Hombres y Mujeres


De Livia a Agripina la Menor: las mujeres que cambiaron el curso de la historia de Roma.
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PRECIOSA mujer la VIRGEN DEL CARMEN
Cristina Losada.

Carmen Calvo, 'geniología'

Calvo no será una ilustrada, pero sus palabras son ilustrativas. Muestran que el mantra feminista no encubre otra cosa que un proyecto de dominio y hegemonía.

2019-07-15.

La vicepresidenta en funciones hablaba en un acto con motivo de los 140 años del PSOE. Era un acto de partido. Pero coloquial. Qué peligro tiene hablar para los tuyos con la soltura que da creer que nadie más te oye. Con el desbarre de barra de bar. Más si eres Carmen Calvo. Advirtió al principio que sólo a los socialistas se les ocurre "pensar" a 40 grados y fue premonitorio. Sacó del horno otra aportación para la antología del pensamiento.

Yo, como no daba crédito, he escuchado su intervención completa. Sufriendo el torpedeo de la ignorancia doctorada y la superioridad despótica. Sin poder decidir si lo que decía –y cómo lo decía– a modo de lección de Historia, un tótum revolútum de Revolución francesa, movimiento obrero y feminismo, era por el hábito de no saber o por el hábito de manipular. En las criaturas del aparato, en las más feroces y serviles, lo uno es virtud y lo otro, necesidad.

Pronto bajó al terreno que le es propio y dijo, en efecto, lo que las crónicas le atribuyen: "El feminismo es de todas, no, bonita (pausa y media sonrisa), no, bonita, nos lo hemos currado en la genealogía del pensamiento progresista, del pensamiento socialista". Pronunció "geniología", y está bien que lo hiciera, porque Calvo tiene una geniología que abarca desde su furioso "ni Dixi ni Pixi", cuando no entendió un dixit de un senador del PP, hasta "nuestra Constitución no recoge la igualdad entre hombres y mujeres". Y su célebre máxima sobre el dinero público: "No es de nadie".

Desde su Olimpo del feminismo Vogue, el que anticiparon las ministras de Zapatero posando entre las columnas monclovitas como Barbies, Calvo ridiculizó a las mujeres que no se someten al dominio monopolístico de su partido sobre ese mantra político que es el feminismo. Si el " no, bonita" hubiera salido de un político, tendríamos al tribunal popular feminista juzgándole. Pero lo ha dicho una de la tribu. Y ha dicho lo que piensa y lo que piensan. A 40 grados y a cero. No existe ahí tal cosa como una hermandad femenina o, como dicen con un barbarismo, sororidad. Sólo la cruda y sectaria agresividad de siempre.

Calvo no será una ilustrada, pero sus palabras son ilustrativas. Muestran que el mantra feminista no encubre otra cosa que un proyecto de dominio y hegemonía. Un proyecto que pasa no sólo por utilizar el feminismo como arma contra los adversarios, sino como medio de control político de las mujeres: aprobadas si aceptan la tutela de la izquierda, expulsadas y vejadas si la rechazan. Todo ello, impulsando legislación y estados de ánimo –o de pánico– que, en nombre de la protección, conducen a reducir la autonomía de las mujeres. Cuanto menos autonomía, mejor para el proyecto.

Sobre la genealogía del pensamiento progresista y socialista habló Calvo en términos muy genéricos, salvo por una significativa omisión. Citó a varias diputadas de las Cortes de la II República, incluso, en el colmo de la apertura, a una conservadora. Pero no mencionó a Clara Campoamor. No nombró a la impulsora del derecho de voto de las mujeres, la que lo consiguió, pese a la oposición de muchos y, en especial, de Margarita Nelken, la única mujer diputada del PSOE en aquella legislatura. Esa es la genealogía que no se lo curró.
La airada respuesta de la primera general del Ejército a Carmen Calvo por sus palabras sobre el feminismo.

La vicepresidenta del Gobierno aseguró que el feminismo “no es de todas” porque se lo ha “currado” el socialismo.

Y mientras, Carmen Calvo, secretaria de Igualdad del PSOE además de vicepresidenta, asegura que el feminismo ha evolucionado gracias a los socialistas. “El feminismo no es de todas”. Así se mostró este domingo durante una conferencia organizada por la Fundación Pablo Iglesias. Esta ha sido su particular forma de celebrar los actos del 140 aniversario del partido.

