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Mensajes de La Poesía enviados por Enrique Horna:

Me ha encantado con tu permiso la voy a subir al <a href='https://www. significadodelasflores. net/hawaiana/'>significado de la flor hawaiana</a> mi blog personal
"UNA HUMILDE MUJER"

No hay ruido en esa flor
Es la sabiduría
Contemplando los tiempos
Convirtiendo los llantos
En esperanzas
Visionando las huellas
En el necesitado horizonte.

Su cuerpo se hizo sombra
Su alma océano
Su corazón arena blanca
Un grano inmenso
En cada camino
Que recorrieron sus afanes

Es el canto de los ríos
Los rayos del crepúsculo
Paridos en el cielo
El peregrinaje de la fe
Amasando el pan bueno
Mansedumbre de la bondad
Remembranza de la risa
Sentada en la esquina
Más dulce de la casa

Es una paloma blanca
El viento de la paz
Una cuculí entonando
Los claveles del corazón
Crisol del barro divino
Abecedario humano
En cada respirar

Es una voz ancestral
Filosofía de los ecos
Indescifrables celosías del corazón
Rostro viajero sin caretas
Lagrimas caricias de la vida
Nunca peregrinan al desamor
Es un suspiro
Una lejanía perdurable
Irrigando la estancia
Nunca se fue
Es una humilde mujer.

EH
"UNA SOLA CARNE"

En la suave brisa
Del despertar
Hay una mirada
Pariendo la ternura
Inmensa cercanía
De la luz.
Un suspiro estremecido
Rostro sin espejo
Grabado en los alambiques
Del tiempo.

Es un cuerpo
Dos cuerpos
Sus carnes
Sus entrañas
Insospechado destino
Única devoción.
No hay secreto
No hay oscuridad
Yace el amor
Danzando los anhelos
Abrazando al silencio
Espuma de la esperanza
Riachuelos del ser.

Son perfiles vivientes
Aurora cósmica
De la vida
Gravitacionales huellas
Navegando sus aguas
Sembrando la semilla
De la comunión
Exquisita indefensión
Ante la sensualidad
Y el enigma
Pliegues existenciales
Desnudando sus huesos
Su sangre
Su agitación
Su asombro
Su pasión
Ojos viajeros
Cielo luminoso
De la verdad.

Una sola carne
Indómita y compleja
Unidad del fulgor
Lagrima feliz
Célula anhelante
De un solo océano
Misterio entre círculos
Indescifrables de los instantes.

Hondura de la piel
Profundidad del origen
Universal nacimiento
Rio de flores
Caudalosos colores
Buenaventura del alma
Sinfonía de mujer
Tu corazón entero
Inmenso canto
De la creación.

EH
La ternura viene envuelta
en un beso
nació un día
en que las horas
se congregaron
para aliviar sus días.

Ecuación infinita en cada
tocar del tiempo
incalculables cuitas
de la respiración
dormitando sus sueños
tendidos en el lecho
nutriéndose de vida
surcando distancias
arropada con la melancolía
son alegres ojos
curiosidad viviente
fracciones de la melodía
tentando al silencio.

Ciencia amante
del eterno universo
intimidad del horizonte
crepúsculo y sombra
termodinámica ancestral
del grano existencial
geometría de las figuras
patronas del espacio
plano de lo posible
deidades de la física
hurgando la materia
química de los cuerpos
triangulo de la energía
trigonometría del espacio
uniéndose tiernamente
con el ser.
Me ha acordado de ti Padre en este rincón de Camboya.

He visto navegar todos tus afectos y la risa de mi Madre ha parido en cada saludo del humano.

Los hombres caminan con los pasos de todos los tiempos y sonríen a los arboles como tu cantabas al viejo sauce de nuestra estancia.
Madre, las mujeres ríen como si la pobreza fuese un espejismo y los niños se asombran ante el misterio del agua.

Los templos parecen callados, su silencio es la eterna devoción al universo, reverencia grabada con la fe de lo eterno.

El camino, la piedra sabia, el canto del bosque, los gritos del cielo, la humildad en una súplica que conmueve mi alma.

Anghor Park - Camboya

EH
Muy ben Enrique.

¿Tienes algún otro poemario editado?

Buen domingo amigo.
Hola Mari

Mi segundo poemario esta en la imprenta y debe ser lanzado en el Instituto Cervantes en Sydney a finales de Mayo o primeros dias de Junio. Te enviare un ejemplar a penas lo tenga impreso. Escribeme a mi correo electronico: ehorna01@optusnet. com. au, indicandome tu direccion. Muchas gracias por tu interes y recibe un cordial saludo. Enrique
¡Buenísimo, buenísimo como siempre!

Muchas gracias Enrique.
Mi edad no tiene tiempo, es mi destino viviendo.

Sentir el vacio es un instante del destino
un rato sin tiempo
es la nada de todo lo vivido.

La distancia del cuerpo con su ropaje
sera acaso, la misma distancia
del cuerpo con su alma.

EH
¡Buenísimo, buenísimo como siempre!

Muchas gracias Enrique.
La palabra tiene todo los mundos
la semilla de la luz
nacida en cada rocío
tiene la lagrima
rebelde del llanto
y el agua del adiós afligido
en una mañana de frio

La palabra no tiene distancia
es una voz que nunca duerme
ha viajado tanto como las estrellas
pariendo la humanidad
sin las bendiciones del origen
y a veces llora su eco
se desespera cuando el dolor le hinca
y también sonríe
cuando la flor le declama
los versos del alma.

La palabra llora nuestras ingratitudes
calla cuando le sobran las vestiduras
los niños juegan con su inocencia
los viejos la recuerdan
abrazados a su nostalgia
los jóvenes le cuentan sus ilusiones.

La palabra nunca muere
ha copulado infinitamente
con la vida
ha besado cada rincón humano
se estremece con el suspiro
las huellas grabadas en la piel
sus ratos
su juventud lozana
el hasta luego sentido en su infinita hora.

