La Poesía

UNA MADRE CUALQUIERA: Silva

UNA MADRE CUALQUIERA: Silva

Ha visto amanecer, morir la luna;
detrás de la ventana
una canción de cuna
que canta a la esperanza del mañana.
La escarcha cubre el campo y la arboleda
mas, no hay frío en su alma.
Esa nana se queda
en recuerdos que esconde el corazón,
que hacen perder la calma
y anulan la razón.
Fue madre y la cantó hace muchos años
en otra habitación.
Y hoy tras el cristal
entre fríos pasillos de hospital
de pena el alma rota,
inmune a la derrota
no piensa desertar.
La niebla acaba de ocultar el sol:
Esperanza con miedo y desconfianza
funden en un crisol.

Noemí. DEDICADO A UNA MADRE PALENTINA CUYO HIJO SUFRIÓ UN GRAVÍSIMO ACCIDENTE LABORAL EN RUMANÍA. La conocí en el hospital de GETAFE a la puerta de la U. C. I una noche de invierno.