PD: CUANTA ESTUPIDEZ SE PUEDE DESPRENDER DE LA IGNORANCIA SUPINA QUE ALGUNAS TIENEN, COMO POR EJEMPLO LA SEÑORA CARMEN CALVO. ¡CON LA BOCA CALLADA QUE BIEN SE ESTÁ ALGUNAS VECES!
Discusión de pareja
Una juez despechada: «Ella me pareció una sabandija y el crío totalmente manipulado»

Al enterarse de que su ex iniciaba una nueva relación, intentó romperla con datos que sólo ella conocía por su trabajo como juez.

Nati Villanueva.

Madrid.

Actualizado:

15/07/2019 08:46h.

Cuando los sentimientos entran por la puerta, la razón sale por la ventana. También en los juzgados. Eso es lo que le pasó a una juez sobre la que el Pleno del CGPJ ratificó el pasado 18 de julio una sanción de 501 euros por una falta disciplinaria grave. Su «delito»: haber intentado romper la nueva relación de su ex revelando datos que conoció en el ejercicio de su función jurisdiccional.

Ella era juez, él médico y no hacía muchos meses que habían puesto fin a su relación quedando supuestamente como amigos. En ese clima de confianza que les llevaba a escribirse whatsapps de vez en cuando, él le comunica que había empezado una nueva relación y que estaba muy ilusionado. Tras contarle a la juez cómo conoció a su nueva conquista y que se trataba de una mujer divorciada con dos hijos, la juez le emplazó a que le enviara una foto, lo que él procedió a hacer. Casualidades de la vida, l a juez sancionada había llevado el divorcio de la mujer y decidió utilizar información de ese procedimiento para intentar influir en esa relación.

«Tenía dudas si decírtelo o no, porque entre otras cosas creo que esto va a abrir una brecha insalvable entre nosotros, pero lo he considerado mi obligación. No me lo podía callar», concluye el mail que le envió al médico a las cuatro de la madrugada de un 8 de septiembre. En ese correo electrónico, la juez le cuenta que llevó las medidas previas a su divorcio. «Ella me pareció una sabandija total y absoluta, el crío de 15 años, cuya exploración realicé personalmente, totalmente manipulado, y el ex una víctima propiciatoria como tantos hombres en el divorcio (...)». La juez también reveló datos de la situación económica de la mujer. «El letrado del esposo presentaba una vía de acuerdo bastante razonable ya que él sufragaba todos los gastos de la hija mayor de edad y ofrecía una pensión para el hijo menor bastante razonable (...) Pero la actitud de ella era de no querer negociar en absoluto, iba a la yugular del tío (...) La verdad es que me dio mucha pena el hombre y ella me pareció una víbora con pretensiones de parásita».

Lejos de romper esa relación, el médico y su nueva novia llevaron a la juez despechada a los tribunales por revelación de secretos y a la Disciplinaria del CGPJ por una falta grave. El primer procedimiento se archivó pero el Consejo sí le impuso una multa de 501 euros.

PD: AHÍ QUEDA ESO, ¡VAYA PRENDA!
La selección española femenina de hockey patines, campeona del mundo por séptima vez.
Primera general en la historia de las Fuerzas Armadas españolas.

El Gobierno verá este viernes el ascenso de la coronel Ortega, 31 años después del ingreso de la mujer en el Ejército.

MIGUEL GONZÁLEZ.

Madrid 11 JUL 2019 - 08:23.

Patricia Ortega García, madrileña de 56 años, se convertirá este viernes, con toda probabilidad, en la primera oficial general de la historia de las Fuerzas Armadas españolas. La ministra de Defensa en funciones, Margarita Robles, tiene ya preparada su propuesta de ascenso a general de brigada para llevarla al Consejo de Ministros. La llegada de la primera mujer a la cúspide de la jerarquía militar se produce 31 años después de que el Ejército abriera sus puertas al sexo femenino. Ortega fue una de las pioneras que se alistó hace tres décadas, cuando por primera vez se rompió el monopolio del sexo masculino en las Fuerzas Armadas españolas; y desde entonces, a su pesar, ha ido abriendo camino: fue la primera teniente coronel en 2009, la primera coronel en 2015 y, ahora, la primera que ostentará el fajín de general.

Patricia Ortega García, madrileña de 56 años, se convertirá este viernes, con toda probabilidad, en la primera oficial general de la historia de las Fuerzas Armadas españolas. La ministra de Defensa en funciones, Margarita Robles, tiene ya preparada su propuesta de ascenso a general de brigada para llevarla al Consejo de Ministros. La llegada de la primera mujer a la cúspide de la jerarquía militar se produce 31 años después de que el Ejército abriera sus puertas al sexo femenino. Ortega fue una de las pioneras que se alistó hace tres décadas, cuando por primera vez se rompió el monopolio del sexo masculino en las Fuerzas Armadas españolas; y desde entonces, a su pesar, ha ido abriendo camino: fue la primera teniente coronel en 2009, la primera coronel en 2015 y, ahora, la primera que ostentará el fajín de general.