EH
“La palabra penetra en el silencio, se calla con toda su alma. Los ratos no tienen tiempo son viajes de la conciencia, el espíritu está ahí, como siempre respirando su cercanía y distancia. El misterio es una pregunta, fugacidad del porvenir. A que hora? nacerían los sueños para respirar otra vez”

EH
Extraño mis sombras
Que se fueron un día
De la vieja memoria
Se marcharon sin detener
La indolencia del tiempo
Se durmieron cuando yo
Quería ser como ellos
Y era tan dulce la melancolía
De aquellos ratos
Las palabras eran corazón
El total era silencio
Que reía
Las partes jugaban
Como niños huérfanos sin edad.

Confidencia sentada en el patio
Entre voces que murmullan
Su pasión, el suspiro sin callar
El porque no tiene razón
La locura ama las entrañas
Es insania hecho ternura
Besa las rosas cantando
Los cláveles sonríen
Los girasoles más amarillos
Que los besos
Los poros extasiados
Los arboles empinan el tronco
Se vuelven soles majestuosos
Los afectos corren buscando los duendes
Y el te quiero es un balcón sin fin
Ay! Ay! Mi abrazo nunca va a dormir.

El abandono se fue con el canto
No tiene encono la ingratitud
Es la milenaria montaña
Guardando las bendiciones
Callando los secretos
Lloro mi calle risueña
Mi ventana está pintada de sueños
Viaja con mi alma
Es un color sin día
Enciende todo mi amor
Es un risueño rio
Ahí es un suspiro mi retozar.

EH
Los versos tienen su entraña
Las inexplicables angustias del destino
Sus casas orando al ángel
La sombra eterna que no explicamos
Las arenas inmensas que queman
Y que beben su propio llanto
Los hombres caminan, peregrinan su rumbo
Las arrugas se vuelven canto
Nostalgia de la noche
Silencio de las partidas
Recuerdos que tienen un día parido
Y un segundo grabado en el olvido
Las miradas del tiempo
Son un rio, un mar que nos pertenece
Nuestra barca pura esperanza
Ausencias que no reclaman
Se estremece nuestra alma
Agitación del corazón
Tersura del amar
Humana aspiración
Adiós besando la piel de lo finito
El camino graba los versos
Los pare un día
Que el viento esta risueño.

EH
Se ha acostado el día con tantas horas
Son las mías y del tiempo aquello
Son las blancas ausencias de lo invisible
Y las palabras vuelven a su necesidad
A su costumbre, a su calor
A dormir con la piel desnuda
Buscando la voz de su vientre
La brisa tiene los sueños
Los recuerdos besados
Y las realidades más dolidas
Y ella la que no sabe nada
Son los ojos luminosos de la existencia
Es dulzura sin pedir nada
El espacio no existe
Es indiferente al instante
No hay nada más sublime
Que la mano tierna del corazón
Amando su nostalgia
Bebiendo su ausencia
Selladas en las cuitas del recuerdo
El rio que nunca se cansa
Va y viene como la vida
Es humilde y soberano
Se acuesta con el sol y la luna
A cargado la sangre y la miel
Las esperanzas de los humanos
Y las crueldades que nos hacen llorar
Pero ella la Mujer la de mil nombres
Las que nos ama con su blancura y su rojo
Las que nos da el alma
Entre aguaceros y arenas
Se mezcla con las plantas y las besa
Es una rosa de carne y hueso
Ama con la inmensidad del rayo
Y llora cuando el corazón lo regala
Tiene venas que afloran sus entrañas
Brinda más amor que todo el universo
La humildad más dulce sentada en la esquina
Y sonríe con el encanto de la fe
Es niña, madre, compañera, amante, amiga
La que ha llorado las partidas
La que nos coge la mano
Para regalarnos sus días.

EH
¡Ay ¡el tiempo que pasa sin ruido
no anuncia sus horas de ansias
he soñado la risa de mi Padre,
su cuerpo acostumbrado
en la esquina de la casa
y mi Madre comulgando la mesa
sus manos las huellas de la esperanza,
los niños el albedrio del espacio
la eternidad es el futuro de siempre
mi Padre le sonríe
tiene la felicidad de la arena
del sol conjugado con la creencia
el agua es el amparo del árbol
la noche descansa alimentando los versos
el fogón calienta los cantos grabados de caminos
las mujeres cocinan los afectos
la infancia son los oídos de los cuentos.

El sauce tan apuesto, enamorando al barro
los secretos no tienen vestido,
ahí la brisa ha confesado sus cariños
la dulzura esta plena de ojos,
son los destellos de la vida
sus angustias dignificadas
en el silencio de los lejanos
las lagrimas de mi día
son flores llorando la distancia
y yo niño tan creyente como la luz
mis hermanos
ingenuas cuitas del afecto
el alma dibujando sus melodías.

EH
“NATURALEZA”

Los tiempos y los vientos
tienen su momento como la creación,
se deposita en el afecto del roció a la flor
la besa rozando los labios
cual rezar las plegarias de la inmensidad.

Los tiempos y los vientos
se marchan y vuelven, ... (ver texto completo)
PARA TI ANITA
(Mi Tía – Madre)

Tus ojos clavados en mi inocencia
mi cuerpo recién nacido
besando la tierra de nuestro pueblo
la risa joven celebrando la luz de la existencia.

Tu generosidad eran manos abiertas
recordando que la bondad tiene su propia huella
la mesa servida para alimentar los cariños.

Yo no fui el hijo parido de tu vientre
fui el hijo alumbrado en tu corazón.

Las tertulias del arraigo
los recuerdos de las partidas
la vuelta al origen, a los primeros pasos
a sus perfumes inolvidables
y a veces llorando
por las ingratitudes.

Las cosas de la vida
su final arrancándonos
las horas vividas
las risas llenas de inocencia
los abrazos del amor y tristeza
el tiempo de ausencia
los rezos llenos de nostalgia
las voces grabadas en el fondo del alma.

Vuelves al misterio
a dormir eternamente
endulzando la melancolía
musitando la memoria
dignificándonos con el amor de siempre.

