La Poesía


*AUSENCIA*

Ir y quedarse, y con quedar partirse,
partir sin alma, e ir con alma ajena,
oír la dulce voz de una sirena
y no poder del árbol desasirse;

arder como la vela y consumirse
haciendo torres sobre la tierna arena;
caer de un cielo, y ser demonio en pena,
y de serlo jamás arrepentirse;

hablar entre las mudas soledades,
pedir prestada, sobre la fe, paciencia,
y lo que es temporal llamar eterno;

creer sospechas y negar verdades,
es lo que llaman en el mundo ausencia,
fuego en el alma y en la vida infierno.

Lope de Vega
Gracias, me ayudó en un comentario de texto que tenía que hacer para la escuela.
¿Se dirige usted a mí?
Yo cobarde no oculto
mi fe en ti, desdeñada poesía,
ni el ciego amor y el fervoroso culto
con que en tu aras postré algún día.
No reniego de ti cuando la mofa,
cuando villano insulto
responde sólo tu vibrante estrofa.

(Aplíquese el cuento vos)
Muy ridículo papel hacen los plagiarios que escriben centones.
LA AVUTARDA.
TOMÁS DE IRIARTE

De sus hijos la torpe avutarda
el pesado volar conocía,
deseando sacar una cría
más ligera, aunque fuese bastarda.

A este fin, muchos huevos robados
de alcotán, de jilguero y paloma,
de perdiz y de tórtola toma,
y en su nido los guarda mezclados.

Largo tiempo se estuvo sobre ellos,
y aunque hueros salieron bastantes,
produjeron, por fin, los restantes
varias castas de pájaros bellos.

La avutarda mil aves convida
por lucirlo con cría tan nueva;
sus polluelos cada ave se lleva,
y hete aquí la avutarda lucida.

Los que andáis empollando obras de otros,
sacad, pues, a volar vuestra cría.
Ya dirá cada autor: «Ésta es mía»,
y veremos qué os queda a vosotros
Gracias, me ayudó en un comentario de texto que tenía que hacer para la escuela.
EL RATÓN Y EL GATO
¡Qué invención tan sencilla! ¡Qué sentencias!
He de poner, pues que la tengo a mano,
una fábula suya en castellano.
«Cierto -dijo un ratón en su agujero-:
no hay prenda más amable y estupenda
que la fidelidad; por eso quiero
tan de veras al perro perdiguero».
Un gato replicó: «Pues esa prenda
yo la tengo también...» Aquí se asusta
mi buen ratón, se esconde,
y torciendo el hocico le responde:
« ¿Cómo? ¿La tienes tú?... Ya no me gusta».
La alabanza que muchos creen justa,
injusta les parece
si ven que su contrario la merece.
« ¿Qué tal, señor lector? La fabulilla
puede ser que le agrade y que le instruya».
«Es una maravilla;
dijo Esopo una cosa como suya».
«Pues mire usted: Esopo no la ha escrito;
salió de mi cabeza». « ¿Conque es tuya?»
«Sí, señor erudito;
ya que antes tan feliz le parecía,
critíquemela ahora porque es mía

IRIARTE.
Esos ojos me miran
fijamente como búhos,
************************
almas inmersas
a la expectativa,
aquello que no podré dar
desde las esquinas
que me limitan
y por eso, lloro.

Porque observo lo que no sé
y contemplo lo que me ata,
¿será que tener conciencia
puediera ser que nos mata?

Nos mata en lágrimas que no son saladas,
son doradas, tan brillantes
como aquella mirada,
ojos de búho en la oscuridad,
ojos que logran amar lo detestable:
las partes de mí que rechazo,
las partes que me hacen odiarme
cuando caigo en desasosiego.

Porque entre
tanta ceguedad
me quedaré si evado
a los ojos que me miran
sin juicios, sin respuestas:
ojos de búho frente al espejo
que me levanta cada que me pierdo
en el abismo del miedo
que alguna vez me hizo caer
para hacerme ver
que soy libre
si miro desde
el fondo del amar.

