Historia de cantaores e interpretes del flamenco y copla


Fandangos de Angelillo
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Ante una cruz me juró
que nunca me olvidaría
consiguió lo que quería
y luego me abandonó
hasta jurando mentía.

*Bueno*
Tamara Jerez, es una joven artista, que imita ala perfección a la desaparecida Rocío Jurado, es, para mi, la que mejor ha sabido entender a la Jurado.

Está en Zamora este domingo en el Ramon Carrión.

Aquí la tenemos interpretando "Ese hombre"
-Con renglón rojo en el flamenco-

! BUENO!
Tamara Jerez, es una joven artista, que imita ala perfección a la desaparecida Rocío Jurado, es, para mi, la que mejor ha sabido entender a la Jurado.

Está en Zamora este domingo en el Ramon Carrión.

Aquí la tenemos interpretando "Ese hombre"
Por repetida en el foro y además con -renglón rojo-
no hace falta leerla que cansa, nos la sabemos de memoria
la TRINIDAD.
DÉJALA CORRER (Rocio Jurado)

No valoras nada una caricia
dejas que resbale por tu piel,
Sólo se te escapa una sonrisa
cuando tienes ganas de mujer,
y haces que me entregue a tu placer.

Vienes y te vas cuando te place
cuentas con que yo, te dejo hacer,
te preocupa sólo, tu persona
pero todo acaba, alguna vez
y ese es el momento que no ves.

No lo ves porqué
me has tomado tu forma
sin contar conmigo
y mi manera de ser

No lo ves porqué
sólo piensas en ti
vives dentro de ti
Y eso no puede ser.

No cuentas con nadie
no quieres a nadie
vives en un mundo en que
no hay nadie en él.

Yo no quiero nada
yo sólo te ofrezco
agua limpia y fresca
que no quieres beber...
Pues déjala correr
agua que no es de beber...
Agua que no es de beber...

Quién te habrá hecho tanto daño,
y es que el fuego en tus heridas,
no sirvió, para cerrarlas
porque dentro siguen vivas
y te queman y no curan,
y te amargan la sonrisa,
quién te habrá hecho tanto daño.

... Que tú... Tú...

No valoras nada una caricia,
dejas que resbale por tu piel.
Sólo se te escapa una sonrisa,
cuando tienes ganas de mujer
Pero esto se acabó
y tu no lo ves.

No lo ves porqué
me has tomado tu forma
sin contar conmigo
y mi manera de ser

No lo ves porqué
sólo piensas en ti
vives dentro de ti
Y eso no puede ser.

No cuentas con nadie
no quieres a nadie
vives en un mundo en que
no hay nadie en él.

Yo no quiero nada
yo sólo te ofrezco
agua limpia y fresca
que no quieres beber...
Pues déjala correr
agua que no es de beber...
Agua que no es de beber...
Fiesta grande en Distrito/Latina: El Templete de música Cantaor >José Menese <se transformará este fin de semana en el rincón más castizo de
MADRID,
A todo el mundo de la música, este precioso texto, en pro de saber conocer el arte del flamenco, en vez de aborrecerlo por falta de conocimientos y fantasía musical.

El arte flamenco, puesto de ejemplo, para definir claramente el hecho de “gustar”

Algo largo y penetrante, pero filosófico y bien aclaradito, para que entre bien en toda mente

