¡Extraordinario! Y qué bello!

MENOS LOBOS CAPERUCITA,
Eran tiempos invernales
entre viñas congeladas,
que nunca fueron normales
con sus terribles heladas.
Caminando frente al frío
por una seria cañada,
no muy lejos de aquel río
que daba niebla escarchada.
Comentaba un campesino
que todos días soñaba,
hoy debemos hilar fino
si la tarde está nublada.
Muchos grados bajo cero
en sus palabras marcaba,
no comentaba aguacero
sólo aquel frío rondaba.
Te asustaban sus refranes,
sus palabras meditadas,
eran trabajos y afanes
de tener manos heladas.
Lobos de Caperucita
que por los campos andaban,
dicen que la noche grita
y que todo lo arrasaban.
Eran temidas las noches,
las gentes las despreciaban,
algunos pusieron broches
y sus puertas las cerraban.
Menos lobos Caperucita
que está la noche estrellada,
sí cualquier lobo se agita
vendrá con su gran manada.
Cuantas noches con el miedo
soñamos con madrugada,
siempre temiendo el enredo
de una vida marginada.
Caperucita pensando
en historias mal contadas,
la vida se fue pasando
con mentiras trastocadas.
G X Cantalapiedra.

¡Extraordinario! Y qué bello!
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
Está usted de guasa ahora que ya conoce su significado en España, es decir está de broma.
¿No se ha dado usted cuenta de que este poeta ha querido hacer supuestamente un romance lleno de consonancias repetidas terminadas en "adas" o "ada". Sin querer meterme en más detalles. No hay por donde agarrarlo.