¿Cuál es el fondo del amar? El amor que no juzga y comprende, pero suelta. La libertad es lo que nos da la capacidad de crear, si el amor viene del fondo, entonces no hay ataduras sino creatividad que viene de la incondicionalidad.
La criada y la escoba´.
" Hay correctores de obras ajenas que añaden más errores de los que corrigen"

TOMÁS DE IRIARTE.

Cierta criada la casa barría
con una escoba muy puerca y muy vieja.
«Reniego yo de la escoba -decía-;
con su basura y pedazos que deja
por donde pasa,
aun más ensucia que limpia la casa».

Los remendones que escritos ajenos
corregir piensan, acaso de errores
suelen dejarlos diez veces más llenos...
Mas no haya miedo que de estos señores
diga yo nada.
¡Que se lo diga por mí la criada
Un gran poema Martín siempre eternamente Marti
LOS PERROS Y EL TRAPERO.
(IRIARTE)

Aunque renieguen de mí
los críticos de que trato,
para darles un mal rato,
en otra fábula aquí
tengo de hacer su retrato.
Estando, pues, un trapero
revolviendo un basurero,
ladrábanle, como suelen
cuando a tales hombres huelen,
dos parientes del Cerbero.
Y díjoles un lebrel:
«Dejad a ese perillán,
que sabe quitar la piel
cuando encuentra muerto un can,
y cuando vivo, huye de él».
Espero.
POSIBLE ANÓNIMO
^^^^^^^^^^^^^^^
A la espera:

Estamos en el invierno
y aún esperando a aquel que no llega.
Y otro día y otro en desesperación,
Pero no renuncia a su gran ilusión
Hasta que una tarde, al ponerse el sol,
Frente a aquel camino donde tantos años
Atrás lo esperara, se hincó de rodillas
La triste enamorada.
Y entre aquellos brazos que tanto había ansiado,
Con una sonrisa quedó desmayada.
Y en aquel instante, el tan esperado,
Un beso dejó en sus labios posado…
Ni una lágrima, ni una palabra,
Sólo una sonrisa con aire de quimera
Ante una pregunta:
– ¿Fue larga la espera?…
PREGUNTA UNA FORERA: " No se si este es el lugar donde puedo hacer una pregunta pero lo intentaré. Murió una hermana y no me dijeron nada. Alguien que se mueva en el mundo de la sanidad me puede informar si voy al hospital donde fayeció me pueden dar algun tipo de informe de como ocurrio? "

Aquí ya comienza el primer desacuerdo, yo interpreto que pregunta si ENTRE NOSOTROS hay alguien que se mueva en el mundo de la sanidad le podemos informar de que si va al hospital...…... (PARA MI ESE ALGUIEN ... (ver texto completo)
COPIO. " Alguien que se mueva en el mundo de la sanidad me puede informar..." La pregunta está bien hecha. Alguien es un pronombre indefinido- Puede ser informada por mucha gente que trabaje en la sanidad, de todas formas corresponde al médico dar el informe.

Y digo yo: si alguien pide el informe médico se lo tienen que decir... Alguien soy yo, tú y cualquiera.

Mira. ¿Lo dejamos?
Espero.
Burlescos de Pedro Oña
----------------------

El Araúco domado
Canto XI

(FRAGMENTOS)
Combate entre los araucanos y españoles.
*Los araucanos son vencidos.*

