Colegios, escuelas


INMERSIÓN LINGÜÑISTICA.

«Extraescolares gratis para aprender árabe sí, pero nada de castellano fuera del aula»

La Asamblea por una Escuela Bilingüe denuncia que Cataluña facilita el conocimiento de esta lengua en algunos institutos mientras que «el 90% de los centros dicen en su proyecto lingüístico que están prohibidas las extra escolares en castellano»

E. Armora.

BARCELONA. Actualizado: 14/10/2021 02:00h.

«No al bilingüismo si incluye al castellano, pero sí con otras lenguas». Un instituto de Barcelona oferta este curso una actividad extraescolar gratuita sobre lengua y cultura marroquí para alumnos de ESO mientras que «el 90 por ciento de los centros exponen en sus proyectos lingüísticos que están prohibidas las extraescolares en castellano», según denuncia la Asamblea por una Escuela Bilingüe (AEB), entidad que combate desde hace años la discriminación del castellano en Cataluña.

«La escuela catalana a veces no se cierre al bilingüismo. A veces valora otras lenguas y culturas diferentes a la que se expresa en catalán...», señala la entidad en su cuenta de Twitter. «Todo es más fácil cuando no es en español», subraya. La entidad apoya el multilingüismo pero censura la discriminación. «No estamos en contra de que se aprendan lenguas, nos parece enriquecedor, aunque siempre que no se vete a ninguna», precisa en declaraciones a ABC la presidenta de la AEB, Ana Losada. «Extraescolares para aprender el árabe sí, pero nada de castellano fuera del aula», concluye la presidenta de la AEB.

La extraescolar la ofrece de forma gratuita el instituto Riera Baixa, situado en El Prat de Llobregat (Barcelona), y va dirigida a alumnos de primer y segundo curso de Educación Secundaria Obligatoria (ESO).

Cultura árabe como asignatura optativa.

Por otro lado, tal como adelantó ABC, desde el año 2018 varios o institutos públicos catalanes imparten cultura árabe como materia optativa en un plan piloto impulsado por la Generalitat.

Algunos de los centros que participan en el programa piloto son el Instituto Pompeu Fabra de Martorell (Barcelona), el instituto Mont Perdut de Tarrasa (Barcelona), el Baetulo de Badalona (Barcelona) y el Martí Dot de San Feliu de Llobregat (Barcelona), todos ellos por la diversidad de orígenes de su alumnado, especialmente marroquí, y con experiencia en la enseñanza de esta lengua, ya que anteriormente la habían ofrecido en modalidad extraescolar. La actuación del departamento de educación se enmarca en el programa de Lengua Árabe y Cultura Marroquí, en el que la Generalitat participa desde 2004 fruto del convenio de cooperación cultural firmado en 1980 entre los gobiernos marroquí y español. Hasta que empezó a impartirse como materia optativa, la asignatura se había ofertado en horario extraescolar.
ABC PREMIUM.

El Gobierno enseñará a los niños de Primaria qué es «bueno» y qué es «malo» en Valores Cívicos y Éticos.

El ministerio envía a las comunidades el currículo de las asignaturas de Primaria para aplicar la ‘ley Celaá’. Se enseñará a los alumnos que reconozcan los riesgos de «manipulación y desinformación»

Josefina G. Stegmann.
La que se nos viene encima, ¡pobres!
TRIANA. El fracaso más grande de la enseñanza comienza ahora. Yo siendo alumno me preguntaría a mí mismo, ¿para qué estudiar si me pasan de curso con suspensos.
Ángel, efectivamente así es, dirán los alumnos que para que forzarse mucho, ¡total voy a pasar de curso!, esto es una sinrazón de tras de otra....................
<<Isabel Celaá permitirá que los alumnos puedan presentarse a la Selectividad sin aprobar todas las asignaturas. Y que en Primaria y Secundaria se pueda pasar de curso en función de la madurez y sin que importe el número de suspensos>>.
TRIANA. El fracaso más grande de la enseñanza comienza ahora. Yo siendo alumno me preguntaría a mí mismo, ¿para qué estudiar si me pasan de curso con suspensos.
<<Isabel Celaá permitirá que los alumnos puedan presentarse a la Selectividad sin aprobar todas las asignaturas. Y que en Primaria y Secundaria se pueda pasar de curso en función de la madurez y sin que importe el número de suspensos>>.
>>>Queridos alumnos, queridas alumnas:

Creo que es de rigor que comience por felicitaros. Hoy llegáis al final de un camino que iniciasteis hace ya algunos años y del que creo que debéis estar orgullosos. Un orgullo, por cierto, que os pertenece a todos, con independencia de cuál haya sido vuestra particular peripecia por este sendero común al que llamamos educación

¿Por qué tenéis que estar orgullosos?

