicios de telefonía, telecomunicaciones, internet y redes, que mantienen su operatividad en todo momento a pesar de la sobrecarga de una población enclaustrada que hace una utilización masiva de ellos.

10.- La implementación de nuevas ayudas y medidas de alivio para empresas, pymes y autónomos.

11.- La puesta en marcha de nuevas ayudas y medidas de alivio para trabajadores, desempleados, inquilinos y colectivos más vulnerables.

12.- La gestión de la cotidianeidad del Estado, como la entrada en vigor hoy de la nueva Campaña de la Renta, junto a la gestión de tantos asuntos relativos al desempleo, el funcionamiento de la Seguridad Social, el abono puntual de las pensiones, etc.

Todo ello quiere decir que, a pesar de todo, el Estado funciona y que quien está hoy al mando algún mérito tiene que tener para que todo siga en marcha y no se produzcan colapsos graves, y más aún cuando está sometido a la presión más endiablada que cabe imaginar sobre los hombros de un presidente.

El Estado funciona y quien está hoy al mando algún mérito tiene que tener para que todo siga en marcha y no se produzcan colapsos graves con la que está cayendo.

En estas condiciones de presión y tensión, ¿quién no cometería errores? ¿Qué genio de la política, de las finanzas, de la economía o de la empresa sería capaz de liderar esta crisis con mayor éxito o con mejor resultado? ¿Acaso Pablo Casado o Santiago Abascal? ¿Acaso Inés Arrimadas?

Luego está la pregunta de qué hemos hecho, que hacemos y qué debemos hacer la ciudadanía. Porque esta crisis no está causada por los gobiernos, sino por un virus que encuentra campo abonado en el tipo de sociedad que hemos creado entre todos y de la que todos somos responsables en una parte alícuota.

Intenten ustedes trabajar con toda la presión de ese cúmulo de tensiones y problemas que hemos detallado. Intente el lector hacerse una idea de cómo gestionar desde la mayor responsabilidad el peor problema que le puede tocar a un gobernante. Hacen falta también compasión y comprensión, ¿por qué no? Críticos, sí, pero no despiadados.
13.- La décimo tercera tensión es la mediática. En la mayoría de los medios hay diariamente un ataque feroz y despiadado contra Pedro Sánchez y el Gobierno socialista y en las redes, un verdadero linchamiento. Hay que tener en cuenta, sin embargo, que -visto lo visto en el resto del mundo- muy pocos gobernantes y dirigentes lo están haciendo mejor y, desde luego, esos que mejor funcionan no serían los homólogos de quienes actualmente ocupan la oposición en España. El bombardeo mediático al que se ve sometido a diario el presidente, obligado a estar al tanto de las corrientes de opinión con un “gurú” -ese dj del que hablan los medios- como el que tiene de mano derecha, es para volverse loco. Si muchos españoles estamos racionando ya al mínimo las noticias sobre el coronavirus por una mera cuestión de higiene mental, hay que imaginar el calvario de Pedro Sánchez bajo ese bombardeo no solo de malas noticias, sino también de ataques, críticas e insultos.

14.- La décimo cuarta tensión, tal vez la peor, es la originada por los avatares diarios, sanitarios, sociales y económicos, de la epidemia en nuestro país, el aumento del número de contagiados y de muertos, las bajas -algunas mortales- entre el personal sanitario y las Fuerzas de Seguridad y de Defensa, una tensión que genera un grado de preocupación, de horas de trabajo y de entrega que humaniza al presidente y a nuestros ministros a los ojos de la sociedad. Ellos también son seres humanos que están soportando sobre sus espaldas la mayor responsabilidad y el peor momento que cabe imaginar en un gobernante, con una gran parte de la sociedad achacándoles la responsabilidad total y absoluta del coronavirus y de sus efectos en España. A esa tensión hay que sumar el peso físico y psicológico de, como poco, las otras trece tensiones mencionadas. No tiene nada de extraño que Pedro Sánchez y demás ministros presenten esas caras de preocupación y ansiedad que muestran en sus comparecencias.
10.- La décima tensión es con los mercados internacionales de material sanitario, saturados de demanda y con una oferta que no da abasto para atender los pedidos que llegan de todo el mundo, con la práctica totalidad de los países del planeta infectados y pidiendo desesperadamente material. En estas circunstancias, cometer errores como el de los detectores de test fallidos o ciertas disfunciones en la recepción y distribución de equipos es lo menos que puede pasar. Pese a todo, y en este casi imposible equilibrio con comunidades autónomas, proveedores y competidores internacionales, el Gobierno socialista está implementando cada día medidas que tienden a solucionar los problemas, aun admitiendo los fallos propios de una situación como la que vivimos.