Así volvió rabiando nuestra gente
y ardiéndose en coraje de corrida
por verse de los bárbaros corrida
a vista de su ejército potente,
el cual, como el contrario ve de frente,
entrársele con furia desmedida,
movió su fuerza toda a recibillo
habiéndolo mandado su caudillo.
Mas el furor y estrépito era tanto
con que el poder incrédulo venía
que, salvo en el valor de don García,
en otro cualesquier causara espanto.
Estuvo por los suyos puesto a canto
de peligrar su crédito aquel día,
por solo haber tenido tal desorden
a no le hallar los bárbaros en orden.
[...]
Como las ondas túmidas que vienen
sus vientres más que hidrópicos alzando,
y el trono celestial amenazando
en dando con las peñas se detienen;
y como allí les hacen que se enfrenen
en su dureza el ímpetu quebrando
se ven así quebrar las Indas olas,
llaga da s a las peñas españolas.
Mas bien, como esas ondas no pudiendo
romper por las barreras peñascosas,
revientan de coraje y espumosas
están, aún siendo fiigidas, hirviendo,
así los enemigos no rompiendo
las contrapuestas armas poderosas
comienzan a hervir con nueva rabia
subiendo ya su cólera a la gabia.
Revuélvense con los campos en un punto
el poderoso Arauca y fuerte España,
cuya mezclada sangre al suelo baña,
nadando en ella el vivo y el difunto,
El humo, el fuego, el polvo todo junto
al sol, al cielo, al aire a la campaña
ofusca, ciega, turba y oscurece
y el mar de tanto golpe se ensordece,
[...]
Don Pedro, aquel Néstor de luengos años,
habiendo ya llegado a la postrera,
como en la juvenil edad primera,
los golpes, que descarga son extraños,
Asómanse intestinos y redaños
por donde va la espada carnicera
del capitán Rengifo y la de Ulloa,
dignos de mucho mas que de esta loa,
No menos del ejército araucano
se dan a conocer, en daño nuestro,
Lincoya y Millanturo, mozo diestro,
que nunca descargó la maza en vano,
el duro Galbarín de rabia insano,
la clava juega a diestro y a siniestro,
más fiero que la víbora pisada,
y que mujer, por celos enojada.
Haciendo mil volcanes de la vista,
y tósigo mortal de cuerpo y cara,
se mete por los nuestros Tulcomara,
sin que, tan presto, alguno le resista:
no hay hombre, ni caballo que no embista,
ni cosa, que le opongan, lo repara;
por todo rompe y va desaforado
de morir o vencer detemúnado.
Mancón y Rengo siguen al Sargento,
entrándose tras él por nuestro bando,
y parte de él hiriendo y maltratando,
con un furor indómito y violento,
caballo, que les pone impedimento,
ninguno se va de ellos alabando,
pues por armado y rápido que venga,
Mancón lo manca y Rengo lo derrenga,
El alto don Felipe, que los mira
y vuelve a sus pasados la memoria,
ganoso de apoyar aquella gloria,
solo contra los dos derecho tira:
alzó Mancón la maza envuelta en ira,
contando ya por suya la victoria,
mas hizo errar la cuenta y golpe fiero
el español diestrísimo y ligero.
Un salto da al través el suelto infante,
el ponderoso leño viene a tierra,
adonde más de el medio se sotierra,
embarazando al bárbaro arrogante;
mas antes que furioso lo levante
el español con el aguija y cierra
la pica en ambos puños apretada
y al enemigo vientre encaminada.
Rengo, que ve venir el bote fiero,
le impide su camino con la maza,
que el duro fresno quiebra y despedaza,
sacando del peligro al compañero;
y luego más que un pájaro ligero
se arroja codicioso tras la caza,
enderezando un golpe temerario
a las herradas sienes del contrario.
Mas tuvo don Felipe tal ventura
(por lo que tiene el fin de don García)
que, cuando Rengo el brazo descendía,
bajaba ya Mancón su mano dura;
y como cada cual por sí procura
hacer un mismo efecto y una vía,
por dar Mancón el golpe al enemigo,
le da sobre la clava del amigo.
Sobre la cual cruzado el duro leño
hace probar su furia al verdellano,
y Iíbrase de entrambos el cristiano
que deshiciera un monte el más pequeño.
iOh, qué sañudo rostro y bravo ceño
volvió por esto Rengo el araucano,
diciendo qué se espera de nosotros
si ya nos impedimos unos a otros!
Pues, aunque pese al cielo y a la tierra
y pese al ancho mar y al hondo abismo,
yo solo contra todo el cristianismo
sustentaré la maza en cruda guerra,
y a toda la infemal canalla pena
y al mismo Eponamón, si viene él mismo,
haré, si me lo estorba, entre estos brazos,
mil piezas, mil añicos, mil pedazos.
En tanto el español, su espada fuera,
y de la tierra alzando un roto escudo,
contra Mancón levanta el filo agudo,
enviándolo derecho a la mollera.
Sobre la maza el bárbaro lo espera;
mas tanto el vigoroso brazo pudo
que el golpe, sin haber cortado el leño,
en tierra sin sentido puso al dueño.
Al estallido, Rengo se rodea,
y viendo al compañero derribado,
envuelve a don Felipe de Hurtado
con término de darle a la pelea,
