¡Ah! ¿Y para qué queremos una mujer sin neuronas?

SONETO PARA ESPERARTE EN EL PARQUE.

Otra tarde sumida en la añoranza;
tarde otoñal, llovizna de tristeza,
tristeza que me oculta la belleza
del paisaje pensando en la venganza.

Segura de esperar sin esperanza,
me dejo maltratar por la pereza,
pereza de pensar en la torpeza
que minó de tu amor toda confianza.

Sentada en este banco de madera
me pierdo en la tortura de la espera.
Luz otoñal, entre hojas amarillas.

Pensando en las promesas del pasado
te sueño todavía enamorado;
sueños no son... quizá son pesadillas.

Noemí

Una relación rota que se intenta retomar, pero por parte de ella no hay esperanza. ¿Acudirá él a la cita?.

Emulando el estilo sencillo que trata de la vida cotidiana como Manuel Alcántara.

Soneto ABBA, ABBA, CCD, EED.

Seguro que si acudió, porque un hombre, si es inteligente, nunca pierde lo que verdaderamente merece la pena.

Besos guapa.

Pues no fue a la cita.
El otoño le había malogrado la única neurona que le quedaba...

¡Vaya por Dios! Si es así mejor que mejor para la mujer, porque yo me pregunto... ¿Para que quires a un hombre sin neuronas?

¡Ah! ¿Y para qué queremos una mujer sin neuronas?