"Canales-La Magdalena" Un solo pueblo

REINO DE LEÓN

Tierra de cortes y reyes
Tierra de alta nobleza
Tierra de plena belleza
Y de costumbres y leyes….

Tierra de altas montañas
y de profundas llanuras.
Y entre sus estirpes puras ... (ver texto completo)
muy bonita Coral haciendo honor a nuestro León
Un besin
REINO DE LEÓN

Tierra de cortes y reyes
Tierra de alta nobleza
Tierra de plena belleza
Y de costumbres y leyes….

Tierra de altas montañas
y de profundas llanuras.
Y entre sus estirpes puras
tejieron grandes marañas.

Leoneses de baja cuna
hicieron grandes hazañas
y el dolor de sus entrañas…
como el monte a la lebruna.

Tierra de agua de nieve
Tierra de torres sagradas
Tierra de guerras ganadas
Tierra de luz y relieve.

Coral
LAGO DE ISOBA. Puebla de Lillo (León)
Así lo hizo la mujer. Una vez esparcidos, Jesús levantó sus ojos al cielo y los bendijo. Al instante de cada uno de los huesos surgió una hermosa vaca, quedando aquel corral convertido en una espléndida majada del mejor ganado La mujer llena de gozo dio gracias a Dios y salió corriendo a decirles a sus vecinos todo cuanto había ocurrido en su casa. Los vecinos en vez de alegrarse, recomidos de envidia, comenzaron a insultarla, e incluso pretendieron arrebatarle alguna de sus vacas. Ella, viéndose en tal aprieto, salió en busca de los peregrinos y los halló sentados en un altozano no muy lejos del pueblo. Envuelta en lágrimas les contó lo sucedido. Entonces uno de los peregrinos se levantó, se puso de cara al pueblo, extendió su mano derecha y, presa de la indignación, gritó en tono solemne:
¡Húndase Isoba, menos la casa del cura y la de la pecadora!

Inmediatamente y en un abrir y cerrar de ojos un gigantesco torrente descendió de las montañas hasta anegar el pueblo. Sólo la casa del cura y la de la pecadora se salvaron de aquel diluvio particular. Así nació el bello lago de Isoba. Dicen que en ciertas noches de luna llena desde el pueblo de Cuénabres se oyen los bramidos del lago tal como si fueran los fragores de las olas del mar en medio de una tormenta.
LAGO DE ISOBA. Puebla de Lillo (León)
La mujer, convencida de que aquel misterioso peregrino cumpliría sin ninguna duda su palabra, accedió a la petición. Llegada la hora de la cena se pusieron a la mesa y le dijeron a la “pecadora”:
-Vaya usted recogiendo todos los huesos de su vaca en una canasta grande; mañana, antes de marchar, le diremos lo que tiene que hacer con ellos.

La hospedera cumplió sus órdenes. Acabada la cena, los extraños peregrinos se fueron a descansar repartidos por el pajar y la tenada.
Al día siguiente, al rayar el alba, los huéspedes se levantaron y recogieron sus escasas pertenencias dispuestos a reemprender el camino. La mujer, mosqueada ante el silencio de Jesús y sus compañeros, les preguntó:
- ¿Y qué he de hacer con los huesos de mi vaca que me mandaron guardar anoche?
-–Arrójelos por el corral antes de que partamos.
LAGO DE ISOBA. Puebla de Lillo (León)
En cierta ocasión un grupo de peregrinos que iba a Santiago siguiendo el valle del Porma, llegó al pueblo de Isoba. Estaban cansados y hambrientos. Pican a la puerta de la primera casa:
-Una limosna, por amor de Dios. Somos peregrinos que vamos hacia Compostela y venimos hambrientos y agotados.

Desde el interior de la casa una voz les respondió:
-Dios les ampare.