cogiéndole por bien que se ladea
con la crujiente clava el diestro lado
a cuyo son, por poco que le alcanza,
entrambos pies hicieron su mudanza.
Bajara el fiero golpe a la cabeza,
si menos ella de él se desviara
y el casco con los hombros igualara,
echando por su parte cada pieza.
Sentido el caballero se endereza,
y del segundo golpe se repara,
metiéndose debajo del escudo
y cerca del contrario lo que pudo.
Guardole el aguardar con tal postura,
a causa de que dió la dura maza
abajo del codollo media braza
que es casi con la misma empuñadura
con parte del escudo y la coraza,
dejándole del golpe estremecido,
cual roble por el viento sacudido.
Corvó erguido cuello y la rodilla
por merecer el golpe tal crianza,
mas presto se endereza a la venganza
vendiendo el cuerpo, el brazo y la cuchilla;
ya Rengo que esperaba rabatilla
le engaña su reparo y esperanza
porque con ademán de darle un tajo
le hiere de una punta más abajo.
Por el derecho lado entró la espada,
sacando un grueso caño a la salida
de sangre más en cólera encendida
que del color nativo acompañada.
Mas fue tan al soslayo la estocada
que no sacó del bárbaro la vida,
el cual a la sazón esta de suelte
que tiene del temor la misma muerte.
Sobre las puntas últimas se empina
la temerosa clava levantando
y viene con tal furia descargando
que el aire sólo a muchos desatina:
a la cabeza el indio la encamina,
mas don Felipe, el cuerpo desviando,
remite el duro golpe al suelo duro
cuya respuesta dio en el reino oscuro.
No pierde la ocasión el bautizado,
mas viendo al fiero bárbaro impedido,
se tiende con el diestro pie metido
tirándole un revés desatinado;
llevárale con él sin duda un lado
si Rengo, con un salto desmedido,
de la corriente espada no huyera,
salvando quince pies de la ribera.
El español, hiriendo el aire en vano,
volvió por ver el indio donde estaba,
que ya, tomado en áspide, tomaba
la maza y muerte en una y otra mano
cuando Mancón del verde y rojo llano
su derribado cuerpo levantaba,
no tanto en su bestial sentido vuelto
cuanto en furor y viva saña envuelto.
Levantaba su bastón nudoso en alto
y contra don Felipe salta presto,
que, como está con Rengo, no está en esto,
ni al enemigo ve, ni siente el salto,
por donde la pusiera el nuevo asalto
quizá do no quisiera verse puesto;
a no venir Bernal por esta parte
haciendo de la suya lo que Marte.
A punto pues, que el bárbaro furioso
llegaba a ejecutar el golpe esquivo,
emparejó Bernal, trasunto al vivo,
de aquel Bernardo célebre y famoso;
y, visto el duro trance peligroso,
a su caballo arriba pie y estribo,
bajando el hasta y brazo fume al pecho,
al de Mancón incrédulo derecho.
Tan súbito el católico arremete
y el indio va de cólera tan ciego,
con el armado lance de su juego,
que por la lanza él mismo se le mete.
Falsó la punta el duro coselete,
que no se le falsara el mismo fuego
y entrando por los pechos impelida
salió por las espaldas con la vida.
Quedó Mancón tan fiero y espantable,
tan bravo, tan feroz y tan sañudo,
que con estar de espíritu desnudo
estaba al parecer incontrolable;
tras cuya negra faz abominable
el cuerpo laso, indómito y membrudo
cayó sin alma en tierra, del encuentro
y el ánima sin cuerpo más adentro.
Mas no se fue Bernal sin pago de esto,
porque le dio tal golpe el brazo fuerte
con la vascosa rabia de la muerte,
que casi le dejó en sus manos puesto,
pues mal su grado, en éxtasis transpuesto,
por tres o cuatro partes sangre vierte,
dejando sin acuerdo, larga pieza,
torcida sobre el pecho la cabeza
[...]
Trabárase batalla tan reñida
que fuera bien de ver a costa de ellos,
a causa de que son erguidos cuellos
y poco estimadores de la vida.
Mas fue la furia de ambos impedida,
llevándolos de allí por los cabellos
un bárbaro escuadrón sobresaliente
con otros diez o más de nuestra gente.
Quedó con tal vergüenza y corrimiento
por la perdida lanza el fiero hispano,
que de cobrarla él mismo por su mano
hace, mirando al cielo, juramento.
No puede verse ahora el cumplimiento,
mas no es de presumir que jura en vano
quien tiene ya de atrás en mil contiendas
también aseguradas estas prendas.
En esto ya la cosa está de modo
que en mar bermejo, el campo se convierte,
y tanto dan que hacer aquí a la muerte,
que dudo si podrá acudir a todo,
Arrolla cuerpos bárbaros a rodo,
sin reservar humilde, ni alta suerte,
y de cortar a prisa tanto hilo
tiene mellado ya su agudo filo.
PREGUNTA UNA FORERA: " No se si este es el lugar donde puedo hacer una pregunta pero lo intentaré. Murió una hermana y no me dijeron nada. Alguien que se mueva en el mundo de la sanidad me puede informar si voy al hospital donde fayeció me pueden dar algun tipo de informe de como ocurrio? "