11.- La undécima tensión es con algunos pérfidos socios de la Unión Europea, como Holanda y, en menor medida, Alemania, que están ofreciendo de nuevo rescates y austericidio, como en 2008, cuando lo que necesita Europa es una mutualización de la solución del problema (los llamados coronabonos). En este sentido, y pese al dificilísimo equilibrio de tener que soportar los insultos de Holanda, el Gobierno socialista español lidera, con Francia, Italia y Portugal, un potente frente comunitario que pretende algo tan lógico como arbitrar una salida mancomunada y solidaria a una crisis que no es nacional, sino europea y mundial, estrategia que tendría que abrirse paso en los próximos días. En este capítulo hay que destacar el extraordinario papel de sensatez que está desempeñando Portugal.

12.- La duodécima tensión es la preocupación por lo que sucederá cuando la epidemia pase, es decir, por la crítica y el enfado unánimes de la sociedad, la actuación sin piedad de la oposición, e incluso las posibles querellas que puedan interponerse contra los gobernantes responsables en cada caso -a los que algunos acusan directamente de los muertos registrados como si los hubiesen matado ellos personalmente-, algunas de las cuales están ya en marcha. Cuando esto acabe, probablemente no va a haber piedad con Pedro Sánchez y el Gobierno socialista. Lo de Podemos es otra cosa, dado que, si se hunde el PSOE, España perderá uno de los pilares de nuestra democracia que ha acreditado durante décadas su sentido de Estado, mientras que el retroceso del populismo de uno y otro signo es lo mejor que puede pasar.
6.- La sexta tensión es con las comunidades autónomas gobernadas por partidos diferentes al del Gobierno central y que están generando disfunciones de todo tipo por, primero, mantener la presión y la crítica contra el Gobierno de la nación en unos momentos como estos, y, segundo, por hacer prevalecer el principio de autonomía por encima del interés general. Es el caso, por ejemplo, de los dos aviones fantasmas que la presidenta de Madrid anunció hace días que llegarían a la Comunidad con material sanitario y de los que no ha vuelto a saberse nada. Mantener el equilibrio de una acción coordinada con estas comunidades reticentes es muchas veces tarea imposible.

7.- La séptima tensión es con los independentistas, especialmente los catalanes, aunque el PNV tampoco lo está poniendo fácil. Coordinar acciones sanitarias y económicas con “dirigentes” como Quim Torra es labor quimérica y enloquecedora donde las haya. El president es un señor que pasa de tratar de impedir que el Ejército cumpla funciones de apoyo a Cataluña, a pedir que la UME vaya a desinfectar un centro de menores en Badalona. Al mismo tiempo, la Generalitat catalana aprovecha la crisis para atizar el independentismo, lo que representa no una deslealtad sino una infamia. ¿Cómo mantener el equilibrio con dirigentes e instituciones así? Y, sin embargo, el Gobierno socialista ha empezado a lograrlo sin perder la cabeza.