Ingeniera Agrónoma por la Universidad Polítécnica de Madrid, ingresó en la Academina General Militar de Zaragoza en 1988 y continuó su formación en la Escuela Politécnica Superior del Ejército de Tierra, especialidad en Construcción, siendo la única mujer de su promoción del Cuerpo de Ingenieros Politécnicos del Ejército. Nieta, hija y hermana de militares, está casada y tiene tres hijos.

Como teniente coronel, estuvo destinada en la Dirección de Infraestructuras del Ministerio de Defensa, donde dirigió diversos proyectos al frente de un equipo de ingenieros. Ya como coronel, ha estado en el Cuartel General del Ejército de Tierra y, actualmente, en el Instituto de Técnica Aeroespacial Esteban de Terradas (INTA).

Aunque el ascenso al generalato es una decisión discrecional del Consejo de Ministros, los aspirantes deben cumplir una serie de rigurosos requisitos. Entre ellos, superar el denominado curso de “actualización para el desarrollo de cometidos de oficial general”, que la coronel Ortega realizó entre el 9 de noviembre y el 15 de marzo pasados. Posteriormente, debe producirse la propuesta del Consejo Superior del Ejército y existir una vacante de su especialidad.

Ortega se ha manifestado en contra de la existencia de cupos y no ha ocultado su malestar por el hecho de que algunos atribuyeran su carrera profesional a su condición de mujer. “El proceso ha sido completamente aséptico”, explicaba tras su ascenso a coronel. “Se ha seguido el método habitual de evaluación en las Fuerzas Armadas, en base a unos baremos objetivos que dan una clasificación. [...] Hemos salido ordenados con el número que nos dio la clasificación prevista en la Ley de la Carrera Militar, en la que se valora el mérito y la capacidad”, insistía.

En cualquier caso, el ascenso de una mujer al empleo de oficial general viene a normalizar una situación que ya se da en muchos ejércitos extranjeros, como el de Estados Unidos, e incluso latinoamericanos.

Tres décadas después de su incorporación, las Fuerzas Armadas españolas cuentan con 15.286 mujeres, según las últimas cifras disponibles, lo que representa el 12,7% del total. Un porcentaje que está por encima de la media de la OTAN, 10,9%, y de países como Italia, Alemania, Holanda o Reino Unido, aunque por detrás de EE UU y Francia.

La mayoría de las mujeres militares, el 81,4%, pertenece a la escala de tropa y marinería, el escalón más bajo de la jerarquía militar. Las mujeres son el 16,3% de los soldados y marineros, pero solo el 8,9% de los oficiales y el 5% de los suboficiales.

La escasa presencia de mujeres en los empleos más altos se ha justificado por su tardía incorporación a las Fuerzas Armadas. El techo se rompe con el ascenso de Ortega a oficial general, un camino en el que le seguirán otras; pues al menos hay ya dos coroneles y numerosas tenientes coroneles y comandantes de sexo femenino.

Aunque las puertas de los cuarteles se entreabrieron para las mujeres en 1988, no fue hasta una década después, en 1999, cuando se suprimieron completamente las restricciones y se permitió su acceso a todos los empleos, cuerpos y destinos.

Preguntada por el proceso de integración de la mujer en las Fuerzas Armadas, Ortega respondía a este diario: “Creo que podemos sentir orgullo. ¿Hay alguna sombra? Obvio. Somos el reflejo de la sociedad y en las Fuerzas Armadas hay cabestros, como en todas partes. Pero institucionalmente se han tomado medias para que determinadas cosas no pasen y, si pasan, se corrigen”.
La Divinidad con bisutería atlante
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¿Y usted que vive en Carabanchel
ha visto a la Dama de Elche?
La diadema real está adornada con el kolovorot,
el signo del ungido divino, del mundo gobernador.
La mujer más bella de Iberia es reconocida,
la Divinidad con bisutería atlante que estaba escondida.
Alrededor de la frente como constelaciones están las cruces auditivas.

Uno que copia a Chillida.
Adiós a Eduardo Fajardo, galán de la posguerra que se casó cuatro veces.

El actor, perfecto villano, falleció a los 94 años en México.

Manuel Román-2019-07-08.