EH
Muchas gracias Enrique, por compartir con nosotros tus maravillosas poesías.
“OÍA”

Mis pupilas están llenas de ventanas
son verdes y azules
están plenas de asombro
abrazando la magia
eterna escultura de la creación
hay mucha paz en sus aguas
infinita luz del cielo
mi corazón está más rojo que el fuego
la luna ha viajado tanto
para encender la montaña
las blancas casas son nidos de amores
están libando las esperanzas
por los días que vendrán
dormitan los cuerpos entre susurros
los pensamientos no dejan de cantar
las pieles son sedas
los huesos arboles
sosteniendo el surco
comulgando la sangre de la vida.

La noche ha escondido sus dolores
sus cuitas están danzando
bajo el embrujo de las estrellas
silba la brisa destilando su miel
en cada grano que penetra.

Mis ojos están embriagados de celestes
hay corales turquesas en sus pestañas
mis dedos son los peces del viento
estoy extasiado de mañanas.

EH
Muchas gracias Enrique, por compartir con nosotros tus maravillosas poesías.
Estimados amigos de Foro Comun,

Estare viajando por Andalucia entre 30.09.2018 y el 08.10.2018, si alguien vive en esta hermosa region de Espana, me gustaria obsequiarles ejemplares de mi primer poemario. Si alguien esta interesado podemos coordinar para hacerles entrega de lo ofrecido. Un afectuoso saludo. Enrique Horna
“HE AMANECIDO”
He amanecido con el amor de siempre
por esos pequeños cuerpos
de altas alturas
de ojos llenos
de distancia
y de abrazos
hechos corazones.

He amanecido entre el desayuno y el patio
recibiendo al Sol
y la luz del tiempo
contemplando el limonero
viajero de tantos sueños

He amanecido entre mi yo y mis huesos
entre mi piel y recuerdos
envuelto en imágenes
diáfanas y puras
como el agua
que algunas vez acariciaron.

He amanecido entre el murmullo de la vieja casa
su sala y sus voces
las cálidas perezosas
llenas de cuentos y cariños
entre la mesa
siempre servida
y los cantos
del eterno ruiseñor.

He amanecido con el amor de siempre
como el niño
de aquellos años
con la sonrisa plena de cielo
refugiado en las manos fuertes
de mi Padre
nutriéndome de la savia tierna
de mi Madre.

EH
¡Buenísimo, buenísimo como siempre!

Muchas gracias Enrique.
“LA CASA”

Callada esta la casa
tiene la lumbre del rocío
amando todas las auroras
besando la mansedumbre del jardín
la calidez del sol
las noches ardientes de la luna
sombra transeúnte de las horas
insaciable navegante de su historia
desvelando el rostro de cada día.

Geometría cantando a la memoria
espacios anfitriones
atesorando el clamor de los afectos
la envoltura de los huesos
el palpitar de los cuerpos
las tribulaciones del corazón
los gritos del espíritu
en cada risa declamada
en cada lágrima derramada
afanes tan sentidos
huellas del alma.

Los pasos de mi casa
no se cansan de volver
peregrinan cada recodo de su camino
galopan cada sueño
beben la savia de sus ratos
se enamoran de cada errante agitación
de cada grano sembrado
infinitamente tiernos
irremediablemente míos.

EH
“LA TIERRA MIA”

Es un deleite la tierra mía,
es un rojo vida
vibrante e intenso
en el rostro de sus mujeres.

Es un blanco puro
manso y generoso
en los ojos de sus niños.

Es fuerza y vigor,
es estruendo y desafío
en sus quebradas y cañones.

Es un espejo cristalino de agua
pura e infinita,
que se alza allá arriba
al pie del nevado y la montaña.

Es un pasado nacido
en los albores de los tiempos,
es una huaca acariciada
por los soplos de los vientos;
es misterio y sabiduría
es el homenaje
del hombre al universo.

Es un verde paraíso,
fresco y travieso
pleno de existencia;
morada de hermosas especies
lugar de fantasías y sueños.

Es una silueta requebrada
bañada por el agua de los oceanos,
es resignación y festejo
es trabajo y es fé;
es abrir el corazón y regalarlo
es partirlo en mil pedazos
y darlo sin cambio
a quién necesite de él.

Es un gozo la tierra mía
es lluvia, es calor, es nieve, es frío,
es terremoto, es viento,
es desborde y es sequía,
es abundancia y es pobreza
es canción y es llanto
es blanco y es luto,
es joven y viejo.

Es alegría y penas compartidas
es un abrazo siempre grande
! Que hermosa es la tierra mí

EH
Muy bonito Enrique tu poema, me gusta.

Saludos.
“LA FOTO

La foto tiene el espacio
de su propia emoción
la mirada de la vida
las razones y apegos
de la brisa
la eterna ilusión del momento
las huellas de los pasos
la futura añoranza
escondida en la lejanía
la insania de las horas
los fulgores de noches oradas
la cita de los caminos.

Tiene las manos acariciando
la fragilidad del instante
tersura de la seda
vistiendo la palidez
del olvido
infinidad que se burla
de la muerte.

Tiene los fogones del sol
sus arrebatos y vueltas
los delirios de la luna
la discreción del silencio
los ojos del corazón
ardiendo en melancolía
las palpitaciones del recuerdo
el rostro de la existencia.

Enrique Horna
“EL ABRAZO HERMANO”
(Para Jorge y Enrique)

Te abrazo esta tarde
donde tu humildad es llanto
conmovido en la era del grano
cosechando la dignidad del sacrificio
la fuerza de la esperanza compartida
y nuestra vieja casa una reunión de niños.

La distancia es un inacabable norte
un extraño desvarió
desgarrando sus entrañas
en las campesinas cuitas del rio
nada se ha hurtado
no tienen nombre las bendiciones
los surcos son arrugas del cariño
los arboles son profetas cantando
la eternidad de las Madres.

En la esquina la procesión se asoma
son más de cien metros de fe
la mantilla está llena de dulzura
nuestra Madre esta orando
sus entrañables melancolías
los ratos de las partidas
el aroma de la leña
el estruendo de los caballos
el canto de los gallos
la sagrada familia.

EH 31.03.2018
¡Bonito Enrique!

