Escritos "literarios" originales y propios de cada forero

MARI ...

ANGEL, PARA FINALIZAR.

LA PESCA. NUEVO CAPÍTULO.

COMENTABA YO QUE NO SABÍA SI MI PUEBLO ESTÁ CERCA DEL RÍO, O ES EL RÍO EL QUE ESTÁ CERCA DE MI PUEBLO. Bueno, No importa...

Hoy voy a ser breve para no hacer perder la paciencia a mis amigos/as foreros. Citaba el otro día varios procedimientos prohibidos para pescar las distintas variedades de peces que mi río, sí, digo bien, mi río, tiene. Otro de los actos prohibidos es la CAL VIVA. Había que elegir un río con poca agua, normalmente cerca del nacimiento, ya que, si la cal viva es arrojada en pozos de más de metro y medio de profundidad, no causa el efecto esperado. Por ello hay que elegir un tramo de río bastante amplio y no profundo, que se vea la corriente. El método es bien sencillo, se echa la cal viva en el agua y a esperar, poco tiempo, dado que, el agua se lleva la cal viva. Lo peor de todo, el mal causado es enorme, porque, por supuesto, hay que echar una buena cantidad. Este método, además de estar prohibido, mata pequeños y grandes. Por otro lado, no se usa mucho porque es muy escandaloso, ya que todo el río baja "de blanco", dando lugar a que la autoridad competente vea rápidamente lo que ha sucedido.

En mi vida he visto un solo caso. Estaba yo pescando en un río de Asturias, el río MUNIELLOS, afluente del río Narcea. Y vi que el agua estaba completamente blanca. Se me acercó el guarda forestal y me preguntó si había visto algo. Le dije que no. Que ese acto barbárico no tenía nombre... me dijo que era terrible porque mataba todo lo que encontraba a su paso. No sé lo que sucedió más tarde. Aprovecho para decir que el bosque de MUNIELLOS es una de las manchas forestales más extensa que hay en Europa.

NUEVO CAPÍTULO. LA PESCA.
No sé si mi pueblo está cerca del río o es el río el que está cerca de mi pueblo. Bueno, no importa.

HOY: la dinamita y el carburo. Antes de proseguir mi relato les diré que siendo un chavalete, todos los amigos del barrio, nos divertíamos "tirando botes de carburo". Salíamos a las afuras de León -a un paso de casa-, hacíamos un agujero en la tierra, más o menos la circunferencia de un bote. Echábamos carburo en agua y tapábamos el agujero con el bote... había que largarse de allí, y esconderse, pues los gases que desprendía el carburo, al no tener salida, DISPARABA EL BOTE a gran altura, como si fuera un platillo volante, como te diera en la cabeza... Ya, Ya. Bueno, pues así nos divertíamos; por supuesto, teníamos infinidad de juegos. No como ahora que no saben NI UNO. Bien, para otro día relataré los juegos en la edad infantil. Ahora lo que nos toca.

La dinamita. Consitía en tirar un cartucho de dinamita en un gran pozo y a esperar un poco. La explosión no se hacía de rogar. El sonido era muy grancde. La expansión hacía que peces grandes y pequeños, salieran muertos a la superficie. Nunca vi un caso con dinamita, pero mineros me lo contaron.

El carburo. He relatado la forma de lanzar botes de carburo. Pues bien, el carburo se metía dentro de una botella con agua. La reacción química empezaba ya. Entonces, se tapaba la botella con esos tapones que cierran herméticamente. Hace años, antes de que salierea al mercado la botella de gaseosa con ese tapón, había otra botella que tenía una bola, el gas ocasionado cerraba la bola para que no se escaparan los gases, y de pronto: ¡Zumba! La botella explotaba y mataba todo lo que estuviera en su radio de acoión. Tampoco presencié ningún caso, me lo contaron y es cierto.

NUEVO CAPÍTULO. LA PESCA: Hoy LA NASA.