8.- La octava tensión es con el mundo financiero e inversor. Ver hundirse la Bolsa y dispararse la prima de riesgo, al tiempo que no se dispone de la liquidez necesaria ni de capacidad de endeudamiento para las imprescindibles medidas económicas que hay que implementar -con una deuda pública que supera en cuantía al PIB y un elevadísimo nivel equivalente de deuda privada- es para abrir otro frente de grave tensión en la mente de Pedro Sánchez.

9.- La novena tensión es con la patronal y con los sindicatos, organizaciones ambas que marcan direcciones opuestas en casi todo, cuyos intereses, que deberían ser relativamente convergentes en crisis como la actual -porque unos no pueden salvarse sin los otros, y a la inversa-, a veces divergen más de lo adecuado, de modo que, haga lo que haga el Gobierno socialista, siempre recibirá respuesta negativa de una o de otra parte. Mantener el equilibrio en esta situación y con ambos a la vez es un rompecabezas de difícil encaje.
4.- La cuarta tensión es la doméstica y familiar. La tardanza del Gobierno en reaccionar y la autorización de concentraciones masivas como las del 8-M, el mitin de Vox o los partidos de fútbol de aquel domingo funesto, originó una cascada de contagios que afectó, en primer lugar, al Gobierno y a su entorno. Varias ministras, incluida la vicepresidenta primera, resultaron contagiadas, así como la propia esposa, la madre y el suegro de Pedro Sánchez. A la tensión derivada de la preocupación por la salud de sus seres queridos -tan humana y lógica- se une la de la imagen que se da cuando el propio entorno cercanísimo del presidente, familiar y político, resulta contagiado, lo que transmite una imagen de imprevisión y ligereza impropias de gobernantes. Si a eso se añade, estando de baja Carmen Calvo, el temor de que el presidente se infectara también y Pablo Iglesias pudiera hacerse con la jefatura del Gobierno, la preocupación de Pedro Sánchez se disparó esos días y, en ese sentido, aún se mantiene.

5.- La quinta tensión es con la oposición. Aunque el PP haya dicho con la boca pequeña que apoya al Gobierno, de hecho solo ha circunscrito su colaboración al estado de alarma y a la cuarentena, mientras que opone resistencia a otras medidas esenciales para salir no solo de la crisis sanitaria, sino también de la económica que se está gestando. La última iniciativa “popular” de instar una investigación sobre las consecuencias de las manifestaciones del 8-M para el contagio, pero sin mencionar al mismo tiempo el mitin masivo (600 dirigentes y 9.000 simpatizantes) que su socio Vox celebró ese día, ni los partidos de fútbol de todas las categorías que tuvieron lugar al mismo tiempo, da idea de la parcialidad y la nula ecuanimidad del PP. Por lo visto, según la investigación que en estos momentos dificilísimos Pablo Casado pretende que se lleve a cabo, el coronavirus se infiltró únicamente en las manifestaciones feministas.

La primera tensión es la interna gubernamental, para conjugar la política razonable y urgente de lo que hay que hacer -que es lo que los socialistas tratan de implementar-, con las veleidades populistas de los ministros podemitas.

Y de Vox, mejor no hablar. La ultraderecha sigue con su estrategia de cuanto peor mejor para sus fines populistas.

Mantener un equilibrio de gobierno con el contrapeso de esta oposición cicatera y desleal, es dificilísimo. Menos mal que Ciudadanos parece haber enmendado errores anteriores. La pena es que hoy Ciudadanos es un partido irrelevante, aunque puede dar oxígeno al Gobierno para los próximos presupuestos.