Deseo para usted y su familia lo mejor en estas fiestas.
Estoy volviendo siempre a la casa de mis voces
de mis tiempos
donde mis venas se quieren quedar
en el umbral que nunca se olvida
a la cabaña del corazón compartiendo
las humildes risas de la ingenuidad
mi noche era misterio
mi arenal una pampa enorme de afecto
el sauce la cuna de todos los duendes
la magia del tronco y la rama
la guitarra acariciada entre viejos momentos
y los ríos besando la esperanza
donde estará mi alma besando las hojas
mis ojos viajando más allá del cerro
las arrugas fueron días nuevos
flor de agua y barro
labrando el surco de la vida
abrazo que me quema el alma

EH
“AMANTES”

Solidario amor indivisible
relámpago hecho pieles
locas almas abrazadas
lluvia que es ternura
besando la fragilidad divina
pura vida cual rio azul eterno
supremo amparo de los seres
canto acaecido entre cariños
inocentes citas con la luna.

Infatigable verso de la noche
picara complicidad de la tarde
pan y vino de los suspiros
sosiego del destino agradecido
misterio burlándose de las horas
los días nunca se cansan
regresan siempre con sus rosas
alumbrando todas las ingenuidades
luz parida en el rozar estremecido.

La fe abre sus ojos
camina erguida entre el horizonte
humanizando el paso del viento
brisa bendita de los poros
ofrenda del corazón apasionado
verdad mas allá de las alcobas
eco vivo de las sombras
espíritus esculpiendo pertenencia
perpetua razón de su existencia.

EH
“VIDA Y SILENCIO”

Viene todo en silencio
Sufriendo
Llorando
Amando
Sonriendo
Transmitiendo los suspiros
de las Marías que siempre nacen
son las flores pariendo todos los días
son cantos riachuelos de ausencias
estancia, camino y partida
navegante bebiendo soledades
el pan necesitado eternamente
afanes del amor
viaje infinito del firmamento
buscando la razón
de la extraña humanidad.

A donde se irá toda la vida
cada fracción del tiempo
vibraciones de las pieles
solidaridad de la carne
quietud de los huesos
agitación de la sangre enamorada
ratos del eco
alcoba del afecto entregado
beso desnudo de la esperanza
risas de las sombras peregrinas
labrando los surcos hechos vida
puñado de los misterios noches
pasión del corazón burlándose
de las infidelidades del destino.

EH
“TUS BESOS”

Me tienen tus besos atrapado en la eternidad del afecto
en el humor de tu piel que transita todos mis días
en las soledades de las cumbres,
en las lagrimas que nos pertenecen
que moldean el barro de nuestros días
palpitando la cuna de todos nuestros frutos.

No han dormido nunca nuestros afanes
se han osado a penetrar la noche
a cantarle al día
a perdonar las maldades de la vida
a dignificar el dolor
a sonreírle al infortunio del olvido
hemos vuelto a la mañana nuestra
a decirle a la distancia que tiene el sorbo
mas tierno de nuestro afecto
a abrazarnos eternamente
como la noche acaricia el día
la melancolía se viste de fe
tu boca es la mía y mi boca la tuya
fiesta es nuestra cercanía.

Amanecemos siempre
como el mar se cobija
en la arena de la esperanza
en la luz parida en cada adiós de la noche
las ausencias rezan al infinito
recitan los versos de las estrellas
son ojos del universo
suspiramos todos los besos
viajamos eternamente
en cada callar de la vida.

EH 09.12.2017
Enrique H. ¡Qué gusto leerte ¡
“MIS BULLAS”

Mis bullas son la mesa grande de mis ratos
libando la soledad sin irónicos rezos
irreverentes como los carnavales de verano
bailando cada cielo mío
arrullando todos los anhelos
son ecos entrañables de viejas voces
brujerías de la luna besando el mar
son fuegos ardiendo las pasiones
agitados rojos de mis rincones
vericuetos del horizonte revelando mi casa
acoderando fielmente en los puertos del mañana
irrigando afectuosamente los surcos del alma
eternidad paterna del refugio
mansedumbre del tiempo
pernoctando el reposo del silencio.

Se esconden en el pináculo de las montañas
miran de frente a los ojos de las rocas
aspiran toda esencia de la luz
son felices con la calidez de los arboles
desafían la santidad caliente de los desiertos
aman caminando cada grano de las arenas
se conmueven con el oasis de los colores
se enamoran de cada pétalo de las flores
se purifican con cada lagrima del sol.

Mis bullas tienen un nido sin horas
la juventud ingenua de los picaflores
los brincos atrevidos de las estrellas
la esquina cantando cada beso robado
las confesiones sagradas de las sombras
ofreciendo sus brazos al abandono
dulcificando las manos del adiós
ataviando la ingenuidad de las creencias
aplaudiendo la rebeldía de los sueños
son las melancolías del arcano
perfumando cada huerto del universo
penetrando cada entraña del barro
esculpiendo la risueña esperanza
libres como las aves dignas de la lluvia
honrando el esfuerzo humano.

Hay en mis bullas la melodía del rocío
la sonrisa serena del albedrío
los lagartos ojos de los instantes
la piel errante de la lejanía
la paz de los girasoles asilando la brisa
los ocultos misterios de las nubes
los cantos luminosos de las noches
los labios curtidos de los suspiros
es un niño jubiloso silbando la vida.

EH
Querido Hornada, eres terriblemente genial. Que gozo leerte admirado Enrique.
“DISTANCIA”

Tengo los átomos del silencio
arrullando las calladas voces
de mis cercanías
de mis tertulias con el amanecer
con las esperanzas navegando el cielo
faroles rojos del viento
vuelve mi corazón campesino
a buscar la sombra de los arboles
a celebrar los caminos de sauces
a sonreír con el verde del universo
a besar sus casas encantadas.

Escucho el rio de la vida
su aroma tiene lejanía
es incansable melancolía
se embarco con el tiempo
se volvió marinero intrépido
fragilidad desnuda
en una lagrima del rocío
cuantas partidas del asombro
cuantos surcos labrados
semillas desgarradas
sentimiento postrero.

