Nunca te he dado nada y sin embargo...

¿Cómo sujetar mi alma para
que no roce la tuya?
¿Cómo debo elevarla
hasta las otras cosas, sobre ti?
Quisiera cobijarla bajo cualquier objeto perdido,
en un rincón extraño y mudo
donde tu estremecimiento no pudiese esparcirse.

Pero todo aquello que tocamos, tú y yo,
nos une, como un golpe de arco,
que una sola voz arranca de dos cuerdas.
¿En qué instrumento nos tensaron?
¿Y qué mano nos pulsa formando ese sonido?
¡Oh, dulce canto!
RILKE.

Nunca te he dado nada y sin embargo
siempre espere algo de ti que tu me dieras
el mundo de tus pocas primaveras, no pudo
ser, ya ves que me hago cargo.

Me queda sin embargo un gusto amargo
quisiera que sin querer que me quisieras
mas crecen en mi alma enredaderas y se
que nuestro amor paso de largo.

La mente puede dar vueltas de noria mas
no puede cambiar lo que no ha sido ninguno
estuvo nunca enamorado.

Cierra la puerta azul de la memoria,
abre la puerta gris que da al olvido y
piérdete en las sombras del pasado.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
una despedida en toda regla, triste.!