Amigo Iberia: Tú dices: “Pues el exceso del mal en...

Creo que el problema lo tenemos entre la existencia y la esencia.
La existencia, siempre a traves de la historia del mundo se ha creido en un ser superior, motor, energia que hizo el mundo, dela nada, no sale nada. Por mas ateos que hayan saben que Dios esta existente, Lo que no conocemos nadie la esencia de ese Dios. Una piedra existe y esta al lado de otra e incluso rozandose y no ven su esencia, el hombre mira las piedras, las piedras se notan que hay lago que las coge y las lanza, sabe que existe una fuerza superior a ellas, pero no ve su esencia. Esto son estudios de Teologia que al hombre le da una cierta informacion. Recordemos una cosa es la existencia y otra la esencia.

Pues el exceso del mal en el mundo no deja en buen lugar al Dios del que hablas.

saludos.

Amigo Iberia: Tú dices: “Pues el exceso del mal en el mundo no deja en buen lugar al Dios del que hablas...”. Yo preferiría decir: “El exceso del mal en el mundo no deja en buen lugar al hombre que lo habita”. Lo que Dios no hace es aprobar ni incentivar el mal, cualquier mal que sea y, por tanto, que vaya contra el mandamiento del amor, que es la ley fundamental. Lo que es digno de admiración es que Dios al hacernos libres no lo ha hecho con trampa, es decir, “Os hago libres, pero no os consiento que hagáis esto y aquello y lo de más allá” (como hacen los dictadores. Con éstos todos deben andar como velas). La libertad con que hemos nacido es un riesgo que debemos correr, y si no fuéramos tan inclinados a la perversión por engaño del maligno y por arrastrarnos en el egoísmo, la ambición y lo que llamamos pecados capitales, (entre los cuales están la envidia, la avaricia, la lujuria), que nos pueden esclavizar si no ponemos los medios para liberarnos. Con el apoyo de Dios y nuestro firme propósito iremos dominando tanto mal, y veremos que este mundo no sólo no está lleno de mal, sino que podría ser la antesala del destino feliz al que caminamos. Lo que muchos han conseguido, ¿por qué no nosotros?
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
Epicuro, va directo a lo esencial cuando habla del "mal" que tu refieres, y decía:

O bien Dios quiere eliminar el mal y no puede, o puede eliminarlo y no quiere, o ni lo quiere ni lo puede, o lo quiere y lo puede.

- Si quiere y no puede, es impotente, lo que no es adecuado a Dios.
- Si puede y no quiere es malvado, idea que es extraña a Dios.
- Si no quiere ni puede, es a la vez impotente y malvado, y por tanto no es Dios.
- Si quiere y puede, algo que sólo está al alcance de Dios, ¿de dónde procede entonces el mal, o por qué Dios no lo suprime?.

Desde luego que los hombres son frecuentemente responsables de sufrimientos e injusticias; pero te pregunto ¿Quién ha creado la humanidad? y como creyente contestas que Dios nos creó libres, lo que lleva implícito nuestra capacidad para hacer el mal y esto nos lleva a preguntarnos: ¿somos entonces más libres que Dios, que sólo es capaz -perfección obliga- de hacer el bien? e incluso, prescindiendo de esta dificultad, preguntarnos: ¿por qué Dios nos creó tan débiles, tan cobardes, tan violentos, tan avariciosos, ten pretenciosos tan excesivos? ¿Por qué hay tantos granujas o mediocres y tan pocos héroes o santos? Por qué tanto egoísmo, envidia y odio, y tan poca generosidad y amor?.! Banalidad del mal y poquedad del bien!.

Creo que un Dios podría haber conseguido, incluso dejándonos libres e imperfectos, una proporción más favorable.

saludos. ... (ver texto completo)