La distancia es una risa viajera
tiene pasados y futuros
las lágrimas buenas de la mujer
la inocente rebeldía de los niños
la serena resignación del sufrimiento
son oraciones vivientes
comuniones que nunca se callan
tránsitos sueños
recitando las dudas del camino
besando lo intocable
conmovedor espejo del destino
humano encuentro.

EH
Querido Hornada, eres terriblemente genial. Que gozo leerte admirado Enrique.
“A VECES”

A veces quiero quedarme
donde no puedo estar
plantar mi cuerpo y alma
donde no he nacido
regresar al primer día
de mi partida y al último
de mi arraigo.

A veces quisiera no haber partido
sentarme en la vera del rio
contar las aves jugando
cantar los viejos versos
escuchar los cuentos
de las sabias voces.

A veces quiero dormir
bajo la sombra de los arboles
aspirar los humos de la tierra
bailar el vaivén de la brisa
perfumar mi albedrio
con la exquisitez de las flores.

A veces quiero navegar
la lejanía del horizonte
fraguar mi sonrisa
y volver jubiloso
a la casa de siempre
a refugiarme en sus patios
a jugar la niñez
ignorando el presente.

A veces quiero irme
de donde nunca he llegado.

EH
Querido Hornada, eres terriblemente genial. Que gozo leerte admirado Enrique.
Muchas gracias por sus palabras Juan.
Me uno al agradecimiento de Ciudadana por tus magnificos poemas, y a este concretamente por su dedicación a los más debiles, los niños.

Saludos. Juan Pavelo.
Te abrazare esta tarde en silencio
como si nada importara
íntimamente solos
rendidos al paso del tiempo.

La jungla ya no asusta
los destellos del espejismo
quedaron atrás.

Las ropas nuevas se volvieron harapos
los sueños se ríen un instante de Julio.

Te besare en lo invisible
en la recóndita luz
que no se ve
pero estremece.

Todas las risas volvieron
a jugar con nosotros
como en los días de patios y flores.

Ya no hay angustia en esta hora
el sol se está acostando
el viento camina erguido
los caminos se callan
para recibir a la luna.

Te voy acariciar siempre
en cada poro de la noche
en la piel del silencio
en la lagrima del rocío.

Te beberé en el aliento de la lluvia
en cada visita de la lejanía
en la plegaria del mañana
en cada suspiro del corazón mío.

EH
“VEINTICUATROS”

El tiempo incansable viajero
hurgando las dimensiones
efímero color del tesoro
coqueteando con la fe
espejismo sin preguntas
no sonríe a los huesos
no lamenta los caminos
no perfuma las pieles.

Mi gata ignorando su soledad
la vive soñando inocencias
la duerme, la contempla
cerrando sus ojos
buscando paz y abrigo
calor de la ternura
fascinada por los verdes
cantares hechos lejanía.

Veinticuatros que nunca se marchan
vuelven con el sol iluminando los patios
besando a los limoneros, aspirando sus horas
suspirando los murmullos de aquellos días
labrando las arrugas de la vida
saboreando el barro, bebiendo la lluvia
sintiendo cada huella sufrida
cada casa vivida.

Las sombras petrificadas
voces amadas gritando su silencio
el viento soplando su apuro
estremecido con su melancolía
escalando las alturas del momento
superstición orando al misterio
tallando la piedad del recuerdo
azuzando el olvido doliente de la distancia
añorando el nido
bebiendo el rio tan sabor mío.

EH
“DONDE ESTARA”

Donde estarán mis ojos de aquellos ratos
la arena eterna coqueta con la esperanza
la vieja cabaña vestida de humildad
el olor a tierra amada por la lluvia
el campo libre abrazando al cielo
durmiendo sus cuitas con la noche.

Donde estará el solitario bosque
dulcificando las entrañas del picaflor
la callada risa de los arboles
sus bailes con el viento
sudores ganando el pan de los siglos
ecos resonando al tiempo.

Donde estará mi piel de hojas mansas
la piedra testigo del amor lejano
volando alto los sueños de la inocencia
la pureza de la flor sin palabras
las campesinas bendiciones del riachuelo
la blanca sabia de la generosidad.

Donde estará mi agitado corazón
ataviado con la juventud de la risa
bebiendo la bendición del agua
transitando las sombras de los caminos
cabalgando las estrellas del firmamento
volviendo al día nuevo de mi partida.

EH
Me uno al agradecimiento de Ciudadana por tus magnificos poemas, y a este concretamente por su dedicación a los más debiles, los niños.

Saludos. Juan Pavelo.
“UNIDAD”

Comulgando el cuerpo y el espíritu
inclinados ante el altar de la correspondencia
saboreando la ostia infinita del espejismo
pertenencia sin palabras
granizos golpeando la conciencia
desbocadas ausencias
colgadas de inocentes lagrimas
refugiadas en el sinfín del sueño
transitando la esquina del tiempo
persiguiendo al horizonte
imaginado su rumbo
embelesados con la rebeldía del mar
alucinando las estrellas
besando las nubes
admirando al sol y la luna
reverenciando la noche
alborotando la desnudez del amanecer
vistiendo al rocío de colores
frio, calor, lluvia y trueno
amantes melodiosos del todo
viajando estamos
bebiendo la luz del acertijo
nuestra sangre hirviendo
suspirando el fuego del silencio
misterio geométrico de la piel
distancia que nunca duerme
magnificencia de la vida
línea perpetua de la creación.

EH
“CAMINO A CASA”

Madre, recibe esta tarde
el mango más sabroso
de mi cariño
la miel más dulce
de mi espíritu
los rojos de mis suspiros
las palpitaciones de mi corazón
la piel de mi alma
la melancolía de mis ojos.
Edén de mis afectos.

He recorrido todas las lejanías
del abandono
he sufrido el desamparo
en cada estación del tiempo
pisando el fango de la miseria
asustado por el odio sin sentido
torturando el blanco de los crédulos
angustiado ante el abuso maligno
clamando la luz de tu sonrisa
pronunciando las silabas de tu abrazo.

