Foro Común


Mensajes de Literatura enviados por G X Cantalapiedra hkboc:

CUANDO LA SALUD SE QUIEBRA
La salud manda en la vida
aunque parezca horroroso,
viendo la ruta perdida
y tú final no gozoso.

Puedes brindar con locura
por tener nuevos caminos,
y llenarte de amargura
al ver tan penosos signos.

Entre dolores que marcan
con sus huellas maldecidas,
las esperanzas se embarcan
entre dudas permitidas.

Eres parte del destino
de un camino que termina,
no puedes ser adivino
ni andar con la mente fina.

La guadaña de la muerte
terminará con la vida,
quizá quiera verte inerte
antes de la despedida.

En silencio sin pesares
caminará sin avisos,
rompiendo las soledades
y sus viejos compromisos.

La salud se va volando
sin darte cuenta siquiera,
la muerte llega callando
con la guadaña a su vera.

No puedes parar sus pasos
ni ponerte ropa buena,
la vida arrastra fracasos
que se mueren con su pena.

Los amores quedan lejos
lo mismo que las verbenas
la muerte borra complejos
y va rompiendo cadenas.
G X Cantalapiedra.
CARRETERAS Y CONDUCTORES

Entre curvas y badenes
los conductores circulan,
entre raras sensaciones
sus perspectivas anulan.

Carreteras temerosas
con la lluvia deslizante,
de vez en cuando tramposas
con el peligro delante.

Firmes con un viejo asfalto
que puede darte disgustos,
o quizá tal vez el llanto
a la vez de pasar sustos.

Conductores camicaces,
sin respetar las señales,
nunca podrán ser capaces
de conducir más normales.

El conductor que dormido
no se aparca en el instante,
es un humano perdido
que se siente intolerante.

Frenos que no se revisan
por su mal comportamiento,
a veces tampoco avisan
del fatal calentamiento.

Un peligro permanente
es conducir sin prudencia,
puedes matar a la gente
por tú negra negligencia.

Conductor marcha prudente
respetando las señales,
será tú mejor ambiente
sin sufrir cosas fatales.
G X Cantalapiedra.
CUANDO NO TE QUEDEN LAGRIMAS
Cuando la noche te amargue
con sus brisas heladoras,
y tú corazón se embargue
en esas temidas horas.

Puede que sientas la vida
como una senda traidora,
viendo sangrar cierta herida
mientras que tú pena llora.

Cuando te falten motivos
para seguir batallando,
quizá busques adjetivos
que te ayuden a ir llorando.

Sin lágrimas en los ojos
ni razones del olvido,
sin poder tener enojos
al ver tú rumbo perdido.

Ya todo se vuelve llanto
eres un ser deprimido,
contigo va el desencanto
como un sueño retorcido.

Las horas se van pasando
sin conocer su sentido,
al tiempo que van marcando
algún camino temido.

Solo queda la tristeza
amarrada al desatino,
que se abraza a la torpeza
sin conocer su destino.

Las lágrimas se marcharon
maldiciendo los caminos,
ellas solas se alejaron
sin escuchar falsos trinos.

Solo la noche terrible
hace suyo algún lamento,
y una sombra inadmisible
nos arrastra al sufrimiento.
G X Cantalapiedra.
LA MUERTE PASA DE LARGO
La muerte pasa de largo
con su guadaña maldita,
dicen que lleva el encargo
de ver si la gente grita.

La muerte viene acechando
en las noches tenebrosas,
a veces llega callando
con sus garras horrorosas.

Dicen que pasa de largo
sin saber quien la detiene,
viene buscando el embargo
allí donde la conviene.

Muerte llena de misterio
entre penumbras y llantos,
en algún momento serio
abraza los sobresaltos.

Pasa de largo la muerte
con sus brisas dislocadas,
lo mejor es tener suerte
de no sentir sus zancadas.

Viene la muerte rondando
en hospitales cercanos,
dicen que llega atajando
para aniquilar humanos.

No quiero verla de largo
cuando llegue su guadaña,
en su caminar amargo
nunca nos parece extraña.

No quiero verla de frente
con su mirada asesina,
arrastra tan mal ambiente
que nunca será divina.

Yo sé que no vive ausente
ni en la más alta colina,
su mirada permanente
a todos nos desafina.
G X Cantalapiedra.
BESOS EN EL PARLAMENTO

Que no me asustan los besos
cuando se vive el cariño,
otras veces son regresos
del hombre que fue ayer niño.

Besos en el Parlamento
entre los dos diputados,
se hizo grande ese momento
aunque no estaban sentados.

Un beso marca la vida
de muchos enamorados,
hay besos de despedida
que circulan encantados.

Un beso de amor profundo
es un bonito regalo,
nadie piensa que es absurdo
cuando se vuelve un halago.

Besos que rompen fronteras
sin estar equivocados,
suelen ser besos de veras
que caminan anhelados.

