La Poesía

COLOQUIO AMOROSO

Si el amor que me tenéis,
Dios mío, es como el que os tengo,
Decidme: ¿en qué me detengo?
O Vos, ¿en qué os detenéis?

- Alma, ¿qué quieres de mí?
¿Dios mío, no más que verte.
¿Y ¿qué temes más de ti?
¿Lo que más temo es perderte.

Un alma en Dios escondida
¿qué tiene que desear,
sino amar y más amar,
y en amor toda escondida
tornarte de nuevo a amar?

Un amor que ocupe os pido,
Dios mío, mi alma os tenga,
para hacer un dulce nido
adonde más la convenga.

De mi Santa.
FALSO MANANTIAL

El bálsamo que me diste
como remedio de males,
lleva un grave componente
adición de los mortales.

Ya medio desvanecida
mi sed apagué en tu boca,
y me diste tal veneno
que me estoy volviendo loca.

Pues la sed se incrementó
al probar tal manantial,
y ya no existe remedio
que me libre de ese mal.

Quise de nuevo beber
pero al llegar a tu lado,
me di cuanta tristemente
que la fuente se ha secado.

Aunque de ti me alejaras
no he de dejar de quererte.
¿Por qué me ofreces la vida,
si después me das la muerte?
Turismo/Madrid
@chicadepueblos.

El pueblo de los sueños, de la poesía... Colmenar del Arroyo (Madrid). Os recomiendo dar un paseo por este pueblo lleno de magia, de reflexiones y de bellos rincones.
@fundacionmarch

De origen humilde, Lope de Vega fue bachiller en Alcalá, militar en la Armada Invencible, secretario del Duque de Alba y sacerdote.
“VIDA Y SILENCIO”

Viene todo en silencio
Sufriendo
Llorando
Amando
Sonriendo
Transmitiendo los suspiros
de las Marías que siempre nacen
son las flores pariendo todos los días
son cantos riachuelos de ausencias
estancia, camino y partida
navegante bebiendo soledades
el pan necesitado eternamente
afanes del amor
viaje infinito del firmamento
buscando la razón
de la extraña humanidad.

A donde se irá toda la vida
cada fracción del tiempo
vibraciones de las pieles
solidaridad de la carne
quietud de los huesos
agitación de la sangre enamorada
ratos del eco
alcoba del afecto entregado
beso desnudo de la esperanza
risas de las sombras peregrinas
labrando los surcos hechos vida
puñado de los misterios noches
pasión del corazón burlándose
de las infidelidades del destino.

EH
BELLA,
como en la piedra fresca
del manantial, el agua
abre un ancho relámpago de espuma,
así es la sonrisa en tu rostro,
bella.

Bella,
de finas manos y delgados pies
como un caballito de plata,
andando, flor del mundo,
así te veo,
bella.

Bella,
con un nido de cobre enmarañado
en tu cabeza, un nido
color de miel sombría
donde mi corazón arde y reposa,
bella.

Bella,
no te caben los ojos en la cara,
no te caben los ojos en la tierra.
Hay países, hay ríos
en tus ojos,
mi patria está en tus ojos,
yo camino por ellos,
ellos dan luz al mundo
por donde yo camino,
bella.

Bella,
tus senos son como dos panes hechos
de tierra cereal y luna de oro,
bella.

Bella,
tu cintura
la hizo mi brazo como un río cuando
pasó mil años por tu dulce cuerpo,
bella.

P. NERUDA
Buscando siempre lo que nunca hallo,
no me puedo sufrir a mí conmigo
y encubierta la culpa y no el castigo
me tiene Amor, de quien nací vasallo.

Yo sufro y no me atrevo a declarallo
con ver tan imposible el bien que sigo,
que cuando me condena lo que digo
no me puedo valer con lo que callo.

Sigo como dichoso, no lo siendo;
quisiera dar razones y estoy mudo
y de puro rendido me defiendo.

Del tiempo fío lo que en todo dudo,
y en fin he de mostrar claro muriendo
que en mí el amor más que el agravio pudo.

Juan de Tassis
Del poeta Luis Cernuda

Si el hombre pudiera decir lo que ama,
si el hombre pudiera levantar su amor por el cielo
como una nube en la luz;
si como muros que se derrumban,
para saludar la verdad erguida en medio,
pudiera derrumbar su cuerpo,
dejando sólo la verdad de su amor,
la verdad de sí mismo,
que no se llama gloria, fortuna o ambición,
sino amor o deseo,
yo sería aquel que imaginaba;
aquel que con su lengua, sus ojos y sus manos
proclama ante los hombres la verdad ignorada,
la verdad de su amor verdadero.

Libertad no conozco sino la libertad de estar preso en alguien
cuyo nombre no puedo oír sin escalofrío;
alguien por quien me olvido de esta existencia mezquina
por quien el día y la noche son para mí lo que quiera,
y mi cuerpo y espíritu flotan en su cuerpo y espíritu
como leños perdidos que el mar anega o levanta
libremente, con la libertad del amor,
la única libertad que me exalta,
la única libertad por que muero.

