Eloina Gonzalez Lopez...

Eloina Gonzalez Lopez
28 min •
ASÍ ES MI PUEBO.
Mi puebo esta en la montaña
en os montes de León
a orillas del rio Luna.
Es un paisaje precioso
Y aunque el pueblo es pequeñito
Para mi no hay en el mundo
Otro que sea mas bonito.
Pues guarda para sus hijos
Delos años a través,
Lo que mas vale en la vida
recuerdos de la niñez.
Es hermoso en primavera
Cuando renacen las fores,
Y los montes y los prados
Se visten de mil colores.
Pues se mezclan los claveles
Y amarillas campanitas,
Las moradas violetas
y las blancas margaritas.
El olor de los tomillos
Y el color de los rosales,
y los árboles en flor
de los cotos escolares.
En el molino el parral
crece con la madre selva
y se arrullan las palomas
con el “run run” de la piedra
E molinero Francisco
de flor de trigo manchado,
silva las blancas palomas
que se posan en su mano.
Corre el agua por doquier
Que es una inmensa fortuna´,
Cristalina como es
El agua del rio Luna.
Grazna el pato en el arroyo
Canta el gallo en el corral,
Brama la vaca en el prado
Por su ternero lechal.
En el monte las ovejas
Valan por sus corderitos,
Y en a vereda la cabra
Retoza con su cabrito.
Detrás va el perro pastor
Al lado del zagalejo
que ha sacado la merienda
de su zurrón de pellejo.
Alegre le salta el perro
Alrededor del zurrón,
Y de arriba del picacho
Baja corriendo el marón.
La borrega consentida
Y el corderito travieso,
A ellos les reparte el pan
Mientras el se come el queso.
Corren alegres los niños
Alrededor de la escuela,
Y en las linares las yuntas
Están labrando la tierra.
Canta y grita el labrador
Que va detrás del arado,
y las gentiles cigüeñas
picotean en el prado.
Ya vuelven las golondrinas
a anidar en los aleros,
y con sus trinos nos dicen
que añoraban nuestro suelo.
Es el fecundo barbecho
crece vicioso el trigal
y corren los corderitos
al florido tomillar.
Allá en la lejanía
Cuando la tarde se acaba,
Ya se sienten las cencerras
Porque vuelve la majada.
Y esperando su mamada
ya balan los corderitos,
y en e correa las gallinas
ya recogen sus pollitos.
En los últimos fulgores
de la tarde soleada,
se oye el canto de os grillos
y e gorjeo de as ranas.
Niñas que juegan a corro
En la noche perfumada,
Y en a torre de a iglesia
el repique de campanas.
Así entre tanta armonía
y en un bendito sosiego,
se escurece povco a poco
el hermoso azul del cielo.
Tiende la noche su manto
Y en el hogar de la casa,
Como abren el apetito
Las sazonadas patatas.
Y los ahumados jamones
Colgados en la cocina,
¡Y las riestras de chorizos
Y as piernas de cecina!
Y con todas estas cosas
Preparando el paladar
Se esta rezando e Rosario
Para ponerse a cenar.
Chisporretean los troncos
Que arden en el hogar
Y el lecho y mullido
Que convida a descansar.
En la quietud de a noche
Y en su silencio profundo´
piensa la madre en sus hijos
esparcidos por el mundo.
Y añorando sus caricias
Y llorando su desvio
Va humedeciendo la almohada
Como a la flor el rocio.
Y así llorando y rezando
dormida se queda ya
porque vea por sus hijos
la Virgen de la Piedad.
Y cantan los ruiseñores
Que anidan en los zarzales
Y así transcurre la vida
En este pueblo chiquito
Tan bonito que es Canales.
Guedaupe Loez Diez.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
Me ha parecido precioso, buen bagaje dejó tu madre.
Saludos.
¿Esto sucede ahora? O es de principios del siglo pasado?
Precioso Elo, pero debo reconocer que no me sorprende en absoluto porque conozco la trayectoria de tu madre, y se de que era capaz.

¡Que mujer! Si hubiera vivido otros tiempos tendríamos a una gran poetisa en toda regla porque tenía la materia prima con creces que todo poeta tiene que tener.

Enhorabuena para ella, aunque sea tarde.