El término “Gustar” es una expresión vulgar con la que definimos aquellas sensaciones que de una forma o de otra resultan agradables a nuestra vida y forma de sentir. Estas sensaciones comprenden dos clases de sentimientos, uno que podríamos llamar corporal y otro psíquico. El primero transmite sus sensaciones mediante el contacto directo con la materia corporal, como pueden ser, por ejemplo, la sensación que experimenta el paladar al saborear un dulce, o bien el roce suave que perciben las huellas dactilares al acariciar un mantel de delicada seda. El segundo en cambio es mucho más complejo, y aunque en parte es también corporal, es transmitido a través de unos valores psíquicos propios del alma, como es por ejemplo, la admiración que se siente al contemplar la atractividad de un paisaje majestuoso o escuchar el afable sonido de una bella pieza de música.
Aunque el hecho de gustar puede sufrir una mutación, en el primero de los casos basta una especie de comprobante para percibir que algo gusta realmente. En los años de juventud, sin embargo, casi todos hicimos una gran experiencia al probar por primera vez una comida o bebida extraña. Muy típico y común fue el momento crucial en que muchos de nosotros hubimos probado por primera vez un trago de cerveza y comprobado que nos sabía muy amarga. Al momento notamos que esta bebida no era de nuestro agrado. Pero luego después volvimos a probar una y otra vez... hasta que con el tiempo, como muy bien se suele decir, le cogimos el gusto. El tiempo que transcurrió entre el primer sorbo de cerveza amargo hasta el momento de beberla con satisfacción e incluso con gran deseo, fue un tiempo de transición más o menos largo que podríamos llamar “periodo de adaptación del gusto”.
En el segundo caso la atestiguación de que algo gusta no queda justificada solamente con un simple comprobante, como es el hecho de chupar un dulce o saborear un trago de cerveza. Para ello no es necesario tampoco un periodo de adaptación de corto o largo plazo, sino más bien un sabio enjuiciamiento que examina ciertos valores a través de los que se concibe el hecho de gustar. Es decir, que por extraño que parecca, se necesita un estudio o preparación que analice debidamente el “gusto hacia algo”. Un ejemplo muy claro que confirma esta afirmación lo hubimos experimentado con nuestra afición a la literatura, a la música y a otras muchas artes y actividades. La primera de ellas quizás la hubimos emprendido leyendo apasionadamente las famosas novelas del oeste de Marcial Lafuente Estefanía y en otros casos las no menos famosas de Corín Tellado. Luego después nuestra afición progresó cualitativamente, llevándonos a leer una lectura de mucha más relevancia y envergadura y a aborrecer incluso la de Estefania y Corin tellado. Esta transmutación ocurrió una vez que el gusto se hubo formado.
Dentro de este complejo laberinto en cuanto al hecho de que algo guste o no guste, existen otros muchos proverbios como el de „tener mal o buen gusto“; „tener el gusto sin educar“; „ser de gusto muy refinado“, etc., derivados todos ellos de la manera de apreciar y valorar las cosas y de la facultad de sentir. Uno de estos proverbios, el más significativo quizás, es el de „ser algo para gustar de verdad“ Este criterio, (y con él voy al grano de lo que quiero plasmar y dejar claro en este escrito en cuanto al hecho de gustar), ha quedado bien reflejado mediante un acontecimiento relacionado con un gran arte que tenemos en España y que pese a la gran estimación que goza en todo el mundo, aún hay nativos (que dicen) que lo encuentran tedioso“ e incluso lo detestan. El ejemplo que sigue a continuación demuestra sin embargo, que esta postura es totalmente falsa e inicua, ya que no puede ser detestable lo que lleva el designio de gustar y que es capaz de encandilar y causar emoción.

El flamenco: cante, baile, toque (guitarra), palmas... se conocía hasta hace poco tiempo como un folclore procedente de Andalucía. Gracias al genio de muchos artistas y a la belleza que encierra su arte, el flamenco ha adquirido caracter internacional. Hoy día apenas hay un lugar en el mundo donde no se conocca el flamenco. En Japón, según datos verídicos, existen más tablaos de flamenco que en toda España. Con esta determinación sobran palabras para poder definir si el flamenco tiene o no el „gusanillo“ capaz de gustar.