Hacer demagogia ahora desde la oposición es muy fácil. Mientras el Gobierno arriesga y toma decisiones dificilísimas, el PP y Vox no pierden nada con su matraca, pero a ellos tampoco va a salirles gratis la gestión de la crisis. ¿Dónde están los hombres de Estado de la oposición?
1.- La primera tensión es la interna gubernamental, por tener que conjugar la política razonable y urgente de lo que hay que hacer en estos momentos -que es lo que los socialistas tratan de implementar-, con las veleidades populistas y demagógicas del sector podemita del Gobierno. Ya lo hemos visto en anuncios y declaraciones extemporáneas de Pablo Iglesias y de otros ministros y líderes de Podemos, como esos desnortados Echenique y Monedero. Si por Podemos fuera, la solución de la crisis se parecería más a una loca huida hacia adelante bolivariana que a la estrategia planificada, sosegada, europea e internacionalista de una democracia occidental. Y esta tensión dentro del Gobierno tiende hacia un desequilibrio que los ministros socialistas y su presidente tienen que corregir a diario, a fin de recobrar la sensatez imprescindible para sacar al país del marasmo.

2.- La segunda tensión es la falta de idoneidad del equipo. Pedro Sánchez diseñó un núcleo duro en Moncloa pensado para la “normalidad” de una legislatura difícil, pero a la que podía sacar réditos electorales si conseguía aprobar los presupuestos y mantenerse en el poder al menos un par de años. Por eso su equipo más cercano está formado por asesores de imagen, “expertos” en comunicación y análogos, con Iván Redondo -al que algún comentarista llama “el dj de Moncloa”- al frente. En un reciente artículo, Lucía Méndez describía así la situación: “Pedro Sánchez está rodeado de asesores y consultores electorales, no de personas que conozcan cómo funciona el Estado y se puedan adelantar a los acontecimientos” (El coronavirus atropella al Gobierno de coalición).

3.- La tercera tensión es la conciencia de las propias carencias. En sus reiteradas comparecencias públicas Pedro Sánchez da la sensación de sentirse desbordado, sobrepasado. Él no estaba preparado para una emergencia como la actual y lo sabe. Pero lo cierto es que, salvo contadas excepciones (Taiwan, Corea del Sur…), nadie lo estaba en el planeta y menos, esos dirigentes populistas como Trump, Bolsonaro o Boris Johnson, cuyas reacciones a la crisis han sido más tardías, temerarias y peores. La expresión de preocupación extrema, casi de angustia, que presenta en ocasiones, la multiplicación de sus canas, su precoz pérdida de lozanía y su repentino envejecimiento son muestra de la formidable lucha interior que Pedro Sánchez afronta consigo mismo cada día para sacar fuerzas de flaqueza, aplastado por la que le ha caído encima.
El Gobierno español se enfrenta a más dificultades que ningún otro en el mundo

El Ejecutivo afronta un cúmulo de tensiones internas y externas de todo tipo, inéditas en otros países, que obstaculizan o ralentizan las soluciones, a pesar de lo cual, hay avances razonables

Por José Mª Pagador -
1 abril, 2020
5990











El gesto constante de preocupación es evidente. RTVE
El gesto constante de preocupación es evidente. RTVE

El gobierno socialista -es decir, los ministros del PSOE liderados por Pedro Sánchez- parece estar encontrando un camino razonable en la lucha contra la epidemia y la crisis económica y social generada, a pesar de los múltiples frentes a los que debe enfrentarse a diario además del sanitario y el económico. En un dificilísimo equilibrio, mantenido a pesar de las formidables tensiones internas y externas -inéditas en otros países-, el gobierno socialista va enfilando el rumbo para afrontar esta crisis sin precedentes.

Mientras la mayoría de los gobiernos del mundo hacen frente a la crisis epidemiológica y económica causada por la COVID-19 desde una posición centrada exclusivamente en el problema, sin tener que enfrentarse a cuestiones secundarias ni distraerse con otro tipo de tensiones, el Gobierno español, además de la gestión de tan colosal embrollo, tiene que guardar un dificilísimo equilibrio, lidiar con dificultades añadidas de todas clases y apagar fuegos en frentes impensables de los que están libres los demás.

Tener que lidiar el presidente, en medio de la crisis, con un gobierno dividido, una oposición sin sentido de Estado, dos populismos a izquierda y a derecha, unas autonomías que tienden a la centrifugación de la gestión y unas belicosas fuerzas independentistas es algo exclusivo de España.

