"Canales-La Magdalena" Un solo pueblo

PREPARACIÓN

PREPARACIÓN
Para comenzar con esta rica receta hay que asegurarnos de que las almejas estén bien limpias de arena. Así que preparad un bol con abundante agua fría y una cucharada de sal, dejar las almejas sumergidas en el agua de 30′ a 2 horas, dejadlo lo máximo que podáis para asegurarnos que estén bien limpias. Si no disponemos de mucho tiempo, podemos dejarlas en remojo por la mañana, siempre siendo consciente de que estén en una temperatura fresca.

2º En una sartén amplia a temperatura media-alta, añadimos dos cucharadas de aceite de oliva virgen extra. Cuando esté caliente añadir la guindilla y removemos. Pasado un minuto agregar 125 ml (½ vaso) de vino blanco y las almejas bien escurridas de agua. Tapar y dejar unos minutos para que se cocinen, estarán cuando todas estén abiertas, esto nos puede llevar unos 5 minutos. Cuando estén cocinadas apartar del fuego y reservar. Es importante no cocinar demasiado las almejas, ya que cuanto más las cocinemos, más pequeñas y secas se quedarán.

3º Por otro lado en un cazo con abundante agua fría y sal cocer la pasta fresca. Seguid las instrucciones del buen cocinado de esta que encontraréis en el envase, ya que cada pasta tiene un tiempo de cocción.

4º Calentar una sartén con 3-4 cucharadas de aceite a fuego medio-bajo, añadir el ajo, el puerro y la cebolla. Rehogar durante unos minutos hasta que comience a estar blandita, esto nos llevará unos 5 minutos. Llegado este momento añadir 80 ml de agua, 80 ml de vino blanco y los tomates cherry, dejar 10 minutos para que se reduzca.
5º Colar el caldo que hemos obtenido de la cocción de las almejas sobre la sartén o wok (¡este caldo está realmente bueno!). Dejar 2 minutos y a continuación añadir la pasta fresca, las almejas, y la mantequilla. Dejar a fuego bajo otros 2 minutos, remover de vez en cuando. La mantequilla ayudará a este plato de pasta a estar más suelto y a crear una salsita con el vino blanco.
6º Llega la hora de emplatar. Para ello nosotras hemos usado un poco de perejil fresco picado, además de una guindilla seca picada, pero claro eso último solo para los amantes del picante.