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La excelencia en poesía

La Moraña

'Debajo del manzano', lectura y meditación con San Juan

Fontiveros acoge mañana jueves este acto poético sobre su hijo más ilustre
Por segundo año consecutivo, se va a realizar realizará la actividad ‘Debajo del manzano, II Lecturas y Meditación’, organizada por ‘La Alhóndiga’ de Arévalo, Asociación de Cultura y Patrimonio, con la colaboración del Ayuntamiento de Fontiveros y en el marco de las actividades desarrolladas en el ámbito cultural del Proyecto ‘Fontiveros, Villa de la Poesía’.

El espacio que acogerá este evento se encuentra en el entorno de la Casa natal de san Juan de la Cruz, lugar que fue acondicionado en 1991 con motivo del IV Centenario de la muerte del Santo y que invita al recogimiento y la meditación. Dos elementos recuerdan la obra sanjuanista en este acogedor rincón: el manzano, motivo que inspira este encuentro y que pertenece a su obra Cántico espiritual, y el agua, que nos remite a La fonte, otro de los símbolos característicos de la obra del Místico Doctor.

Coordinado por Víctor Coello y con la obra de san Juan de la Cruz como eje vertebrador, durante el acto se desgranarán textos escogidos para la reflexión y la meditación tanto de la obra del Santo fontivereño como de otros autores.

Por su parte, el grupo local Ecos de La Moraña interpretará dos poemas musicalizados de san Juan de la Cruz, La noche oscura y Cántico espiritual.

Del Cántico a Llama de Amor viva, recordando algunos de sus Dichos de luz y amor, se trazará una semblanza de la obra sanjuanista. Al propio tiempo, autores y obras de otras culturas y tradiciones han sido debidamente seleccionados con la intención de dar al acto un carácter universal, como lo es la obra de san Juan de la Cruz. De este modo, todos los asistentes están invitados a participar desde sus distintas identidades y en la libertad de aportar cuanto pueda enriquecer esta experiencia.

Fontiveros, una vez más, se remite a su vecino más universal como punto de encuentro de la poesía y la prosa, la música y la luz en este ejercicio de introspección que, por un momento, nos aparta del mundanal ruido y nos invita a tomar conciencia de nosotros mismos desde la serenidad y la quietud. La misma invitación que nos hace san Juan de la Cruz en su Cántico.