La oscuridad ha cubierto el cielo
las estrellas extraviaron sus destellos
las luciérnagas escondieron su brillo
el rio ha llorado el ultraje al niño
las piedras han enloquecido de impotencia
las aves se ocultaron con la luna
las montañas han cesado sus perfumes
los mares se han puesto a llorar.

Camino a casa, Madre
mi esperanza ha cantado con la lluvia
mi sonrisa ha danzado con la aurora
mi sed se ha saciado con tus huellas
el agua se volvió mansa refrescando mis vacios
la tierra purifico sus entrañas
el sol se vistió de niño
el rocío beso a los picaflores
las mariposas liberaron sus colores
el mango ha florecido de nuevo
el puerto del destino es una humilde calle
infinita pertenencia de nuestro encuentro.

EH

PD: Para aquellos niños perdidos, huyendo de las miserias humanas, buscando la ternura de sus madres.
“DESEO”

Las olas van y vienen
como muchachas al que
el amor les debe tanto
la arena albergando
tantos átomos, tantos rostros,
tantos cuerpos sin preguntas
sin pentagramas ni agendas.

Risas, azucares y sales
sabores y aromas que cantan
sin esperar nada
de la caricia humana
sin la compasión
vestida de soledad y ausencia.

Mirada de mujer
que se pierde con esa luz
huyendo de la agonía
sombra peregrina
perfumando la vida mía
mi corazón entero
al pie de tu deseo.

EH
“AÚN”

Aún te puedo besar esta noche que dormitas abrazada
al tiempo de la brisa, silbando las melodías del alma
te puedo sentir en el respirar del espíritu viajando su sueño
caminando en las intimas estancias de la eternidad
en la paz de la divinidad, en la luz de las estrellas.

Silencio purificador, fuego, lumbre abrigándome sin palabras
musicalidad del ser en la más profunda conversación de mi afecto
en el rozar de la piel que tiene todos los poros del llanto y la alegría
de las edades que fugaron con la sabia de la noche y el día
lloran y ríen en cada esquina, se juntan en el rio de la esperanza.

Duermes amada mía como sombra abriendo la puerta del misterio
transitando el lejano pueblo, la historia grabada en el corazón
escenificando el circo diario de la existencia, el azul de la quimera
el sol enamorando a la luna extendiendo los brazos
ternura huyendo de la angustia y el agravio
rosas amorosas besando aún la trascendencia de la vida.

EH
“AVOCA”

Las olas vienen como camino abierto
buscando la orilla, encontrando su mundo
sonriendo la tarde, gozando la noche
aplaudiendo el estruendo del agua
dándole aliento a la roca
invitando al viento con su arrullo de esperanza
mi desvelo se hace un día nuevo
tierno, cariñoso, apacible como el vuelo de las aves.

Tus besos mujer tienen la desfachatez del tiempo
las huellas mojadas del firmamento
el abrazo azul del silencio
la palabra callada más tierna del suspiro
el corazón estremecido sin reclamar al destino
la sonrisa más genuina de la plenitud
el tiempo detenido en la miel de la piel
la elevación mas ingenua y santa del espíritu.

Avoca línea infinita del mar
rebeldía del horizonte explorando el universo
intima inquietud preguntando a los huesos
la conciencia de los afectos, las inquisiciones del sol
la ironía de la luna, el libre albedrio de los sueños
burlándose de los rituales del qué dirán
embriagados ante la sinfonía del cariño
alucinados con la paz del suspiro.

Es el Cádiz mas ansiado, el anhelo más amado
es la pasión alumbrando su propio camino
es saciar la hambruna de la lejanía
prender fuego a las tristezas
reverenciar la bondad de la fe
reírse como niños del torpe mundo de los adultos
es tiritar de asombro con la luz de los astros
pincelada infinita en un bocado de ternura.

EH
“TU SONRISA MADRE”

Tiene la eternidad más allá de la circunstancia
los amarillos girasoles de las palpitaciones
las caricias rosas ofrendadas al ser
la ternura del tiempo como capullo escondido
alejado de la tristeza y la neblina del olvido.

Tiene la infinidad del espíritu mensajero
pariendo a los hijos de la vida
la comunión del llanto por el recién nacido
el silencio purificador de los sacrificios
el fuego de las entrañas abrigando un respiro.

Tiene las estaciones detenidas del viento
las llanuras purificadoras de las esperanzas
la compasión de la brisa por lo sufrido
la sombra hermanada de los inocentes
las lagrimas de las huellas hecho destino.

Tiene los abrazos jubilosos de mi pueblo
el Cristo asomándose en un esquina
la musicalidad del rio cantándole a las flores
la rebeldía de la lluvia besando el barro de Dios
el baile del sol enamorando a la luna.

Tiene el hechizo de una noche estrellada
el vuelo de las aves marías surcando el cielo
la leña ardiendo calentando las tertulias
las esteras de los humildes durmiendo su afecto
los oídos a las murmuraciones del amor.

Tiene la calidez de una antigua casa
un batan moliendo los aderezos del hogar
el patio grande de los cariños y juegos
los suspiros de los viejos tiempos
los días floreciendo como frutos nuevos.

Tu sonrisa Madre es un colibrí picando mi corazón
un ruiseñor cantando la nobleza de la creación
un árbol erguido iluminando mi estancia
es la plenitud de mi melancolía
asombrado ante la magia de tu risa.

EH
“LA QUISE MUCHO PERO NO LA AME”

La quise mucho pero no la ame
mas allá de la esquina
aspirando su anhelo
velando la ventana curiosa
donde ella se ocultaba.

La divisaba entre la luz del cielo
en cada sonido del espacio
sumergido en mi océano
aspirando su anhelo
embriagado de ilusiones
y ansiedades desbocadas.

Ella era como una ola atrevida
inundaba la vereda
con la melodía de su cuerpo
palpitando su encanto
haciendo reír a la brisa
jugando como luna traviesa
como juega el destino
con las barajas de la vida.

Era esbelta, dulce y buena
nuestra cita se hizo tarde
el querer se quedo inmóvil
colgado en el farol del tiempo
se la llevaron sin despedida
como si el silencio y la distancia
tuviesen mas color que mi alma.