Yo, vivo en Alemania, y cuando llegué aquí, allá en Agosto de 1965, lo único que se conocía del flamenco por estas tierras era el nombre, confundido a veces con el del idioma belga. La aportación de muchos artistas, también la película "Carmen" de Carlos Saura; la belleza indiscutible de la guitarra flamenca, representada de forma singular por Paco de Lucia y otros muchos guitarristas flamencos, juntamente con otros artistas del mundo del cante y del baile, llenaron posteriormente este país de aficionados al baile flamenco y a la guitarra flamenca. Apenas había una población en la que no existiera una escuela donde aprender a bailar flamenco. Düsseldorf, adonde yo iba a aprender compás, (una clase regida por una alemana que se enamoró del flamenco y estuvo bastantes años en Sevilla para aprender a bailar), era un hervidero en cuanto a aficionados al baile flamenco, sobre todo de mujeres. Escuelas las había por doquier, incluso aquí en la pequeña localidad de Viersen, dirigida por una sevillana que en su empeño por perfeccionarse tomaba clases de vez en cuando del ya fallecido El Farruco y posteriormente de Farruquito. Una de las expresiones más bonitas que he oido del „arte, la fascinación y la fuerza que ejerce el flamenco“, la hizo precisamente un alemán, profesor de guitarra clásica y muy aficionado al flamenco; extendiendo el brazo derecho y apretando enérgicamente el puño dijo:
Er, packt dich! (¡Él, te engancha!)
Un otro alemán, también profesor de guitarra, en contestación a mi pregunta del por qué había tanto aficionado a la guitarra flamenca y tan poco a la guitarra clásica, siendo esta igualmente de una música preciosa, dijo simplemete: ¡porque la guitarra flamenca vive!
Tal es mi experiencia vivida en este aspecto, que hasta podría estampar aquí el nombre de infinidad de aficionados a la guitarra flamenca, alemanes, holandeses, ingleses, iraníes, incluso mujeres, que vivían y viven el mundo del flamenco con una pasión asombradora. Estos contactos con el mundo y personas del flamenco no solo me han dado una gran alegría, sino una inmensa persuasión del embrujo que encierra su arte. Todo ello debido en gran parte a personas y artistas como Paco de lucía que dedicaron su vida al flamenco y lo llevaron a una alta cima.

¿Quien ha visto y escuchado a dos japonesas, tocando cada cual una guitarra y cantando a la vez unos tientos?

Con fecha Noviembre 2010 el flamenco fue declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad

Domingo Navarro
Es una petenera que acaban de cantarla en un pueblo de Castilla en la película que estoy viendo en la dos, "Las ratas" de Delibes.

Fíjate que está ambientada en la Castilla profunda de los años 50 y en los bares la gente cantaba flamenco, ya ves que no solo es en Zamora.
En León capital también se cantaba flamenco en los bares y en las calle. En mi barrio todos los días la etnia gitana cantaban todo el día y noche.. Yo que viví a cien metros de un barrio gitano donde convivíamos payos y gitanos en armonía más o menos, el flamenco baile y canción estaban a la orden del día o "en el orden del día"
Es una petenera que acaban de cantarla en un pueblo de Castilla en la película que estoy viendo en la dos, "Las ratas" de Delibes.

Fíjate que está ambientada en la Castilla profunda de los años 50 y en los bares la gente cantaba flamenco, ya ves que no solo es en Zamora.
Como no lo voy a saber si en esos años en la taberna de mi madre todas las noches los mozos en el salón con las mesas corridas cantando flamenco de juerga con la botella y/o el porrón y luego con la bota a rondar a las mozas hasta la madrugada y a "dormir la mona"

¿Y A SEGAR CUANDO?

Buenas noches.
Es una petenera que acaban de cantarla en un pueblo de Castilla en la película que estoy viendo en la dos, "Las ratas" de Delibes.

Fíjate que está ambientada en la Castilla profunda de los años 50 y en los bares la gente cantaba flamenco, ya ves que no solo es en Zamora.
"Por el estilo"
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A^la reja de la cárcel...
no me vengas a, llorar...
ya que no me quitas penas...
no me espantes los ratones...

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Bueno estaba.
PETENERA (Pericón de Cádiz)

Al pie de un pocito seco
me puse un día llorando
con que pena lloraría
con que pena lloraría
que se puso rebosando
al pie de un pocito seco
me puse un día llorando.
Al pie de un pocito negro
me puse un día llorando
con que pena lloraría
con que pena lloraría
que se puso rebosando
al pie de un pocito negro
me puse un día llorando
Bueno. Para leer un poco.
Al pie de un pocito negro
me puse un día llorando
con que pena lloraría
con que pena lloraría
que se puso rebosando
al pie de un pocito negro
me puse un día llorando