Hay besos llenos de calma
que se llevan para siempre,
algunos van en el alma
para sembrar aliciente.

Besos llenos de sorpresas
que marcan viejos caminos,
otros besos con promesas
quizá tracen desatinos.

Besos en el Parlamento
que quieren marcar historia,
hay besos que dan aliento
y quedan en la memoria.
G X Cantalapiedra.
LUCES Y SOMBRAS DEL DUERO

Las luces de la mañana
hacen brillar el sendero,
la niebla vino temprana
con su brisa de aguacero.

Pinos que marcan recodos,
álamos de los caminos,
encinas de tallos gordos
con sus pájaros y trinos.

Amanece junto al Duero
mientras la niebla se expande,
el silencio es verdadero
con esa sombra tan grande.

Luces y sombras del Duero
en la tierra castellana,
con amor al romancero
en la bonita mañana.

El Duero marcha orgulloso
mientras suena una campana,
no se siente vanidoso
ni su corriente es ufana.

Viñedos llenos de vida
que le dan coraje y fama,
vinos de marca elegida
que mucha gente reclama.

Existen sombras del Duero
que viven en la esperanza,
el hielo se vuelve acero
cuando el frío no es templanza.

Entre luces con sus sombras
el paisaje es de bonanza,
a veces hasta te asombras
de tan preciosa balanza.

En la ribera del Duero
las sombras no son murallas,
cuando el ambiente es sincero
respiras tranquilo y callas.
G X Cantalapiedra.
EL AÑO 1945, LLAMADO EL DE LA SEQUÍA EN LA CASTILLA PROFUNDA
En aquel año cuando se terminaba, la segunda guerra mundial, parecía que la lluvia era imposible de caer, sobre los suelos de la Castilla Profunda. Todo el otoño del año 1944, incluido el tiempo de invierno, y toda la primavera del año 1945, se había pasado sin caer apenas unas gotas de lluvia, que ni habían calado la corteza del suelo de los sembrados, los pastores miraban al cielo, para ver si aparecía el milagro de la lluvia, pero las lluvias no llegaban ni con los pronósticos más optimistas. Eran tiempos de hambruna, la guerra mundial y la española, se habían dado la mano en el tiempo, y la agricultura de la tierra castellana, era tradicional y sin riegos de aguas de sus ríos. Aquel mes de mayo seco y polvoriento, hicieron que los labradores de aquellos años, se desesperaban, al ver que su cosecha ni granaba ni espigaba, ya que la sequía era tan atroz, que ni paja tendrían para sus ganados. Un segador de entonces me comento, que aquel año el día veinticinco de mayo, empezaron a segar algarrobas, que en tierra fresca parecían tener algo de grano para los animales, pero que al recogerlo se daban cuenta que apenas las vainas tenían granos, era paja y poca, pero en aquellos años, todo era necesario para mantener el ganado, que era la fuerza que movía la labranza. Aquel verano el racionamiento estaba en pleno apogeo, el poco trigo que se había cogido, era comisado para poder conceder la ración de pan, a la mayoría de los españoles, que solo el estraperlo, les podía alegrar un poco el estomago. Ya que a veces el pan parecía hecho con cebada y maíz mezclados. Fueron años de mucha precariedad, la guerra civil española, había dejado a muchas familias en una situación penosa, las mujeres viudas de los muertos de guerra y sus hijos, eran condenadas a la más triste miseria, teniendo que buscarse la comida en donde cada cuál podía y dios le daba a entender. Aquel año terrible de la sequía, fue recordado por muchas personas, que en algunos casos, iniciaron el camino de la emigración clandestina, para poder salir de aquella penosa situación. Los labradores de la Castilla Profunda, lo pasaron mal, aunque algunos tenían reservas de trigo y cereales, como los garbanzos y otras variedades, que en aquellos tiempos, impedían el pasar hambre, algunos tenían su dinero guardado, y con el compraban el aceite y otros alimentos racionados, en el estraperlo, pero la clase obrera, que vivía de su salario, fue víctima de aquella sequía tan atroz, que durante un año, las nubes no querían descargar su lluvia, en aquella zona reseca, que hasta los viñedos sé resentían al no existir humedad en sus raíces. “La vendimia y el verano se dan la mano”. Esa era la expresión más acertada de aquel terrible año, que los trigos no llegaron a medir ni una cuarta desde el suelo, y la tierra de sus campos, al andar se levantaba polvo de tanta sequedad. Los pastores no encontraban verde en los campos ni prados, el pienso para mantener a sus ovejas, era caro y no siempre bueno, ya que a veces mezclaban semillas de hierbas entre los cereales, que se vendían al peso. Fue un año para tener en la memoria, aquel mes de junio, se arrojaron las dos bombas atómicas, sobre Hiroshima y Nagasaki. En el país de Japón, y en España se ocultaba la información, de aquella horrible guerra que dejo cincuenta millones de muertos, y un montón de mutilados, que hicieron que muchas personas, en aquellos años pensaran, que la humanidad caminaba a su posible destrucción, al ver los resultados finales de todo aquel matadero de humanos, donde los campos de exterminio, fueron hornos de quemar personas, por el mero hecho de ser de culturas diferentes. No debemos de olvidar nunca el pasado. G X Cantalapiedra.
LAGUNA NEGRA DE SORIA
Las historias siguen vivas
sobre su vista preciosa,
al conocerlas activas
un caudal de vida hermosa.