La crítica a la acción gubernamental es un deber de los medios de comunicación. En el nuestro la ejercemos sin cortapisas ni distinción de ideologías. En ocasiones anteriores hemos sido severos en nuestro juicio sobre la gestión del actual gobierno, como antes lo fuimos con los de Aznar, Zapatero y Rajoy. Pero ser crítico implica también ver y valorar lo positivo y hoy tenemos que decir que el gobierno, mejor dicho, los ministros socialistas del gobierno con su presidente al frente, parecen estar encontrando un camino razonable en la lucha contra esta crisis, no solo a pesar de la dimensión gigantesca del problema, sino también -lo que es inaudito y vergonzoso- a pesar de las innumerables tensiones internas y externas a las que debe hacer frente, tensiones añadidas a las propias de la actual emergencia sanitaria, social y económica.

UN CÚMULO DE TENSIONES COMO EN NINGÚN PAÍS
ADELANTE PRESIDENTE, sin hacer caso a los falsos profetas, te lees el discurso de ODON ELORZA, que los clava, siempre han sido así, nunca han ido a solucionar los problemas, han ido a ver como sacan tajada del problema, España y los españoles les importamos tres pepinos, ni tan siquiera en ocasiones tan dramáticas son capaces de, al menos, críticas constructivas, no, ellos a hincar el diente, confío en que España sabrá verles el pelaje.
Una burda y zafia composición que la dirección tenia que eliminar siendo consecuente con sus normas si las aplicara objetivamente.
ahora en estos momentos tan dificiles, estamos como nunca contigo ¡adelante y animo presidente!
Gracias PRESIDENTE, por tus comparecencias tranquilizadoras, tranquilizadoras a nivel de salud y a nivel económico que para muchísimas familias es otra enfermedad.

Gracias por estar a la altura a pesar de tus problemas familiares.
Magnifica reflexión oro44. Efectivamente como bien dices, todos se apunta al carro de la inteligencia asegurando que ellos ya lo sabían, cabria entonces preguntarles porque con su patriotismo exacerbado no lo publicaron en sus medios de información para que Pedro Sánchez y su gobierno se dieran por enterados de lo que se nos venia encima. Una pena que en tas duras circunstancia se aproveche la grave situación para sacar tajada política. En eso la derecha española tiene mucha experiencia.
Creo que ... (ver texto completo)
Efectivamente, es lo que venimos reclamado desde hace días, que al menos, entre nosotros nos demos ánimos y seamos positivos, que todo cuenta, ya se dirá lo que se tenga que decir y se depurarán responsabilidades, cuando esto pase, pero no, no hay manera, me entristece sobre manera que haya gente con el corazón de piedra que aún en estas situaciones sigan machacando.

Buenas noches ORO Y PAVELO.
PEDRO SANCHEZ LIDERAZGO DE ALTURA EN TIEMPOS DE PANDEMIA 19 MAR. 2020 - 02:16

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

Mis seguidores saben que fui de los primeros en criticar, de una forma dura y contundente, la lentitud del presidente del Gobierno y de su equipo en poner en marcha las primeras medidas para atajar la pandemia del Coronavirus. Repetí hasta la saciedad en los primeros compases de la crisis que había que cerrar TODO de forma urgente, enviar a TODO el mundo a sus casas, como sí hizo Italia, y decretar el Estado de Alarma de forma inmediata. Lamentablemente, ni mi voz ni otras en este sentido fueron escuchadas entonces y perdimos un tiempo precioso.
Hoy, estamos en el camino adecuado para salir de esta catástrofe sanitaria mundial en un plazo razonable... si no nos relajamos.