No sé si mi pueblo está cerca del río o es el río el que está cerca de mi pueblo. Bueno, no tiene importancia. Hoy trataré LA NASA. A simple vista es una especie de cilindro no perfecto hecho de mimbres y con una entrada en forma de embudo. De tal suerte que, si entra un pez en ella, no acierta por donde salir. ¿Cómo pescar con NASA? Es muy fácil. Cogemos un trozo de río, dicho trozo, así como todo el río ha de traer poca agua. Colocamos la nasa más o menos en el centro entre las dos orillas. A ambos lados de la nasa (esta tiene que estar sumergida, al menos el embudo de la nasa en el agua) colocamos piedras grandes para que no se escapen las truchas. Bien, ahora es muy sencillo, unos metros por arriba removemos las piedras y picando con palos las cuevas, de tal suerte que las truchas hostigadas van directamente hacia la nasa. Cuando pasan unos minutos, levantamos la nasa y dentro de la misma: una trucha, dos, cinco, nueve, ninguna... Y, hala, otro tramo de río, así una y más veces. Se pescan muchas truchas. Posiblemente sea la forma menos peligrosa de pescar, aunque, como es natural: ESTÁ PROHIBIDO.

NUEVO CAPÍTULO. La pesca: Hoy PESCAR A CHAPUZO.

Bo sé si mi pueblo está cerca del río o es el río el que está cerca de mi pueblo. Bueno, no tiene importancia.

Hoy contaré la "modalidad A CHAPUZO". En mi pueblo había gente que se metía dentro de una cueva repleta de barbos y truchas. Había que sumergirse a una profundidad de unos 2 metros o quizás algo más. El pescador, buen pescador salía a la superficie con buenas capturas. Si la cueva era un "tapín" o una pradera, no corría peligro el buen buceador, puesto que, si se derrumbaba la cueva, como era de tierra y de hierba, se disolvía en el agua y haciendo un poco de fuerza salías al exterior. Ahora bien, si la cueva era de roca, ¡ay!, amigo, había que tener mucho cuidado. La roca era fija, no se movía. ¿Qué podía suceder? Pues, la pesca, al sentir que alguien intentaba cogerla, se estiraba hasta el último recodo de la roca. El buceador iba detrás de ella metiendo más y más la mano por agujeros, salientes, entrantes y... en un momento determinado quedaba tu mano atrapada en un hueco de la peña. Se acababa el oxígeno y tenía que salir, pero como no podía porque su brazo estaba aprisionado... póngase en lo peor. Sí, aquella persona moría dentro de la cueva. Otra fatalidad era que, alguna vez, un buceador, al intentar salir de la cueva, se golpeaba la cabeza contra la peña, desnucándose. Cerca de mi pueblo, en el mismo río, que yo sepa, murieron dos personas pescando A CHAPUZO.

NUEVO Y ÚLTIMO CAPÍTULO. La corriente eléctrica.

Me quedan por poner los siguientes: Redes, trasmallos y garrafas. Lo dejaré porque es sencillo, pero si alguno lo desea, se lo cuento.

No sé si mi pueblo está cerca del río o el río está cerca de mi pueblo. Bueno, no importa. A lo que vamos. Por muchos ríos pasan tendidos eléctricos. Por mi pueblo también. No era tendido de alta tensión, era muy pobre pero lo suficiente para hacer daño. Un señor que entendía lo que hacía, iba casi todos los días al amanecer al río. Tendía un cable en el río de parte a parte, debajo del cable que llevaba corriente. Con un gran palo, en altura suficiente, enganchaba el cable que él llevaba con el del tendido eléctrico. Depués, en un gran tramo del río, había que asustar a los peces - con este sistema caían todos los peces-, había que meter ruido dentro del agua. La pesca obligada, pasaba por el cable que había puesto el paisano. Cuando llegaban al radio de acción de la corriente, los peces caían electrocutados. El señor y su ayudante se ponían por debajo unos cuantos metros y a recoger la pesca. Era peligroso, había que tener cuidado. Y especialmente no dejar colgado el cable, tenía que desengacharlo de la corriente eléctrica, y si lo dejaba puesto porque se le olvidara o porque llegara alguien y para que no les viesen, marchaban. No le digo lo que pudiera pasar si pasara por alí una vaca, ¡O CUALQUIER PERSONA! He terminado la gran parte de mi relato. Si le ha gustado, encantado y si por el contrario no fue así: ni fu ni fa, pues, tan amigos, como siempre.

MARI. ¿Están todos?

Un saludo y buenos días

BUENO DÍAS, pienso que sí, que si están todos, incluso los dos primeros que pusiste en Canales.

Saludos.

MARI
Una vez más te doy las gracias