Siguieron picando casa por casa y en todas la misma respuesta: “Dios les ampare”. Estaban ya a la salida del pueblo y tan sólo quedaban dos casas. Picaron en la primera. Salió a recibirlos el señor cura que, solícito, les dio algo de comer, pero les explicó que su casa era muy pequeña y no podía dar albergue a todos. Le dieron las gracias y se fueron a buscar fortuna en la última casa. Nada más picar apareció en la puerta una mujer de cierta edad que los vecinos llamaban “la pecadora” (en alguna de las versiones “maledicentes” se cuenta que era la madre soltera del señor cura). Escuchó muy atenta las palabras de los peregrinos.
-Sí que puedo hospedaros, pero soy muy pobre y no tengo para daros de cenar- les respondió.
- ¿Entonces de qué se alimenta, buena señora?-preguntó Jesús, uno de los peregrinos.
– Con la leche que me da una vaquina que tengo en la cuadra.
– Tenemos mucha hambre. Podíamos matar la vaca y usted nos la prepara. No se preocupe: Dios proveerá. Yo le prometo que recibirá el ciento por uno- le aseguró el peregrino.
LAGO DE ISOBA. Puebla de Lillo (León)
Y antes de comer, para desearos: una suculenta comida, una amena sobremesa, una, muy muy, feliz tarde.... Os dejo con una pizquilla de nuestra riqueza geográfica. (¡COMO TE QUIERO LEÓN!) el lago de "Isoba" y una de sus leyendas.

Era allá por el siglo X de nuestra era. Los musulmanes devastaban con sus razzias las llanuras de la meseta convertida en “tierra de nadie” o zona fronteriza: la “Batalla por León o los trabajos “autónomos” del Cid Campeador que alquilaba sus servicios al mejor postor, son una muestra de la inseguridad de la planicie castellano-leonesa. A pesar de la victoria de una coalición de los incipientes reinos Cristianos de origen visigodo en Simancas (939) la paz, como la alegría en casa del pobre, duró muy poco porque la aparición en escena de Almanzor sembró por todas partes el “terror sarraceno” (Carrión de los Condes, León, Astorga…, Santiago) Así que los peregrinos, por seguridad, hacían su camino hacia Compostela por la montaña (Valle de Mena, Merindades, Montaña Palentina y vertiente sur de la Cordillera Cantábrica), aprovechando los pasos más transitables, en algunos casos ya marcados por las calzadas romanas. La siguiente leyenda da fe del peregrinaje por el Viejo Camino de Santiago.
LAGO DE ISOBA. Puebla de Lillo (León)
Y aquí tenemos foto de Durruti.
Buenos días a tod@s!
Buenas noches "colegis": Una "horeja" con sus sesenta "minutejos" me ha costado encontrar el modo de introducirme en esta nueva forma de operar... (Y eso si lo he conseguido, a saber) pues, como sabéis, ha tiempo que no entro por estos lares. Hoy, por fin, lo hago para saludaros y para hablaros, en estos tiempos, de un personaje leonés; seguro que a muchos de vosotros os servirá para recordar parte de la historia de nuestra tierra.
Hoy, a continuación, hablaremos, de: José Buenaventura Durruti Dumange.
Y hasta aquí, por hoy, hemos llegado y, hemos terminado.
Solo una cosina: Muchos cambios, no se si buenos o malos, pero resultaran ser muy malos si ellos han causado que el alma de este foro se haya marchado.
SE ECHA MUCHO DE MENOS A NUESTRA YOLI. BESITOS CARIÑO VUELVE......
Un fuerte abrazo para tod@s.
José Buenaventura Durruti Dumange (León, 14 de julio de 1896 – Madrid, 20 de noviembre de 1936) 1 fue un sindicalista y revolucionario anarquista español.

Durruti fue una de las figuras más relevantes del anarquismo español y de su organización sindical CNT. Falleció a comienzos de la Guerra Civil Española luchando en el bando republicano al frente de una formación de milicianos conocida en su nombre como columna Durruti.
Su muerte
Tumba de Durruti en el cementerio de Montjuic (Barcelona).
Aproximadamente a la una de la tarde del 19 de noviembre de 1936 (en plena Batalla de la Ciudad Universitaria de Madrid), en la calle Isaac Peral, menos de dos horas después de una entrevista en la calle para el noticiario filmado del PCUS, hieren a Durruti en el pecho con una bala de dudosa procedencia; lo llevan en estado grave al Hotel Ritz, 8 sede del hospital de sangre de las milicias catalanas, donde muere a las cuatro de la mañana del día siguiente. La autopsia reveló que la muerte se debió a los destrozos causados por una bala calibre nueve largo, que penetró por el tórax y lesionó importantes vísceras. Su cuerpo se entregó a los servicios especializados del municipio de Madrid para su embalsamamiento, ya que sería trasladado y enterrado en Barcelona. 9 Su deceso fue ocultado en un primer momento a la población y a la milicia para evitar desánimos, 10 pero la noticia se extendió rápidamente. A su entierro en Barcelona acudieron decenas de miles de personas.