Tú justificas mi existencia:
si no te conozco, no he vivido;
si muero sin conocerte, no muero, porque no he vivido.
¿QUIEN HA ENTRADO EN EL PORTAL DE BELÉN?
Gerardo Diego

¿Quién ha entrado en el portal,
en el portal de Belén?
¿Quién ha entrado por la puerta?
¿quién ha entrado, quién?.

La noche, el frío, la escarcha
y la espada de una estrella.
Un varón -vara florida-
y una doncella.

¿Quién ha entrado en el portal
por el techo abierto y roto?
¿Quién ha entrado que así suena
celeste alboroto?

Una escala de oro y música,
sostenidos y bemoles
y ángeles con panderetas
dorremifasoles.

¿Quién ha entrado en el portal,
en el portal de Belén,
no por la puerta y el techo
ni el aire del aire, quién?.

Flor sobre impacto capullo,
rocío sobre la flor.
Nadie sabe cómo vino
mi Niño, mi amor.
NOCHEBUENA
Amado Nervo

Pastores y pastoras,
abierto está el edén.
¿No oís voces sonoras?
Jesús nació en Belén.

La luz del cielo baja,
el Cristo nació ya,
y en un nido de paja
cual pajarillo está.

El niño está friolento.
¡Oh noble buey,
arropa con tu aliento
al Niño Rey!

Los cantos y los vuelos
invaden la extensión,
y están de fiesta cielos
y tierra… y corazón.

Resuenan voces puras
que cantan en tropel:
Hosanna en las alturas
al Justo de Israel!

¡Pastores, en bandada
venid, venid,
a ver la anunciada
Flor de David!…
*Escrito por Lope de Vega*
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Las pajas del pesebre:
niño de Belén
hoy son flores y rosas,
mañana serán hiel.

Lloráis entre pajas,
del frío que tenéis,
hermoso niño mío,
y del calor también.

Dormid, Cordero santo;
mi vida, no lloréis;
que si os escucha el lobo,
vendrá por vos, mi bien.

Dormid entre pajas
que, aunque frías las veis,
hoy son flores y rosas,
mañana serán hiel.

Las que para abrigaros
tan blandas hoy se ven,
serán mañana espinas
en corona cruel.

Mas no quiero deciros,
aunque vos lo sabéis,
alabras de pesar
en días de placer;

que aunque tan grandes deudas
en pajas las cobréis,
hoy son flores y rosas,
mañana serán hiel.

Dejad en tierno llanto,
divino Emmanuel;
que perlas entre pajas
se pierden sin por qué.

No piense vuestra Madre
que ya Jerusalén
previente sus dolores
y llora con José;

Que aunque pajas no sean
corona para rey,
hoy son flores y rosas,
mañana serán hiel.
“NAVIDAD”

Tiene las urbanas azoteas de mi crédula infancia
las alturas misteriosas de los sueños
el pueblo apacible que nunca olvido
ese calor bendito abrigándome sin pausa
las estrellas amasadas en el fogón del hogar
pesebre humilde refugio de mi fe.

Y vuelve el niño a tocar la puerta ... (ver texto completo)
¡Bonito Enrique!

Deseo para usted y su familia lo mejor en estas fiestas.
“NAVIDAD”

Tiene las urbanas azoteas de mi crédula infancia
las alturas misteriosas de los sueños
el pueblo apacible que nunca olvido
ese calor bendito abrigándome sin pausa
las estrellas amasadas en el fogón del hogar
pesebre humilde refugio de mi fe.

Y vuelve el niño a tocar la puerta
Madre y Padre sonríen eternamente
jolgorio de la vida cual cena bendita
los patios cantan y juegan
arrugadas ausencias congregados
infinitas esperanzas danzando hermanadas.

Me refugio en un rincón encantado
en la humanidad del cariño recibido
agradeciendo cada lagrima derramada
cada angustia sufrida, cada pan compartido
cada mesa poblada de amor por la existencia
celebrado con el brindis del afecto.

Hay infancia en las huellas del tiempo
corazones anhelando paz en la tierra
caminos ofreciendo tierna posada
ilusión humana besando al cielo
mortal ternura de mi prójimo
risa del viento hecho niño otra vez.

EH
Francisco Álvarez Hidalgo

Lamento del Niño
Fui obligado a nacer, y a mi llegada
No hubo fiestas, ni luz, ni regocijo;
Era una boca más, un otro hijo,
Voz silenciosa, súplica ignorada,

Sin sonrisas, ni amor, y el alma helada.
Quizá antes de nacer, alguien maldijo
La simiente del hombre que se dijo
Padre mío, sin ser padre de nada.

¡Oh, Dios, si tu bondad es infinita,
por qué permites este obrar maldito,
y tu poder no aplasta la maldad?

Desciende de tu altura, inhabilita
La mano que ejecuta este delito,
Y vuelve hacia el cruel su crueldad.
Es que desde la antesala se oía todo.
Claro, me lo suponía, eras ciego, pero no sordo.... jejejeje