No voy a ocultar que comenzar un discurso halagando a su principal audiencia es el truco retórico más viejo que existe. Por ello, lamento deciros que, con el fin de demostrar que mi felicitación es rigurosamente honesta y no una mera estrategia discursiva, no me queda más remedio que apelar a una de esas anécdotas filosóficas que estáis hartos de escuchar en mis clases.

Resulta que hace más de dos mil años, un famoso rey macedonio, Ptolomeo II, quiso aprender geometría. Para añadir un poco de contexto, hay que decir que la geometría era trending topic en la civilización griega y que los geómetras más famosos eran prácticamente estrellas del rock. En aquellos tiempos, el geómetra más famoso se llamaba Euclides, y este había escrito un libro complicadísimo donde reunía y sistematizaba todo el saber geométrico de los griegos hasta el momento.

Así pues, el famoso monarca agarró aquel libro, que llevaba por título Los Elementos, y se dispuso a empaparse de teoremas y demostraciones, quién sabe si para presumir después calculando hipotenusas ante la corte. Por lo visto, el rey no había pasado de la segunda página cuando ya estaba reclamando la presencia del maestro en palacio. “Oye, Euclides, ¿tú no puedes darme algún truco para que pueda yo saber de geometría sin necesidad de leerme este tochaco?”.

¿Qué creéis que respondió Euclides al hombre más poderoso de Grecia?

“Mi señor, en geometría no hay atajos para la realeza”.

Con ello, Euclides quiso mostrar al rey Ptolomeo cuál había sido el verdadero descubrimiento de los griegos: dependiendo de la condición social con la que nacemos, nuestro camino en la vida puede ser más pesado o más liviano; por el contrario, comprender la geometría nos exige a todos lo mismo. Da igual si uno es el rey de Macedonia o una joven de Usera, porque cuando se trata de aprender el teorema de Pitágoras, los mismos pasos deben recorrer los hijos de una dinastía imperial y los hijos de un humilde campesino.

Y lo dicho de este teorema, hay que decirlo también de la Ley de la gravitación universal, de los descubrimientos arqueológicos de Atapuerca, del imperativo categórico de Kant, o de los poemas de García Lorca. Lo fascinante de la anécdota de Euclides es que nos muestra cómo el teorema de Pitágoras, que todos conocéis, no solo nos exige que el cuadrado de la hipotenusa sea la suma del cuadrado de los catetos; sino que al mismo tiempo nos exige, con la misma necesidad, la existencia de una escuela pública. Y lo exige porque el saber científico y humanístico constituye una riqueza común que no se deja apropiar con dinero o con privilegios, sino que solo es accesible a través del uso de la razón. El único camino aquí, por tanto, es el de la curiosidad, el esfuerzo y el estudio.

Yo espero que estéis orgullosos, entonces, porque ese camino que habéis recorrido hasta aquí es el mismo que Euclides le exigía al rey Ptolomeo; el mismo que la humanidad ha tardado siglos en conquistar. Y por ello, merecéis todo mi reconocimiento, más allá de vuestros resultados concretos, por el mero hecho de haber decidido recorrer ese camino. Con ello habéis contribuido, seáis conscientes o no, a conservar la única vacuna que hasta ahora conocemos contra la tiranía, el abuso de poder y las desigualdades sociales: el acceso público al conocimiento.

Por otro lado, creo que tenéis que estar orgullosos porque el último año no os lo ha puesto fácil. Os ha tocado culminar el Bachillerato en un contexto de pandemia mundial, de crisis económica galopante, y de cambios que han convertido la vida cotidiana en una película de ciencia ficción. Llegáis al final de esta etapa en un momento en el que el mundo os enseña los dientes. No puedo ocultar la indignación que me ha producido ver cómo los medios de comunicación utilizaban la etiqueta de “los jóvenes” para hacer de vosotros el símbolo de la irresponsabilidad ciudadana; al tiempo que era un testigo diario de la fortaleza con la que habéis asumido la privación del contacto con vuestros compañeros, del derecho a veros las caras e incluso del calor en invierno.

