Gramática española (aprendizaje y enseñanza)

LA CACOFONÍA. Se comete cuando repetimos unas mismas sílabas o letras que producen un sonido desagradable: CABALMENTE CAYÓ CASI DE CABEZA. Vemos que la sílaba CA se repite cuatro veces en la misma frase; y produce mal sonido.

La cacofonía que resulta del encuentro de vocales en la pronunciación se llama HIATO " DE ESTE A OESTE "

NO HA DE CONFUNDIRSE LA CACOFONÍA con la ARMONÍA IMITATIVA que usan los poetas como imitación de lo que expresa la poesía.
PLEONASMO. Se comete cuando se usan palabras que no son necesarias para el perfecto sentido de la oración, sino una redundancia, que sirve para dar fuerza o vigor a nuestra expresión: YO MISMO DETUVE AL LADRÓN. La palabra MISMO, aunque no hace falta para comprender bien el sentido de la frase, vale para darle más fuerza. Así, se dice también: YO LO VI CON MIS PROPIOS OJOS.

Hay otro pleonasmo, usado a cada paso, tanto en la conversación como en la escritura, que consiste en repetir un complemento por medio del pronombre personal.
OTRO VICIO DE DICCIÓN. Se llaman vicios de dicción ciertas imperfecciones que van contra la pureza del lenguaje. Los principales son:

EL BARBARISMO, que atenta contra las reglas y propiedad del lenguaje cuando se escriben o pronuncian mal las palabras o se emplean vocablos impropios.

EL SOLECISMO, vicio que se comete faltando a las reglas de concordancia o de construcción. Hay algunos solecismos autorizados por el uso y como modismos o forma peculiares algo apartadas de las leyes gramaticales, los solemos ver empleados por escritores de renombre y hasta autorizados por la Academia. Ejemplos: "A ojos vista". "A pie juntillas" " En buen hora, en mal hora".

(Continuará).
HIPERBATÓN.

En la oración, cada palabra desempeña un oficio, y, en consonancia, ha de ocupar un lugar determinado en la expresión. La alteración de este orden da origen a la figura HIPERBATÓN.

El orden de colocación de las palabras, preceptuado por la sintaxis regular, es el siguiente:

Los artículos precederán al sustantivo o a las palabras sustantivadas. Los adjetivos irán junto al nombre: unos delante; otros, detrás, para no modificar el significado (NO ES LO MISMO HOMBRE GRANDE QUE GRAN ... (ver texto completo)
HIPÉRBATON. Continuación.

Primeramente, irán las interjecciones y los vocativos: a éstos seguirá el sujeto con sus complementos (genitivo y nombres en aposición), después, el adverbio de negación, detrás el verbo y sus adverbios.

ELIPSIS. Figura usada a cada paso en nuestra lengua:

... Yo soy nieve en las cumbres;
soy fuego en las arenas;
azul onda, en los mares;
y espuma en las riberas... Bécquer.

Hay elipsis en el segundo verso porque no va expreso el sujeto: yo. Y el tercero y el cuarto, porque se omiten los verbos y sus sujetos: Yo soy.
HIPERBATÓN.

En la oración, cada palabra desempeña un oficio, y, en consonancia, ha de ocupar un lugar determinado en la expresión. La alteración de este orden da origen a la figura HIPERBATÓN.

El orden de colocación de las palabras, preceptuado por la sintaxis regular, es el siguiente:

Los artículos precederán al sustantivo o a las palabras sustantivadas. Los adjetivos irán junto al nombre: unos delante; otros, detrás, para no modificar el significado (NO ES LO MISMO HOMBRE GRANDE QUE GRAN HOMBRE).

El adjetivo "medio / media" va siempre colocado delante de la palabra a que hace referencia: medio kilo, medo ciego, a medio hacer. El pronombre relativo, a continuación de su antecedente. Las preposiciones, precediendo a las palabras que afecten. Las conjunciones, entre las oraciones o vocablos que enlacen.

(Continuará).

Cuenta verificada
@larazon es

Picar Viñeta:
A mi como mujer estas tonterías de ellos- ellas etc no me hacen sentirme más integrada en la sociedad, si no tienen otras cosas mejores que aportar estamos listos. las payasadas no sirven para nada, bueno sí, demuestran que de donde no hay no se puede sacar.
ROSALÍ: JA, Ja, Ja.

¡Qué razón tienes!
Miembros y " miembras".

Jóvenes y "jóvenas".

Altos cargos..."altas cargas"

Y ahora: PORTAVOCES Y PORTAVOZAS.

No serán las últimas.
A mi como mujer estas tonterías de ellos- ellas etc no me hacen sentirme más integrada en la sociedad, si no tienen otras cosas mejores que aportar estamos listos. las payasadas no sirven para nada, bueno sí, demuestran que de donde no hay no se puede sacar.
Miembros y " miembras".

Jóvenes y "jóvenas".

Altos cargos..."altas cargas"

Y ahora: PORTAVOCES Y PORTAVOZAS.

No serán las últimas.
CONTINUACIÓN.

Tú con acento y tu sin acento.

Tú con acento es un pronombre personal. ¿Dónde estabas TÚ?

Tu sin acento es un adjetivo posesivo. Tu libro. El libro te pertenece, es tuyo.