He enfatizado, por escrito y en mis distintas intervenciones televisivas y radiofónicas, el gravísimo error que supuso alentar de manera irresponsable a salir a las calles masivamente el pasado 8 de marzo, cuando ya la epidemia se extendía por Europa como un reguero de pólvora y nuestro gobierno, a diferencia del italiano que sí reaccionó con mayor diligencia, se empeñaba en dar la espalda a una pandemia real.

Fueron aquellos días absurdos... jornadas perdidas en las que se perdió un tiempo precioso tratando de negar la virulencia de la amenaza. No creo, a diferencia de otros que por dictados ideológicos... me temo que por pura torpeza y falta de diligencia; sin más.

He explicado en muchas ocasiones que, casi todos los procesos de resolución de situaciones de crisis políticas o empresariales, suelen transitar por una senda similar: primero se niega la crisis, después se le resta importancia, más tarde se comienzan a atisbar sus posibles efectos devastadores y se anuncia lo que se va a hacer si las cosas pasan a mayores -tiempo y más tiempo perdido- para, finalmente, coger el toro por los cuernos y afrontar la cruda realidad. A veces se está a tiempo... otras, ya es demasiado tarde.

En la situación que nos ocupa, he apreciado una diferencia sobresaliente entre un primer Pedro Sánchez, dubitativo, algo inoperante y claramente desbordado ante una curva de contagios disparada y unas consecuencias económicas que se barruntaban ya catastróficas y el de estos últimos días; un presidente mucho más centrado, claramente asertivo y con hechuras de líder capaz de echarse a la espalda el país entero.

Sánchez se creció con la alarma

El punto de inflexión tuvo lugar en la tarde noche del pasado sábado, 14 de marzo. El jefe del Ejecutivo compareció y dio la cara para confirmar la promulgación unas horas después de un imprescindible Real Decreto de medidas de cara a establecer el Estado de Alarma. Pude ver con satisfacción y tranquilidad a un Sánchez coherente, creíble, inspirador y generador de confianza: la que necesitan los ciudadanos de un país de 46 millones de habitantes que de repente han entrado en una enorme angustia colectiva por una situación que apenas pocas semanas antes nadie hubiéramos soñado ni en nuestras peores pesadillas. ¡Qué diferencia respecto a su anterior comparecencia de apenas 24 horas antes! Había tenido lugar el viernes 13 y había servido para anunciar que decretaría un Estado de Alarma que aún no decretaba oficialmente porque debía reunirse un Consejo de Ministros extraordinario aquel mismo sábado. Fue la rueda de prensa del Estado de Alarma... en diferido. ¡Un sin sentido!

Pero el presidente ya había recorrido el camino suficiente para saber lo que tenía que hacer. Mi impresión profesional sobre él mejoró aún más durante su comparecencia del martes 17 de marzo, en la que presentó el segundo paquete de medidas económicas extraordinarias para hacer frente a los devastadores efectos de un 'tsunami' que se ha llevado por delante, en pocos días, más de cien mil puestos de trabajo... al menos de forma temporal. Un Sánchez firme, seguro, sereno y diría que incluso sanamente encorajinado, desgranaba un rosario de acciones por un valor conjunto de 200 mil millones de euros entre el sector público y el privado para que el tejido empresarial de este país, los autónomos y sobre todo los trabajadores no se sigan desangrando económicamente por más tiempo. La clave está en conseguir que las empresas no cierren y en que además se vean obligadas a arrojar a la calle al menor número de gente posible.

No hacen falta sudor ni lágrimas, pero sí líderes

¡Así sí, presidente! Nadie le pide que emule a Winston Churchill, a estas alturas, pero sí que la visualización de su liderazgo esté nítidamente clara. Es sabido que, en situaciones de crisis extrema, la inmensa mayoría de los ciudadanos tienden a ponerse del lado de sus gobernantes, aunque no coincidan con su cuerda ideológica. Casi siempre es así, a menos que la gestión de estas situaciones sea nefasta o que la gente perciba que está siendo engañada, como ocurrió en España entre el 11 y el 14 de marzo de 2004 por José María Aznar y su gobierno.

