No exageres, Ángel....

A una adolescente

Porque en tu sangre había
diecisiete caballos galopando,
en el dulce pecado de la carne
tú y yo nos encontramos,
que el amor vuelve un día de repente,
igual que vuelve el árbol
del estéril invierno a la más verde
mentira del verano.

Porque en tu sangre había
diecisiete caballos galopando,
al corazón quisiste
llegar y te quedaste entre mis manos.
Mi corazón es sitio solamente
de corazón. Me lo dejé olvidado
en una tierra roja de olivares
donde todo es más claro.
Déjalo sollozar. Sólo me sirve
para un amor lejano.

Pero medí tu cuerpo con mis besos,
tus besos con mis labios,
para las altas lunas de tus pechos
fui poeta romántico,
porque en tu sangre había diecisiete
caballos galopando.

Rafael Montesinos

NOEMI. Me gustan más tus poemas.

No exageres, Ángel.
Este poema es una Silva arromanzada y este poeta sevillano es buenísimo.
Te agradezco tu atención, pero a cada uno lo suyo.
Saludos.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
Tú lo has dicho. A cada uno lo suyo. A mí tus poemas. ¿Es un pecado?