La quise mucho pero no la ame
más allá de mis versos
saboreando su nostalgia
torturando mis soledades
refugiado en el susurro del bosque
abrazado a mis melancolías
arropado al papel de las sombras.

Era tan mágica su mirada
tenía quince razones
para volar entre las nubes
para aliviar la miel de sus poros
para sonreír mis palabras
para abrazarla fuerte
en cada estremecer de su eco.

Nos encontramos una vieja noche
en el sueño de los espíritus
en la cima de las bendiciones
ella cubierta de dulzura
yo con mi corazón peregrino
bebiendo el beso de su alivio.

EH
“ESPERANDOTE”

Te estaré esperando
una noche sin presente
aguardando como luciérnaga
sediento de oscuridad.

Me quedaré quieto
en mi tiempo y espacio
ya no viajaré en la búsqueda
del todo pasa.

Me refugiaré en la selva
poblada de recuerdos
me ocultaré en los montes
entre sombras claras y oscuras
en silencios que hacen bien
a la razón, callado
sin hablar con la luna
sin reclamar, sin llorar
sin balbucear los anhelos.

Te estaré esperando
en la esquina de todos
donde los pensamientos giran
se marchan y vuelven
se transforman alumbrando
en esa mansa quietud
de la espera sin distancia
sin prisa para gozar
el espejismo de tu vuelta.

Enrique Horna
“CONCIENCIA”

Momento de lejana e intima soledad
instante humano que no se puede evitar
cita de las viejas aspiraciones
reunión en el portal de los sueños
alumbramiento mágico ante la vida
momento del viaje sin razones
conciencia pura de nuestra existencia.

Orilla de afectos como agua mansa
evocación hecha tierna brisa
asombro ante la infinita realidad
abrazando los acertijos del sentimiento
distancias paridas sin saber
renacida en la palpitación del espíritu
fibras del ser abrazando y esculpiendo
la búsqueda de todos: ¡El Amor!
ángel del misterio de los días
sombra de las noches claras y oscuras
comulgada en los altares del tiempo.

Me duele la ciencia hecha muerte
los fuegos del exterminio humano
la destrucción de la creación
la indiferencia ante el dolor
la idolatría de lo banal
mis brazos no son espinas
mi alma no es hipócrita plegaria
mis manos no tocan la falsa caridad.

Hermano abraza esta noche a tu hermano
ofrécele las semillas de la bondad
regálale una mirada mansa de paz
busca al niño y a la niña que te suplica
las flores tiernas de la alegría.

EH
“UN CONEJO BLANCO Y MI GATA TERNURA”

Dulzura de la mañana, pincelada de ternura
magia magnificada en un conejo blanco
incansable labrador de su destino
artesano de su suerte, transgresor de espacios
viajero sin límites mojándose con la luz.

Dulces ojos felinos de asombro
caricias invisibles descifrando la sabia
naturaleza nutriente de la belleza
melodía sin sonido sacudiendo el tiempo.
infinitas esperanzas de nunca renunciar.

Acaso necesito de mi piel?
la ventana del corazón está abierta
expulsando la sombra de la tristeza
libre albedrio de los sentidos
vibración del espíritu, paz sin color
melancólicas cuevas de las añoranzas
carnaval de acertijos hechos corazón.

¡Ay Conejo Blanco! corre, salta, vuela
bebe el rocío de las flores sin reverencia
pinta los ojos vivaces de la risa
esculpe la sencillez de los humildes
comulga la inocencia de los niños.

¡Ay Gata Mía! peregrina observación
ojos austeros de callada meditación
alumbrando los instantes del ser
sintiendo el alma de las cosas
aurora plenitud de existencia
vibración de un rato de la vida.

EH
“TREINTA TRES AŇOS”
(33)

Treinta tres años tiene la selva, los ríos, las montañas
los desiertos, los oasis, las ramadas, el sol, la luna
el sauce, los arrozales, los arboles, las aves
los andes, las altas cumbres, los estrechos
los empinados senderos, las lluvias del asombro
la noche fría y bohemia, un rincón alucinante
para escribir versos a la amada de siempre
de todas las estaciones, la de la gran cuidad
de las ostentosas casas y humildes cabañas
de las playas esperanza desabrochando la piel
para recibir el beso de la vida.

Es un barranco romántico, un sendero frente al mar
es parir todos los hijos con la sonrisa más hermosa
con el dolor más sublime de la maternidad
es llorar de alegría y brindar por el misterio
la angustia de la ausencia, es extrañar su aire
oración para que nunca se marche, es cobijar
en una sola mano toda la humanidad del ser.

Es dormir fungido en un solo sueño
es una tarde respirada con los afectos Padre y Madre
es viajar con la esperanza y volver al primer encuentro
es escalar el pico más alto y bajarlo tomados de la mano
es un lecho donde lo sensorial es sublime
se descubre, se visualiza, la divinidad es presencia.

Es irse sin olvidar cada lágrima derramada
cada risa compartida, cada promesa jurada
es navegar, volar, cruzar todo el océano
para encontrar un mundo nuevo
juntitos los dos
sembrando nuestras semillas
nuestras mas ingenuas y hermosas flores
nutrir sus raíces, podar sus ramas
esculpir sus hermosos tallos
y amarnos agradecidos como
si el mundo desapareciese mañana.

Por todo lo descubierto
por todo lo vivido, por todas las auroras
y las noches que vendrán después
por todos los panes del afecto
que nuestras almas hornearan
por eso y muchas cosas mas
¡Te amo vida mía!

EH
“AQUELLA TARDE”

Aquella tarde fue revelación
anhelada comunión de encuentro,
descubriendo mi sendero
apurando mis agitados pasos
prestos para llegar a tu puerto
a la casa de tu ternura
a los girasoles de tus besos.

Aquella tarde no fue sueño
ni canto quejumbroso
fue resplandor hecho mujer
ternura ahuyentando las soledades
bálsamo a las espinas del desamor
proximidad a la sabia de los afectos

Aquella tarde fue espíritu abrazado al ser
danzando todos los fuegos del sol
dulcificando los poros
descubriendo la verdad del silencio
reverencia profunda a la pasión
oración a los grandes patios del sentimiento.