Con la oposición ocurre igual; ha tenido que llegar una pandemia mundial para que... ¡incluso Vox! Ofrezca sus votos a Sánchez en pro del interés general de España y de los españoles. Tiempo habrá, como le decía el líder del PP Pablo Casado al presidente, de hacer la crítica correspondiente cuando esta tragedia termine. Pero ahora es el tiempo de la unidad. Les confieso que, escuchando algunas frases de la oposición, casi he debido frotarme los ojos. Todo en el curso del pleno más desangelado de la historia de España; apenas 20 diputados escuchando al presidente y una limpiadora, Valeria, como gran heroína de la mañana junto con Sánchez, al ser aclamada cada vez que un orador concluía su intervención y debía subir a limpiar y desinfectar la tribuna de oradores y el micrófono del atril.

Sánchez, como vértice de un gran equipo.

El excelente manejo de la comunicación se ha extendido al conjunto del Gobierno. Especialmente destacable fue la primera comparecencia en el Palacio de La Moncloa de los cuatro ministros delegados por el presidente como jinetes que deberán sacarnos de esta crisis: la titular de Defensa, el de Sanidad, el de Interior y el de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana. Todos con sus respectivos lugartenientes tras ellos, como el doctor Fernando Simón, que pasará ya a la historia como el inolvidable portavoz, el tranquilizador y profesional rostro de esta crisis del Covid 19. Aunque, tengo que reconocer, nunca perdonaré su complacencia con la celebración del 8M, tampoco puedo negar que me gustó más lo primeros días que los que llevamos de estado de alarma. Espero que siga manteniendo su capacidad de comunicación intacta, la necesitamos.

Un equipo completamente profesional y muy político -en el más amplio sentido del término- frente al infantilismo ideológico, miope y egoísta de los miembros de Podemos, con el vicepresidente Segundo Iglesias a la cabeza, que han sido tercos e insensibles de aparcar sus intereses partidistas y cerrar filas en torno al Ejecutivo de la Nación. Un Podemos que ha sido incapaz de dejar a un lado eso tan español, incluso en las peores circunstancias de... ' ¿Qué hay de lo mío?

Un buen amigo mío, con muchos años ya de experiencia vital y que ha pasado buena parte de su vida en Francia, me insiste siempre en una diferencia básica entre el país vecino y el nuestro: allí, los franceses, sean conservadores o progresistas, lo que ansían sobre todo en situaciones de emergencia nacional, no es tanto el hecho de que 'estén los suyos', sino el de sentirse gobernados. Tengo la impresión de que, desde este fin de semana, la mayoría de los españoles, con Sánchez a la cabeza, se sienten gobernados.>>>>>>>>>>>>>>>>>>>

Euprepio Padula, Presidente Padula&Partners y Experto en Liderazgo
He visto un Pedro Sanchez con la firmeza y serenidad que da la inteligencia, lamento que Casado aproveche estos momentos dificiles para sacar pecho. Mal muy mal Casado.
En su linea.
! Que preguntas tienes amigo! Inda, sin lugar a dudas.
O. K. Sin problemas.
Ufffffffffffff, que "talante" tengo hoy ¿Ehhhh?
Cuando razonas estás en tu sitio. Cuando riñes a la gente (yo soy gente) pierdes puntos.
Depende ante quien, ante quienes me interesan no pierdo ni medio punto y hay gente a la que de vez en cuando hay que hablarle en el mismo tono que ellos utilizan, jamás entro yo con nadie de mala forma si no contesto ante mensajes inaceptables.
Hay trabajos dignos y hay trabajos indignos. No todo vale.
Mejor dicho la forma de como se realiza ese trabajo.
Cada cual vive de su trabajo. Unos gustan más y otros menos.
Hay trabajos dignos y hay trabajos indignos. No todo vale.