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Mensajes de Manuel Lara Lemus

Mensajes de "Los garbansos tostaos" enviados por Manuel Lara Lemus:

Bueno llevas razón en esos productos que se suelen añadir a los alimentos para prepararlos. Yo recuerdo que en casa de mi abuelo los jamones de la matanza los cubrían de una capa de yeso amasado con agua porque decían que así se conservaban mucho mejor. Y las aceitunas con sosa cáustica se endulzan en 24 horas.
Yo lo del Yeso... como que no como garbanzos con yeso. Vamos, ni con una arroba de vino
Hombre el yeso es un simple polvillo que envuelve al garbanzo y que solo al tocarlo con la mano se le desprende casi en su totalidad. ¿No has probado tu este delicioso aperitivo? Pues hazlo ya verás como te gusta y lo del yeso ni te enteras. Saludos
Hay un pueblo cerca de Jaén que se llama Torredelcampo en el nació esa gran figuera del cante, ya fallecida, Juanito Valderrama. Es un pueblo original, en muchos sentidos,
el primero de ellos es la forma de hablar de sus habitantes, los torrecampeños, completamente distinta a todos los pueblos de alrededor por un excesivo acento andaluz, basado en el seseo cuando por esta zona se habla más bien un castellano sin eses. O sea que Torredelcampo más que de Jaén parece ser en esto un pueblo de Sevilla. ¿Extraño no?
Sus gentes emprendedoras, laboriosas y muy negociantes suelen llegar los primeros a todos los sitios hay quien dice de ellos que cuando colón descubrió America ya había allí un torrecampeño vendiendo "garbansos tostaos"
Fueron los garbanzos tostados tal vez uno de sus primeros y más lucrativos negocios.
Este aperitivo consistía en impregnar con yeso los gerbanzos, añadiendo un pelín de sal y pasarlos por el horno a una temperatura determinada. En loa años 1950 no había pueblo en que un torrecampeño, con una cesta de minbre plana y de poco fondo ofreciera a los niños y mayores este rico alimento. Lo mejor era la forma de hacer la venta consistía, normalmente, dado la precariedad económica de la época consistía en un trueque, el vendedor te daba una taza de tostados y el comprador le entregaba dos tazas de garbanzos. Así con un 200% este ambulante se llevaba a casa la materia prima y el beneficio. Más adelante incorporan al negocio, las almendres, los camarones, el turrón, las peladillas, los caballitos, los coches locos, y hacen de las ferias su principal negocio y riqueza. No me dirán que no son espabilados los paisanos de Juanito Valderrama.