A esas caras, que ahora solo puedo ver de nariz hacia arriba, me gustaría también expresarles un sincero agradecimiento. No os sorprenderá saber que esas caras, vuestras caras, fueron las primeras a las que, hace ahora tres años, pude llamar “mis alumnos”. Y fueron esas caras, que me miraban desde el otro lado del aula, quienes por vez primera se dirigieron a mí como “profe”. Es inevitable pues, reconocer, que en muchos sentidos habéis sido vosotros quienes me habéis enseñado a mi, y por eso os estaré eternamente agradecido.

Me había propuesto llegar al final de este discurso evitando cualquier tipo de consejo para el futuro. No voy a mentiros: el futuro es un tiempo verbal que hoy tiene difícil conjugación.

Me hubiera gustado deciros, aprovechando la anécdota de Euclides, que os espera un mundo geométrico, donde la igualdad entre hipotenusas y catetos, se traduce en la igualdad entre mujeres, hombres, clases y pueblos. Pero lo cierto es que salís a un mundo que conspira contra la geometría.

Me hubiera gustado deciros que salís a un mundo bello, como es bello el amor en Garcilaso, como la luna es bella en García Lorca, pero lo cierto es que salís a un mundo que conspira contra la belleza, contra el amor e incluso contra la luna.

En fin, queridos alumnos, porque salís a un mundo que conspira, acordaos de la escuela; pues todavía, por suerte, la escuela conspira contra el mundo.>>>>>

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Jaime Buedo es profesor de Filosofía en el IES Pradolongo, en el distrito de Usera, en Madrid
Así será el curso 2021/22: más alumnos, mascarillas y recreos sin 'burbujas'

I. P. NOVA.
Las comunidades prescindirán de la mayoría de los 35.000 profesores de refuerzo cuando pase la crisis.

IGNACIO ZAFRA|Valencia.

Las autonomías se preparan para otro curso escolar con restricciones por la pandemia.
ABC PREMIUM.

Ximo Puig justifica al colegio de Paterna que suspendió a una niña por escribir en castellano.

Mayte Amorós.
El análisis sintáctico es otra cosa. Hay que saber los casos. Los casos son 6. NOMINATIVO, GENITIVO, DATIVO, ACUSATIVO, VOCATIVO Y ABLATIVO. Hay que saber que función sintáctica hace cada caso. Es más difícil que el análisis morfológico.
Pongamos una frase y la analizamos morfológicamente. Ahora bien, si no sabemos lo que es un nombre, verbo. Adjetivo calificativo, pronombre, preposiciones, adverbios...

Una frase sencilla:

La... artículo determinado femenino singular.
paloma... nombre común femenino singular.
Blanca... adjetivo calificativo.
Bebió... Verbo beber..
Agua... nombre común.
En... preposición propia. ... (ver texto completo)
De las palabras que he analizado se pueden decir más cosas. Veamos:

La... artículo determinado, femenino singular, DETERMINA A PALOMA, monosílaba.

Paloma... nombre común, femenino singular, TRISÍLABA.

Blanca... adjetivo calificativo, califica a paloma, femenino singular, bisílaba.
Pongamos una frase y la analizamos morfológicamente. Ahora bien, si no sabemos lo que es un nombre, verbo. Adjetivo calificativo, pronombre, preposiciones, adverbios...

Una frase sencilla:

La... artículo determinado femenino singular.
paloma... nombre común femenino singular.
Blanca... adjetivo calificativo.
Bebió... Verbo beber..
Agua... nombre común.
En... preposición propia.
La... ya está dicho.
Fuente... nombre común.

Mañana más.
Muy bueno.
Análisis morfológico y análisis sintáctico. El morfológico es sencillo. El sintáctico es algo más difícil.
REPASO DE LA ORACIÓN SIMPLE
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La oración simple es aquella que tiene un solo predicado, frente a la oración compuesta (o compleja) que tiene más de un predicado.

El predicado es la parte de la oración cuyo núcleo es un verbo.

Pero, a veces, se plantean problemas en la práctica sobre si una oración es o no simple.

Vamos a tratar de salir al paso de algunas de estas dudas: ... (ver texto completo)
Muy bueno.