El jueves 4 moría Arturo Fernández a los 90 años y ese mismo día fallecía a los 94, a miles de kilómetros de aquí, en México, otro galán inolvidable, Eduardo Fajardo, el perfecto villano de muchas películas de la posguerra, quien llegó a rodar exactamente ciento ochenta y tres. Los cinéfilos que conozcan la historia del cine español han de recordarlo, pues su presencia en la pantalla, época de la productora Cifesa a mitad de los años 50, fue muy importante. En cuando a su vida privada la preservó a la curiosidad pública, de la que aquí damos algunos datos.

Siempre se le creía gallego. De nacimiento lo fue, en Meis, junto a Mosteiro, provincia de Pontevedra, en donde vino al mundo el 14 de agosto de 1924. En las enciclopedias cinematográficas, erróneamente hemos comprobado que figura como nacido en 1918. A los siete días de abrir los ojos sus padres se trasladaron a un pueblecito de La Rioja. El futuro actor vivió luego la adolescencia en Santander y después no siguió la tradición familiar para dedicarse al comercio sino que se hizo actor de doblaje, cuando en España, al inicio de la dictadura franquista, se impuso que las películas extranjeras tuvieran voz en la lengua española. Con el tiempo, Eduardo Fajardo llegaría a doblar la de Orson Welles en Macbeth, entre otras muchas ocasiones con estrellas internacionales. Y es que, además de su apostura física, el gallego-riojano poseía una voz preciosa, que modulaba a la perfección, vocalizando sin mácula alguna, no como muchos actores jóvenes de hoy a los que apenas se les entiende lo que pronuncian.

Ya oficiando de galán debutó en la pantalla en 1946 con Héroes del 95, que recreaba la hazaña española en la guerra de Filipinas, y en La dama de armiño, al lado de los mejores actores de la época, que eran entre otros Alfredo Mayo, Jorge Mistral y Fernando Sancho. Fue en adelante, en plena postguerra cuando en la productora más importante, radicada en Valencia, Cifesa, fue antagonista de títulos históricos: Locura de amor, La duquesa de Benamejí, Agustina de Aragón, De mujer a mujer, Balarrasa, La reina de Castilla, Alba de América, Gloria Mairena, etc. La mayoría de ellas ambientadas en el siglo XV de la Historia de España, y en otras del género de la comedia costumbrista. Tuvo a su lado a las más hermosas actrices de la época como Amparo Rivelles, Ana Mariscal, Lina Yegros e incluso a una gran figura de la copla, Juanita Reina. En Cifesa era uno de los mejor pagados: cobraba seiscientas mil pesetas anuales. Lo curioso es que sus papeles eran los de villano, es decir, en la jerga común "el malo de la película". Un contraste con su verdadero carácter, el de una persona afable, cariñoso y pleno de bondad como lo reconocimos en el trato que tuvimos con él ya en los años 70. Recibíamos tarjetones en fechas navideñas, o utilizaba el teléfono para desearnos lo mejor. Esa cortesía de la que hablaba Arturo Fernández y como también mostró Eduardo Fajardo toda su vida, que ahora parece haberse perdido en la relación entre actores y periodistas.

Eduardo Fajardo se marchó a México en 1953 y allí continuó realizando una intensa carrera en el cine y la televisión. Volvió a España en 1963, contratado para la película "La ciudad no es para mí", donde desempeñó el personaje del hijo de Paco Martínez Soria, en una de las películas más taquilleras del cine español que constantemente se programa en algunas televisiones. También volvió a pisar un escenario para representar junto a María Dolores Pradera, en la despedida teatral de ella, Cándida, de Georges Bernard Shaw. Y ya a partir de entonces Eduardo se integró de nuevo en la rueda de la cinematografía hispana, cuando en Almería comenzaron a rodarse cintas del género denominado spaghetti western, emulando a las legendarias del Oeste americano. Posteriormente intervino en series muy populares de Televisión Española, a saber: La barraca, Tristeza de amor, Los gozos y las sombras (en el papel de un fraile gallego). Sus últimas apariciones, ya fugaces en la gran y pequeña pantalla fueron a finales de la década de los 80, aunque alguna vez hizo alguna colaboración en décadas siguientes, cuando ya se consideraba un jubilado, pero sin perder del todo su esencia artística, con un envidiable físico que disimulaba su verdadera edad.

