YA ERA TARDE...

YA ERA TARDE
Aquel joven de veinticuatro años se pensó que tenía todavía mucho tiempo, para conseguir casarse con una joven de su pueblo, dejó pasar muchos días, sin hablarla de sus sueños, pensó que la vida es larga para conseguir empeños. El tiempo se fue pasando la ilusión y su misterio, y un forastero nervioso le rompió su amor primero, la joven que fue su novia, entendiendo su silencio, se hizo novio de aquel hombre que llegaba de otro pueblo. Una noche de verano de esas que miras al cielo, se dio cuenta de su fallo, y buscó el amor primero, se marcho sin decir nada por las calles de aquel pueblo, y logró verla de cerca soltándola su misterio, La moza estaba tranquila, nadie la tomaba el pelo, le dijo al joven no es hora, ya se te paso tu tiempo, llegas demasiado tarde, hoy me quiere un hombre bueno, y será ese buen marido que yo buscaba hace tiempo. Ya puedes marchar tranquilo, yo seguiré mi sendero, el me marcó un compromiso y yo por siempre le quiero. Quédate con tus mentiras, guárdate bien tu dinero, tus pesadillas hoy giran y no serás hombre nuevo. El joven sintió el fracaso de ser labrador austero, que miro tanto su paso que seguirá muy soltero. La calle quedaba sola, nadie escuchó aquel lamento, las golondrinas volaban y el joven lloró por dentro. La moza marchó tranquila, sin esperar ese encuentro, sobre su vida perfila llevar el amor por dentro. El joven fue a la cantina y le dijo al tabernero, dame del alcohol del bueno, que temo que mi retina hoy solo sienta veneno. Las verdades hacen daño, y mucho más los recuerdos, ya se paso más de un año de aquellos momentos cuerdos. El joven sigue pensando con cobardía su miedo, la moza sigue gozando de aquel amor verdadero. No vale pedir razones, ni lamentar ciertos vuelos, si sufren los corazones solo existen desconsuelos. G X Cantalapiedra.