Aquella tarde tu olor perfumo el horizonte
tu piel quieta y dulce me acogió en su orilla
suspiraste con la calidez de las flores
esculpieron tus manos las esperanzas
escribiste sin palabras los versos de mi alma.

Aquella tarde no tiene ausencia
no tiene distancia
no tiene tristeza
vuelve siempre
iluminando mi sombra
transitando por mi mundo
no pesa, no duele,
es ligera como la brisa
que me trae tu nostalgia

EH
“MI CAMA”

Mi cama es el horizonte de todas las distancias
se cubre con todo el manto melancolía del olvido
desfilando con las sombras
transitando con el peso del afecto
sentido sabor agridulce de la evocación.

Mi cama es un alto en el camino
abraza la noche con plegarias
solidarias cual racimo de rosas
cada pétalo de ellas son mis amores
eternos con sus tallos risas
dolientes con sus espinas angustias
presentes con el silencio purificador.

Mi cama es un altar sin color
ahí comulgan todas mis soledades
encienden el fuego redentor
auscultando realidades del “Yo”;
desgarro fugitivo de las tristezas
sin reclamar nada al vacío.

Mi cama es pradera infinita
donde discurren sonoros riachuelos
mansos testigos de los fogones cariños,
dormito la vida envuelto
en la apacible dulce piel
de mi muchacha vida.

EH
“EL AMOR”
El amor es un hilo de agua cristalina
que baja, que penetra en los surcos del alma
es un tiempo sin tiempo
que estremece cuando llega
que bendice y toca
que implora y ruega
que ríe y llora
en un abrazo de encuentro y despedida.

Es cerrar los ojos en una noche necesitada
es una necesidad sin vergüenza
es un viento que besa el corazón
con alegría y pena.

Es hablar a solas con el silencio
es interpretar las ausencias
es abrazar a la ilusión
es navegar en la incertidumbre
y volver siempre al primer encuentro.

Es la caricia mano con su perfume sufrimiento
es el recuerdo tan sincero
es la pena más llorada
la risa mas reclamada
es la madre de todas nuestras razones
el padre de todas nuestras aspiraciones.

Es un canto que se vuelve oración
Es tributo al corazón
Es tesoro en la agonía
El dolor que sangra
es pasado, presente y futuro anhelo
de un beso correspondido.

EH
“MI ABUELA”

Se me ha partido el pecho, apoderándose de mi día y noche
es una sombra, un espejismo como una luna que se pierde
en los infinitos del mar.

No hay que olvidar las voces entrañables que salen del alma
eternos ecos de sabiduría que tocan el ser.
Son las viejas madres llenas de paciencia, han sufrido el amor
se han rejuvenecido con el paso del tiempo.

Han caminado senderos con su fe, esperanza, esfuerzo y sacrificio
amando a sus hijos, sus nietos, llorando ausencias y partidas.

Envejecieron cargando todas las tristezas que trae la existencia
cerrando sus ojos casi sin ver,
pero el amor no se toca, se siente proclamándose como deuda sin reclamo
respirado en la mas intima palpitación.

Ya no lloran los caminos Abuela,
me estas abrazando y arrullando
en esta noche de distancia
y en esta cercanía que deja la ternura
Madre de mi Madre quien me bendijo
un día de los viejos tiempos.

EH
“TODOS ESCRIBIMOS”
Todos escribimos sin lápiz y papel,
suspirando un recuerdo
anhelando una caricia
volteando la esquina
con la mirada del tiempo.

Todos escribimos sin lápiz y papel,
murmurando nombres de los ausentes
recordando calles, orillas de mar,
nieves, mares, selvas y ríos
posadas de calor y abrigo.

Todos escribimos sin lápiz y papel,
en un amanecer que es luz
y esperanza de volver a creer
dispersando la neblina congoja del olvido
apretando las manos como inocentes niños.

Todos escribimos sin lápiz y papel,
en una tarde soleada
de encuentro y despedida
grabando afectos en las almas
de los seres que no volveremos a ver.

Todos escribimos sin lápiz y papel,
construyendo puentes invisibles
en los senderos del sentimiento
tallando la huella
con el asomar del horizonte.

Todos escribimos sin lápiz y papel,
balbuceando palabras a lo desconocido,
a veces alegres o desesperadamente
preguntando él porque
de nuestro presente.

Todos escribimos sin lápiz y papel,
cantando sones, bailando la existencia
aprendiendo a caminar colgados del sueño
con sus bordes y costuras, esculpiendo
nuestro grano de arena en el misterio de la vida.

EH
“MI CALLE”

He de arrancarle al pergamino de la tarde su adiós de siempre
despidiéndome de mis violetas risueñas.
Recibiendo una noche sin prisa, adormecida con el pasar del silencio
seductor e irreverente.

Los jirones del pasado son un cumulo de esperanzas, aflicciones y deseos, desembocados en esa calle transitada por millones de vidas.
Ahí, están grabados sus viejos pasos, sus huellas sucias, sus sudores;
anhelos y desesperaciones.

Corrida de niños, lentitud de ancianos, todos en la misma vía
soledades caminantes, invisibles afectos.
Sombras de amores pasando cual viento incansable
en la búsqueda del entendimiento.

EH Ronda – España
“MUCHACHA”

Muchacha, cuando te beso toda mi humanidad se estremece
convirtiendo el afecto en un viajero de la noche.
Ahí, tu espíritu es una mansa melodía del mar, tu cuerpo
camino sin fin; posada de encuentro.

Muchacha, de mis manos y corazón nace un rio de ternura
lleno de miel como tu angelical dormitar.
Es una eterna quietud, caricia invisible del tiempo
es tocar lo invisible, es nacer sin la fe de la costumbre.

Muchacha, nuestro universo es una complicidad hecho esquina
es una silenciosa ventana elevada al abrazo amante.
Tu espera es inocencia sin tributo a la cruz de los creyentes,
nuestro lecho es comunión que purifica antiguas heridas,
la paz dulce que amo.

EH SIENA (ITALIA)
Mi correo electronico es: ehorna01@optusnet. com. au. Saludos