Aquí ya comienza el primer desacuerdo, yo interpreto que pregunta si ENTRE NOSOTROS hay alguien que se mueva en el mundo de la sanidad le podemos informar de que si va al hospital...…... (PARA MI ESE ALGUIEN SE REFIERE A NOSOTROS LOS FOREROS, nada que ver, además, con el ALQUIEN que surge después entre ÁNGEL y YO)

ANGEL interpreta, que si ALGUIEN que se mueva en el mundo de la Sanidad YENDO AL HOSPITAL, le puede informar...….

CONTESTO YO A LA FORERA: Yo no tengo ni idea PILAR, supongo que a una hermana le darán información, pero claro, solo supongo.

CONTESTA ÁNGEL: Si ALGUIEN pide el informe medico se lo tienen que decir de que murió.

CONTESTO YO A ANGEL: Depende de quien sea ese ALGUIEN (Yo me refiero que no a todo el mundo, debido a la protección de datos le dan esa información)

ME CONTESTA ÁNGEL: Supongo que el médico o equipo que trató a su hermana. Hay un acta de fallecimiento.

------------------------------ ------------------------------ -----------------------------

Y a partir de este dato comienza el eterno punto de vista con la identidad de ALGUIEN.
Yo digo que estamos hablando de la persona que VA A POR LA INFORMACION, cuando citamos a ALGUIEN.
ANGEL dic que no, que cuando me contesta a mi, nos estamos refiriendo a la persona QUE DA LA INFORMACION.

HALA, a buscar la identidad de ese ALGUIEN.