Entre piedras milenarias
y riscos marcando rutas,
sus vistas extraordinarias
son fortunas absolutas.

Laguna Negra marcada
por sus leyendas hermosas,
vidas que dejan grabadas
algunas cosas penosas.

Entre pinares erguidos
con sus nieves permanentes,
sus vientos corren perdidos
buscando aquellos ambientes.

Sombras de viejos pinares
que tienen fechas marcadas,
son bellos esos lugares
con las nieves estancadas.

Laguna Negra con pinos
entre paredes frontales,
sus sendas hacen divinos
estos bosques naturales.

Los ecos de la Laguna
se pierden en el olvido,
con reflejos de la luna
es un lugar distinguido.

Brisas de grandes pinares
con sus leyendas guardadas,
ecos de bellos cantares
en laderas encantadas.

Laguna Negra soriana
a la sombra del Urbión,
es fría cualquier mañana
aunque derrocha emoción.
G X Cantalapiedra.
LOS CAMINOS DEL DIABLO

Aquella noche los perros ladraban sin cesar, la salida de aquel pueblo parecía una delicada oportunidad hacia el misterio. Los tres jóvenes desafiando al miedo nocturno, decidieron salir a campo abierto. Eran sobre las doce de la noche, el ambiente que se respiraba era de pensamientos malignos, en la lejanía se escuchaba unos cencerros de los que usan los carneros, pronto se alejaron de aquellos sonidos, la noche parecía aun mucho más negra que dentro del pueblo, parecía como si el diablo les acompañara en su fatídica marcha nocturna, La intención de los tres jóvenes era llegar hasta pasar con mucho el lavajo que ocupaba la finca del señor Gervasio. Un lugar con trágicos recuerdos de suicidios y ahogamientos. Entonces se dieron cuenta que las aguas del lavajo brillaban con mucha intensidad, Sintieron como las aguas se movían sin hacer demasiado viento, Los tres jóvenes se apresuraron en su caminar, tratando de dejar atrás aquel fatídico lugar escabroso. Uno de los jóvenes miraba hacia la parte del camino que se quedaba a su espalda, y comento, estoy sintiendo pasos detrás de nosotros. Los dos amigos le dieron la mano y pararon a escuchar. Unos pasos sigilosos movían la arena de aquel camino rural. El miedo se apodero de los tres jóvenes, a la vez que se escuchaba una fuerte respiración. Decidieron en voz muy baja echarse al lado del camino y esperar a ver quien les seguía. No tardo mucho el sujeto en llegar a la altura de los jóvenes que se encontraban tirados en el suelo, esperando a ver que era aquel ruido que les venia siguiendo. De pronto vieron como el ser que pasaba a su lado, tenia unas piernas de forma de cabra, los jóvenes aterrorizados, comprobaron que tenia además cuernos, quizá como alguna vez vieron dibujos del diablo, esperaron que se alejara, aunque seguían oyendo aquella fuerte respiración, después de unos minutos decidieron volver hacia el pueblo por el mismo camino, pero su pesadilla no hacia más que empezar, al llegar al lavajo, donde las aguas brillaban tanto, se empezaron a sentir berridos de carneros y chivos, que hacían de la noche una trágica melodía, los tres jóvenes caminaban deprisa, casi muertos de miedo, sentían detrás de ellos aquellos seres nocturnos de agobiante respiración. Al final salieron corriendo para poder llegar hacia aquel pueblo agrícola y ganadero. No les dio tiempo a llegar hasta el pueblo, un ser tenebroso les paro el paso, no hablaba ni soltaba ningún ruido, pero sus ojos eran como dos faros alumbrando, el miedo a los tres jóvenes les dejo paralizados. sintieron un escalofrío galopante por todo su cuerpo, apenas se podían tener en pie, aquel extraño ser, les toco con una especie de mano muy áspera la cabeza de los tres jóvenes, y ninguno se atrevió a negarse a su repugnante caricia.
Pasados aquellos momentos tan terribles, los jóvenes sin apenas dar crédito a lo que les había pasado, continuaron su caminar al pueblo, sintiendo en sus piernas, una debilidad de cansancio y agotamiento. Ellos comentaron, jamás hablaremos de está terrible noche, lo primero que nos dirían es que estamos locos, y además nos llamarían miedosos como mínimo. Lo mejor será estar callados y sin hacer ningún comentario, no digan que somos los amigos del diablo…
G X Cantalapiedra.