Se había instalado en Almería, donde conoció a una mujer que sería su última compañera. Además, la hermosa capital del Mediterráneo le traía buenos recuerdos de su época de pistolero en Tabernas, el pueblo de esa provincia que fue un auténtico plató en esos filmes de un falso Oeste de Arizona. Lo homenajearían por su vinculación a esa tierra del cine dedicándole la primera baldosa, con las huellas de sus manos a imitación de lo que se conoce en Hollywood, el Paseo de la Fama, en 2012, en la calle del poeta Villaespesa, ante la fachada del teatro Cervantes. Y no sólo eso: en la localidad almeriense de Roquetas de Mar, rotularon una calle con su nombre. A lo largo del tiempo también sería honrado con otras distinciones, porque los almerienses quisieron agradecerle la labor desinteresada que hizo con su proyecto "Teatro sin barreras", consistente en dirigir representaciones escénicas con grupos de aficionados, para personas que se hallaban discapacitadas.

En las referencias necrológicas que he leído se escamotean datos sobre su vida íntima, acaso por ignorarse. La verdad es que Eduardo Fajardo, todo un caballero como también lo fue Arturo Fernández, lo que se ha remarcado tanto a su muerte, fue asimismo muy prudente, se llevó bien con los periodistas, pero no le parecía bien hablar de las muchas mujeres que había conocido. Porque, a su manera, fue un seductor, las damas se enamoraban por su atractivo y desde luego de esa voz cristalina que era de uno de sus resortes para atraerlas también. En México hemos investigado que contrajo matrimonio en dos ocasiones, una de ellas con la actriz Carmelita González, con quien tuvo una hija, Paloma del Río. Luego se casó también otras dos veces, siendo padre de otros hijos, José Antonio, Corazón, Lucero, Dusko, Alma y Eduardo. Siete en total. Cinco de ellos residen en México. Con ellos había ido a pasar una temporada. Y allí le ha sorprendido la muerte. Un maravilloso actor, una gran persona que Dios tenga en la Gloria.
Os visito casi todos los días.
Hoy un poco más temprano mientras vigilo el pisto manchego.
Buenos días.
Gracias, espero que todo vaya bien.

Buenos días y un saludo afectuoso.
Buenos días Noemí, me alegro de que visites el foro.

Un saludo muy cordial.
Os visito casi todos los días.
Hoy un poco más temprano mientras vigilo el pisto manchego.
Buenos días.
CULTURA- UN CASO MEDIÁTICO.

Muere Juan Ignacio Blanco, el criminólogo del 'caso Alcàsser', sin desvelar el misterio de las cintas.

El periodista y polémico investigador, que defendió teorías alternativas y rocambolescas a la versión oficial, ha fallecido en Madrid a los 63 años.

4 julio, 2019 10:42.

D. B.

El periodista y criminólgo Juan Ignacio Blanco, una de las figuras más relevantes del caso Alcàsser por sus polémicas investigaciones y por denunciar que tras el asesinato de Miriam, Toñi y Desirée se escondía una trama de hombres poderosos, ha fallecido este miércoles en Madrid.

Blanco, escritor de novela negra y autor de un libro sobre el crimen de las tres niñas que fue censurado por la Justicia a los tres meses de ser publicado, fue la sombra de Fernando García, el padre de Miriam, durante toda la investigación. Ambos denunciaron en programas como Esta noche cruzamos el Mississippi las chapuzas de la investigación y sostuvieron rocambolescas teorías, llegando a señalar directamente a cuatro políticos y empresarios importantes.

El polémico investigador, nacido en Madrid y curtido en el universo de los sucesos tras su etapa de redactor en el diario El caso, ha fallecido a los 63 años de edad, según ha informado el criminólogo Carlos G. Barret en su página de Facebook: "Como la gran mayoría sabréis, fue el investigador Criminólogo y Periodista que más profundizó en la búsqueda de la verdad sobre el caso de las niñas de Alcàsser".

Barret, que ha asegurado que el velatorio se realizará a lo largo de la mañana de este jueves en el tanatorio de San Lorenzo de El Escorial, ha definido a Blanco como un "compañero de de altura y profesión que tras emprender esta andadura en esclarecer la verdad sobre qué pasó con las 3 niñas, ha fallecido finalmente por una enfermedad que llevaba tiempo arrastrando".

Blanco había vuelto a primera línea de actualidad por la emisión en Netflix del documental El caso Alcàsser, en el que el periodista, cuya salud ya comenzaba a dar señales preocupantes, aseguró tener en su poder unas cintas de vídeo que implicarían en el asesinato de las niñas a una serie de personas con "una relevancia social y económica en nuestro país absolutamente impresionante". Su colega Barret ha terminado su mensaje asegurando que "algún día se sabrá toda la verdad sobre el caso Alcàsser y será honrado en su nombre donde esté".