La muerte de Durruti ocurrió en oscuras circunstancias que han propiciado la aparición de diversas hipótesis para explicar su deceso. Según la CNT, escuetamente fue una «bala fascista». c Las emisoras de radio de la zona franquista les atribuyeron el hecho a los comunistas, quienes a su vez aseguraron que los autores habían sido trotskistas o hasta los propios anarquistas por su enfrentamiento con la dirección. Se ha dicho también que fue víctima de unos desertores que él mismo intentaba detener. También se asegura que fue un disparo salido de su propia arma: algunos afirman que se le cayó su "naranjero", mientras que otros aseguran que Durruti sólo portaba una Colt 45
José Buenaventura Durruti Dumange (León, 14 de julio de 1896 – Madrid, 20 de noviembre de 1936) 1 fue un sindicalista y revolucionario anarquista español.

Durruti fue una de las figuras más relevantes del anarquismo español y de su organización sindical CNT. Falleció a comienzos de la Guerra Civil Española luchando en el bando republicano al frente de una formación de milicianos conocida en su nombre como columna Durruti.
Cansado de las disputas internas y el desgaste del Comité de Milicias Antifascistas (de la cual era jefe del departamento de transportes) debido a la guerra civil, decide ir al frente con el bando republicano, para liberar Zaragoza, otro gran núcleo urbano anarquista, de los sublevados. Se forma entonces la famosa columna Durruti. La columna, que no dispone de suficientes armas y menos aún de artillería, no está en condiciones de asaltar Zaragoza y tiene que limitarse a tomar todos los pueblos por donde pasaba. En ellos los campesinos se ven libres para hacer la revolución: se expropia a los terratenientes de sus tierras, que se colectivizan, se suprime la propiedad privada y se instaura el comunismo libertario. En noviembre de aquel año marcha a Madrid con su columna a contener la ofensiva de las tropas sublevadas.
José Buenaventura Durruti Dumange (León, 14 de julio de 1896 – Madrid, 20 de noviembre de 1936) 1 fue un sindicalista y revolucionario anarquista español.

Durruti fue una de las figuras más relevantes del anarquismo español y de su organización sindical CNT. Falleció a comienzos de la Guerra Civil Española luchando en el bando republicano al frente de una formación de milicianos conocida en su nombre como columna Durruti.
Su actuación en la Guerra Civil Española
Al estallar la Guerra Civil en 1936 es uno de los principales protagonistas de los sucesos revolucionarios de julio, formando parte del grupo «Nosotros» (sucesores de «Los Solidarios») y de la dirección en la defensa de la ciudad de Barcelona, donde fallece su compañero Francisco Ascaso en los enfrentamientos callejeros con los sublevados. El 20 de julio, ya derrotado el alzamiento en Barcelona y siendo la CNT la dueña de la situación, sobre todo tras apoderarse del parque de Artillería de San Andrés, sus principales dirigentes se entrevistan con el presidente de la Generalidad catalana, Lluís Companys. En una segunda entrevista al día siguiente, después del pleno de Federaciones locales de la CNT, Durruti junto con otros principales dirigentes de la CNT proponen nombrar un Comité Central de Milicias Antifascistas de Cataluña, aceptado por las restantes organizaciones. Este comité (formado por libertarios, republicanos, nacionalistas y marxistas) se convierte en el verdadero poder en Cataluña, ratificando la Generalidad posteriormente lo que decide.
José Buenaventura Durruti Dumange (León, 14 de julio de 1896 – Madrid, 20 de noviembre de 1936) 1 fue un sindicalista y revolucionario anarquista español.

Durruti fue una de las figuras más relevantes del anarquismo español y de su organización sindical CNT. Falleció a comienzos de la Guerra Civil Española luchando en el bando republicano al frente de una formación de milicianos conocida en su nombre como columna Durruti.
En 1931 vuelve a España y se integra en el sector faísta (próximo a la FAI) de la CNT —beligerante con la II República— y toma parte en las insurrecciones de Figols de 1932 y 1933. A consecuencia de ello, el gobierno republicano lo deporta como preso preventivo junto a otros anarcosindicalistas a Guinea Ecuatorial y Canarias, en el barco mercante Buenos Aires.

Durante todo el periodo republicano participa activamente en huelgas, mítines y conferencias por el territorio nacional y pasa numerosas veces por la cárcel.
José Buenaventura Durruti Dumange (León, 14 de julio de 1896 – Madrid, 20 de noviembre de 1936) 1 fue un sindicalista y revolucionario anarquista español.