Dé con acento es del verbo dar. Dé una limosna a ese pobre.
... (ver texto completo)
TÉ con acento... es una planta. Voy a tomar UN TÉ.

TE sin acento... es un pronombre personal de segunda persona. TE lo digo yo.

SÉ... verbo.

SE... pronombre.
Análisis de un discurso
Por Julián Pérez Porto.

El análisis del discurso según explica Juan Eduardo Bonnin, pueden mencionarse tres factores relacionados con la lingüística que fueron claves en el desarrollo del discurso como objetivo de análisis: el abandono de la oración como unidad de análisis, la redefinición del sujeto y la preocupación por el uso del lenguaje en la comunicación. La filosofía, por su parte, aportó la pragmática, la teoría de los actos del habla, la perspectiva arqueológica y el principio dialógico.

A partir de la década del “70, los teóricos del discurso se separan en dos grandes corrientes: la escuela francesa del análisis del discurso y la lingüística crítica, que luego pasó a ser conocida como el análisis crítico del discurso.

Aunque ambas corrientes presentan diferencias metodológicas y terminológicas, comparten ciertos presupuestos básicos respecto a la definición del discurso como la articulación compleja de una superficie lingüística o textual con las condiciones extralingüísticas que la hicieron posible.

Por lo tanto, el análisis del discurso supone que ningún texto puede ser analizado sin tener en cuenta su contexto, que a su vez debe ser definido en función de los objetivos de la investigación y a partir de las distintas ciencias sociales que intervienen en ella.

Para la escuela francesa, la unidad de análisis debe ser el dispositivo de enunciación que vincula, en forma dialéctica, una serie de regularidades lingüísticas y textuales con ciertos actores y prácticas sociales. Las propiedades relevantes de estas prácticas realizadas para la formulación de los textos forman las condiciones sociohistóricas de producción. El objeto de análisis del discurso, por lo tanto, está dado por la relación sistemática entre estas condiciones y el conjunto de textos producido a partir de ellas.

o sea.
Las reglas precedentes no son aplicables a los monosílabos que, en general, no llevan acento, salvo cuando la tilde se utiliza en función diacrítica para diferenciar entre palabras de la misma estructura y distinta significación u oficio gramatical. Posiblemente esta diferencia sea la más fácil de aplicar.

Ejemplos: Él se acentúa solamente cuando es pronombre personal... ¿Quién rompió EL plato? Él, se refiera a un pronombre personal. Sin embargo, EL sin acento es un artículo y acompaña al nombre... ... (ver texto completo)
CONTINUACIÓN.

Tú con acento y tu sin acento.

Tú con acento es un pronombre personal. ¿Dónde estabas TÚ?

Tu sin acento es un adjetivo posesivo. Tu libro. El libro te pertenece, es tuyo.

Dé con acento es del verbo dar. Dé una limosna a ese pobre.

De sin acento es la preposición... De.
Adjetivación/ y/o adverbios.
*^*^*^*^*^*^*
Adjetivo absoluto
Adjetivos comparativos
Adjetivos compuestos
Adjetivos cuantificadores
Adjetivos demostrativos
Adjetivos descriptivos
Adjetivos indefinidos
Adjetivos interrogativos
Adjetivos numerales
Adjetivos ordinales
Adjetivos personales
Adjetivos posesivos
Adjetivos superlativos
**********************
Adverbios comparativos
Adverbios con posesivos
y otras estructuras adecuadas
Adverbios de afirmación
Adverbios de cantidad
Adverbios de duda
Adverbios de frecuencia
Adverbios de lugar
Adverbios de modo
Adverbios de negación
Adverbios de tiempo
Adverbios interrogativos.

o sea.
OTRA REGLA.- Cuando finalicen en consonante que sea ENE o ESE: Turrón, Leganés; sin embargo, si una palabra aguda termina en ENE o ESE precedida de otra consonante, no llevará acento: Canals, Isern, a menos que esa consonante, sea también ENE o ESE, como: Orleáns.
Las reglas precedentes no son aplicables a los monosílabos que, en general, no llevan acento, salvo cuando la tilde se utiliza en función diacrítica para diferenciar entre palabras de la misma estructura y distinta significación u oficio gramatical. Posiblemente esta diferencia sea la más fácil de aplicar.

Ejemplos: Él se acentúa solamente cuando es pronombre personal... ¿Quién rompió EL plato? Él, se refiera a un pronombre personal. Sin embargo, EL sin acento es un artículo y acompaña al nombre... El plato.

Mí y Mi... Mí con acento es pronombre. Sin acento puede ser un adjetivo posesivo, que indica posesión o pertenencia: mi libro, mi casa...
EL ACENTO Y LA COMA.

Vamos con el acento. Estamos perdiendo el acento en las palabras que lo llevan. Hay que repasar.

PALABRA AGUDA. Es la que lleva la intensidad de la pronunciación en la última sílaba. Ejemplo: París,

Reglas. Se acentuarán todas las terminadas en vocal: Perú, escogí, dominó, sofá, amé...
OTRA REGLA.- Cuando finalicen en consonante que sea ENE o ESE: Turrón, Leganés; sin embargo, si una palabra aguda termina en ENE o ESE precedida de otra consonante, no llevará acento: Canals, Isern, a menos que esa consonante, sea también ENE o ESE, como: Orleáns.