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Antiguo mercado del born construido en 1876 por Josep Fontserè

Antiguo mercado del born construido en 1876 por Josep Fontserè.

El Born ha salido de la UVI. Ya luce completamente rehabilitado. Se han cambiado o recuperado los característicos vidrios que cubren la fachada, la escalera y la totalidad de la cubierta que estaba muy dañada por el abandono. Los complicados trabajos de reforma se tuvieron que hacer en dos fases. El concejal de Cultura, Jaume Ciurana, explica que cuando acabe la rehabilitación, empezarán los trabajos de arquitectura interior y luego la adecuación museística del espacio. En la actualidad, se están desmontando los andamios que han cubierto el yacimiento y se están construyendo las salas que se ubicarán en cada uno de los cuatro extremos del mercado.
"La intención es que el Born pueda inaugurarse en otoño del 2013", apunta el concejal, aunque no se descarta que la apertura pueda adelantarse a septiembre y recuperar así la antigua tradición de estrenar algún equipamiento o parque durante la Mercè o justo el 11 de septiembre.
Por lo pronto, el nuevo Born se ha estructurado en dos niveles. Un primero, bajo rasante, donde se podrá visitar y pasear entre las ruinas de 1714. Y, un segundo, a pie de calle que será transitable longitudinalmente. Ciurana matiza que se quiere convertir el antiguo mercado en un plaza pública por donde el peatón pueda circular libremente durante el día. Un recorrido de acceso público y gratuito con el que se quiere recuperar el carácter abierto del antiguo mercado que cerró sus puertas en la década de los 70.
El equipamiento dispondrá de 6.700 metros cuadrados de exposición. El proyecto es obra de los arquitectos Enric Soria y Rafael Cáceres, aunque este último dimitió hace dos años por cuestiones "técnicas". La rehabilitación del Born tampoco ha estado exenta de polémica, los vecinos denunciaron que la reforma que ahora se ultima estaba cambiando la fisonomía del edificio de Fontserè.
Sobre los restos se han habilitado unas plataformas que formarán anchos pasillos que permitirán visionar el yacimiento desde el aire. Incluso se habilitará un ascensor para que personas con disminución física puedan bajar a pie de yacimiento, aunque no podrán hacer todo el recorrido por seguridad. Una baranda que rodeará el perímetro con paneles explicará la historia de los restos y permitirá conocer de cerca los entresijos del yacimiento que ocupa 8.000 metros cuadrados.