Durruti fue una de las figuras más relevantes del anarquismo español y de su organización sindical CNT. Falleció a comienzos de la Guerra Civil Española luchando en el bando republicano al frente de una formación de milicianos conocida en su nombre como columna Durruti.
Tras estos hechos se refugia brevemente en Gijón y luego pasa la frontera a Francia, huyendo del servicio militar. Allí permanece de diciembre de 1917 a enero de 1919, mientas continúa en contacto con militantes leoneses. De vuelta a España, se afilia a la Confederación Nacional del Trabajo tras instalarse en La Felguera, donde existía un gran número de obreros metalúrgicos y el anarcosindicalismo tenía gran influencia.

Sospechoso por sus actividades revolucionarias, la guardia civil lo detiene y lo envía a La Coruña, y de allí a San Sebastián al descubrirse su deserción del ejército. En el Consejo de Guerra alegó tener una hernia para ganar tiempo y poder fugarse, tras advertir a su hermana Rosa para que obtuviera ayuda de sus amigos de León. En junio, se exilia de nuevo en Francia, instalándose en París y trabajando en los talleres de Renault. Continúa recibiendo información sobre los acuerdos tomados por grupos anarquistas españoles, y la decisión de la CNT de adherirse a la III Internacional (a cuyo II Congreso en Moscú fue enviado como delegado Ángel Pestaña). Estas noticias lo animan a regresar a España en 1920.

Se traslada en 1920 a Barcelona, donde se afilia a la CNT. En 1922 forma junto con Juan García Oliver, Francisco Ascaso y Ricardo Sanz el grupo «Los Solidarios», con el que perpetra un atraco al Banco de España de Gijón en 1923. Se le imputa también el asesinato del cardenal de Zaragoza, Juan Soldevila y Romero. Tiene que huir a Argentina y luego a Chile, donde, junto a otros criminales anarquistas, lleva a cabo el primer asalto bancario en la historia de ese país. El atraco es parte de una campaña para reunir recursos y liberar a otros criminales anarquistas que se encuentran encarcelados en España. Continúa luego su paso por otros países latinoamericanos y europeos. En Francia lo encarcelan junto a Francisco Ascaso y Gregorio Jover por participar en actividades "revolucionarias" en España, por lo cual comienza una gran campaña internacional a favor de su amnistía que concluye con la liberación de los tres presos anarquistas.
José Buenaventura Durruti Dumange (León, 14 de julio de 1896 – Madrid, 20 de noviembre de 1936) 1 fue un sindicalista y revolucionario anarquista español.

Durruti fue una de las figuras más relevantes del anarquismo español y de su organización sindical CNT. Falleció a comienzos de la Guerra Civil Española luchando en el bando republicano al frente de una formación de milicianos conocida en su nombre como columna Durruti.
La neutralidad española durante la Primera Guerra Mundial impulsa la industria y economía españolas, ya que ambos bandos recurren a España para obtener materias primas y productos manufacturados. El trabajo en las minas aumenta y envían a Durruti, junto con otros obreros, a la localidad de Matallana para instalar lavadoras mecánicas. Allí los mineros declaran una huelga ante los malos tratos recibidos por uno de los ingenieros, exigiendo su destitución. Como medida de apoyo, Durruti se niega a continuar con el montaje mientras continúe el paro de los mineros, gracias a lo cual se traslada finalmente al ingeniero. A su regreso a León, Mijé le llama la atención por lo sucedido y le advierte de que la guardia civil se interesaba por él, los dirigentes de la Unión Metalúrgica lo amonestan por su conducta, y su antiguo maestro, Melchor Martínez, le aconseja que emigre ante la actitud de las autoridades.

Su padre le consigue una plaza como mecánico ajustador en la Compañía Ferroviaria del Norte y decide aceptarla. En estas circunstancias le sorprende la huelga general revolucionaria de 1917. Por la rebeldía demostrada durante dicha huelga, Durruti pierde su puesto de trabajo en la Compañía Ferroviaria. Además, la Junta Directiva de la Unión Ferroviaria (perteneciente a la UGT), de la que era afiliado, expulsa al grupo de jóvenes que había ejercido mayor resistencia durante la huelga, incluyéndolo a él, por defender posiciones revolucionarias y alegando indisciplina.